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Quién es Juan Pablo Segura, el nuevo encargado de aplicar la “Doctrina Donroe” de Trump en América Latina

“Estamos liderando con diplomacia comercial”, asegura Juan Pablo Segura, hijo de inmigrantes argentinos, quien asumió como subsecretario del Departamento de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental. Desde el cargo, encabezará la política del presidente Donald Trump para América Latina y representa una reafirmación de la visión de la Casa Blanca.

Segura, de 38 años, que proviene del mundo empresarial y tuvo una breve carrera en el sector público desde el área de comercio, juró tras ser confirmado por el Senado y reemplaza así a Michael Kozak, un diplomático de carrera con décadas de experiencia en el Departamento de Estado y que estaba en el puesto interinamente.

En su audiencia ante los senadores en junio, reafirmó la estrategia de seguridad nacional para la región publicada en diciembre con una reivindicación explícita del rol más asertivo de Washington, con la búsqueda de integrar nuevos aliados y una disputa abierta con Brasil.

“Estados Unidos reafirmará la Doctrina Monroe para restablecer la preeminencia estadounidense en el hemisferio occidental y contrarrestar la influencia de los adversarios globales y los actores malintencionados en la región”, aseguró

Es posible que haya heredado el interés por el comercio y las finanzas de su padre, un reconocido economista con experiencia en el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Mundial.

Estudió contabilidad en la Universidad de Notre Dame, de donde se graduó en 2010. Posteriormente trabajó como consultor en Deloitte hasta 2013, cuando cofundó su propia empresa, Babyscripts, una compañía de tecnología para atención prenatal y posparto.

Su desembarco en el sector sanitario nació “por motivos personales”, según contó en un perfil de su universidad. “Tuve un par de amigos que se enfermaron cuando tenían poco más de 20 años y tuvieron una experiencia terrible navegando el sistema de salud”, afirmó.

La start-up ganó reconocimientos y estuvo allí por una década hasta que en 2023 intentó dar el salto a la política. Postuló por el Partido Republicano al senado estatal de Virginia, con propuestas conservadoras en educación y seguridad, y reivindicando sus raíces latinas y la integración de otras comunidades que sufren el impacto del alto costo de vida. Perdió la elección ante la demócrata Russet Perry, pero quedó en el radar de la política local.

En 2024 asumió como vicesecretario de Comercio de Virginia, durante la gestión del gobernador Glenn Youngkin, aliado de Trump. Al año siguiente ascendió a secretario, un puesto en el que conectó con empresarios locales.

“Uno de los mayores regalos que mis padres compartieron conmigo fue el amor por nuestras raíces argentinas y el idioma español. Estoy orgulloso de poder usar el español para llevar nuestro mensaje de esperanza y oportunidad a quienes en la comunidad latina quizá no hablen inglés. Podemos ensanchar la tienda. Podemos elevar a todos y cualquiera puede tener éxito en Virginia”, dijo en una publicación.

En el salto del mundo de los negocios a la primera línea de la diplomacia trumpista en América Latina, Segura dio en el Congreso un adelanto de lo que piensa para su gestión y de la nueva perspectiva que quiere aportar.

“Como exsecretario de Comercio de Virginia, estoy particularmente entusiasmado por la priorización del Gobierno de Trump a la diplomacia comercial en el Hemisferio Occidental”, declaró. Según analizó, ese foco “es un motor clave de la forma en que Estados Unidos se relaciona con el mundo” y defiende sus intereses a nivel internacional, y aseguró que tiene “una considerable experiencia en la colaboración con empresas y gobiernos extranjeros para atraer más inversión extranjera directa”.

El nombramiento no es un giro sino una profundización de la “Doctrina Donroe”, según afirmó a CNN Jake Johnston, director de investigación internacional del Centro de Investigación en Economía y Política (CEPR), un think tank con sede en Washington. El analista señaló que aplicará con disciplina el corolario de Trump con el derecho a intervenir en la región.

“Segura no es alguien con background en diplomacia. (Con el nombramiento) el Gobierno de Trump está delineando lo que han marcado en política exterior. No está desarrollando algo nuevo, no cambia”, comentó.

Es por ello, afirmó Johnston, que la presentación de Segura ante el Senado fue una exposición de lo que ya viene haciendo el Departamento de Estado. “Refleja las cosas que el Gobierno quiere oír. De otra forma, no hubiera sido confirmado”, dijo.

En su exposición, Segura respondió sobre China, con quien EE.UU. mantiene una disputa geopolítica por América Latina como uno de sus grandes tableros. Afirmó que el gigante asiático “se ha infiltrado” en la región y controla “infraestructura crítica”. También dijo que Beijing practica “préstamos predatorios” que pueden afectar la soberanía de los socios de EE.UU., un argumento varias veces rechazado por el Gobierno chino.

Pero el entonces nominado también reconoció que hubo un retroceso de la actividad de su país: “Hubo un tiempo en el que las empresas estadounidenses no tenían presencia allí. Por eso, una parte importante de la reestructuración llevada a cabo bajo el liderazgo del secretario (Marco Rubio), que elogio, es el hecho de que estemos apostando por la diplomacia comercial”.

Consultado sobre las operaciones contra el narcotráfico y los grupos criminales, Segura no descartó el uso de la fuerza militar. “100 %, tenemos que usar todas las herramientas disponibles para ir tras los cárteles”, respondió.

Aunque en la audiencia de junio no habló sobre Venezuela, sí respondió por escrito sobre la relación con Caracas, renovada tras la captura en enero del presidente Nicolás Maduro en un operativo militar estadounidense.

“Me comprometo a hacer de la democracia, los derechos humanos reconocidos internacionalmente y la liberación de todos los presos políticos las prioridades fundamentales de mi gestión”, delineó.

Afirmó que presionaría por el retorno de los exiliados políticos, la reforma de instituciones electorales y las “condiciones necesarias para elecciones libres y justas” en el país.

Sobre la situación específica de la líder opositora María Corina Machado, quien permanece fuera del país y está en coordinaciones con Washington, respondió que Estados Unidos la apoya en su “habilitad de participar libremente en la vida política y futuras elecciones” en Venezuela. “Su regreso seguro es un hito clave para una transición democrática. (…) Presionaré al Gobierno interino para que garantice su seguridad y libertad de movimiento, en consonancia con nuestra exigencia de que se permita a todas las figuras de la oposición en el exilio reincorporarse a la vida pública”, remarcó.

Segura también prometió avanzar en esfuerzos de defensa de derechos humanos, libertad de expresión y lucha contra la corrupción, temas para los que mencionó a Cuba y Nicaragua.

Cuando se le pidió que explique específicamente qué es la política de “EE.UU. primero”, respondió: “Proteger nuestra frontera, derrotar a los grupos narcoterroristas, ampliar las oportunidades económicas para los estadounidenses y hacer retroceder la influencia de los adversarios globales y los actores maliciosos”. Para ello, destacó iniciativas regionales como el Escudo delas Américas, la Coalición de las Américas contra los Cárteles y una reunión ministerial sobre minerales críticos, instancias en las que invitó a gobiernos aliados para profundizar la coordinación.

“Espero poder emplear todas las herramientas disponibles para garantizar que las empresas estadounidenses estén bien posicionadas para ayudar a nuestros socios regionales a desarrollar sus economías”, agregó.

Johnston, del CEPR, dijo que la inexperiencia para la diplomacia “sin duda” puede ser un factor que complique la relación con países no aliados, pero consideró que ese no es un problema para la Casa Blanca. “¿Cuál es el objetivo de la Administración? No es tener buenas relaciones. ¿Cuál es el rol de la diplomacia para este Gobierno? ¿Acaso realmente le importa?”, se preguntó. “Quiero ver hacia dónde va esto”, agregó.

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Rocha Moya retoma su cargo como gobernador de Sinaloa tras ser acusado de narcotráfico en EE.UU. hace 4 meses

Rubén Rocha Moya, político mexicano que fue acusado en Estados Unidos de cargos relacionados con narcotráfico hace casi cuatro meses —cargos que rechaza—, retomó su posición como gobernador del estado de Sinaloa, ubicado en el noroeste de México y cercano a la frontera con EE.UU.En un mensaje en X este viernes, Rocha Moya dio a conocer la reanudación de su cargo y dijo que, durante el tiempo que duró su baja temporal como gobernador, se puso a disposición de la justicia mexicana para ser investigado de lo que él calificó como “falsas acusaciones”.“Después de 112 días de investigación, como la propia Fiscalía General de la República (FGR) lo ha informado ya, (…) no existen los mínimos elementos de prueba que sustenten nuestra participación en conducta penal alguna, o sea no he cometido ningún delito, conforme al marco constitucional y legal de nuestro país”, escribió el gobernador de Sinaloa.Más tarde, el Gobierno de México informó en un comunicado que el regreso de Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa fue de “carácter personal”.“Corresponde a la FGR, en el ámbito de sus atribuciones y de acuerdo con el avance de las investigaciones, proporcionar la información adicional que considere pertinente”, agregó el Gobierno mexicano sobre el caso de Rocha Moya.El pasado 29 de abril, una oficina del Departamento de Justicia de EE.UU. hizo pública una acusación contra Rocha y otras nueve personas (funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa), a quienes señaló de narcotráfico y de presuntamente tener una alianza con Los Chapitos, una facción del Cartel de Sinaloa liderada por los hijos del narcotraficante Joaquín “Chapo” Guzmán, quien en 2019 fue condenado a cadena perpetua en Estados Unidos.La acusación del Departamento de Justicia sostuvo que los acusados se aliaron con el Cartel de Sinaloa, uno de los más poderosos del continente, “para importar cantidades masivas de narcóticos a Estados Unidos”. Rocha Moya rechazó las acusaciones desde entonces y aseguró que el asunto representaba “un ataque” contra la “cuarta transformación”, el movimiento que abandera el partido oficialista Morena.Las autoridades de Estados Unidos solicitaron a México que los acusados fueran detenidos provisionalmente con fines de extradición, pero el Gobierno de Claudia Sheinbaum argumentó entonces que no había pruebas suficientes para justificar esa medida y que la FGR investigaría los señalamientos.Unos días después de la acusación, Rocha Moya se separó de su cargo para “facilitar la actuación de las autoridades mexicanas en el proceso de investigación ya citado”. En el tiempo que tuvo licencia temporal, la FGR investigó al político sinaloense y lo recibió para declarar como testigo.A inicios de julio, la Fiscalía dijo que no contaba con pruebas para acreditar las acusaciones en EE.UU. contra el gobernador. CNN contactó a la FGR para conocer si hay detalles adicionales en la investigación contra Rocha Moya y está en espera de respuesta.Casi cuatro meses después de estos hechos, Rocha Moya regresa al cargo de gobernador de Sinaloa repitiendo que las acusaciones en su contra fueron para “dañar (…) al movimiento político de izquierda en el que milito y cuyos principios asumo y represento por completo”.Asimismo, el gobernador de Sinaloa aseguró que su acusación en Estados Unidos tuvo “motivaciones políticas e injerencistas de la ultraderecha nacional y extranjera”.Tanto Rocha Moya como la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, han insistido en que las acusaciones tienen motivaciones políticas desde EE.UU. y que el objetivo es intervenir en asuntos internos de México.Sheinbaum adoptó una postura cautelosa desde el principio. Aseguró que su Gobierno no va a “proteger a nadie” pero que “tiene que haber pruebas”.Además, Sheinbaum consideró que este caso podría representar una acción injerencista por parte de Estados Unidos, que desde que Donald Trump inició su segundo mandato presidencial el 20 de enero de 2025 insiste en que México no actúa con firmeza contra los grupos del crimen organizado, a los cuales designó como organizaciones terroristas extranjeras.Rocha Moya llegó al Gobierno de Sinaloa tras ganar las elecciones locales de 2021 y debe concluir su mandato en octubre de 2027.The-CNN-Wire™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.
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