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Estados Unidos ha intervenido para comprar yenes japoneses. ¿Por qué?

Estados Unidos compró yenes japoneses por primera vez en más de una década como “una señal de amistad”, declaró el domingo el presidente Donald Trump. Esta inusual intervención bilateral en el mercado de divisas de Japón tenía como objetivo apuntalar el yen, que había caído a su nivel más bajo frente al dólar en 40 años.

“Tienen un yen debilitado y querían un poco de ayuda. Y nosotros siempre estamos ahí para Japón”, dijo Trump a periodistas que iban a bordo del Air Force One.

Los comentarios de Trump confirmaron la acción conjunta realizada el viernes por Estados Unidos y Japón para revertir el continuo debilitamiento del yen, cuya depreciación se ha visto agravada este año por el aumento de los costos energéticos debido a la guerra en Irán.

A Estados Unidos le interesa fortalecer el yen porque un dólar fuerte encarece las exportaciones estadounidenses para los consumidores extranjeros. Del mismo modo, aunque un yen débil beneficia a los exportadores japoneses y a los turistas extranjeros que visitan Japón, también aumenta el costo de las importaciones, como el petróleo y el gas, lo que alimenta la inflación.

La ministra de Finanzas de Japón, Satsuki Katayama, afirmó el lunes en un comunicado que la medida del viernes “contrarrestó la volatilidad excesiva y los movimientos desordenados del yen japonés en los últimos meses”.

El Financial Times fue el primero en reportar el viernes que el Banco de la Reserva Federal de Nueva York había vendido euros a cambio de yenes en nombre del Departamento del Tesoro, citando a personas familiarizadas con el asunto.

Trump declaró el domingo que apoyar al yen sería “bueno para la economía mundial” y que Estados Unidos se beneficiaría financieramente de la medida, aunque no explicó cómo.

El secretario del Tesoro, Scott Bessent, también se refirió a la intervención el domingo a través de X, señalando que el Departamento del Tesoro “no dudará en participar en futuras intervenciones conjuntas”.

“Apoyamos firmemente las medidas decisivas de Japón, tanto en el mercado como en el ámbito monetario, para corregir la importante infravaloración del yen”, afirmó.

Una fotografía de Reuters tomada durante la reunión del gabinete del presidente Trump en Camp David el viernes mostraba que Bessent había anotado en su bloc de notas una lista de tareas pendientes que incluía la compra por parte de Estados Unidos.

La imagen, captada por encima del hombro de Bessent durante una parte de la reunión abierta a la prensa, mostraba en el bloc de notas de Camp David las palabras “To Do” (Tareas pendientes) subrayadas, seguidas de la anotación: “Comprar yenes japoneses (JPY) por valor de 5.000 a 10.000 millones de dólares”.

A pesar de ser una de las principales economías del mundo, Japón lleva mucho tiempo lidiando con un yen débil. Debido a la recesión y a la deflación crónica de la década de 1990, Japón mantuvo sus tasas de interés en niveles cercanos a cero o incluso negativos, con la esperanza de reactivar la economía desde entonces y a lo largo de la década de 2010.

Aunque Japón subió sus tasas de interés en 2024, el yen ha seguido depreciándose, ya que dichas tasas permanecen bajas en comparación con el resto del mundo, donde los bancos centrales occidentales aumentaron agresivamente las tasas para combatir la inflación.

“Las tasas de interés persistentemente bajas de Japón en relación con las del extranjero, especialmente las de EE.UU., han incentivado a los inversores internacionales a endeudarse en yenes —o a apostar a su caída (venta en corto)— e invertir los fondos obtenidos en monedas con mayores rendimientos”, señaló el mes pasado Hung Tran, investigador sénior no residente del think tank estadounidense Atlantic Council y exsubdirector del Fondo Monetario Internacional.

Asimismo, las importantes inversiones de empresas japonesas en el exterior, sumadas a la decisión de mantener en el extranjero los ingresos generados por dichas compañías, siguieron ejerciendo presión a la baja sobre el yen, añadió Tran.

Para un país dependiente de las importaciones de energía y alimentos como Japón, el conflicto con Irán de este año también tuvo repercusiones significativas, en un momento en que el país lucha contra el aumento del costo de vida.

“El alza de los precios del petróleo y el gas deteriora la balanza comercial y genera presiones inflacionarias”, afirmó Sayuri Shirai, profesora de Economía de la Universidad Keio de Tokio y exmiembro de la junta directiva del Banco de Japón.

Dicha inflación reduce el poder adquisitivo y limita el dinamismo económico, ofreciendo poco margen para una recuperación del yen, explicó en un análisis publicado en el East Asia Forum de la Universidad Nacional de Australia.

El Banco de Japón, el banco central del país, intervino en los mercados a finales de abril para impulsar el yen. Si bien aquella medida apuntaló brevemente la moneda, el éxito resultó ser pasajero. Los analistas se muestran menos optimistas respecto a que la última intervención pueda alterar fundamentalmente la tendencia general de depreciación del yen.

Shusuke Yamada, estratega jefe de divisas y tipos de interés para Japón en Bank of America Securities, señaló en un informe del viernes que la opinión predominante es que la intervención en el mercado de divisas “solo sirve para ganar tiempo”.

Por ahora, el yen se ha apreciado en una magnitud similar durante el primer día de intervención a la registrada en el episodio anterior. Sin embargo, se espera que el impacto de esta última medida sea mayor, dado el carácter conjunto e histórico de la intervención, señaló el banco británico Barclays en un informe de análisis publicado el lunes.

“Aunque el yen siguiera fortaleciéndose a corto plazo, seguimos creyendo que persisten las presiones bajistas a largo plazo”, afirmó la entidad en referencia a la divisa.

The-CNN-Wire
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Morocco blames Ceuta border surge on misleading info spread online

▶ Watch Video: Death toll mounts after migrants rush into Spain from Morocco, find little help Morocco is blaming last week's massive surge of migrants into the Spanish enclave of Ceuta on various factors, including "malicious exploitation of digital platforms" and the spread of misleading information. Most of the migrants were sent back home by Spanish officials after the sudden — and deadly — border rush.A Moroccan official said late Sunday that the surge of thousands of migrants last week into Ceuta, a small Spanish city on Morocco's Mediterranean coast, was "not the result of circumstantial or spontaneous factors.""They were the outcome of the interaction of several overlapping factors, foremost among them the malicious exploitation of digital platforms, the dissemination of misleading information, the role of human trafficking networks, and the misinterpretation of legal and administrative information aimed at creating the false impression that entry into the European area could be achieved easily and without legal consequences," said Ministry of Interior spokesman Rachid El Khalfi.Some Moroccan migrants told CBS News they saw social media posts stating, "Spain is an open door," along with videos of people swimming from Morocco to Ceuta. It was unclear who was behind the social media claims.Spain's Prime Minister Pedro Sánchez last week blamed the sharp increase in crossings on "human trafficking mafias" trying to exploit a recent Spanish Supreme Court ruling that makes it harder to turn away migrants arriving from Morocco by sea. One young man said he saw posts referencing the court ruling. The people who spoke to CBS News said they did not have premeditated plans to come to Spain, but made the spontaneous decision to swim when they saw others doing it. Migrants wait on the beach next to an immigrant center known as CETI (Centros de Estancia Temporal de Inmigrantes) on Aug. 2, 2026, in Ceuta. Adri Salido/Getty Images
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