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La influyente hermana de Kim Jong Un afirma desconocer por completo si él habló con Trump

Kim Yo Jong, la influyente hermana del líder norcoreano Kim Jong Un, afirmó desconocer por completo si su hermano se comunicó con el presidente de Estados Unidos Donald Trump, como este afirmó esta semana.

Kim, una de las máximas funcionarias de Corea del Norte, reconoció que su hermano tiene una “excelente relación” con Trump y que “personalmente guarda buenos recuerdos y sentimientos” hacia él. Sin embargo, en un comunicado difundido el miércoles por los medios estatales, evitó confirmar los dichos de Trump sobre el contacto reciente.

El lunes, Trump declaró a los periodistas que Kim Jong Un había respondido a su solicitud de conversación, poco después de que el presidente exigiera una reducción repentina de los ejercicios militares conjuntos con Corea del Sur, un aliado cercano y de larga data de Estados Unidos.

Trump no dio más detalles sobre el contacto. Añadió el miércoles que tiene previsto reunirse con Kim a finales de este año, pero no ofreció detalles ni afirmó si ha intercambiado alguna carta con el líder norcoreano.

En su declaración, Kim Yo Jong dijo sobre la supuesta “comunicación” entre Trump y su hermano: “No tengo conocimiento de ello en absoluto, y tal vez sea lo único que desconozco con respecto a la política exterior de nuestro máximo líder”.

La declaración de Kim es esclarecedora porque ella es una de las principales lugartenientes de su hermano y una confidente cercana; aparece habitualmente en fotografías junto al líder norcoreano y a menudo emite declaraciones importantes en nombre del régimen, quién suele ser hermético y opaco.

Los ejercicios militares conjuntos han irritado durante mucho tiempo a Corea del Norte, y Kim Yo Jong afirmó que reducirlos no altera “su carácter provocador y ofensivo”, a pesar de que Estados Unidos y Corea del Sur suelen enfatizar su naturaleza defensiva. Kim añadió que la reducción de los ejercicios no debe interpretarse como una “muestra de buena voluntad”.

Los ejercicios conjuntos anuales suelen durar 10 días, pero los de este año durarán solo cinco, a petición de Washington. Están diseñados para adaptarse a las capacidades en constante evolución de Corea del Norte e incorporan entrenamiento para contrarrestar drones, interferencias de GPS y ciberataques, según declaró la semana pasada un portavoz de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos en Corea.

Los analistas han advertido que, al reducir la magnitud de los ejercicios militares con Corea del Sur, Trump corre el riesgo de ir en contra de su propio objetivo declarado de que Seúl asuma una mayor responsabilidad en su propia defensa.

Los ejercicios militares incluyen un entrenamiento para darle a Corea del Sur algo que no ha tenido desde que comenzó la Guerra de Corea en 1950: el control operativo en tiempos de guerra de las fuerzas combinadas de Corea del Sur y Estados Unidos en la península, señalan los analistas.

Es un objetivo clave para ambos países. Una vez que Seúl demuestre que puede asumir esa responsabilidad, Washington podrá mantenerse al margen de cualquier conflicto futuro, aportando cierta potencia de fuego pero dejando que Corea del Sur asuma la mayor parte de la responsabilidad y el coste de su defensa.

La exigencia de Trump de reducir la magnitud de los ejercicios militares, que llevaban meses planificándose, se produjo el primer día en que comenzaron las maniobras conjuntas.

Públicamente, el presidente de Corea del Sur, Lee Jae Myung, ha acogido con satisfacción la petición de Trump y ha reiterado que apoya el diálogo con Corea del Norte y que quiere asumir una mayor responsabilidad en su propia defensa.

“Nos solidarizamos con la determinación y el esfuerzo del presidente Trump por crear las condiciones para el diálogo que permitan establecer un régimen de paz en la península coreana, incluso si eso significa reducir el alcance de los recientes ejercicios militares conjuntos entre Corea del Sur y Estados Unidos, y rendimos homenaje a esa decisión”, declaró Lee en X a última hora del miércoles.

Añadió que está “totalmente de acuerdo” con Trump en que Corea del Sur “debería asumir la responsabilidad de la seguridad en la península coreana, al tiempo que desarrolla la capacidad suficiente para defender la península de forma independiente, aumentando rápidamente el gasto en defensa hasta alcanzar un gasto en defensa del 3,5 % del PBI”.

Al pedir que se redujeran estos ejercicios, Trump citó su relación positiva con Kim Jong Un, un antiguo adversario de Estados Unidos, así como la falta de ayuda de Seúl para la guerra en Irán.

“Me llevo bien con él”, dijo Trump a los periodistas el miércoles. “¿Y saben qué? El hecho de que me lleve bien con él es algo bueno”.

Durante su primer mandato, Trump se reunió con Kim en tres ocasiones para mantener conversaciones sobre desnuclearización, pero esas conversaciones finalmente fracasaron, y el programa de armas nucleares de Corea del Norte no ha hecho más que crecer desde entonces.

El jueves, el ministro de Defensa de Corea del Sur dijo que estima que Corea del Norte posee actualmente entre 80 y 120 ojivas nucleares, una cifra significativamente superior a la reciente afirmación de Trump de que Pyongyang tiene 57 armas nucleares.

Durante su primer mandato, Trump tomó medidas similares para reducir las operaciones conjuntas con Corea del Sur. En marzo de 2019, ambos países anunciaron que sus ejercicios anuales a gran escala se reconfigurarían y adoptarían una forma reducida.

Esta publicación se ha actualizado con novedades adicionales.

Lex Harvey, de CNN, contribuyó con este reportaje.

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Israel moves forward with internationally condemned settlement plan that could ‘bury’ two-state solution

(CNN) — The Israeli government advanced an internationally condemned settlement plan in the occupied West Bank that could split the territory and “bury” the possibility of a two-state solution.Israel’s Housing Ministry issued a notice inviting bids for the construction of more than 1,200 housing units in E1 near Jerusalem, which aims to create a continuous bloc of Jewish settlements from East Jerusalem to the West Bank. The settlement would divide the northern West Bank into north and south, making a contiguous Palestinian state impossible, while splitting East Jerusalem – viewed as the capital of such a state – from the rest of the territory.The bids for construction are due one week before the Israeli elections at the end of October.“This is a last-minute maneuver that is part of the scorched-earth policy the government is pursuing at the end of its term to secure long years of conflict and bloodshed for Israel,” said Peace Now, an Israeli settlement watchdog, in a statement Tuesday.For years, Israel intentionally delayed any planning or construction in E1 because of heavy international criticism and pressure. But the current Israeli government under Prime Minister Benjamin Netanyahu has dramatically accelerated the approval of settlements in the West Bank, even as western countries have imposed sanctions on individuals linked with the settler movement. In May, a number of Western countries, including Canada, Australia and Germany, warned companies against taking part in the construction of West Bank settlements and E1 because of “legal and reputational consequences.”Israel gave final approval to the E1 plan last year, with far-right Finance Minister Bezalel Smotrich saying, “The Palestinian state is being erased from the table, not with slogans, but with actions.”UK Foreign Secretary Ed Milliband called the decision to advance the plans an “unacceptable and destructive act.” Threatening sanctions and other measures in response, he said in a statement that “Britain will not stand back and accept the destruction of the two-state solution.” In response, Israeli Foreign Minister Gideon Saar fired back, saying on X on Thursday, “It is absurd for Britain to lecture the Jewish people about where they may live in their historic tiny homeland.”All Israeli settlements in the occupied West Bank are considered illegal under international law by most of the international community and the United Nations, but settlers have successfully established dozens of unauthorized outposts in recent years and eventually secured Israeli government approvals.Riyad Mansour, the Palestinian ambassador to the United Nations, said Israel’s decision to move forward with the construction of E1 is “extremely dangerous, irresponsible, and threatening.” In an interview with CNN, he said emphatically, “This has to be stopped.”The Egyptian government also slammed the new Israeli tenders and called on the international community to stop the plans. “Egypt expresses its complete rejection of attempts to entrench a policy of fait accompli through the illegal expansion of settlements and the change of the legal status and demographic makeup of occupied Palestinian territory, which undermines the chances of implementing the two-state solution,” said the Egyptian government in a statement.The-CNN-Wire™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.
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