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Rare clue at Minneapolis crime scene points to a barefoot killer

▶ Watch Video: The Footprint

It was a grisly scene when police arrived at a Minneapolis apartment complex on June 13, 1993, to investigate the murder of 35-year-old Jeanie Childs. Her body was found partially under her bed, her bedroom was in disarray, and there was blood spatter across the walls and floor. Childs had been stabbed more than 60 times. As investigators tried to piece together what unfolded, they found a rare clue in the bedroom: bloody, bare footprints.

“That drew my attention right away … I mean, wow,” Bart Epstein, a retired forensic scientist, told “48 Hours” correspondent Erin Moriarty in “The Footprint,”  now streaming on Paramount+. “You don’t see this at crime scenes in general, bare feet that have stepped in blood,” said Epstein.

Jeanie Childs
Jeanie Childs

WCCO

Investigators knew the footprints had to belong to Childs’ killer because she was wearing socks at the time of her death. Those footprints had to have been left there after the perpetrator stepped in her wet blood after the murder. Investigators documented and photographed the footprints.

“So the footprints, beyond being something that would tend to show guilt, also was important to show to clear people who might have been under any suspicion,” said retired FBI agent Chris Boeckers, who would later join the investigation.

According to the case file, investigators compared the footprints left at the crime scene to multiple people, including a man named Arthur Gray, whom Childs lived with at the time of her murder. According to police reports, authorities found hairs stuck to Childs’ left hand and one of those hairs matched Gray.

But Boeckers says the case against Gray started to fall apart pretty quickly. “He had a really solid alibi that he was out of town that weekend that was corroborated by others.” Gray, who enjoyed riding motorcycles, told authorities he was in Milwaukee. Forensic scientists also examined Gray’s footprints and determined he did not leave those footprints at the crime scene.

Jeanie Childs crime scene
Would the bloody bare footprints finally lead to Jeanie Childs’ killer? 

Hennepin County District Court

Days turned into years and then decades without finding the individual who left those footprints. In 2015, forensic scientist Andrea Feia, who was asked to do DNA testing on items collected at the crime scene, determined there was an unknown DNA profile that kept repeating itself. It was found on the comforter, a towel, a washcloth, a T-shirt and on the bathroom sink.

Investigators then turned to investigative genetic genealogy for answers. A forensic genealogist submitted the unknown DNA profile to genealogy websites. “The forensic genealogist indicated she had a match to potentially two brothers here in Minnesota,” Boeckers said. One of those brothers was businessman and hockey dad Jerry Westrom.

Investigators were anxious to confirm that the unknown crime scene DNA was indeed Westrom’s, but to do that, they needed to track him down. In January 2019, investigators followed Westrom to his daughter’s college hockey game in Wisconsin and obtained a napkin and food container he had used after eating at the arena. They took the items to the lab for testing and the results revealed there was a match.

Jerry Westrom
DNA linked Jerry Westrom to Jeanie Childs’ apartment, but he denied killing her.

Hennepin County Sheriff’s Office

The following month, in February 2019, Westrom was arrested for the murder of Childs. During his police interview, Westrom denied being at the apartment and knowing Childs. The next day, authorities collected his footprints for comparison.

Although Westrom’s DNA was at the scene, it was important to confirm the footprints belonged to him because there was other male DNA found at Childs’ apartment that did not belong to Westrom.

Mark Ulrick, a supervisor with the Minneapolis Police Forensic Division, examined the footprints. “In Minnesota here, people are not committing crimes a lot of times with the socks and shoes off,” he told “48 Hours.” He says he focused on the friction ridge skin — the arrangement of ridges and furrows — unique to every person. “Friction ridge skin is found on … your fingers, your palms, and the soles of your feet,” Ulrick explained. During his examination, he compared the unknown footprints to Westrom’s prints and to those of alternate suspects.

Westrom’s defense team hired its own forensic scientist, Alicia McCarthy, to verify Ulrick’s work. What would the experts conclude about the footprints?

Julián Álvarez fue silbado y se fue sin saludar a la afición: ¿qué sigue en la novela del argentino?

No fue un domingo cualquiera para Julián Álvarez. En realidad, no lo ha sido ningún día desde aquella frase que pronunció durante la Copa del Mundo: “lo mejor para todos es una transferencia”, cuando se hablaba de un fuerte interés del FC Barcelona por contratarlo. El fichaje no se hizo —porque el Atlético de Madrid no quiso negociar— y aquellas siete palabras, pronunciadas a un océano de distancia de España, le ganaron la enemistad de toda la afición del Atlético de Madrid, el club que pagó por él más de US$ 87 millones hace dos temporadas.La afición le hizo pagar esas palabras este domingo, en la primera vez que el delantero argentino pisó el estadio Metropolitano, cuando ingresó en el segundo tiempo de un partido que el Colchonero empataba 1-1. Pero ni la urgencia del resultado ni la necesidad por los goles de Álvarez —acaso su mejor centroatacante— para revertirlo le hicieron olvidar a las gradas rojiblancas las palabras del número 9, que recibió una silbatina generalizada al momento de ingresar al campo (ya había sido reprobado por el estadio durante el calentamiento).Álvarez no tuvo un buen ingreso y, aunque su equipo acabó rescatando un empate con 10 jugadores cerca del final, el goleador argentino se llevó la imagen final, sin participar del tradicional saludo que hace el Atlético, dando la vuelta al campo para agradecer a la afición. El delantero se fue a los vestuarios en soledad. Un gesto que, como dice el dicho, vale más que mil palabras.“Me comentaba la gente del club, que el club decidió que él no se acerque a saludar con sus compañeros a la gente. La decisión no fue de Julián Alvarez, fue del club, que tomó la decisión de alejarlo y separarlo para que se vaya hacia el vestuario”, dijo su director técnico, Diego Simeone, tras el juego.Queda exactamente una semana del mercado de fichajes en Europa, por lo que la presencia de Julián Álvarez en el Atlético de Madrid sigue estando en el aire para el resto de la temporada. El problema es que la reacción de la afición este domingo parece mostrar un punto de no retorno en la relación con el futbolista, que tampoco ha salido a expresar una disculpa o una explicación a sus dichos durante el Mundial.Un problema aún mayor es que, pese al deseo de ser transferido que tiene el jugador, el club no tiene ninguna intención de desprenderse de él y, conforme van pasando los días, el mercado se va achicando, porque al conocer las altas demandas de la directiva del Colchonero, los interesados salen a buscar alternativas, apurados por la fecha límite del 1 de septiembre.Por supuesto, el Atleti, a medida que pasan las horas, tiene cada vez menos deseos de abrirle la puerta de salida, porque se quedaría con muy poco tiempo para salir a buscarle un reemplazo al futbolista estrella que tiene la plantilla. Hallar un sustituto para el jugador que marcó 49 goles y dio 17 asistencias en 107 partidos con el club supondría muchos millones arriba de la mesa, posiblemente teniendo que pagar un valor más alto que de lo que dicta el mercado.Los destinos para Julián Álvarez son muy pocos. El Atleti ya dejó claro que no va a negociar con clubes españoles, porque no quiere reforzar a la competencia. Fuera de España, solo se conoció el interés del Arsenal y uno más pequeño del PSG. Ninguno prosperó, en parte por el deseo del jugador de vestirse de blaugrana.Los Gunners, campeones de la Premier League y subcampeones de la Champions League, podrían hacer el intento, a pesar de que en el ataque ya tienen muchas alternativas. Por eso se había barajado la idea de que los londinenses pusieran dinero y algún futbolista —como Viktor Gyökeres, por ejemplo— en la mesa de negociación, algo que le cerraría a la directiva española, ya que el jugador se iría a otra liga y tendría garantizado un nombre de reemplazo. Sin embargo, si la idea no prosperó es porque o no hubo acuerdo por el monto de dinero, o porque el futbolista no tiene grandes deseos de volver a una liga de la cual ya se fue —jugó en el Manchester City de 2022 a 2024—.La posibilidad de los parisinos se mencionó mucho al comienzo del mercado de fichajes, pero fue perdiendo fuerza con el correr de los días. Mucho más desde que los bicampeones de Europa se hicieron con los servicios de Ferran Torres, el héroe de la final del Mundial 2026, que ya empezó a pagar la confianza de Luis Enrique con goles, marcando un doblete en su presentación, también este domingo.Entonces, el futuro de Julián Álvarez parece estar entre tres destinos: quedarse en el Atlético, ya sea para revertir la situación o para esperar la ventana de transferencias de enero; reflotar la idea de volver a la Premier League, pero con la camiseta del Arsenal —un equipo que quizás tampoco seduce tanto por el estilo de juego que tienen los dirigidos por Arteta—; o que el FC Barcelona finalmente abra la chequera y ponga muchísimos millones arriba de la mesa, 500 millones de euros, para ser exactos, que es su cláusula de recisión. Una cifra jamás pagada por un futbolista, y por mucha diferencia.“Primero, juntos siempre somos más fuertes. Eso siempre nos caracterizó siendo el Atlético de Madrid distinto al resto. Julián es un jugador nuestro”, dijo Giuliano Simeone —autor del empate 2-2— a la prensa tras el partido.“Tenemos que estar todos juntos tirando para el mismo lado, porque, si no, nos vamos a dividir y eso no es bueno. Julián es jugador nuestro y vamos a apoyarlo siempre”, agregó el mediocampista.Su padre, el entrenador del equipo, también defendió a Julián Álvarez, pero con un poco más de cautela.“No estoy para dar consejos. Tengo que centrarme en mi trabajo, que es deportivamente hacer lo mejor para el Atlético de Madrid. Si el Atlético de Madrid quiere ganar algún título necesitamos estar juntos, tener delanteros importantes y para eso necesitamos trabajar en consecuencia todos de lo que necesitamos”, dijo en la rueda de prensa.“Creo que fui bastante claro. Necesitamos estar juntos. Cuando estuvimos juntos siempre hemos podido hacer cosas importantes”.The-CNN-Wire™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.
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