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Trump acknowledges ‘no video or proof’ of alleged vandalism to Reflecting Pool

A view of the Lincoln Memorial as the Reflecting Pool is drained on the National Mall on July 22, 2026, in Washington, D.C. (Finn Gomez/Getty Images)

(WASHINGTON) — President Donald Trump acknowledged on Sunday that there was “no video or proof” of alleged vandalism to the Lincoln Memorial Reflecting Pool after weeks of claiming that damage to the pool’s surface was the deliberate work of saboteurs. 

Even after acknowledging contractor error and a lack of evidence of vandalism on Sunday, the president still went back to the case against former Olympian David Hearn, whose charges prosecutors moved to drop after new evidence revealed that the section Hearn was alleged to have damaged was already in disrepair when he arrived.

Trump nonetheless again accused Hearn — who pleaded not guilty to a felony destruction of property charge in July and has maintained he didn’t damage the pool — of intentional vandalism.

“There was substantial other damage to the Reflecting Pool, also but, unfortunately, there is no video or proof, other than the damage, itself,” Trump wrote on social media on Sunday.

Trump also said that there was “some contractor error done by rushing the job for a July 4th opening.” 

The president said that contractors were “working on the Pool, and it will reopen shortly,” but said that “it was a very small area of this massive Pool” which was damaged, calling it “relatively inconsequential.”

“Security cameras have been, and are being, installed,” he added.

On Monday, Hearn’s lawyers said they were “reviewing all legal remedies” for what they described as “continued harassment.”

Norm Eisen of Democracy Defenders Fund, Mary Dohrmann of Washington Litigation Group and Steve Levin of Steptoe LLP said in a statement, “The government is continuing to attack an innocent man. Our first filing in the case on July 10 included photographic evidence from before Mr. Hearn touched the Reflecting Pool proving that he caused no damage. Our other filings provided even more proof.”

“Finally, the U.S. Attorney’s own motion on July 31 admitted the damage was caused by ‘a botched installation and not vandalism,'” the statement added, describing the continued allegations as “outrageous.”

Going back as early as June, the president has insisted that the damage to the Reflecting Pool — which he ordered resurfaced so the bottom would be “American flag blue” — was purposely destroyed by criminal vandals.

“I can’t help it if somebody goes in with a knife and starts hacking it up. And we also have pictures of it,” Trump told reporters in the Oval Office on June 22. But asked if the president could share the photos, he demurred.

“No, at the right time you’ll see it. You’ll see it in court. You’ll see it in court. But all you have to do is call the Parks Department, call the Department of Interior,” Trump said at the time. But that evidence has not been released publicly.

The Justice Department moved to dismiss the case against Hearn in July, acknowledging the damage to the pool “was the result of flawed installation by the contractor.” U.S. Attorney Jeanine Pirro’s motion sought to dismiss the case without prejudice, which could still leave Hearn exposed to a future indictment.

Last week, Associate Judge Todd Edelman issued an order granting in part the Department of Justice’s request to dismiss the case. Edelman said he would wait to determine whether to grant the dismissal with prejudice after hearing more arguments from the government and Hearn’s attorneys. 

Trump criticized Pirro after her office moved to dismiss the case, writing in a post to social media on Aug. 1 that while there “may have been some contractor difficulty” in the installation of a new pool liner, “the major damage was caused by VANDALS!”

“I disagree 100% with Jeanine Pirro,” Trump said in his post.

ABC News’ Alexander Mallin and Peter Charalambous contributed to this report.

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Julián Álvarez fue silbado y se fue sin saludar a la afición: ¿qué sigue en la novela del argentino?

No fue un domingo cualquiera para Julián Álvarez. En realidad, no lo ha sido ningún día desde aquella frase que pronunció durante la Copa del Mundo: “lo mejor para todos es una transferencia”, cuando se hablaba de un fuerte interés del FC Barcelona por contratarlo. El fichaje no se hizo —porque el Atlético de Madrid no quiso negociar— y aquellas siete palabras, pronunciadas a un océano de distancia de España, le ganaron la enemistad de toda la afición del Atlético de Madrid, el club que pagó por él más de US$ 87 millones hace dos temporadas.La afición le hizo pagar esas palabras este domingo, en la primera vez que el delantero argentino pisó el estadio Metropolitano, cuando ingresó en el segundo tiempo de un partido que el Colchonero empataba 1-1. Pero ni la urgencia del resultado ni la necesidad por los goles de Álvarez —acaso su mejor centroatacante— para revertirlo le hicieron olvidar a las gradas rojiblancas las palabras del número 9, que recibió una silbatina generalizada al momento de ingresar al campo (ya había sido reprobado por el estadio durante el calentamiento).Álvarez no tuvo un buen ingreso y, aunque su equipo acabó rescatando un empate con 10 jugadores cerca del final, el goleador argentino se llevó la imagen final, sin participar del tradicional saludo que hace el Atlético, dando la vuelta al campo para agradecer a la afición. El delantero se fue a los vestuarios en soledad. Un gesto que, como dice el dicho, vale más que mil palabras.“Me comentaba la gente del club, que el club decidió que él no se acerque a saludar con sus compañeros a la gente. La decisión no fue de Julián Alvarez, fue del club, que tomó la decisión de alejarlo y separarlo para que se vaya hacia el vestuario”, dijo su director técnico, Diego Simeone, tras el juego.Queda exactamente una semana del mercado de fichajes en Europa, por lo que la presencia de Julián Álvarez en el Atlético de Madrid sigue estando en el aire para el resto de la temporada. El problema es que la reacción de la afición este domingo parece mostrar un punto de no retorno en la relación con el futbolista, que tampoco ha salido a expresar una disculpa o una explicación a sus dichos durante el Mundial.Un problema aún mayor es que, pese al deseo de ser transferido que tiene el jugador, el club no tiene ninguna intención de desprenderse de él y, conforme van pasando los días, el mercado se va achicando, porque al conocer las altas demandas de la directiva del Colchonero, los interesados salen a buscar alternativas, apurados por la fecha límite del 1 de septiembre.Por supuesto, el Atleti, a medida que pasan las horas, tiene cada vez menos deseos de abrirle la puerta de salida, porque se quedaría con muy poco tiempo para salir a buscarle un reemplazo al futbolista estrella que tiene la plantilla. Hallar un sustituto para el jugador que marcó 49 goles y dio 17 asistencias en 107 partidos con el club supondría muchos millones arriba de la mesa, posiblemente teniendo que pagar un valor más alto que de lo que dicta el mercado.Los destinos para Julián Álvarez son muy pocos. El Atleti ya dejó claro que no va a negociar con clubes españoles, porque no quiere reforzar a la competencia. Fuera de España, solo se conoció el interés del Arsenal y uno más pequeño del PSG. Ninguno prosperó, en parte por el deseo del jugador de vestirse de blaugrana.Los Gunners, campeones de la Premier League y subcampeones de la Champions League, podrían hacer el intento, a pesar de que en el ataque ya tienen muchas alternativas. Por eso se había barajado la idea de que los londinenses pusieran dinero y algún futbolista —como Viktor Gyökeres, por ejemplo— en la mesa de negociación, algo que le cerraría a la directiva española, ya que el jugador se iría a otra liga y tendría garantizado un nombre de reemplazo. Sin embargo, si la idea no prosperó es porque o no hubo acuerdo por el monto de dinero, o porque el futbolista no tiene grandes deseos de volver a una liga de la cual ya se fue —jugó en el Manchester City de 2022 a 2024—.La posibilidad de los parisinos se mencionó mucho al comienzo del mercado de fichajes, pero fue perdiendo fuerza con el correr de los días. Mucho más desde que los bicampeones de Europa se hicieron con los servicios de Ferran Torres, el héroe de la final del Mundial 2026, que ya empezó a pagar la confianza de Luis Enrique con goles, marcando un doblete en su presentación, también este domingo.Entonces, el futuro de Julián Álvarez parece estar entre tres destinos: quedarse en el Atlético, ya sea para revertir la situación o para esperar la ventana de transferencias de enero; reflotar la idea de volver a la Premier League, pero con la camiseta del Arsenal —un equipo que quizás tampoco seduce tanto por el estilo de juego que tienen los dirigidos por Arteta—; o que el FC Barcelona finalmente abra la chequera y ponga muchísimos millones arriba de la mesa, 500 millones de euros, para ser exactos, que es su cláusula de recisión. Una cifra jamás pagada por un futbolista, y por mucha diferencia.“Primero, juntos siempre somos más fuertes. Eso siempre nos caracterizó siendo el Atlético de Madrid distinto al resto. Julián es un jugador nuestro”, dijo Giuliano Simeone —autor del empate 2-2— a la prensa tras el partido.“Tenemos que estar todos juntos tirando para el mismo lado, porque, si no, nos vamos a dividir y eso no es bueno. Julián es jugador nuestro y vamos a apoyarlo siempre”, agregó el mediocampista.Su padre, el entrenador del equipo, también defendió a Julián Álvarez, pero con un poco más de cautela.“No estoy para dar consejos. Tengo que centrarme en mi trabajo, que es deportivamente hacer lo mejor para el Atlético de Madrid. Si el Atlético de Madrid quiere ganar algún título necesitamos estar juntos, tener delanteros importantes y para eso necesitamos trabajar en consecuencia todos de lo que necesitamos”, dijo en la rueda de prensa.“Creo que fui bastante claro. Necesitamos estar juntos. Cuando estuvimos juntos siempre hemos podido hacer cosas importantes”.The-CNN-Wire™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.
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