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Testing mix-up leads to false cancer diagnosis and unnecessary hysterectomy for Georgia mom, lawsuit claims

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    CLAYTON COUNTY, Georgia (WUPA) — A metro Atlanta mother is suing the healthcare organization Kaiser Permanente, alleging that a tissue specimen mix-up led to a false cancer diagnosis and unnecessary hysterectomy.

On Tuesday morning, Cassandra Barksdale and her attorneys filed a negligence lawsuit against Kaiser Permanente in Clayton County.

They said the past year has taken a physical and emotional toll on Barksdale while she believed she had an aggressive form of uterine cancer, only to learn later of a misdiagnosis.

“The first thing that came to mind, I thought I was going to die, so I started researching,” Barksdale said. “When I researched it, it said that I have up to five years to live. I had to contact my kids to let them know that I have five years to live, and I’m going to die because I have aggressive cancer.”

According to the lawsuit, Barksdale went to Kaiser Permanente’s Southwood campus in Jonesboro in March 2025 for heavy bleeding and fibroids.

After a biopsy, she says she was diagnosed with an aggressive endometrial uterine cancer.

The lawsuit alleges another patient’s tissue specimen was mistakenly attributed to Barksdale and sent for testing under her name.

“I was very angry and sad, and I was very concerned about the other person, and also it messed with me mentally,” said Barksdale.

Barksdale said the ordeal has put her in counseling.

The lawsuit claims Kaiser Permanente’s doctors recommended surgery. Barksdale said she had a total hysterectomy in May, removing her uterus, cervix, ovaries, fallopian tubes and four lymph nodes.

After the surgery, testing on the tissue removed during surgery found no cancer, the lawsuit alleges.

“Her surgical treatment for cancer was unnecessary. Her loss of her ovaries was unnecessary. The complete extinguishing of her ability to have more biological children was unnecessary,” said attorney Roderick Edmond.

Months later, Barksdale says she received a revised pathology report stating that the specimen, “belongs to a different patient,” and that the earlier cancer diagnosis should be disregarded.

The lawsuit says Kaiser later told Barksdale that DNA testing showed the specimen that tested positive for cancer belonged to another patient.

“This woman didn’t ask for this. It came to her. She just came for regular help, and it came to her. What does she want? She wants accountability,” said Edmond.

Barksdale is a mother of two, and her legal team says she was not ready to relinquish her physical ability to give birth.

“She had her tubes tied, but she didn’t want to foreclose out the possibility of still being able to have intrauterine fertilization,” said associate attorney Shannon Young.

The lawsuit seeks unspecified damages and a jury trial. The allegations have not been tested in court.

In a statement provided to CBS News Atlanta, a spokesperson for Kaiser Permanente said that the company was “committed to working with Ms. Barksdale and her counsel to resolve this in the most fair and accountable way we can.”

“Our most important responsibility is to safely, expertly and compassionately care for the people who entrust us with their health. If we make a mistake, it can have profound effects,” the statement from the spokesperson read, in part. “Ms. Barksdale should not have experienced this. We have highly trained staff and very thorough processes in place to prevent errors like this from taking place. After this occurred last year, we took immediate steps to ensure it could not happen again.”

Please note: This story was provided to CNN Wire by an affiliate and does not contain original CNN reporting. This content carries a strict local market embargo. If you share the same market as the contributor of this article, you may not use it on any platform.

Los consumidores redujeron el gasto en julio mientras persistían las presiones inflacionarias

Los consumidores estadounidenses redujeron el gasto en julio mientras la inflación seguía elevada, según nuevos datos publicados este miércoles por el Departamento de Comercio.El gasto de los consumidores, ajustado por inflación, no varió respecto al mes anterior, una marcada desaceleración frente al aumento del 0,4 % registrado en junio, de acuerdo con el informe.El índice de precios de los gastos de consumo personal (PCE, por sus siglas en inglés), el indicador que utiliza la Reserva Federal para su meta de inflación del 2 %, subió un 0,2 % respecto a junio. Con ello, la tasa anual se mantuvo en el 3,7 %, según el informe.Los economistas esperaban que el índice PCE aumentara un 0,1 % respecto al mes anterior y que la tasa anual bajara al 3,6 %, de acuerdo con estimaciones de FactSet.Al excluir los volátiles precios de los alimentos y la energía, el índice PCE subyacente aumentó un 0,2 % mensual y un 3,3 % interanual.El índice PCE forma parte del informe mensual sobre ingresos y gastos personales del Departamento de Comercio, que incluye datos amplios sobre los ingresos, el gasto y el ahorro de los estadounidenses.La reducción del gasto en julio coincidió con una mejora de las finanzas de los hogares. La tasa de ahorro, que en junio cayó a un mínimo de cuatro años del 2,6 %, repuntó en julio al 3 %.El sólido crecimiento de los ingresos también contribuyó a aumentar el ahorro. Los ingresos después de impuestos crecieron un 0,4 %, el mayor avance desde enero, un mes en el que suelen verse impulsados por los aumentos del Seguro Social y los ajustes salariales de comienzos de año.Sin ajustar por inflación, el gasto aumentó un 0,2 % respecto a junio. El incremento se debió por completo a los servicios, en particular los financieros y de seguros, la atención médica, la vivienda y los servicios públicos, según los datos del Departamento de Comercio.La mayoría de las compras discrecionales disminuyó respecto a junio. La excepción fue el gasto en restaurantes, que aumentó un 4,6 %. Las mayores caídas en el gasto en bienes se registraron en categorías como gasolina, vehículos, mobiliario para el hogar y bienes no duraderos.Parte de la disminución del gasto en bienes puede atribuirse a que Amazon adelantó a junio su popular venta de Prime Day. El cambio de fecha de Prime Day y las promociones de otros minoristas influyeron considerablemente en la caída del 0,6 % de las ventas minoristas de Estados Unidos informada a comienzos de este mes.En conjunto, el gasto de los consumidores se ha mantenido relativamente sólido este año pese a factores adversos como el aumento de los precios de la energía provocado por la guerra, la debilidad del mercado laboral y los efectos acumulados de más de cinco años de inflación superior a lo normal.No obstante, con los reembolsos de impuestos agotándose y la inflación superando el crecimiento de los salarios desde hace un par de meses, el gasto podría debilitarse durante la segunda mitad del año.Dan North, economista senior de Allianz Trade, dijo que la caída del 0,6 % de las ventas minoristas en julio podría indicar que los consumidores están haciendo una pausa.“Me hace preguntarme si finalmente los consumidores están diciendo: ‘Demos un paso atrás por un momento. Hay incertidumbre por esta guerra; la inflación sigue siendo persistente; para empezar, detesto la economía; mis ingresos no están creciendo mucho. Tomémonos un pequeño descanso’”, dijo North en una entrevista con CNN.Aun así, pese a que el gasto se estancó en julio, podría seguir impulsando el crecimiento económico general durante los próximos meses, dijo a CNN Kathy Bostjancic, economista jefa de Nationwide Financial.Otro informe publicado este miércoles mostró que los envíos de bienes duraderos aumentaron rápidamente en julio, lo que indica que la inversión empresarial también debería mantenerse sólida, afirmó.“La combinación de estos datos sobre el consumo y la inversión sugiere que el crecimiento del producto interno bruto (PIB) podría ser de al menos un 3 % en el tercer trimestre, o incluso más”, dijo. “Francamente, eso indica que la economía real sigue funcionando con bastante solidez”.La inflación sigue siendo un problema.Los precios subieron en julio un poco más de lo previsto. Con ello, la tasa anual de inflación se mantuvo en el 3,7 %, la tercera más alta de los últimos tres años.Los precios de los alimentos bajaron ligeramente en julio y los de la energía también descendieron. No obstante, las presiones inflacionarias en la mayoría de las demás categorías siguieron siendo “bastante persistentes”, dijo Bostjancic.“Las fuentes de la inflación son los aranceles, que están elevando los precios de los bienes; el gasto en inteligencia artificial, que impulsa el precio de los chips y otros equipos relacionados con esa tecnología; y la energía, cuyos precios bajaron en el mes más reciente, pero que sigue siendo motivo de preocupación por los elevados precios de la gasolina”, afirmó.Los datos más recientes podrían aportar argumentos a los miembros de la Reserva Federal que consideran una posible subida de la tasa de interés, señaló. El banco central de Estados Unidos ha mantenido sin cambios su tasa de referencia en lo que va del año, pero ha dejado abierta la posibilidad de aumentarla mientras la inflación siga elevada.La próxima reunión de la Fed sobre las tasas de interés no se celebrará hasta mediados de septiembre. Por ello, se seguirá muy de cerca el discurso que el presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, pronunciará el viernes en el simposio económico anual de Jackson Hole, Wyoming.Además del discurso del viernes, los datos del mercado laboral que se publicarán la próxima semana serán cruciales para evaluar la solidez de la economía, dijo Bostjancic.“Nuestra previsión de que la economía seguirá avanzando se basa en la idea de que el crecimiento del empleo privado se mantendrá sólido porque, en última instancia, eso es lo que determina el poder adquisitivo”, afirmó.The-CNN-Wire™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.
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