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Detienen nuevamente a militar estadounidense arrestado hace semanas en el Capitolio tras pedir el juicio político de Trump

Jason Watson, el militar de Estados Unidos que fue arrestado en las escaleras del Capitolio de Estados Unidos el mes pasado tras pedir la destitución del presidente Donald Trump, ha sido detenido una vez más, tan solo unos días después de haber criticado al presidente en una entrevista exclusiva con CNN.

El mayor de la Fuerza Aérea de EE.UU. fue puesto en prisión preventiva el martes, según informó un portavoz de la Fuerza Aérea a CNN.

Hasta el miércoles por la noche, no se le habían presentado cargos formales, pero el portavoz indicó que el caso sigue bajo investigación.

Watson se encuentra detenido en un centro penitenciario del condado de Maryland y bajo custodia militar, según el responsable de información pública de dicho centro.

No está claro a qué cargos podría enfrentarse Watson.

El abogado de Watson, Chris Mutimer, declaró que el aviador fue arrestado en acto de servicio al día siguiente de su entrevista con CNN a principios de semana. Mutimer afirmó que Watson se negaba a usar su uniforme.

“Mientras estaba trabajando, informó a sus superiores, a través de su abogado, que ya no usaría el uniforme”, dijo Mutimer. “Poco después, le dijeron que debía ponérselo. Aproximadamente a los 20 minutos, y según tengo entendido, alrededor de las 3:30, fue arrestado y llevado a la cárcel del condado”.

Mutimer declaró el miércoles por la noche en CNN que esperan que se presenten cargos relacionados con el artículo 88, que tipifica el desacato a un agente, o con el artículo 92, que tipifica la desobediencia, lo cual podría estar relacionado con el hecho de que no se haya vuelto a ponerse el uniforme.

“Él se lo esperaba”, comentó el abogado. “Se esperaba que lo arrestaran”.

El portavoz de la Fuerza Aérea declaró: “Los miembros de las fuerzas armadas deben cumplir con el Código Uniforme de Justicia Militar y todas las regulaciones aplicables”.

Y añadió: “Con base en la existencia de indicios suficientes para sustentar las acusaciones de mala conducta continuada, el mayor Watson fue puesto en prisión preventiva el 18 de agosto de 2026. El mayor Watson es considerado inocente y se le garantizarán todos los derechos que le corresponden según la Regla 305 para Tribunales Militares mientras se revisa su prisión preventiva”.

CNN ha solicitado más detalles a la Fuerza Aérea.

El lunes, Watson habló con Erin Burnett de CNN y criticó a Trump, cuyo juicio político y destitución sigue pidiendo.

“Lo que está sucediendo con el presidente Trump no es normal. Nos ha fallado”, afirmó Watson. “Y no solo ha fracasado como presidente, sino que está violando flagrantemente la Constitución, infringiendo la ley, involucrado en una corrupción desenfrenada y está matando estadounidenses. Y eso es inaceptable para mí, y debería ser inaceptable para todos nosotros”.

La disidencia pública dentro de las filas militares en servicio activo es poco común, ya que los miembros del servicio están obligados a seguir órdenes de acuerdo con el Código Uniforme de Justicia Militar, que tipifica como delito las palabras despectivas contra el presidente, el vicepresidente, el Congreso y otros altos funcionarios en virtud del artículo 88.

“Las declaraciones personales del mayor Watson no reflejan las opiniones ni las políticas del Departamento de la Fuerza Aérea”, señaló el portavoz de la agencia en un comunicado el miércoles.

Watson fue arrestado previamente el 1 de julio en las escaleras del Capitolio de Estados Unidos después de pronunciar un discurso en el que pedía el juicio político y la destitución de Trump y del vicepresidente J. D. Vance.

La policía del Capitolio de Estados Unidos declaró a CNN en aquel momento que los ciudadanos no pueden manifestarse en las escalinatas de la Cámara de Representantes a menos que estén acompañados por un miembro del Congreso. Watson fue “acompañado” hasta las escalinatas por un miembro del Congreso, quien posteriormente “abandonó el lugar”, según la policía.

Watson llevaba puesto su uniforme durante la manifestación. El reglamento militar prohíbe usar uniforme al participar en actividades políticas, aunque hasta la fecha Watson no había sido acusado de ninguna infracción relacionada con la manifestación.

Watson declaró a CNN a principios de esta semana que está dispuesto a pagar el precio de manifestarse en contra de la administración.

“Simplemente tenemos que estar dispuestos a aceptar que podemos cambiar lo que está sucediendo en nuestro país si estamos dispuestos a pagar un precio por ello”, manifestó Watson. “Así que lo único que pude hacer fue preguntarme cuál es el precio máximo que estoy dispuesto a pagar. Y esta es la conclusión a la que llegué”.

Esta noticia ha sido actualizada con detalles adicionales.

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¿El fin del TPS para El Salvador? La comunidad salvadoreña en EE.UU. debe prepararse para tres escenarios

La comunidad salvadoreña que vive y trabaja en Estados Unidos bajo el Estatus de Protección Temporal (TPS) está a la espera de una decisión final sobre la designación de El Salvador para dicho programa humanitario, que ha sido objeto de la ofensiva migratoria de la administración de Donald Trump desde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025.José Palma, beneficiario salvadoreño del TPS desde 2001 —primer año en que EE.UU. designó a El Salvador para este programa—, sabe que se trata de un tema sensible.Por un lado, si el Gobierno estadounidense decide poner fin al TPS para su país, los permisos de trabajo y las protecciones contra la deportación peligrarían para miles de salvadoreños. Por el otro, si esto ocurre, no solo esos salvadoreños quedarían expuestos, sino que sus familias podrían vivir un proceso de ruptura. Muchos salvadoreños con TPS tuvieron hijos, se casaron y formaron una familia en EE.UU. durante las últimas décadas; si pierden sus beneficios, existe el riesgo de que algunos sean separados.“La comunidad salvadoreña que tiene TPS ha vivido en los Estados Unidos por lo menos 25 años, porque el TPS se dio por primera vez en el 2001”, después de los terremotos de ese año, dijo a CNN Palma, quien es coordinador nacional de la Alianza Nacional del TPS, un grupo en defensa de los derechos de los inmigrantes que ha estado en la primera línea de defensa del TPS.Es el caso de Palma. En los 25 años que han pasado desde que se convirtió en beneficiario en 2001, se casó con una salvadoreña que es residente permanente de EE.UU., con quien tuvo cuatro hijos nacidos en Estados Unidos. Si se queda sin TPS, Palma sería el único de la familia en riesgo, pues el estatus de su esposa y la edad de sus hijos aún no le ofrecen un camino hacia la residencia o la ciudadanía.“Estas familias no son nuevas en Estados Unidos, sino que hemos estado aquí por décadas”, comentó Palma.César Ríos, director de la Asociación Agenda Migrante El Salvador (AAMES), dijo que, por el tiempo que llevan estos inmigrantes en Estados Unidos, se trata de personas y familias integradas a sus comunidades y con fuertes vínculos económicos y sociales.“Estamos hablando de población muy integrada en Estados Unidos con 25 años, lo cual les ha permitido (…) acumular experiencia laboral, acumular cultura norteamericana, acumular familia”, declaró Ríos a CNN.Hasta marzo del año pasado, en EE.UU. se tenía registro de más de 1 millón de beneficiarios del TPS, provenientes de 17 países diferentes, entre ellos El Salvador.Desde que Trump retomó la presidencia de Estados Unidos, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha anunciado el fin del TPS para 13 países, enfrascándose en batallas judiciales de larga duración que, en algunos casos, siguen activas.Sin embargo, el Gobierno estadounidense todavía no anuncia la terminación del programa humanitario para El Salvador, que protege contra la deportación y da permisos de trabajo a un estimado de 170.125 salvadoreños en EE.UU., según los datos de marzo de 2025.Los más de 170.000 salvadoreños con este programa humanitario viven en Estados Unidos desde hace 25 años, ya que, para ser elegible al TPS, es requisito la residencia continua o la presencia física continua en EE.UU. a partir de inicios de 2001.Desde que El Salvador fue designado al TPS por primera vez en 2001, el país ha sido renovado para el programa cada 18 meses. La última vez que El Salvador recibió un nuevo periodo de protecciones bajo el TPS fue en marzo de 2025. La vigencia de esas protecciones llega a su fin el 9 de septiembre de este año.Por tanto, los salvadoreños con TPS siguen teniendo protecciones hasta, al menos,esa fecha, a la espera de la decisión final del DHS sobre el programa para El Salvador.Palma dijo que en los últimos días un anuncio del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) sobre el TPS de El Salvador generó “confusión”.En un aviso del 12 de agosto, titulado “Actualización sobre la Cancelación del Estatus de Protección Temporal para El Salvador ”, USCIS informó sobre una actualización respecto a los permisos de trabajo de los beneficiarios salvadoreños con TPS.La agencia estadounidense indicó en su aviso que los salvadoreños con TPS que siguen siendo elegibles al programa tendrán extensiones automáticas de sus permisos de trabajo, en caso de no haberlas recibido antes. Además, USCIS reiteró que “la designación del TPS para El Salvador y los beneficios relacionados están programados para finalizar el 9 de septiembre de 2026”.Palma explicó que, aunque el anuncio de USCIS recalca la fecha límite (9 de septiembre) del TPS para El Salvador, no se trata de la decisión final del Gobierno de EE.UU. sobre el programa dirigido a los salvadoreños. Más bien, agregó, el anuncio de USCIS está relacionado con las extensiones de los permisos de trabajo ligados al TPS para salvadoreños, lo cual es resultado de una demanda contra la administración estadounidense interpuesta, entre otros grupos, por la Alianza Nacional del TPS.“Lo que el anuncio de USCIS clarifica es que todas las personas protegidas por TPS de El Salvador, aunque no hayan recibido su nuevo permiso de trabajo, están autorizados a trabajar hasta el 9 de septiembre de este año”, comentó Palma a CNN.En un comunicado previo, Palma definió que esto se trata de una “importante victoria para nuestra comunidad”, pues los permisos de trabajo son el sustento de miles de familias salvadoreñas en EE.UU.“Durante semanas, a muchos titulares salvadoreños del TPS que aún esperaban la renovación de sus permisos de trabajo se les había comunicado que ya no podían trabajar. La actualización de USCIS aporta una aclaración fundamental y supone una importante victoria para nuestra comunidad. Aunque la agencia no lo dice abiertamente, esta medida es consecuencia de nuestra continua labor de defensa y de los procedimientos judiciales emprendidos para garantizar que no se impida indebidamente a los titulares del TPS trabajar”, declaró Palma en el comunicado.A pesar de esta victoria, el tiempo sigue corriendo y, con ello, se acerca la fecha límite del 9 de septiembre.Según Palma, los salvadoreños con TPS pueden esperar tres escenarios rumbo a esa fecha:1. Terminación del TPSEl coordinador de la Alianza Nacional del TPS dijo que el “peor escenario” es que el Gobierno de Estados Unidos decida terminar la designación de El Salvador para el TPS, que se encuentra vigente desde 2001, lo que la convierte en la designación vigente más antigua de este programa. (Antes era Honduras, cuya designación estuvo activa desde 1998, pero la administración Trump la terminó en julio de 2025, con batallas judiciales en medio que extendieron el caso hasta febrero de este año). El Salvador fue originalmente designado a este programa luego de los fatales terremotos ocurridos en ese país entre enero y febrero de 2001. Cabe recordar que el TPS está dirigido a personas originarias de países que atraviesan guerras o desastres naturales y no pueden regresar a sus países debido a esas circunstancias.La terminación sería el escenario más probable para Palma, “porque a todos los países que han llegado a la fecha de terminación se los han terminado”.“Algunos países todavía tienen un poquito de esperanza por las litigaciones. Pero aún en la litigación, después de la decisión de la Corte Suprema, se está complicando para poder defender el programa por medio de los tribunales. Hoy por hoy, todos los países que han llegado a su fecha se les ha cancelado”, añadió Palma.La administración de Trump ya terminó la designación al TPS de 13 países; solo El Salvador, Ucrania y Sudán (de estos últimos dos, su fecha límite es el 19 de octubre) se mantienen como los tres países sin un anuncio oficial de terminación del TPS. En tanto, Etiopía sigue en la batalla judicial, aunque la terminación de su designación fue anunciada en diciembre de 2025.En junio de este año, la Corte Suprema de EE.UU. se puso del lado de Trump y por mayoría determinó que el DHS tenía amplia discreción para decidir cuándo extender o terminar una designación al TPS. Las batallas judiciales se han mantenido pese a la decisión del máximo tribunal, pero se han tenido que adoptar nuevas estrategias para poder sacar adelante los litigios.Palma afirmó que el Gobierno estadounidense tiene hasta el 9 de septiembre para anunciar si decide terminar el TPS para El Salvador o redesignar al país para otro periodo con protecciones.Si el Gobierno de EE.UU. decide terminar el TPS para El Salvador, “a partir del día que salga el anuncio, por ley vamos a tener 60 días más de protección”, mencionó Palma.Es por ello que Ríos, director de la AAMES, señaló que, aun en este escenario, no habría deportaciones masivas de manera automática, sino que sería un proceso paulatino que no amenazaría a ciertos grupos que hoy tienen TPS.Entre los varios grupos poblacionales que hay dentro de los más de 170.000 salvadoreños con TPS, César Ríos identificó cuatro de ellos:1. Inmigrantes salvadoreños con hijos estadounidenses mayores de 21 años, lo que abre la posibilidad de tramitar una residencia permanente en caso de que los beneficios del TPS llegaran a su fin.2. Inmigrantes casados con personas estadounidenses. Dependiendo el caso, aquí se abre la posibilidad de tener documentos en EE.UU. gracias al cónyuge estadounidense.3. Empresarios con TPS que generan derrama económica y empleos en sus comunidades, lo que podría dar paso a una visa especial.4. Y, por último, el grupo de los salvadoreños con TPS que tienen infracciones civiles, cargos penales o migratorios en su tiempo vivido en EE.UU.“Si en dado caso se da un fin del TPS, (los salvadoreños de) este cuarto grupo son los más deportables inmediatamente. Lo que no sabemos es cuánto es el número de cada uno de estos grupos”, dijo Ríos a CNN.Ante esta diversidad de escenarios, Palma instó a que los beneficiarios salvadoreños no esperen plazos y tomen decisiones desde ahora para prepararse en caso de que termine el TPS.“Desde ya debemos de estar tomando acciones proactivas para poder ir teniendo claridad de qué es lo que vamos a hacer (…) Pensar en lo peor y luchar para que eso no suceda, pero que no nos agarren distraídos”, indicó el coordinador de la Alianza Nacional del TPS.Palma explicó que las familias pueden comenzar a delinear planes familiares de acción, como el cuidado de los hijos si los padres llegan a faltar, así como revisar con expertos legales (ya sean privados u organizaciones que otorgan estos servicios gratis o a bajo costo) las opciones que cada inmigrante tiene para poder seguir en EE.UU. de manera legal.También mencionó que los beneficiarios tienen que organizar planes respecto a sus bienes y cuentas por pagar, con el fin de que en el futuro no conviertan en un problema.“Son cosas mínimas, pero yo creo que vale la pena tener esas pláticas: ¿qué va a pasar con su casa?, ¿qué va a pasar con su vehículo? Lo que tenemos es tener un plan de cómo no vamos a dejar que eso quede abandonado o que nadie sepa qué hacer”, agregó Palma.A pesar del “miedo generalizado” que hay en la comunidad salvadoreña con TPS en EE.UU., Ríos aconsejó asesorarse de manera individual con expertos confiables en materia de inmigración, tomando en cuenta que cada caso es diferente.“Aquí no hay recetas únicas y generalizadas. Cada persona, cada familia beneficiaria (del TPS) conoce su realidad y la primera invitación es hacer un examen de su historial” con el objetivo de “encontrar una ruta administrativa migratoria que le va a dar mayor seguridad”, señaló Ríos.Asimismo, el director de la AAMES no solo hizo un llamado a los inmigrantes de su país con TPS, sino también a las autoridades salvadoreñas para que ofrezcan opciones que posibiliten un retorno más seguro, sobre todo desde el ámbito financiero.“Necesitamos urgentemente un acuerdo de país que garantice la portabilidad universal de pensiones y de seguridad social. ¿Por qué estoy diciendo eso? Tenemos trabajadores deportados que trabajaron 15 años en Estados Unidos y cotizaron, pero antes de irse a EE.UU. trabajaron 10 años en El Salvador. Pasan de 60 años y no pueden retirarse ni en Estados Unidos ni pueden retirarse en El Salvador porque no les acumula. La portabilidad universal de pensiones implica sumar los años acumulados de dos países, lo cual requiere un acuerdo de país a país para que el trabajador se vea beneficiado con la suma de los años de trabajo en los dos países y merecerse su retiro y su reconocimiento”, urgió Ríos.Debido a las buenas relaciones diplomáticas entre El Salvador y Estados Unidos —cuyos presidentes, Nayib Bukele y Donald Trump, respectivamente, han colaborado de cerca en la agenda migratoria de EE.UU., en especial en recibir a deportados en El Salvador—, Ríos consideró que es posible que ambos países alcancen este tipo de acuerdos.“Este tipo de medidas especiales van de acuerdo a las características de esta población. El Salvador lo puede hacer, El Salvador tiene capacidad, El Salvador tiene buena relación con las autoridades de Estados Unidos, lo que le hace falta es acompañarse de expertos que identifiquen estos panoramas y pongan sobre la mesa la necesidad de ejecutarlas”, agregó.2. ExtensiónEl segundo escenario, que no ha ocurrido en todo el segundo mandato de Trump como presidente de Estados Unidos, es que la administración decida extender la designación de El Salvador por otros 18 meses (o menos, según lo que decida el Gobierno), lo que daría protecciones para vivir y trabajar en el país a los más de 170.000 salvadoreños con TPS.Sería el mayor alivio para esta comunidad, que representa a 1 de cada 10 personas nacidas en El Salvador que viven en Estados Unidos, según datos del Censo de EE.UU.“Entre hoy y el 9 de septiembre, tenemos que escuchar del Departamento de Seguridad Nacional cuál es el futuro de la comunidad con TPS de El Salvador (…) La noticia no ha salido, saldrá pronto, entonces todavía podemos influenciar esa decisión” exigiendo a las autoridades que renueve el programa, pidiendo al Congreso que abra caminos hacia una residencia o ciudadanía, y preparando planes para cualquier decisión que se tome.“Es importante que seamos proactivos, no esperar que alguien nos va a resolver el problema, sino que nosotros (seamos) parte de la solución, y comienza con nosotros mismos estar informados de la mejor manera posible”, finalizó Palma.Si bien para Palma la cancelación del TPS es el escenario más probable, para Ríos una extensión del programa para El Salvador tiene más posibilidades de ocurrir si se toma en cuenta que Bukele y Trump tienen una relación sólida desde hace tiempo, que incluye colaboración en la campaña contra la migración del presidente de EE.UU.Por tanto, si Estados Unidos extiende el TPS de El Salvador (que representaría el primero con prórroga en el segundo mandato de Trump), será una señal de que “el TPS dejó de ser un proyecto humanitario y se ha convertido en un proyecto político”, dijo Ríos.“Si fuera humanitario, Haití sería de los que estuvieran con TPS porque sigue siendo el país más pobre de América Latina, pero se lo quitaron. Y si revisamos cada uno de estos países (a los que han cancelado el TPS) y revisamos sus relaciones con Estados Unidos, nos damos cuenta que tampoco son óptimas” indicó el director de la AAMES.3. Sin anuncioPalma indicó que un tercer escenario sería que llegue la fecha del 9 de septiembre y el DHS no haya anunciado la terminación del TPS para El Salvador.Si esto ocurriera, dijo Palma, “se extendería por seis meses automáticamente la protección de los salvadoreños” con TPS.Es menos probable porque, como señaló antes, todos los países con designación que llegaron a su fecha límite han recibido el anuncio de la terminación del programa en el actual Gobierno de Trump.The-CNN-Wire™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.
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