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Scott Jennings surge como un favorito para sustituir a Karoline Leavitt en el cargo de secretario de Prensa de la Casa Blanca

Scott Jennings se ha convertido en uno de los favoritos iniciales para ser el próximo secretario de Prensa de la Casa Blanca, dijeron a CNN varias fuentes familiarizadas con el asunto, aunque todas enfatizaron que el proceso está lejos de concluir.

La secretaria general de la Casa Blanca, Susie Wiles, se reunió recientemente con Jennings, colaborador de CNN, en el restaurante Mastro’s Steakhouse en Washington, a petición de la Casa Blanca, dijeron dos fuentes familiarizadas con la reunión, y varios miembros del personal creen que cuenta con su respaldo.

“Es competente y se desenvuelve bien en televisión”, dijo un alto funcionario de la Casa Blanca sobre el interés de Wiles en Jennings, quien durante mucho tiempo fue asesor del senador Mitch McConnell y también trabajó en la administración de George W. Bush.

CNN se puso en contacto con Jennings.

El veterano estratega del Partido Republicano es solo uno de varios candidatos que han despertado el interés de la Casa Blanca, y una fuente dijo que Wiles planea reunirse con varios otros posibles aspirantes antes de tomar cualquier decisión. Con la salida de Karoline Leavitt a finales de mes y las elecciones de mitad de término a menos de tres meses, la Casa Blanca enfrenta una vacante importante, pero los funcionarios han insistido en que no están apresurando el proceso.

Otro funcionario de la Casa Blanca rechazó la idea de que Wiles esté respaldando a alguien en este momento y dijo que la secretaria general se tomará su tiempo para encontrar a la persona adecuada.

Wiles busca a una persona “adulta” que entienda cómo funciona el cargo y pueda mantener un nivel de profesionalismo como rostro del Gobierno, dijeron dos fuentes. El candidato probablemente será alguien externo.

El presidente Donald Trump también ha dicho a su equipo que está dispuesto a tomarse su tiempo para evaluar sus opciones y que no tiene prisa por tomar una decisión, dijeron funcionarios. Está considerando volver a recurrir a un grupo rotativo de funcionarios del gabinete para encargarse de las sesiones informativas con la prensa durante un período indefinido, informó previamente CNN.

Aun así, los comentarios sobre Jennings han aumentado en los últimos días.

Cuando Abby Phillip, de CNN, le preguntó el miércoles si estaba siendo entrevistado para el cargo, Jennings evitó responder directamente.

“No tengo ningún comentario al respecto”, dijo en “NewsNight”, mientras parecía aprovechar la oportunidad para demostrar que entiende la importancia del cargo.

“Creo que todo presidente merece una defensa buena y sólida y alguien que pueda salir y explicar lo que está haciendo, porque el Gobierno está haciendo tantas cosas”, dijo Jennings. “El pueblo estadounidense merece que alguien salga y le cuente lo que está pasando con su presidente y con el Gobierno tanto como sea posible. Ese trabajo es el conducto hacia la transparencia frente a las cámaras y también entre bastidores, y eso es una parte importante”.

Jennings se negó a decir si había estado en comunicación con la Casa Blanca específicamente sobre el cargo o si aceptaría el puesto si se lo ofrecieran. Una fuente insistió en que no está buscando el cargo y señaló que el operador político vive en Kentucky con sus cuatro hijos en edad escolar.

Una parte importante de las conversaciones en curso sobre quién debería reemplazar a Leavitt consiste en encontrar a alguien que pueda trabajar estrechamente con los periodistas entre bastidores, además de ser un férreo defensor de Trump frente al podio.

Leavitt forma parte de un pequeño grupo de asesores en quienes el presidente confía y a quienes escucha, y el equipo quisiera que su reemplazo tuviera una posición similar. Leavitt, por ejemplo, suele expresar su opinión durante reuniones privadas con Trump, incluso sobre asuntos que están fuera del ámbito de las comunicaciones.

Y algunos funcionarios han expresado preocupación de que elegir a una persona como Jennings, de quien Trump ha dicho que “da la imagen adecuada” y que se desenvuelve bien en televisión, pueda servir principalmente como rostro público para transmitir los mensajes.

“¿Puede hacer todo el trabajo entre bastidores que ha hecho que Karoline sea tan eficaz? Nadie lo sabe”, dijo a CNN un asesor de Trump.

Mientras tanto, crece la preocupación entre los miembros del personal de la Casa Blanca por la inminente salida de Leavitt, quien anunció la semana pasada que dejaría el cargo a finales de mes para pasar más tiempo con su joven familia.

“Es reflexiva, no es impulsiva, realmente entiende el trabajo. Una persona externa no entiende cómo funciona”, dijo un funcionario de la Casa Blanca. “A veces parece que ella y Susie (Wiles) son las únicas personas que mantienen unido este lugar”.

Al menos una de las personas cuyo nombre se mencionaba con frecuencia como posible aspirante al cargo de secretaria de Prensa se retiró de la contienda esta semana. Alina Habba, exabogada y asesora política de Trump que se desempeñó brevemente como fiscal federal interina para el Distrito de Nueva Jersey, dijo el miércoles que no busca el puesto.

“Me halaga que las probabilidades de Kalshi me tengan en cuenta, pero no estoy en la contienda por ningún cargo”, publicó Habba en X.

Al mismo tiempo, otro nombre ha entrado en la lista de posibles candidatos. Después de la tormenta mediática alrededor de Natalie Harp, el presidente bromeó con asesores con que quizá designaría a su asistente ejecutiva para el cargo, según una fuente.

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Sigue la saga por el control de los puertos del canal de Panamá: CK Hutchison reclama más de US$ 1.500 millones

La disputa por el control de los puertos ubicados en los extremos del canal de Panamá abrió este jueves un nuevo capítulo. CK Hutchison Holdings, el conglomerado de Hong Kong que durante casi tres décadas operó las terminales de Balboa y Cristóbal, anunció que inició un arbitraje internacional contra Panamá y reclama más de US$ 1.500 millones en daños.La compañía acusa al Gobierno de Panamá de violar un acuerdo que protegía sus inversiones mediante “actos soberanos que apuntaron a una concesión portuaria de décadas y destruyeron las inversiones de CK Hutchison” en el país.CK Hutchison dijo que había notificado a Panamá de la disputa en febrero y que, después de intentar resolverla sin éxito, decidió iniciar formalmente el arbitraje. Según la empresa, durante el último año el gobierno panameño llevó adelante una “campaña de ataque estatal” contra sus activos, que incluyó nuevas investigaciones y un cambio en la posición legal que durante décadas había protegido la concesión.“Panamá repentinamente lanzó una campaña de ataque estatal contra las inversiones de CK Hutchison”, afirmó la compañía en su comunicado.El conflicto escaló en febrero, cuando el Gobierno de Panmá tomó la administración de los puertos de Balboa y Cristóbal, en ambos extremos del canal de Panamá, después de que la Corte Suprema de Justicia declarara inconstitucional un contrato de concesión de Panama Ports Company, subsidiaria de CK Hutchison.La empresa sostiene que la toma, ocurrida el 23 de febrero, incluyó “propiedades, equipos, tecnología, empleados y documentos y materiales propietarios y protegidos”. CK Hutchison calificó la medida como una acción que “destruyó” sus inversiones y dijo que Panamá no ha ofrecido compensación.CNN contactó al Gobierno de Panamá para conocer su posición sobre el nuevo arbitraje y el comunicado de CK Hutchison. Desde el gobierno respondieron que por ahora no han recibido el informe y que, hasta entonces, no emitirán una respuesta.Panama Ports Company operaba Balboa, en el Pacífico, y Cristóbal, en el Atlántico, desde 1997. En 2021, Panamá había renovado la concesión por otros 25 años.La disputa se intensificó a partir de 2025 y terminó ante la Corte Suprema panameña, que declaró inconstitucional el contrato.CK Hutchison sostiene que sus derechos como inversionista están protegidos por un tratado internacional y que estos son diferentes de los derechos contractuales de Panama Ports Company. Por ello, la compañía mantiene dos procesos de arbitraje separados: uno relacionado con sus derechos bajo el tratado y otro vinculado al contrato de concesión.“Los derechos de CK Hutchison bajo el tratado son distintos de los derechos contractuales de PPC”, señaló la compañía.La disputa por los puertos de Balboa y Cristóbal ocurre en medio de la creciente rivalidad entre Estados Unidos y China.El canal de Panamá pertenece a Panamá y es administrado por el país, pero la presencia de una compañía de Hong Kong operando dos terminales estratégicas en una de las principales rutas del comercio marítimo mundial convirtió la concesión en un punto de tensión.Desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, Washington ha cuestionado la influencia china alrededor del Canal. El propio Trump aseguró que estaba bajo “la influencia maligna de China” y amenazó con tomar el control de la vía interoceánica.A finales de abril en una declaración conjunta, EE.UU., Bolivia, Costa Rica, Guyana, Paraguay y Trinidad y Tobago dijero que están en “una vigilancia constante ante la presión económica por parte de China y las acciones recientes que han afectado a embarcaciones con bandera panameña”.Panamá investiga un aumento “inusual” de buques con bandera panameña detenidos en puertos chinos desde marzo. El presidente José Raúl Mulino dijo que su gobierno había expresado su preocupación a Beijing, aunque insistió en que no quiere que la disputa escale.En su declaración, el grupo de países calificó estas acciones como un “intento flagrante de politizar el comercio marítimo e infringir la soberanía de las naciones de nuestro hemisferio”.China rechazó esas acusaciones. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Lin Jian, respondió que esas declaraciones eran “completamente infundadas” y que “distorsionan la realidad”.La tensión también se ha reflejado en el tráfico marítimo. A finales de abril había 116 buques en las zonas de fondeo del Canal, frente a los 90 que habitualmente hay, según dijo a CNN Boris Moreno, vicepresidente de Operaciones de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP). Moreno descartó entonces que hubiera un colapso y atribuyó el aumento principalmente a una mayor demanda relacionada con la crisis en el Golfo Pérsico.Además, las subastas para conseguir espacios de tránsito sin reserva llegaron en algunos días a US$4 millones, más de diez veces el promedio habitual.Mientras tanto, CK Hutchison amplía su ofensiva legal. En abril, su subsidiaria también inició un arbitraje contra Maersk, después de que el grupo danés asumiera algunas operaciones portuarias en Panamá. Maersk ha dicho que no considera que sea responsable de las reclamaciones.The-CNN-Wire™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.
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