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Hundreds of scooter riders take over Minneapolis streets; some enter I-35W, state patrol says

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    MINNEAPOLIS, Minnesota (WCCO) — Hundreds of people aboard electric scooters and e-bikes took to downtown Minneapolis streets and sidewalks — and on Interstate 35W — late Saturday night in what’s being called a “scooter takeover.”

A WCCO photojournalist shot footage near U.S. Bank Stadium around 9 p.m. Promoter Johan Vargas, 20, told WCCO he did a scooter meet-up on Friday and posted videos to TikTok. He was only expecting around 200 riders for Saturday’s meet-up, but says more than 500 riders showed up.

“I just started seeing more and more people. I don’t know where half these people came from, but all of them said they saw the TikToks,” Vargas said. “I was expecting maybe like 200, not 500 to 1,000. But I mean, I’m glad everyone came out, they all had fun. I mean, that’s what it’s all about.”

Later, highway cameras captured people on scooters on Interstate 35W. The Minnesota State Patrol said troopers responded around 11 p.m. after witnesses reported seeing hundreds of Lime scooters on the highway.

“That was past me because I left at like 10 p.m. and then everyone just went their own separate way. I mean, I put a disclaimer to follow all traffic laws,” Vargas said. “I don’t support that. I support everyone just being in the city having fun.”

State Patrol Lt. Jennifer Krier called it “an extremely dangerous situation,” saying Lime scooters and other non-motorized devices are prohibited from entering freeways.

“Freeways are designed for high-speed motor vehicle traffic, leaving scooter riders with little protection and drivers with very little time to react,” Krier said in a statement. “Entering the freeway puts the scooter rider’s life at risk, and could also result in a serious or fatal crash involving other motorists.”

She also suggested implementing a geofencing plan, which would create areas of the city where scooters are restricted. WCCO has reached out to the city to learn more about whether any geofencing is in place.

In a statement released late Sunday afternoon, Minneapolis police say its officers “monitored the group and its movements, which at times were reckless and disruptive to traffic,” adding that no one was arrested or cited for violations.

“If similar activity continues or occurs again, MPD will work with the appropriate city resources and scooter companies in an effort to regulate where and how the scooters may be operated,” a police spokesperson said.

The City of Minneapolis website notes there are no-riding zones downtown, including areas where riders cannot stop and park the scooters.

Riders are required to wear helmets, yield to pedestrians and follow “the same traffic laws as bicyclists,” according to the city. Users, however, can’t ride with more than one passenger or ride or park on sidewalks, which are considered “scooter clear zones.”

“The clear zone means there must be at least 4 feet of clear sidewalk space for everyone,” the city states on its website.

The city also says users must also ride “as close as safely possible to the right-hand site of the road.”

All and all, Vargas said it was all about having a good time with community.

“Saturday night, a lot of people like to go out club and party, but why not ride scooters in the city with all your friends? It’s a free event, besides paying for your scooter,” Vargas said. “I think a lot of people just want to get together. I mean, all ages were … there was a 50-year-old lady up to a dad and his daughter.”

Please note: This story was provided to CNN Wire by an affiliate and does not contain original CNN reporting. This content carries a strict local market embargo. If you share the same market as the contributor of this article, you may not use it on any platform.

Julián Álvarez fue silbado y se fue sin saludar a la afición: ¿qué sigue en la novela del argentino?

No fue un domingo cualquiera para Julián Álvarez. En realidad, no lo ha sido ningún día desde aquella frase que pronunció durante la Copa del Mundo: “lo mejor para todos es una transferencia”, cuando se hablaba de un fuerte interés del FC Barcelona por contratarlo. El fichaje no se hizo —porque el Atlético de Madrid no quiso negociar— y aquellas siete palabras, pronunciadas a un océano de distancia de España, le ganaron la enemistad de toda la afición del Atlético de Madrid, el club que pagó por él más de US$ 87 millones hace dos temporadas.La afición le hizo pagar esas palabras este domingo, en la primera vez que el delantero argentino pisó el estadio Metropolitano, cuando ingresó en el segundo tiempo de un partido que el Colchonero empataba 1-1. Pero ni la urgencia del resultado ni la necesidad por los goles de Álvarez —acaso su mejor centroatacante— para revertirlo le hicieron olvidar a las gradas rojiblancas las palabras del número 9, que recibió una silbatina generalizada al momento de ingresar al campo (ya había sido reprobado por el estadio durante el calentamiento).Álvarez no tuvo un buen ingreso y, aunque su equipo acabó rescatando un empate con 10 jugadores cerca del final, el goleador argentino se llevó la imagen final, sin participar del tradicional saludo que hace el Atlético, dando la vuelta al campo para agradecer a la afición. El delantero se fue a los vestuarios en soledad. Un gesto que, como dice el dicho, vale más que mil palabras.“Me comentaba la gente del club, que el club decidió que él no se acerque a saludar con sus compañeros a la gente. La decisión no fue de Julián Alvarez, fue del club, que tomó la decisión de alejarlo y separarlo para que se vaya hacia el vestuario”, dijo su director técnico, Diego Simeone, tras el juego.Queda exactamente una semana del mercado de fichajes en Europa, por lo que la presencia de Julián Álvarez en el Atlético de Madrid sigue estando en el aire para el resto de la temporada. El problema es que la reacción de la afición este domingo parece mostrar un punto de no retorno en la relación con el futbolista, que tampoco ha salido a expresar una disculpa o una explicación a sus dichos durante el Mundial.Un problema aún mayor es que, pese al deseo de ser transferido que tiene el jugador, el club no tiene ninguna intención de desprenderse de él y, conforme van pasando los días, el mercado se va achicando, porque al conocer las altas demandas de la directiva del Colchonero, los interesados salen a buscar alternativas, apurados por la fecha límite del 1 de septiembre.Por supuesto, el Atleti, a medida que pasan las horas, tiene cada vez menos deseos de abrirle la puerta de salida, porque se quedaría con muy poco tiempo para salir a buscarle un reemplazo al futbolista estrella que tiene la plantilla. Hallar un sustituto para el jugador que marcó 49 goles y dio 17 asistencias en 107 partidos con el club supondría muchos millones arriba de la mesa, posiblemente teniendo que pagar un valor más alto que de lo que dicta el mercado.Los destinos para Julián Álvarez son muy pocos. El Atleti ya dejó claro que no va a negociar con clubes españoles, porque no quiere reforzar a la competencia. Fuera de España, solo se conoció el interés del Arsenal y uno más pequeño del PSG. Ninguno prosperó, en parte por el deseo del jugador de vestirse de blaugrana.Los Gunners, campeones de la Premier League y subcampeones de la Champions League, podrían hacer el intento, a pesar de que en el ataque ya tienen muchas alternativas. Por eso se había barajado la idea de que los londinenses pusieran dinero y algún futbolista —como Viktor Gyökeres, por ejemplo— en la mesa de negociación, algo que le cerraría a la directiva española, ya que el jugador se iría a otra liga y tendría garantizado un nombre de reemplazo. Sin embargo, si la idea no prosperó es porque o no hubo acuerdo por el monto de dinero, o porque el futbolista no tiene grandes deseos de volver a una liga de la cual ya se fue —jugó en el Manchester City de 2022 a 2024—.La posibilidad de los parisinos se mencionó mucho al comienzo del mercado de fichajes, pero fue perdiendo fuerza con el correr de los días. Mucho más desde que los bicampeones de Europa se hicieron con los servicios de Ferran Torres, el héroe de la final del Mundial 2026, que ya empezó a pagar la confianza de Luis Enrique con goles, marcando un doblete en su presentación, también este domingo.Entonces, el futuro de Julián Álvarez parece estar entre tres destinos: quedarse en el Atlético, ya sea para revertir la situación o para esperar la ventana de transferencias de enero; reflotar la idea de volver a la Premier League, pero con la camiseta del Arsenal —un equipo que quizás tampoco seduce tanto por el estilo de juego que tienen los dirigidos por Arteta—; o que el FC Barcelona finalmente abra la chequera y ponga muchísimos millones arriba de la mesa, 500 millones de euros, para ser exactos, que es su cláusula de recisión. Una cifra jamás pagada por un futbolista, y por mucha diferencia.“Primero, juntos siempre somos más fuertes. Eso siempre nos caracterizó siendo el Atlético de Madrid distinto al resto. Julián es un jugador nuestro”, dijo Giuliano Simeone —autor del empate 2-2— a la prensa tras el partido.“Tenemos que estar todos juntos tirando para el mismo lado, porque, si no, nos vamos a dividir y eso no es bueno. Julián es jugador nuestro y vamos a apoyarlo siempre”, agregó el mediocampista.Su padre, el entrenador del equipo, también defendió a Julián Álvarez, pero con un poco más de cautela.“No estoy para dar consejos. Tengo que centrarme en mi trabajo, que es deportivamente hacer lo mejor para el Atlético de Madrid. Si el Atlético de Madrid quiere ganar algún título necesitamos estar juntos, tener delanteros importantes y para eso necesitamos trabajar en consecuencia todos de lo que necesitamos”, dijo en la rueda de prensa.“Creo que fui bastante claro. Necesitamos estar juntos. Cuando estuvimos juntos siempre hemos podido hacer cosas importantes”.The-CNN-Wire™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.
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