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Paramount y los fiscales generales estatales se sentarán a negociar en la disputa por la fusión con WBD

Representantes de Paramount y de las partes que demandan para bloquear la adquisición de Warner Bros. Discovery (WBD) se reunirán la próxima semana para dialogar con miras a un posible acuerdo.

Sin embargo, ambas partes parecen estar muy distanciadas, y los demandantes podrían preferir presentar sus argumentos ante los tribunales en el juicio antimonopolio programado para comenzar en marzo.

El fiscal general de California, Rob Bonta, declaró el viernes por la noche que cualquier resolución tendría que incluir “remedios estructurales sólidos” que modificarían la estructura de la megacombinación de medios.

Los analistas han advertido que los remedios estructurales que Bonta tiene en mente podrían ser un obstáculo insalvable para Paramount, lo que haría que cualquier negociación resultara infructuosa.

Aun así, las conversaciones deben comenzar en algún punto.

Paramount busca fusionar su estudio cinematográfico y sus operaciones televisivas con WBD, la empresa matriz de CNN, HBO, Discovery, el estudio Warner Bros. y muchos otros activos. Una coalición de doce fiscales generales estatales demócratas presentó una demanda el mes pasado para bloquear la fusión, argumentando que violaría la ley antimonopolio y perjudicaría a Hollywood. El Sindicato de Guionistas de Estados Unidos (WGA) presentó una demanda paralela.

El largo proceso judicial resultará costoso para Paramount, ya que a partir del 1 de octubre se aplicará un recargo que incrementará el precio de WBD.

En parte por este motivo, Paramount ha estado presionando para llegar a la mesa de negociaciones. La compañía ha insistido en que el acuerdo de WBD es procompetitivo y ha afirmado que los opositores al acuerdo están motivados por intereses políticos, incluyendo la posibilidad de que CNN cambie de manos. Bonta ha refutado estas acusaciones.

Numerosos políticos californianos, incluido el gobernador saliente Gavin Newsom, han pedido una resolución extrajudicial del conflicto. Algunos han citado las declaraciones de Paramount sobre la posibilidad de trasladar sus operaciones fuera de California.

Bonta ha desestimado estas declaraciones como un intento de chantaje, pero ha afirmado estar dispuesto a dialogar de buena fe con Paramount. Después de que Variety informara el viernes que la oficina de Bonta se reuniría con representantes de Paramount el lunes para “discutir un posible acuerdo”, Bonta emitió un comunicado para mantener su posición negociadora.

“Como he dicho antes, generalmente en todos mis casos, prefiero resolver las disputas en la sala de juntas, no en los tribunales”, declaró Bonta a CNN. “Como también he dicho, si la parte contraria en el litigio desea reunirse de buena fe para hacer un esfuerzo sincero por resolver el caso, nos reuniremos. Y como he reiterado, cualquier posible discusión sobre la fusión de Paramount y Warner Brothers será improductiva si no se presentan soluciones estructurales sólidas que aborden nuestras preocupaciones”.

Las soluciones estructurales se refieren a desinversiones, escisiones y otros cambios en la composición de la compañía resultante.

Newsom sugirió el viernes que podrían estar en marcha negociaciones secretas, al afirmar: “Sé que se están celebrando muchas reuniones y que hay mucha conversación”.

El gobernador no dio más detalles, y un portavoz de la oficina de Bonta declinó hacer comentarios. Un portavoz de Paramount también declinó comentar sobre el informe relativo a las negociaciones para llegar a un acuerdo.

A principios de esta semana, Paramount solicitó a la jueza que supervisa el caso, Araceli Martínez-Olguín, que fijara una fianza de US$ 1.900 millones. La jueza indicó que celebrará una audiencia para considerar la solicitud el 24 de septiembre.

Como parte del proceso previo al juicio, Martínez-Olguín también señaló que Paramount y los demandantes participarían en una mediación.

Por esa razón, no se debería dar demasiada importancia a la reunión programada para el lunes, escribió Evan Shapiro, exejecutivo de televisión y reconocido comentarista de la industria, en una publicación de blog.

“La jueza en este caso ha ordenado que las partes se reúnan para intentar llegar a un acuerdo de buena fe”, escribió Shapiro. “Esta reunión no es opcional para ninguna de las partes. Es una orden judicial”. Argumentó que el equipo de Bonta sigue teniendo la sartén por el mango a pesar de la presión de Paramount para llegar a un acuerdo.

En su declaración del viernes por la noche, Bonta afirmó: “Tal como están las cosas hoy, la fusión propuesta entre Warner Bros. y Paramount implicará mayores costos, menor competencia, salarios más bajos, recortes de empleos y menos películas y programas de televisión. Esta fusión viola la ley federal antimonopolio vigente desde hace mucho tiempo, y estamos comprometidos a hacerla cumplir”.

The-CNN-Wire
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El gobernador mexicano acusado de narcotráfico por EE.UU. volvió al cargo. Pero Sheinbaum y su partido le dieron la espalda

El gobernador del estado mexicano de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, regresó al cargo este viernes después de haber pedido licencia por más de tres meses para ser investigado por las acusaciones del Gobierno de Estados Unidos de que tiene vínculos con el Cartel de Sinaloa, cargos que él rechaza. Su regreso, sin embargo, no ha sido bien recibido ni por el Gobierno de México ni por el oficialista partido Morena, que señalan a Rocha de dar prioridad a sus intereses personales por encima del interés público.Sin mencionar a Rocha Moya, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, se refirió a la situación este sábado en un mensaje publicado en su cuenta de X, en el que aseguró que “el poder sin principios se vuelve arrogancia”.“Ningún interés personal puede estar jamás por encima de los intereses del pueblo y de la Nación. Y mucho menos cuando aquello que se pretende colocar por encima de México no es el bienestar de su gente, sino la ambición desnuda del poder por el poder”, dijo la mandataria.“México merece servidores públicos que entiendan que los cargos son pasajeros, pero la responsabilidad ante la nación es eterna. El pueblo no está para alimentar ambiciones personales: está para exigir que se defienda su dignidad, su futuro y su esperanza. Por encima de cualquier nombre, de cualquier grupo y de cualquier interés particular, está el pueblo y la nación”, agregó.El viernes, tras conocerse el regreso de Rocha a la gubernatura de Sinaloa, el Gobierno de Sheinbaum marcó distancia de la decisión. En un comunicado, la Secretaría de Gobernación (Segob) dijo que la determinación del gobernador es “de carácter personal” y que las investigaciones de la Fiscalía General de la República (FGR) sobre las acusaciones de Estados Unidos siguen abiertas, contrario a lo que afirmó Rocha antes de retomar funciones.“En ese sentido, corresponde a la Fiscalía General de la República, en el ámbito de sus atribuciones y de acuerdo con el avance de las investigaciones, proporcionar la información adicional que considere pertinente”, señaló la Segob.CNN contactó a la FGR para conocer si hay detalles adicionales en la investigación contra Rocha Moya y está en espera de respuesta.En la misma línea, a lo largo del viernes, los principales liderazgos de Morena se distanciaron del regreso de Rocha.La dirigencia nacional de Morena, partido que postuló a Rocha Moya en las elecciones locales de 2021, dijo en un comunicado que no estaba enterada de que él regresaría al cargo. “Por lo anterior Morena se deslinda de esta decisión”, enfatizó.De forma similar, la bancada de Morena en el Senado, donde el partido es la primera fuerza política, señaló que el regreso de Rocha al Gobierno de Sinaloa es “un acto personal e individual”, mientras que el líder de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, publicó un video en el que le pidió rectificar.Los homólogos de Rocha en los estados se pronunciaron en el mismo sentido. En un comunicado, 23 gobernadoras y gobernadores de Morena y partidos aliados dijeron que “los proyectos personales o de grupo no tienen cabida cuando se contrapesan con el bienestar de la nación”.“Hacemos un llamado al Dr. Rubén Rocha Moya a la madurez y la responsabilidad. La política es un ejercicio de congruencia; la desmesura y las decisiones de facción atentan contra los principios de honestidad y lealtad que juramos defender”, aseguraron.CNN contactó al Gobierno de Rocha para pedir comentarios y está en espera de respuesta.Casi cuatro meses después de ser acusado por EE.UU., Rocha Moya retomó el viernes su posición como gobernador de Sinaloa.En un mensaje en X, Rocha dio a conocer la reanudación de su cargo y dijo que, durante el tiempo que duró su baja temporal como gobernador, se puso a disposición de la justicia mexicana para ser investigado de lo que él calificó como “falsas acusaciones”.El gobernador de Sinaloa regresó a su cargo diciendo que las acusaciones en su contra fueron para “dañar (…) al movimiento político de izquierda en el que milito y cuyos principios asumo y represento por completo”. El mandatario estatal adoptó este mismo discurso en defensa del movimiento encabezado por Morena desde el pasado 29 de abril, mismo día en que una oficina del Departamento de Justicia de EE.UU. hizo pública una acusación contra Rocha y otras nueve personas (funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa), a quienes señaló de narcotráfico y de presuntamente tener una alianza con Los Chapitos, una facción del Cartel de Sinaloa liderada por los hijos del narcotraficante Joaquín “Chapo” Guzmán, quien en 2019 fue condenado a cadena perpetua en Estados Unidos.La acusación del Departamento de Justicia sostuvo que los acusados se aliaron con el Cartel de Sinaloa, uno de los más poderosos del continente, “para importar cantidades masivas de narcóticos a Estados Unidos”. Rocha Moya rechazó las acusaciones desde entonces y aseguró que el asunto representaba “un ataque” contra la “cuarta transformación”, el movimiento que abandera el partido oficialista Morena.Las autoridades de Estados Unidos solicitaron a México que los acusados fueran detenidos provisionalmente con fines de extradición, pero el Gobierno de México argumentó en esos momentos que no había pruebas suficientes para justificar esa medida y que la FGR investigaría los señalamientos.Unos días después de la acusación, Rocha Moya se separó de su cargo para “facilitar la actuación de las autoridades mexicanas en el proceso de investigación ya citado”. En el tiempo que tuvo licencia temporal, la FGR investigó al político sinaloense y lo recibió para declarar como testigo. A inicios de julio, la Fiscalía dijo que no contaba con pruebas para acreditar las acusaciones en EE.UU. contra el gobernador.Este viernes, el Gobierno mexicano dijo que la Cancillería “ha solicitado de manera reiterada al Departamento de Justicia de los Estados Unidos que aporte las pruebas correspondientes que sustenten los señalamientos realizados”, al tiempo que recordó que “en su momento, la FGR informó que mantiene abiertas carpetas de investigación relacionadas con las 10 personas señaladas” por la justicia estadounidense.Tanto Rocha Moya como la presidenta Sheinbaum insistieron previamente en que las acusaciones tienen motivaciones políticas desde EE.UU. y México, y que el objetivo es intervenir en asuntos internos del país.Sheinbaum adoptó una postura cautelosa desde el principio. Aseguró que su Gobierno no va a “proteger a nadie” pero que “tiene que haber pruebas”.Además, Sheinbaum consideró que este caso podría representar una acción injerencista por parte de Estados Unidos, que desde que Donald Trump inició su segundo mandato presidencial el 20 de enero de 2025 insiste en que México no actúa con firmeza contra los grupos del crimen organizado, a los cuales designó como organizaciones terroristas extranjeras.Rocha Moya llegó al Gobierno de Sinaloa tras ganar las elecciones locales de 2021 y debe concluir su mandato en octubre de 2027.The-CNN-Wire™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.
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