El sábado 1 de agosto, los Dodgers de Los Ángeles rompieron la ventana de fichajes de las Grandes Ligas y adquirieron a Tarik Skubal, el dos veces ganador del premio Cy Young y lanzador estrella de los Detroit Tigers. Parecía el golpe final a la temporada de la MLB, aún con ocho semanas de temporada regular todavía en el calendario. Sin embargo, por más increíble que pueda parecer, los bicampeones, aún con Skubal, no son el mejor equipo de la temporada. Al menos desde los números…
Ese “honor” le corresponde por ahora a los ya no tan sorpresivos Brewers de Milwaukee. Decimos sorpresivos porque no tienen una plantilla cargada de figuras rimbombantes —como sí la tienen los Dodgers, con Ohtani, Yamamoto, Skubal, Snell, etc—, sino que son más bien un equipo joven y muy equilibrado, cualidades que ya habían demostrado el año pasado, cuando sorprendieron de verdad al erigirse como el mejor equipo de la temporada regular, antes de sucumbir justamente ante los campeones en la serie por el campeonato de la Nacional.
Si alguien tenía dudas de la superioridad de los Brewers en esta parte de la temporada, solo tiene que retroceder unos días. Los de Milwaukee y los de Los Ángeles se enfrentaron en una serie a cuatro partidos en el Dodger Stadium, y los Cerveceros se fueron a casa con tres triunfos y una derrota en la valija.
Ambos equipos llegaban con solo una victoria de diferencia, pero ahora ya hay tres juegos de distancia, aunque con seis semanas de partidos por delante está lejísimos de ser definitiva en la carrera por ser el primer preclasificado a la postemporada. De hecho, los Brewers ni siquiera tienen garantizado ganar su división, porque los Chicago Cubs se mantienen en la pelea y aún quedan siete enfrentamientos directos.
Los Brewers son un equipo, en el mejor sentido de la palabra. Así funcionan. Apenas tienen tres jugadores entre los 100 peloteros con más home run en lo que va del año: Jake Bauers (21), Jackson Chourio (17) y Brice Turang (16). Y eso es lógico, si tenemos en cuenta que los de Milwaukee son el equipo que menos jonrones tiene en toda la MLB hasta ahora. Aún así, nadie tiene más victorias que ellos.
La explicación a esta dicotomía está en el picheo. Ahí la tabla de estadísticas se invierte totalmente. Solo los Phillies de Filadelfia (1.237) tienen más ponches que los Brewers (1.211), y gran parte de ese dato lo explica por sí solo el cervecero Jacob Misiorowski, el pitcher con más ponches (210) de las Grandes Ligas en 2026. Según el criterio de estadísticas de la MLB, el de Blue Springs es el único lanzador con un ERA (la estadística que mide la efectividad de los pitchers, donde cuanto menor es el número, mejor es el lanzador) menor a 2.00. Tiene 1.75, y el segundo mejor de toda la liga en este apartado es Chris Sale, de los Braves de Atlanta, quien tiene 2.10, pero 50 strikeouts menos.
Misiorowski está recién en su segunda temporada, y ya tiene números extraordinarios, pero en postemporada apenas si tiene tres juegos de experiencia, y los Brewers en sí mismos no son un gran sinónimo de playoffs: apenas han ganado 11 juegos en los últimas 10 años en postemporada, más de la mitad de ellos (6) en un mismo año, 2018, cuando vencieron 3-0 a los Colorado Rockies antes de perder 3-4 con los Dodgers, el mismo rival que los barrió en 2025.
Más arriba resumimos dos de las muchas virtudes que vienen mostrando los Brewers este 2026: juventud y equilibrio en la plantilla, lo que lleva a que la rotación lógica que tiene este deporte no afecte en demasía las probabilidades de triunfo, pero ninguna de esas dos cualidades son las que le harán ganar los partidos que más importen, los de los playoffs.
En los mano a mano suelen pesar otros factores, como la experiencia y la explosión, dos características que, por citar el ejemplo más reconocible, los Dodgers derrochan. Por eso los angelinos aplastaron a los de Milwaukee el año pasado cuando no había mañana. La victoria de Ohtani y compañía sobre los Brewers fue la única barrida de todos los playoffs. ¡Y en un partido por el campeonato!
Por eso, los Brewers bien podrían acabar la temporada regular dentro de seis semanas en el primer lugar de los clasificados, incluso con el mejor récord de victorias y derrotas de toda la MLB, pero no serán los máximos candidatos a la Serie Mundial.
Ese privilegio les seguirá correspondiendo a los Dodgers.
Repasando la plantilla, no hay ninguna razón para no creer que Ohtani y compañía podrían llevarse el tercer título seguido. Tienen mejor equipo que el año pasado, porque con la llegada de Skubal reforzaron la zona de picheo, donde más flacos se habían visto el año pasado, cuando necesitaron de un Yamamoto en modo Dios para vencer a los Blue Jays de Toronto en la gran final.
Es cierto que Ohtani no está siendo tan efectivo con el bate como el año pasado, pero sí está haciendo desastres como pitcher, una tarea que los angelinos necesitaban en medio de muchas lesiones y una deficiencia de personal que tenía el sector hasta la llegada de Skubal. Ya con el exlanzador de Detroit como compañero, quizás el japonés pueda volver a centrarse en lo que mejor saber hacer, batear.
Los de Los Ángeles también están recuperando de a poco a todas sus figuras lesionadas, algo que sin dudas influyó en las derrotas recientes frente a los Brewers. Si mantiene sanos a sus estrellas, poco podrán hacer los demás. La etapa de playoffs está llegando de a poco, y allí nadie parece ser mejor que Ohtani y sus Dodgers.
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