Skip to main content

Termina el TPS para los haitianos y se acentúa la incertidumbre: “No sabemos cómo vamos a comer”

Lily se siente estresada. Dice que, en medio de la incertidumbre respecto al Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés), puede perder “todo” por lo que ha “trabajado tan duro” de un día para otro si la llegaran a detener y deportar.

Lily se convirtió en beneficiaria del TPS y se quedó a vivir y trabajar legalmente en Florida. Pero ahora, luego de varios fallos judiciales, crece la incertidumbre programa humanitario, dirigido a personas originarias de países que atraviesan guerras y desastres naturales, como Haití y múltiples naciones más que en algún momento fueron designadas por el gobierno estadounidense.

Desde que Donald Trump regresó a la Casa Blanca, en enero de 2025, el Gobierno de EE.UU. ha emprendido una campaña masiva contra la inmigración, y entre sus objetivos ha tenido al TPS, que hasta el año pasado protegía contra la detención y deportación a más de un millón de inmigrantes, entre ellos unos 330.000 haitianos, según estimaciones.

En el caso de Haití, las protecciones contra la deportación y los permisos al trabajo ligados al TPS terminaron el lunes 27 de julio, según el Gobierno estadounidense, lo que pone en riesgo a esos más de 300.000 haitianos que son beneficiarios del programa. Si bien hay litigios que siguen adelante, no hay claridad de lo que pueda pasar con estas miles de personas que, en muchos casos, llevan años e incluso décadas viviendo y contribuyendo social y económicamente a la sociedad estadounidense.

La incertidumbre es aún mayor a partir de este miércoles, pues una jueza federal autorizó oficialmente a la administración Trump poner fin a las protecciones del TPS para haitianos, lo que marca el paso final —por ahora— de un caso que se prolongó durante meses y llegó hasta la Corte Suprema.

Lily —un seudónimo para proteger la identidad de la inmigrante por temor a represalias por hablar del tema— es parte de esa comunidad de cientos de miles de haitianos que se encuentran en EE.UU. de manera legal mediante el TPS. Ella lleva años viviendo en el país. Allí estudió el colegio, aprendió inglés y otros idiomas, cuenta en entrevista con CNN. Con el TPS, pudo trabajar y comenzar a construir un patrimonio, al igual que otros miembros de su familia que se volvieron beneficiarios del programa.

“Sin la protección de TPS, no voy a poder tener el permiso de trabajo y eso me afectaría al no poder trabajar… Tengo algunos familiares pasando por esa misma situación y eso nos preocupa mucho porque no sabemos cómo vamos a pagar la renta, cómo vamos a pagar el carro, cómo vamos a comer si no tenemos trabajo”, dijo.

La inmigrante haitiana Farrah Larrieux es dueña de un negocio en Estados Unidos y relata una preocupación similar a la de Lily.

La situación es “una pesadilla continua. Se siente ansiedad y estrés por lo que traerá el futuro para nosotros. En particular para mí, afecta mi salud, mi capacidad para trabajar, para hacerme cargo de mi negocio todos los días”, dijo Larrieux a CNN desde Florida, el estado con la mayor población haitiana en EE.UU.

Y así como en Florida, en otras partes tan lejanas como Nueva York también se vive está incertidumbre respecto al TPS para Haití. Por ejemplo, adultos mayores que están en riesgo de perder a sus principales cuidadores, quienes lograron conseguir un trabajo en Estados Unidos gracias al TPS.

“Hay médicos con TPS. Hay enfermeras con TPS, conductores de autobús escolar, paraprofesionales, lo que sea. Así que estoy en negación, porque no entiendo, ¿por qué harías esto (quitar las protecciones para la comunidad tepesiana)? Realmente espero que pase algo”, dijo a CNN Sabine French, ciudadana estadounidense de origen haitiano cuya madre, Solange, de 91 años, podría perder a su cuidadora, una mujer haitiana de unos 60 años que llegó a Estados Unidos después del terremoto de 2010.

“¿Por qué? Es como despedir a tu mejor trabajadora sin ninguna razón aparente”, agregó French, defensora y consultora de inmigración en la ciudad de Nueva York.

De acuerdo con estimaciones del Censo de EE.UU., hay alrededor de 50,2 millones de personas nacidas en el extranjero que viven en Estados Unidos. De ellas, unas 858.650 son originarias de Haití.

Lo anterior quiere decir que casi el 2 % de toda la población extranjera en Estados Unidos proviene de Haití.

Ahora bien, si se toma en cuenta que unos 330.000 haitianos tienen TPS, quiere decir que prácticamente cuatro de cada 10 haitianos que viven en Estados Unidos fueron designados como beneficiarios de este programa humanitario.

Por lo tanto, de consumarse el fin de las protecciones del TPS para Haití, casi la mitad de la población haitiana en Estados Unidos estaría en riesgo de deportación.

Por mucho, el lugar donde más haitianos viven en Estados Unidos es Florida, algo lógico si se considera que este estado de EE.UU. es el más cercano a Haití (a poco más de 1.000 kilómetros de distancia).

Las estimaciones del Censo de EE.UU. indican que más de 400.000 haitianos residen en Florida.

Luego de Florida, otros estados de la costa este de EE.UU., como Nueva York, Massachusetts y Nueva Jersey, también ocupan los primeros lugares.

Estos son los 10 estados de EE.UU. donde viven más haitianos:

  • Florida: 400.047
  • Nueva York: 137.498
  • Massachusetts: 66.614
  • Nueva Jersey: 53.024
  • Pensilvania: 27.353
  • Georgia: 26.317
  • Connecticut: 19.429
  • Indiana: 18.564
  • Ohio: 14.872
  • Carolina del Norte: 14.572

The-CNN-Wire
™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.

Darline Graham ganará la segunda vuelta por el escaño en el Senado de su difunto hermano en Carolina del Sur, proyecta CNN

La senadora Darline Graham ganará la segunda vuelta republicana de la elección especial al Senado en Carolina del Sur, proyecta CNN. Graham reemplazará a su difunto hermano, el senador Lindsey Graham, en la papeleta de las elecciones generales.Darline Graham, recién llegada a la política, fue designada por el gobernador Henry McMaster para completar el mandato de su hermano después de que este muriera repentinamente en julio.Graham contó con el apoyo del presidente Donald Trump, quien la respaldó para cumplir un mandato completo en el Senado antes de que ella siquiera anunciara su intención de postularse. Trump también hizo campaña junto a ella antes de la segunda vuelta. Graham quedó en primer lugar en unas primarias especiales celebradas a principios de este mes, pero obtuvo apenas cerca de un tercio de los votos, por lo que tuvo que disputar una segunda vuelta contra el representante Ralph Norman.Algunos republicanos han expresado malestar ante la impresión de que se estaba allanando el camino para que Graham heredara el escaño por encima de candidatos con más experiencia. En noviembre, será la favorita frente a Annie Andrews, médica y candidata demócrata al Senado, en un estado sólidamente republicano.Tras una “segunda vuelta de primarias muy reñida”, el Partido Republicano de Carolina del Sur felicitó a la senadora Darline Graham.“Como hemos dicho a lo largo de este proceso, este fue un momento histórico para Carolina del Sur, y los votantes de nuestras primarias republicanas se lo tomaron en serio y estuvieron a la altura del desafío”, dijo en un comunicado el presidente estatal del partido, Drew McKissick.McKissick pidió al partido cerrar filas en torno a Graham y centrar su atención en noviembre.La victoria de la senadora Graham supone otro triunfo para Invest in Tomorrow Coalition —Coalición para Invertir en el Futuro—, un comité independiente de campaña centrado en las energías limpias.El grupo destinó US$ 1 millón a hacer campaña contra su rival, el representante Ralph Norman, por considerar que se opone a la industria de las energías renovables. El comité independiente de campaña ayudó anteriormente a derrotar al representante Andy Ogles, republicano de Tennessee, en sus primarias y también gastó dinero contra el representante Chip Roy, republicano de Texas, durante su fallida campaña para fiscal general de Texas.“Nos gustaría dar una cálida bienvenida a Ralph Norman, quien se une a sus colegas Chip Roy y Andy Ogles en el club de congresistas que sacrificaron sus carreras por lanzar unos cuantos golpes bajos contra la industria energética nacional de Estados Unidos”, afirmó en un comunicado Tom Mattzie, presidente del comité independiente de campaña.Annie Andrews, la candidata demócrata al Senado de Estados Unidos por Carolina del Sur, desafió a la senadora Darline Graham a participar en al menos tres debates televisados después de que Graham ganara este martes por la noche la candidatura republicana.Andrews, pediatra, enfrenta un panorama difícil en un estado que no elige a un demócrata para un cargo de elección estatal desde 2006. Sin embargo, dijo que los votantes merecen conocer mejor las posiciones de Graham, una recién llegada a la política que tuvo tropiezos durante el debate de la segunda vuelta de las primarias frente al representante Ralph Norman.“Ningún nombramiento, respaldo o vínculo familiar le da a nadie el derecho de ocupar durante seis años un escaño en el Senado de Estados Unidos”, dijo Andrews en un comunicado. “Este escaño pertenece al pueblo de Carolina del Sur”.The-CNN-Wire™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.
Read Next Story