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Monkey with orange lips identified as newfound species

(CNN) — A new species of monkey with distinctive orange lips and a deep roaring call has been identified in the Democratic Republic of Congo (DRC).

Colobus congoensis, known to local people as Likweli, is just the fifth new monkey species scientists have identified in Africa in the last 75 years, according to a study published in the journal PLOS ONE Wednesday.

The monkey has a glossy black coat, long fur, a sweeping tail and striking orange-cream facial markings, said researchers from Florida Atlantic University (FAU) and the City University of New York Graduate Center in statements on Wednesday.

They added that the species has “distinctive cranial, dental, and skeletal characteristics that separate it from every other known African colobus monkey.”

It is also smaller than related Colobus monkeys, weighing around 15 pounds (6.8 kilograms).

“It is distinguished by sleek, light-reflecting fur and dramatic facial features created by long black facial hairs and large folded ears,” said FAU.

“The discovery of Colobus congoensis is reshaping our understanding of African monkey evolution,” said study senior author Kate Detwiler, an associate professor of biological sciences in FAU’s Charles E. Schmidt College of Science.

“Its closest known relative is Colobus satanas, found more than 1,200 kilometers (746 miles) away in west-central Africa,” she said. “Yet our genetic evidence shows the two species diverged roughly 4 to 5 million years ago, marking one of the oldest known evolutionary splits within the Colobus lineage.”

The process of describing the new species began in 2008, when an unusual monkey was photographed by researchers working in east-central DRC. Ten years later, they made a clearer observation, and went on to make 114 sightings from 2018-2022.

In addition to its anatomy and field observations, researchers also had to study the monkey’s genetics and use local ecological knowledge to prove that this was a species that had never been described before.

“When a potential new species is discovered, the evidence has to be overwhelming,” said coauthor Christopher Gilbert, professor of anthropology at the CUNY Graduate Center and Hunter College, in the CUNY statement.

“We analyzed museum collections and comparative datasets, examining skulls, pelts, and skeletal anatomy alongside specimens from known African colobus monkeys,” he said. “Those comparisons allowed us to demonstrate conclusively that Colobus congoensis represents a distinct species.”

However, there are some conservation concerns for Likweli, given the fact that the sightings were made across a range of around 1,700 square kilometers (656 square miles).

“The researchers propose that Colobus congoensis be classified as Endangered because of its restricted range, habitat loss, and hunting pressure,” reads the CUNY statement. “Most of its known habitat lies within Lomami National Park, making protection of the region critical for the species’ survival.”

‘Rare and exciting’

Alexander Georgiev, a senior lecturer in primatology at Bangor University, Wales, who was not involved in the study, called the analysis “very thorough and convincing.”

“Finding a new monkey species that is not only unknown to science but is also little known to the people that live where it occurs is very rare and exciting indeed,” he told CNN on Thursday.

“The authors of the study report that residents in only eight of a total of 52 villages that border the range of this new species they visited were able to provide information about this primate and describe it,” said Georgiev.

“This explains why it has taken this long for the species to be documented for science,” he added.

“The Congolese rainforest where this primate lives is vast and large parts of it is not well explored by scientists.”

The-CNN-Wire
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Un observatorio de la NASA probablemente reingresará a la atmósfera terrestre este año tras fracasar un intento de rescate

Un satélite llamado LINK, lanzado recientemente para elevar la órbita de un observatorio espacial en descenso, no podrá llevar a cabo su audaz misión de rescate.El observatorio Neil Gehrels Swift de la NASA, con décadas de antigüedad, está perdiendo altitud de manera constante y corre el riesgo de reingresar a la atmósfera terrestre. Diseñado por Katalyst Space Technologies, con sede en Arizona, para salvar al observatorio, el satélite LINK comenzó a presentar dificultades a finales de julio. Apenas unas semanas después de que LINK despegara el 3 de julio, comenzó a girar fuera de control.Katalyst logró recuperar el control del satélite, pero la compañía reconoció que el problema le hizo perder tiempo, lo que retrasaría aproximadamente un mes el encuentro de LINK con Swift. No obstante, ese aplazamiento, al menos inicialmente, no parecía ser un impedimento para la misión.Ahora, la NASA y Katalyst anunciaron que la misión de LINK no capturará ni elevará a Swift a una órbita más alta “debido a problemas persistentes de control de orientación”, según comunicados emitidos el miércoles.La misión científica de Swift llegará a su fin cuando el observatorio probablemente se desintegre al entrar en la atmósfera terrestre a finales de este año, de acuerdo con la NASA.“La NASA debe estar dispuesta a actuar rápidamente y asumir riesgos inteligentes cuando el posible beneficio lo justifica, y eso es exactamente lo que hicimos con esta misión”, dijo el administrador de la NASA, Jared Isaacman, en un comunicado.“Este no es el resultado por el que estábamos trabajando, pero no cambia la razón por la que valía la pena intentar esta misión. El equipo actuó con una rapidez extraordinaria para darle a Swift la oportunidad de realizar más ciencia, mientras desarrollaba capacidades que Estados Unidos necesitará para el mantenimiento de satélites en el futuro”.Pero el viaje de LINK todavía no ha terminado y las lecciones aprendidas podrían ser fundamentales para futuras operaciones de mantenimiento en el espacio.El equipo de la misión seguirá adelante con su plan para que LINK se encuentre con Swift, pero como una demostración y no como un rescate.“Vamos a aprender todo lo que podamos del intento de encuentro de LINK y utilizaremos esas lecciones en las misiones que sigan”, dijo Isaacman.Originalmente, se esperaba que LINK realizara un reconocimiento de Swift para determinar los mejores puntos de sujeción en el observatorio, un paso que probablemente formará parte del encuentro previsto del satélite, aunque por ahora no está claro cuándo se llevará a cabo esta prueba.Swift no fue diseñado para recibir mantenimiento en el espacio, lo que significa que los conocimientos obtenidos de la demostración podrían utilizarse en futuras misiones.“Katalyst diseñó, desarrolló y lanzó una nave espacial experimental para llevar a cabo una misión ambiciosa en un plazo muy exigente”, dijo Ghonhee Lee, director ejecutivo de Katalyst Space Technologies, en un comunicado. “Aceptamos este desafío de alto riesgo y alta recompensa y estamos orgullosos de los hitos que alcanzamos en el camino. Ya hemos aprendido muchísimo y ahora nuestro trabajo es convertir esas lecciones en algo duradero: desarrollar un manual de procedimientos repetible que sirva de referencia para futuras operaciones de encuentro, proximidad y mantenimiento de satélites”.El observatorio Swift, que no tiene un reemplazo de observación establecido a la espera, ha funcionado como una herramienta multipropósito de astrofísica en la órbita terrestre baja desde su lanzamiento hace casi 22 años, cambiando rápidamente de objetivo para observar objetos celestes y fenómenos cósmicos.Pero la resistencia atmosférica, intensificada por la actividad solar, ejerció fuerzas sobre el observatorio, lo que llevó a la NASA a predecir que Swift reingresará a la atmósfera terrestre una vez que descienda por debajo de una altitud óptima de aproximadamente 185 millas (300 kilómetros) sobre la Tierra.Katalyst diseñó, construyó, probó y lanzó LINK en nueve meses. El satélite robótico despegó a bordo de un cohete Pegasus XL de Northrop Grumman, que fue lanzado desde el aire por el avión L-1011 modificado de la compañía, Stargazer.Antes del lanzamiento del satélite, miembros de los equipos de Swift y LINK reconocieron que el camino para elevar la órbita del observatorio estaba lleno de riesgos que podían causar el fracaso de la misión.“Todos esperábamos obtener más ciencia de Swift”, dijo Shawn Domagal-Goldman, director de la División de Astrofísica de la sede de la NASA en Washington. “Pero sabíamos que las conclusiones de esta misión serían valiosas de cualquier manera, y hemos aprendido muchísimo a través de la serie de logros alcanzados hasta este momento”.La agencia dependerá del resto de su flota de observatorios activos para cubrir el vacío que dejará Swift y “seguirá dando prioridad a encontrar nuevas opciones para responder rápidamente a los fenómenos cósmicos”, de acuerdo con la NASA.“Construir, probar y operar esta misión ya ha fortalecido la cadena de suministro de la industria espacial estadounidense y ha impulsado las capacidades de mantenimiento en el espacio de maneras completamente nuevas”, dijo Domagal-Goldman. “La NASA está comprometida con apoyar a sus proveedores comerciales mientras asumen tareas difíciles junto con la agencia, para ampliar los límites de lo posible”.The-CNN-Wire™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. 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