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Iran admits to Trump advisers ‘they made a mistake’ in shooting at ships in strait

▶ Watch Video: White House official says it wants Iran to publicly acknowledge “that they screwed up”

Iranian officials privately told Trump advisers that they made a mistake in shooting at commercial ships in the Strait of Hormuz, that the attacks stemmed from an “errant” sect of hardliners who are trying to undermine negotiations, and that they want to keep talking, senior U.S. officials said on Friday.

The White House wants the regime to publicly acknowledge its mistake, which the Trump administration views as a violation of the ceasefire.

President Trump has directed his team — led by Vice President JD Vance, the president’s son-in-law Jared Kushner, special envoy Steve Witkoff, and Secretary of State Marco Rubio — to continue negotiations.

The talks are to take place in Oman on Saturday.

The U.S. will respond, using military and economic leverage, if Iran continues to engage in hostile acts, the officials said.

“They came back to the table and said, ‘We screwed up. We made a mistake. Let’s keep talking,'” one official said.

After Saturday’s meeting in Oman, the administration expects Iran’s position to be that the strait will be open and managed in the same way it was before the conflict began.

If that is not their position, the official said, “it’s not going to be a great day for them.”

“We’re definitely in a wait-and-see moment,” another official said.

The Iranians have told the U.S. that the attacks on ships were initiated by an errant entity in their system who wants to undermine the deal. 

The Trump administration, however, maintains that the ships were targeted for another reason. The U.S. believed that a southern lane in the Strait of Hormuz, the one along the Omani coast, would be open under the memorandum. But Iran was caught off guard by how rapidly traffic was moving — and how much of the oil and gas traffic was moving through the southern lane — and that is why they reneged, one of the officials said.

Mr. Trump is giving U.S. negotiators space and time to make a deal — but not a lot of time, one of the officials said.

Regarding what the president refers to as the “nuclear dust,” the remnants of Iran’s nuclear program, the officials said the U.S. would prefer to excavate it, but if Iran refuses to act like a “normal country,” there are other options, including keeping it buried.

If Iran is not capable of honoring what the U.S. believes was the easiest part of the deal – opening up the strait to trade – negotiators will never get to address the thornier issue of Iran’s nuclear program, another official said. 

The officials declined to comment on reports that Israeli intelligence revealed plots against Mr. Trump, but said the president doesn’t make decisions based on fear or threats.

Gobierno de Trump abre los hábitats de especies en peligro a la urbanización y revierte 50 años de legislación ambiental

El Gobierno de Trump revirtió este viernes décadas de una ley ambiental de larga data que protegía a las especies en peligro de extinción, abriendo hábitats sensibles de esas especies protegidas a la perforación, la minería, la agricultura y el desarrollo inmobiliario.El cambio, finalizado por los Departamentos del Interior y de Comercio, redefine qué constituye “daño” a las especies en peligro de extinción y a sus hábitats bajo la Ley de Especies en Peligro de Extinción (ESA, por sus siglas en inglés) de 1973. Esa ley había prohibido durante años la “modificación o degradación del hábitat” porque podía dañar o matar a animales en peligro al afectar su capacidad para reproducirse y encontrar alimento o refugio. Esa definición de daño fue ratificada por la Corte Suprema de Estados Unidos en un fallo de 1995.El Gobierno de Trump calificó la definición anterior de daño como “obsoleta” en un comunicado emitido este viernes, al argumentar que su medida “devuelve la interpretación de la ESA a su texto real y a su intención original, lo que pondrá fin a años de extralimitación federal”.El secretario del Interior, Doug Burgum, dijo en un comunicado que el enfoque de la ley había “convertido la actividad rutinaria en una trampa regulatoria, elevó los costos que afectaron la vida de las personas y amplió la autoridad federal más allá de lo que el Congreso pretendía”.“Durante años, las agencias federales abusaron de la ESA para obstaculizar el uso legal de la tierra y perjudicar a las familias y empresas estadounidenses”, añadió Burgum, al calificar la acción del Gobierno como una medida de “sentido común” que “sigue el estatuto que el Congreso realmente aprobó”.El secretario de Comercio, Howard Lutnick, añadió en un comunicado que la nueva norma beneficiaría a los pescadores que sufrieron “regulaciones excesivamente amplias y onerosas”.Un funcionario del Departamento del Interior dijo que la norma se publicará en el Registro Federal a principios de la próxima semana.Grupos ambientalistas denunciaron la medida y dijeron que planeaban impugnar el cambio en los tribunales de manera inminente.“Por primera vez, un Gobierno presidencial afirma que las especies protegidas por la Ley de Especies en Peligro de Extinción no deberían estar a salvo de la modificación del hábitat que destruye donde viven, crían a sus crías o buscan alimento”, dijo en un comunicado la abogada de Earthjustice Kristen Boyles. “No hay respaldo para la norma del Gobierno de Trump: no hay respaldo científico, no hay respaldo legal, no hay respaldo público”.Los Departamentos del Interior y de Comercio insistieron en que aún se aplicarían protecciones “centrales” más limitadas para las especies en peligro, y añadieron que su definición de esa ley ambiental fundamental impediría “acciones que lesionen o maten directamente a la fauna silvestre incluida en la lista”.Sin embargo, los grupos ambientalistas impugnarán esa definición más estrecha, al señalar el caso de la Corte Suprema de 1995, que ratificó la definición más amplia de daño, incluida la destrucción del hábitat. Pero si las impugnaciones legales a la reversión del Gobierno de Trump llegan nuevamente a la Corte Suprema, los ambientalistas se enfrentarán a un tribunal mucho más conservador.“La pérdida de hábitat es la causa número uno de extinción”, dijo en un comunicado Gib Brogan, director senior de campañas en Oceana. “Cuando se eliminan las protecciones del hábitat, se elimina una de las salvaguardas más importantes de la ley”.El Gobierno de Trump ha intentado recortar la Ley de Especies en Peligro de Extinción a lo largo del primer y segundo mandato del presidente Donald Trump, con distintos niveles de éxito.A principios de este año, varios altos funcionarios de Trump, incluido Burgum, votaron para desmantelar regulaciones de larga data de la Ley de Especies en Peligro de Extinción en el golfo de México para la críticamente amenazada ballena de Rice, al eximir toda la perforación de petróleo y gas de la ley federal.Y el año pasado, los Departamentos del Interior y de Comercio propusieron restablecer normas del primer Gobierno de Trump que eliminaron salvaguardas para plantas y animales amenazados por el desarrollo humano y por el calentamiento del planeta. No obstante, algunos de esos cambios fueron anulados recientemente en un tribunal federal.The-CNN-Wire™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.
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