Preocupante. Decepcionante. Vergonzosa. Esos son algunos de los calificativos que aficionados y analistas encontraron para describir la temporada 2025/2026 del Real Madrid, el equipo más ganador de Europa que no pudo ganar ni un solo título el pasado año.
Los blancos fueron segundos en LaLiga, quedaron eliminados en los octavos de final de la Copa del Rey contra un equipo de segunda división, perdieron la final de la Supercopa de España ante su acérrimo rival, el FC Barcelona, y se despidieron de la UEFA Champions League en cuartos de final.
Ese tipo de resultados se consideran un fracaso para los estándares del madridismo, acostumbrado a sumar vitrinas tras cada temporada.
Para colmo de males, Xabi Alonso, quien había llegado más como realidad que como gran promesa tras un paso brillante por el Bayer Leverkusen de Alemania, fue cesado con la campaña en progreso tras algunos resultados poco convincentes y algunos rumores de mal clima con algunos futbolistas. Pero la llegada de Álvaro Arbeloa no convenció, y tras un breve y tortuoso interinato, su estadía llegó a su fin también.
Esto obligó a la directiva merengue a apretar las tuercas y elevar las exigencias para la temporada 2026/2027. Primero que nada, Florentino Pérez fue reelecto como presidente del club, en medio de fuertes cuestionamientos a su dirección tras un par de temporadas de malos resultados que lo obligaron a protagonizar una conferencia de prensa para defender su mandato.
El primer movimiento estratégico de Pérez fue traer de regreso a un viejo conocido del madridismo, como lo es el entrenador José Mourinho, quien tiene la misión de hacer que el equipo vuelva a ser competitivo en todos los frentes. Y para eso, el portugués le entregó a la directiva una lista de objetivos de mercado para reforzar al plantel.
Junto al experimentado director técnico llegaron también el defensa francés Ibrahima Konaté y los laterales Denzel Dumfries y Marc Cucurella. El galo llegó gratis como agente libre, mientras que por el neerlandés el Madrid pagó su cláusula de rescisión, de poco más de US$ 23 millones. Por el español desembolsó alrededor de US$ 65 millones, gracias en parte a que el acuerdo se cerró durante la Copa del Mundo y no después, ya que un Cucurella campeón del mundo seguramente hubiera tenido un mayor valor de mercado.
La mitad del campo también se fortaleció, con la llegada de Bernardo Silva, quien desembarcó gratis en la capital española como agente libre tras finalizar su contrato con el Manchester City.
A la hora de fortalecer el ataque, los blancos apostaron fuerte. Primero con la compra del centrodelantero español Carlos Espí a cambio de alrededor de US$ 30 millones y luego con el refuerzo estelar, Yan Diomandé. El marfileño, figura destacada del Mundial 2026, llegó al Madrid por US$ 140 millones, convirtiéndolo en el fichaje más caro en la historia del club.
La única batalla perdida del club merengue fue el fichaje frustrado del mediocampista Rodrigo Hernández, quien finalmente acordó su traspaso al FC Barcelona.
- Yan Diomande – US$ 140 millones
- Marc Cucurella – US$ 65 milones
- Carlos Espí – US$ 30 millones
- Denzel Dumfries – US$ 23 millones
- Bernardo Silva – Libre
- Ibrahima Konaté – Libre
En total, se trata de una cifra galáctica. Por citar comparaciones, el Paris Saint-Germain de Francia (vigente bicampeón de la Champions League) lleva gastados US$ 177 millones, y el Arsenal (campeón de la Premier League y subcampeón de Europa) unos US$ 195 millones. El Manchester City (US$ 208,6 millones), el Liverpool (US$ 121 millones) y el FC Barcelona (US$ 187,4 millones) gastaron menos que los blancos también.
Sin embargo, hay dos clubes que superaron la inversión del Real Madrid, por más estratosférica que parezca, y ambos son de Londres.
Después de una temporada lamentable, donde se quedó sin competiciones europeas y despidió a dos entrenadores en cuestión de meses, el Chelsea sacó la billetera en serio. En total gastó US$ 476,3 millones, con los fichajes de Morgan Rogers (US$ 161,1 millones), Maxence Lacroix (US$ 71 millones), Marco Palestra (US$ 66,5 millones), Geovany Quenda (US$ 58,3 millones) y Valentín Barco (US$ 46,7 millones), entre otros.
El Tottenham, tras una temporada que casi termina en descenso al Championship, también confirmó incorporaciones por US$ 311,7 millones, aunque en su caso los concentró en tres casos específicos: Sandro Tonali (US$ 126,1 millones), Mateus Fernandes (US$ 115,6 millones) y Jan Paul van Hecke (US$ 70 millones).
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