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Ni Lula da Silva ni Flávio Bolsonaro, estos podrían ser los protagonistas de la campaña electoral en Brasil

A menos de 50 días para la primera vuelta electoral, la campaña presidencial en Brasil parece tener dos nuevos polos cuyos nombres no estarán en las urnas, pero que igualmente dividen a la mayoría del electorado entre partidarios y críticos del presidente Luiz Inácio Lula da Silva (Partido de los Trabajadores) y del principal candidato de la oposición, Flávio Bolsonaro (Partido Liberal).

Por un lado, el hijo del actual mandatario se ha convertido en blanco de tres investigaciones y, con ello, vuelve a aparecer un espectro que ya ha perseguido otras campañas electorales en el pasado. Primogénito de Lula, Fábio Luís Lula da Silva es conocido como Lulinha, y sus relaciones con una lobista y un empresario preso por vínculos con fraudes en jubilaciones y pensiones se han convertido en un plato lleno para que los opositores del PT vuelvan a asociar al partido con esquemas de corrupción.

En contrapartida, desde hace meses otra figura amenaza con enredar el juego electoral a través de una negociación inconclusa que puede exponer esquemas ilegales de financiamiento político y lavado de dinero. Se trata del exbanquero Daniel Vorcaro, cuyos mensajes de celular con personalidades públicas incluyen al propio Flávio Bolsonaro, en pedidos de millones de reales para financiar una biopic del padre, el expresidente Jair Bolsonaro, llamada Dark Horse.

Cada uno de estos casos tiene dinámica propia, pero los mismos actores institucionales dosifican el ritmo de las investigaciones y de la información que termina saliendo a la luz cerca de las semanas decisivas de la primera vuelta: la Policía Federal (PF), la Procuraduría General de la República (PGR) y, principalmente, el Supremo Tribunal Federal (STF).

Entre el 30 de julio y el 4 de agosto, el STF autorizó tres investigaciones sobre Lulinha, todas bajo sospecha de tráfico de influencias. Las dos primeras tienen como relator al ministro André Mendonça. Estos casos tratan de la supuesta actuación del hijo de Lula ante el Ministerio de Salud en favor de negocios con cannabis medicinal y de contratos de una empresa estatal que procesa datos de jubilaciones y pensiones.

La Policía Federal investiga la relación de Lulinha con un empresario, Antônio Carlos Camilo Antunes, apodado “Careca do INSS” (el Calvo del INSS, sigla del instituto de la seguridad social) y señalado como operador del esquema de descuentos indebidos en jubilaciones y pensiones pagadas por la Seguridad Social a millones de brasileños. Él se habría acercado al hijo del presidente a través de una lobista, Roberta Luchsinger, amiga personal de Lulinha y figura clave en el potencial de daño que los casos pueden representar en la campaña de reelección de Lula.

Una nueva cuestión sobre estos casos, recién conocida por el público, es que la Procuraduría General evalúa que estas investigaciones deberían estar bajo la responsabilidad de la primera instancia judicial, y no de la Corte Suprema. La tendencia es que Mendonça discrepe y mantenga los casos bajo su relatoría.

La tercera investigación autorizada por el STF es relatada por el ministro Flávio Dino, exintegrante del Gobierno de Lula, y está bajo secreto. La investigación analiza la supuesta actuación de un grupo de personas para intentar favorecer empresas ante el gobierno e involucra a otro nombre que se ha convertido en un riesgo para Lula: el exjefe de gabinete de la Presidencia Marco Aurélio Santana Ribeiro, conocido como Marcola. Al hacerse público que recibió dinero y joyas de Roberta Luchsinger —lo que él alega fue un préstamo personal ya saldado—, Marcola se desligó de la campaña de reelección de Lula.

La defensa de Lulinha niega irregularidades y señala motivación política en las investigaciones. Los órganos del Gobierno afirman no tener contratos con las empresas objeto de las investigaciones. A pesar de ello, los casos se han vuelto recurrentes en los titulares de la semana y ciertamente serán recordados por los candidatos de la oposición. La cuestión es en qué grado de intensidad.

Flávio Bolsonaro siempre ha buscado vincular al PT de Lula con la corrupción, y ha hecho esto con las investigaciones sobre fraudes en las jubilaciones. Pero él mismo y la campaña del candidato del PL entienden que hay límites para no hacer que la elección presidencial tenga los escándalos como tema principal de la disputa.

Desde mayo, Flávio se vio impactado por la revelación de mensajes y audios extraídos del teléfono de Daniel Vorcaro, controlador del extinto Banco Master que está preso y sería el presunto eje de un esquema multimillonario de fraude financiero, investigado por la Operación Compliance Zero. El candidato del PL pidió directamente al exbanquero valores que sumarían R$ 134 millones (casi US$ 26 millones) para financiar la película Dark Horse, biografía cinematográfica sobre Jair Bolsonaro cuyo intérprete es el actor estadounidense Jim Caviezel.

El 23 de julio, el mismo ministro del STF André Mendonça autorizó a la PF a investigar aproximadamente R$ 61 millones (casi US$ 12 millones) transferidos por Vorcaro a la producción. La campaña de Flávio admite la solicitud, pero niega ilegalidad: sería patrocinio privado para una película privada, sin dinero público.

El jueves, el senador calificó el episodio como “página pasada” y evitó detallar las cuentas, lo que había prometido hacer el 15 de mayo, cuando le pregunté si haría público el contrato y los números de la producción en una entrevista a CNN Brasil. “Estoy 100% dispuesto”, respondió Flávio.

A partir de esta semana, se espera que encuestas salgan a campo para medir la percepción de los electores sobre los casos y el posible impacto en las intenciones de voto de Lula y Flávio. Los sondeos más recientes muestran una reducción de la ventaja del petista sobre el candidato del PL.

El caso que involucra a Lulinha toca la máquina pública en frentes sensibles para el elector común: salud, previsión social y contratos estatales. En el pasado, las actividades empresariales del hijo del presidente fueron cuestionadas e incluso hubo rumores de que sería socio oculto de grandes conglomerados, pero nada fue probado ni tuvo el peso de tres investigaciones policiales con la gravedad de las investigaciones abiertas este año.

El episodio Dark Horse pone a Flávio tratando con recursos privados, pero sitúa al candidato como interlocutor de un banquero no solo responsable de miles de millones de reales en perjuicio para el sistema financiero, sino también como patrocinador de un esquema destinado a corromper políticos de diferentes espectros ideológicos a través de favores, fiestas y viajes internacionales.

Son naturalezas distintas con un punto en común: el impacto electoral, en este momento más desfavorable para Lula que para Flávio. Si el caso Lulinha altera el rumbo de la disputa presidencial, sería una ironía inimaginable para cualquier escritor o guionista que el hijo de Jair Bolsonaro derrote al principal adversario de su padre con la ayuda involuntaria del hijo de Lula.

The-CNN-Wire
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Fue consultor clave en elecciones de América Latina. Ahora, la Fiscalía de Bolivia lo investiga tras un ataque a su expareja

El expresidente Evo Morales lo acusa de ser un “agente del imperio”. Su abogada dice que todo es un “show político”. El Gobierno de Bolivia promete que el acusado “no recibirá ningún tipo de protección”, sin aclarar qué tipo de relación profesional mantenía con el presidente Rodrigo Paz.El consultor argentino Fernando Cerimedo, figura destacada de varias campañas electorales de la derecha de la región y del ecosistema de medios de ultraderecha, permanece detenido en Bolivia luego de que su expareja, la abogada y activista Nadia Beller, el lunes fuera víctima de un ataque armado cometido por dos hombres en Santa Cruz, un hecho por el cual permanece hospitalizada.La Fiscalía anunció la formalización de la imputación y el pedido de prisión preventiva por 180 días por la presunta comisión de tentativa de feminicidio contra Beller, que sobrevivió a los disparos de atacantes que se acercaron vestidos como repartidores de comida.Cerimedo, quien permanece tras las rejas, “se abstuvo de declarar”, dijo la fiscal Yolanda Aguilera, mientras que el fiscal departamental de Santa Cruz, Alberto Zeballos, afirmó que es “el principal acusado del hecho”. De acuerdo con la imputación, la Fiscalía considera que hay elementos suficientes para considerar a Cerimedo como “autor intelectual y mediato” del delito porque, según la declaración judicial de Beller, él la había agredido antes, le disgustaba que esté embarazada de un hijo suyo y supuestamente la presionó para acudir al sitio donde le dispararon.CNN solicitó a la Fiscalía más detalles del caso y espera respuesta; también busca contactar a la defensa de Cerimedo. La Fiscalía indicó en el comunicado que “no descarta la participación de otras personas en el hecho, tanto en calidad de autores materiales como de posibles autores intelectuales”.El consultor, de 45 años, fue detenido el martes en el aeropuerto Viru Viru de Santa Cruz, adonde llegó desde La Paz. Su abogada, Margarita Arce, rechazó la acusación al declarar a medios locales: “Lo que quieren es desestabilizar al Gobierno y están con estas nuevas tácticas para lograrlo”. Bajo la teoría de que el ataque tendría una connotación política, señaló que Beller “ha sido masista”, recordando que fue candidata a diputada por el Movimiento al Socialismo (MAS) en 2019, aunque la abogada y activista desde hace años es crítica del expresidente Morales.La abogada también rechazó que Beller haya sido agredida antes por Cerimedo, como ella dijo en su declaración judicial, y aseguró que Cerimedo estaba al tanto del embarazo —que sigue su marcha— y el día previo había llevado a Beller a un hospital para que la atendieran porque sentía náuseas.Acerca de la situación profesional de su cliente, la abogada afirmó que Cerimedo “es asesor del presidente” Rodrigo Paz. El Gobierno boliviano, sin embargo, usó otros términos para explicar el vínculo.El vocero presidencial, José Luis Gálvez, aseguró el martes que “el cargo de asesor principal no existe”, que Cerimedo fue “un colaborador cercano” de Paz en la campaña para las elecciones de 2025 y que luego “siguió colaborando” en algunos “temas concretos de comunicación”, sin tener un cargo oficial.Por su parte, el presidente Paz expresó en X su solidaridad con Beller. “He instruido a las autoridades pertinentes que se realice una investigación profunda, transparente y exhaustiva, hasta esclarecer completamente lo sucedido”, dijo, sin referirse al acusado. CNN está tratando de comunicarse con Beller.Cerimedo se define como “consultor político y estratega de marketing digital”. Fue una de las cabezas detrás de la creación del medio ultraconservador La Derecha Diario, es firme defensor del Gobierno del presidente de Argentina, Javier Milei (quien lo suele difundir en sus redes), y con alcance regional. Enfrentado en ese momento a las acusaciones de que su portal publica falsedades, Cerimedo las desestimó como “chiquilinadas” o “tonterías”. El medio ahora también es propiedad del español Javier Negre, otra figura visible de la derecha internacional.En su repaso biográfico, Cerimedo menciona, entre otras cosas, que estudió en la Universidad de Harvard. La alianza de medios Mercenarios Digitales puso esto en duda y le preguntó por qué no aparece en los registros del alumnado de la institución, a lo que él respondió que solo tomó cuatro cursos ahí.The Economist lo nombró a fines del año pasado como “el hombre MAGA” en América Latina, luego de participar en dos campañas electorales, una de ellas con injerencia directa del presidente Donald Trump. Cerimedo fue asesor del candidato presidencial de derecha Nasry Asfura, del Partido Nacional de Honduras, quien, a pocos días de las votaciones fue respaldado abiertamente por Trump y a finales de diciembre fue declarado ganador.La primera polémica de Cerimedo no fue en Argentina. Ocurrió en Chile, un año después del estallido social de 2019, cuando el país se preparaba para un plebiscito en el que se decidiría si se abría un nuevo proceso constituyente.Una encuesta realizada por la firma Numen mostró entonces que, a diferencia de la mayoría de los sondeos, había una estrecha diferencia entre la aprobación y el rechazo.La aprobación ganó con el 78 % y, posteriormente, Cerimedo reconoció en una entrevista con La Tercera que la encuesta, encargada por empresarios opositores a la propuesta, tenía graves errores metodológicos y se defendió: “Nosotros no somos una encuestadora, no somos una empresa de encuestas, nosotros somos todo lo que es estrategia, marketing digital político, y hacemos encuestas propias como insumo para poder manejar estrategias y cuestiones de desarrollo de acciones digitales”.Pero la polémica continuó en ese país. Durante el proceso de debate para una nueva Carta Magna, su consultora fue acusada de distribuir información falsa sobre las propuestas de la Convención Constitucional antes del plebiscito que decidiría su aprobación o rechazo. En ese entonces, Cerimedo rechazó los señalamientos.Tras el referéndum en que el texto fue descartado, la cuenta del medio argentino La Derecha Diario publicó una noticia sobre una supuesta internación del entonces presidente Gabriel Boric por un colapso nervioso, algo desmentido por el Gobierno. CNN contactó a La Derecha Diario para pedir comentarios.Su cruzada política lo llevó a Brasil, donde sus actividades también fueron cuestionadas. En noviembre de 2022, el Tribunal Superior Electoral (TSE) ordenó retirar de YouTube un video de La Derecha Diario en el que afirmaba que había un riesgo de fraude electoral en el país por supuestos problemas con las máquinas de votación, algo que el TSE rechazó.Además, Cerimedo fue investigado por la trama que derivó en un intento de golpe de Estado para evitar la asunción de Lula da Silva en enero de 2023.La pesquisa de la Policía Federal lo señaló en 2024 entre los 37 sospechosos de delitos como abolición violenta del Estado democrático de derecho, golpe de Estado y organización criminal, atribuyéndole un rol en el esquema de desinformación y ataques al sistema electoral. Sin embargo, la Fiscalía lo excluyó de la acusación presentada contra Bolsonaro y otros integrantes de la trama.La Fiscalía dijo que no se logró esclarecer si participaba en un proyecto criminal o si solamente actuó como un “vector de propagación”, es decir, un difusor de contenidos en redes sociales. En aquella ocasión, Cerimedo rechazó haber cometido algún delito, como también lo negaron los demás sospechosos.En 2023, en una entrevista con la alianza Mercenarios Digitales, habló del caso y argumentó: “Yo nunca decía que había habido fraude en Brasil, sino que había que investigarlo”.Mientras era investigado en Brasil, Cerimedo comenzó a pisar fuerte en la política de su propio país. Luego de articular una visita de Eduardo Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, a Buenos Aires, fue ganando contactos en la arena local.Si bien ya había tenido algunos trabajos con varias agrupaciones de casi todo el arco ideológico, fue especializándose en la derecha. Conoció al entonces diputado Javier Milei, que aspiraba a la presidencia, donó decenas de miles de dólares al partido La Libertad Avanza y se presentaba como jefe de comunicación de la campaña presidencial del candidato libertario, aunque asegura que no cobró por su trabajo.El vínculo se consolidó con iniciativas conjuntas como la Escuela de Conducción Política, un emprendimiento de Cerimedo en el que Milei participó como docente de economía en las oficinas de Numen, una agencia de publicidad del consultor.Reconoció que su campaña de marketing político con La Libertad Avanza usaba “trolls” en redes. “Un montón”, según dijo en una entrevista con La Nación. También sostuvo que no hace campañas de desprestigio, pero sí campañas negativas.Una vez que Milei ganó la Presidencia, Cerimedo no asumió ningún cargo formal. Visitó más de 10 veces la Casa Rosada en el primer semestre del gobierno, según informó ElDiarioAr citando registros oficiales, pero no hay datos de reuniones con funcionarios en la sede del Gobierno desde junio de 2024.Aunque no hubo una ruptura pública con el oficialismo, Cerimedo declaró ante la Justicia como testigo en la investigación de unos audios sobre un supuesto esquema de coimas de la Agencia Nacional de Discapacidad. En agosto del año pasado, el Gobierno dijo en un comunicado que se trataba de una “operación de inteligencia ilegal con el fin de desestabilizar al país en plena campaña electoral” por los comicios legislativos. Al mismo tiempo, anunció la remoción del director de la agencia y una intervención del Ministerio de Salud en ese organismo.En el último año, Cerimedo volvió a dedicar la atención a otros países de la región. Comenzó a trabajar con los equipos de Paz en Bolivia para la segunda vuelta, luego del sorpresivo resultado en la primera, ya que el candidato y ahora presidente no estaba entre los primeros puestos de las últimas encuestas. Después de la victoria de Paz, Cerimedo continuó con asesorías externas.El vicepresidente Edmand Lara, de alto perfil en redes sociales y políticamente distanciado con el mandatario, lo describió como “el asesor personal” de Paz en una transmisión de enero.“Rodrigo me lo ha presentado en la segunda vuelta. Es más, ha intentado moldearme a su manera, pero yo nunca lo he dejado. Quería asesorarme, prepararme para los debates. Nunca me cayó bien. Es un tipo que no tiene principios”, apuntó.Por su parte, el ministro de la Presidencia de Bolivia, Fernando Aramayo, que asumió recientemente el cargo tras liderar la Cancillería, afirmó esta semana en una entrevista con el canal Todo Noticias de Argentina: “No había una vinculación laboral (con Cerimedo), nunca tuvo un cargo (…) Mentiría si dijera que me lo crucé en algún pasillo. Llama la atención que se haya presentado como asesor”. CNN busca contactar a la abogada de Cerimedo para pedir comentarios sobre las declaraciones del ministro.Cerimedo no se quedó a tiempo completo en Bolivia, sino que luego de la elección de octubre se dirigió a Honduras, donde afirmó que asesoraba al candidato conservador Nasry Asfura y se atribuyó las gestiones para conseguir el respaldo que otorgó el presidente de EE.UU., Donald Trump, según declaró a Contracorriente. CNN contactó a la Casa Blanca para pedir comentarios.Ese apoyo fue clave para la victoria de Asfura, quien logró una estrecha diferencia sobre Salvador Nasrallah, quien fue duramente criticado por Cerimedo en la campaña.El think tank hondureño Expediente Abierto publicó un informe sobre la batalla digital durante las elecciones de 2025 e identificó al argentino como consultor político y asesor de Asfura.Después de la votación del 30 de noviembre, el escrutinio tuvo varias polémicas y Cerimedo apareció junto a Asfura para defender la posición del Partido Nacional. Así, su rol no se limitó a la estrategia de campaña, sino que se mantuvo durante el proceso poselectoral.También, a fines de 2025, fue nombrado en una conferencia matutina de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, donde se le mencionó como una figura pública de derecha que, afirman, promueve desinformación en varios países de la región y podría hacerlo también en territorio mexicano.Y esta semana, consultada por las noticias en Bolivia, Sheinbaum dijo: “Es asesor de varios presidentes de América Latina. El tema central es que aquí hemos denunciado que fomenta la difusión de noticias falsas (…) La Derecha Diario es parte de esta red, que opera en países de América Latina y que está vinculado con redes políticas”.Este jueves, el director de La Derecha Diario, Javier Negre, publicó un mensaje en el que asegura que Cerimedo actualmente “no tiene ningún cargo de gestión ni directivo” en su medio.También dijo que el caso bajo investigación en Bolivia “no guarda relación conmigo ni con el medio del que soy propietario en Argentina”. Se pronunció por que se esclarezca lo sucedido “y que se haga Justicia caiga quien caiga” y aseguró que el medio que dirige “seguirá haciendo su trabajo de defender la libertad y dar la batalla al comunismo en todo el mundo pese a los ataques que recibimos por la enorme influencia que tenemos”.Además, dirigió varios mensajes contra Sheinbaum acusándola de tener vínculos con el narcotráfico. En varias ocasiones, la mandataria ha negado que ella o su gobierno tengan nexos con grupos criminales.The-CNN-Wire™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.
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