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Second jet skier who went missing off Long Beach coast found alive and hypothermic, Coast Guard says

CA: TWO MISSING JET SKIERS RESCUED IN LONG BEACH

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    LONG BEACH, California (KCAL, KCBS) — A second jet skier who went missing off the coast in Long Beach on Sunday night has been found alive and hypothermic, the U.S. Coast Guard says.

Long Beach Fire Department Captain Jack Crabtree told CBS LA that they were contacted at around 10 p.m. on Sunday after learning that two members of a large group of people riding jet skis were unaccounted for near the Alamitos Bay Landing.

Soon after authorities began their search, they found a woman in her 40s, who has not been identified yet, on a breakwall where she was able to flag down some fishermen who contacted LBFD, Crabtree said.

The man, identified as 53-year-old Paul Anthony Carbullido, was found at around 11 a.m. on Monday, 16 hours after the search began. Firefighters said he was found about three miles from the Seal Beach Pier and suffering from hypothermia.

“The woman reported that she and Carbullido had rented two personal watercraft and departed from Rainbow Harbor earlier that evening. While operating the watercraft outside the breakwall, Carbullido fell into the water,” a news release from USCG officials said.

When the woman entered the water to assist Carbullido, she was unsuccessful.

“She then attempted to reboard her watercraft and start the engine but was unable to do so. The woman re-entered the water and swam for approximately an hour before reaching the breakwall,” the Coast Guard said.

Long Beach officials said one jet ski was located around 1:15 a.m. and around 1:45 a.m., the second was found in the open water past the sea wall. Both were spotted by the Coast Guard helicopter.

Please note: This story was provided to CNN Wire by an affiliate and does not contain original CNN reporting. This content carries a strict local market embargo. If you share the same market as the contributor of this article, you may not use it on any platform.

Un observatorio de la NASA probablemente reingresará a la atmósfera terrestre este año tras fracasar un intento de rescate

Un satélite llamado LINK, lanzado recientemente para elevar la órbita de un observatorio espacial en descenso, no podrá llevar a cabo su audaz misión de rescate.El observatorio Neil Gehrels Swift de la NASA, con décadas de antigüedad, está perdiendo altitud de manera constante y corre el riesgo de reingresar a la atmósfera terrestre. Diseñado por Katalyst Space Technologies, con sede en Arizona, para salvar al observatorio, el satélite LINK comenzó a presentar dificultades a finales de julio. Apenas unas semanas después de que LINK despegara el 3 de julio, comenzó a girar fuera de control.Katalyst logró recuperar el control del satélite, pero la compañía reconoció que el problema le hizo perder tiempo, lo que retrasaría aproximadamente un mes el encuentro de LINK con Swift. No obstante, ese aplazamiento, al menos inicialmente, no parecía ser un impedimento para la misión.Ahora, la NASA y Katalyst anunciaron que la misión de LINK no capturará ni elevará a Swift a una órbita más alta “debido a problemas persistentes de control de orientación”, según comunicados emitidos el miércoles.La misión científica de Swift llegará a su fin cuando el observatorio probablemente se desintegre al entrar en la atmósfera terrestre a finales de este año, de acuerdo con la NASA.“La NASA debe estar dispuesta a actuar rápidamente y asumir riesgos inteligentes cuando el posible beneficio lo justifica, y eso es exactamente lo que hicimos con esta misión”, dijo el administrador de la NASA, Jared Isaacman, en un comunicado.“Este no es el resultado por el que estábamos trabajando, pero no cambia la razón por la que valía la pena intentar esta misión. El equipo actuó con una rapidez extraordinaria para darle a Swift la oportunidad de realizar más ciencia, mientras desarrollaba capacidades que Estados Unidos necesitará para el mantenimiento de satélites en el futuro”.Pero el viaje de LINK todavía no ha terminado y las lecciones aprendidas podrían ser fundamentales para futuras operaciones de mantenimiento en el espacio.El equipo de la misión seguirá adelante con su plan para que LINK se encuentre con Swift, pero como una demostración y no como un rescate.“Vamos a aprender todo lo que podamos del intento de encuentro de LINK y utilizaremos esas lecciones en las misiones que sigan”, dijo Isaacman.Originalmente, se esperaba que LINK realizara un reconocimiento de Swift para determinar los mejores puntos de sujeción en el observatorio, un paso que probablemente formará parte del encuentro previsto del satélite, aunque por ahora no está claro cuándo se llevará a cabo esta prueba.Swift no fue diseñado para recibir mantenimiento en el espacio, lo que significa que los conocimientos obtenidos de la demostración podrían utilizarse en futuras misiones.“Katalyst diseñó, desarrolló y lanzó una nave espacial experimental para llevar a cabo una misión ambiciosa en un plazo muy exigente”, dijo Ghonhee Lee, director ejecutivo de Katalyst Space Technologies, en un comunicado. “Aceptamos este desafío de alto riesgo y alta recompensa y estamos orgullosos de los hitos que alcanzamos en el camino. Ya hemos aprendido muchísimo y ahora nuestro trabajo es convertir esas lecciones en algo duradero: desarrollar un manual de procedimientos repetible que sirva de referencia para futuras operaciones de encuentro, proximidad y mantenimiento de satélites”.El observatorio Swift, que no tiene un reemplazo de observación establecido a la espera, ha funcionado como una herramienta multipropósito de astrofísica en la órbita terrestre baja desde su lanzamiento hace casi 22 años, cambiando rápidamente de objetivo para observar objetos celestes y fenómenos cósmicos.Pero la resistencia atmosférica, intensificada por la actividad solar, ejerció fuerzas sobre el observatorio, lo que llevó a la NASA a predecir que Swift reingresará a la atmósfera terrestre una vez que descienda por debajo de una altitud óptima de aproximadamente 185 millas (300 kilómetros) sobre la Tierra.Katalyst diseñó, construyó, probó y lanzó LINK en nueve meses. El satélite robótico despegó a bordo de un cohete Pegasus XL de Northrop Grumman, que fue lanzado desde el aire por el avión L-1011 modificado de la compañía, Stargazer.Antes del lanzamiento del satélite, miembros de los equipos de Swift y LINK reconocieron que el camino para elevar la órbita del observatorio estaba lleno de riesgos que podían causar el fracaso de la misión.“Todos esperábamos obtener más ciencia de Swift”, dijo Shawn Domagal-Goldman, director de la División de Astrofísica de la sede de la NASA en Washington. “Pero sabíamos que las conclusiones de esta misión serían valiosas de cualquier manera, y hemos aprendido muchísimo a través de la serie de logros alcanzados hasta este momento”.La agencia dependerá del resto de su flota de observatorios activos para cubrir el vacío que dejará Swift y “seguirá dando prioridad a encontrar nuevas opciones para responder rápidamente a los fenómenos cósmicos”, de acuerdo con la NASA.“Construir, probar y operar esta misión ya ha fortalecido la cadena de suministro de la industria espacial estadounidense y ha impulsado las capacidades de mantenimiento en el espacio de maneras completamente nuevas”, dijo Domagal-Goldman. “La NASA está comprometida con apoyar a sus proveedores comerciales mientras asumen tareas difíciles junto con la agencia, para ampliar los límites de lo posible”.The-CNN-Wire™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. 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