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Después de salir de prisión, Tina Peters lleva a Washington su gira de teorías conspirativas sobre las elecciones

Dos meses después de salir de prisión, la negacionista electoral Tina Peters viajó a Washington esta semana para mantener reuniones de alto nivel con funcionarios del Gobierno de Donald Trump, presentando su plan para invocar poderes de emergencia e imponer un control federal sin precedentes sobre los comicios antes de las elecciones intermedias de noviembre.

El viaje a Washington —donde Peters se reunió con el secretario de Comercio, Howard Lutnick, y la jefa de la división de derechos civiles del Departamento de Justicia— fue su última parada en una gira nacional para promover su visión de cómo reformar las elecciones en Estados Unidos.

Ha utilizado su recién adquirida libertad, después de que su condena en prisión fuera reducida en junio, para difundir sus habituales afirmaciones falsas sobre máquinas de votación que manipulan elecciones, así como para participar en conferencias y aparecer en el circuito de pódcasts de derecha.

Estas teorías conspirativas estuvieron en el centro del caso penal contra Peters en Colorado, donde fue condenada por cargos estatales por participar en un plan para vulnerar los sistemas electorales del condado de Mesa, donde era secretaria, con la esperanza de demostrar que los resultados de las elecciones presidenciales de 2020 fueron fraudulentos.

El resurgimiento de Peters tras salir de prisión fue posible gracias al gobernador demócrata de Colorado, Jared Polis, quien conmutó su condena, allanando el camino para su liberación anticipada casi dos años después de haber recibido una sentencia de nueve años.

El presidente Trump, incapaz de indultar los delitos estatales de Peters, lideró en cambio una campaña de presión de un año contra Polis, reteniendo fondos federales, cerrando oficinas federales en Colorado y vetando un importante proyecto de agua. Esto ayudó a dar visibilidad al caso de Peters y la convirtió en una heroína MAGA —aunque es rechazada por funcionarios electorales que dicen que sus acciones y retórica socavan el proceso democrático.

Semanas después de salir de prisión, visitó la Casa Blanca para un almuerzo privado con el presidente Trump, quien comparte muchos de sus objetivos, pero aún no respalda su propuesta.

“Ella tiene un plan”, dijo su abogado Peter Ticktin a CNN. “No sé si conseguirá el apoyo necesario para que su plan se implemente. Pero el punto es que alguien tiene que tomar el toro por los cuernos y avanzar”.

Mientras tanto, un funcionario electoral afín en California ofreció a Peters un trabajo como consultora en seguridad electoral. Ticktin dijo que ella está considerando la oferta.

Estos movimientos previsibles —y, de hecho, ampliamente previstos— por parte de Peters crearon un momento de “se los dije” para los muchos funcionarios electorales y fiscales de Colorado que argumentaron que liberarla podría poner en riesgo las elecciones de mitad de mandato.

Uno de esos funcionarios es el fiscal general de Colorado, Phil Weiser, quien ahora es el candidato demócrata a gobernador y cuya oficina ayudó a procesar a Peters. Expresó su disgusto por la cálida bienvenida que Peters recibió esta semana en Washington.

“Ella es una criminal que comprometió elecciones y equipos electorales, que no muestra ningún remordimiento… por eso recibió una sentencia seria”, dijo Weiser. “En cambio, está por ahí en una especie de campaña, siendo celebrada en la Casa Blanca y llevando literalmente sus teorías conspirativas de gira”.

En una declaración a CNN, Polis defendió la conmutación, pero dijo que estaba “decepcionado, pero no sorprendido” de que Peters continuara “difundiendo afirmaciones infundadas e inexactas” y “teorías conspirativas” sobre las elecciones.

“Nuestras cárceles no son gulags de reeducación”, dijo Polis. “La gente suele salir con creencias similares a las que tenía al entrar. Ella sigue teniendo derechos de libertad de expresión, como todos nosotros. Aunque no estoy de acuerdo con lo que dice, no creo en encarcelar a las personas por sus palabras, siempre y cuando cumpla la ley y los términos de su libertad condicional”.

Aunque Peters, de 70 años, fue liberada anticipadamente, sigue siendo una persona condenada por un delito y está sujeta a las condiciones de libertad condicional. Un funcionario del Departamento de Correcciones de Colorado dijo a CNN que a Peters se le concedió permiso para viajar a Washington esta semana y “ha estado presentando los permisos de viaje requeridos según corresponde”.

Peters almorzó el martes con Harmeet Dhillon, quien también cuestiona los resultados de las elecciones de 2020 y que ahora dirige la División de Derechos Civiles del Departamento de Justicia. Dhillon ha sido una figura clave en los intentos del Gobierno de Trump de presionar a los estados para que adopten sus políticas preferidas en temas como el voto por correo y los requisitos de identificación de votantes.

“Tina Peters y yo tuvimos un almuerzo encantador y una conversación en el Capitolio. ¡Ella es una mujer inspiradora!”, publicó Dhillon en X, y agregó que también hablaron de moda.

El Departamento de Justicia no respondió a la solicitud de comentarios de CNN.

Al reaccionar al almuerzo entre Dhillon y Peters, Weiser dijo: “Es perverso que alguien del Departamento de Justicia, cuyo trabajo es hacer cumplir la ley, celebre a alguien que es una persona condenada por un delito por hacer que nuestras elecciones sean menos seguras”.

Peters también publicó una foto el martes con Lutnick y escribió: “Espero con ansias más resultados para fortalecer nuestras elecciones”.

Peters promocionó un anuncio inusual que se dio a conocer un día antes por parte de la Oficina del Censo, que está bajo el Departamento de Comercio dirigido por Lutnick. La Oficina afirmó que realizó una nueva revisión y descubrió 24.000 votos de no ciudadanos en las elecciones de 2020 (expertos electorales cuestionaron estos hallazgos).

El Departamento de Comercio no respondió a la solicitud de comentarios de CNN.

Aunque fue declarada culpable de mala conducta como secretaria electoral del condado de Mesa, podría regresar pronto al Gobierno, esta vez en California.

Clint Curtis, un activista autodenominado de “integridad electoral” que es secretario y registrador de votantes en el condado de Shasta, dijo recientemente que quería que Peters ocupara una vacante en su oficina. Ticktin dijo que Peters está abierta a la oportunidad laboral.

“Aparentemente, ella todavía lo está pensando”, dijo Curtis a CNN en una entrevista el miércoles. “No estoy seguro de si lo va a aceptar o no. Está realmente ocupada”.

Figura controvertida, Curtis perdió la reelección este año y fue censurado por la Junta de Supervisores del Condado de Shasta, que dijo que “rechaza y condena” sus “flagrantes violaciones” de las normas de conducta profesional.

Curtis, quien niega haber actuado mal, dijo que el estatus de Peters como persona condenada por un delito no sería un obstáculo para su posible empleo. Dijo que podría unirse a su oficina como consultora en un rol de supervisión, para asesorar sobre la seguridad electoral.

“Ella no tendría ningún acceso a nuestro sistema de votación”, dijo Curtis. “Eso la protege de cualquier acusación de que podría intentar dañar algo”.

Incluso si ese trabajo no se concreta, dijo Ticktin, las cosas están mejorando para Peters tras su liberación.

Peters ha recuperado el color en el rostro. Los problemas de salud que se agravaron en prisión han mejorado. Y está recuperando la confianza después de aprender en la cárcel que alzar la voz podría “hacer que alguien quiera matarte”, dijo Ticktin.

Un gran impulso moral llegó a finales de junio, cuando, apenas unas semanas después de salir del Centro Correccional La Vista, Peters entró a la Oficina Oval para una alegre sesión de fotos con Trump.

Ticktin acompañó a Peters en la Casa Blanca —“como acompañante”, en sus palabras— y almorzaron con Trump y el abogado de la Casa Blanca, David Warrington. Fotos obtenidas por CNN muestran que Peters y Ticktin también fueron recibidos por el vicepresidente J. D. Vance y el secretario de Estado, Marco Rubio.

“Soy de Nueva York —no nos impresionamos fácilmente”, dijo Ticktin. “Pero eso fue algo realmente especial. Una de las experiencias más increíbles de mi vida”.

Después de concluir su última gira por Washington, Peters dijo el miércoles que tomaría un tren de cinco horas para visitar a su madre anciana en Virginia.

“Cansada pero feliz de hacer una diferencia”, escribió.

The-CNN-Wire
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El gobernador mexicano acusado de narcotráfico por EE.UU. volvió al cargo. Pero Sheinbaum y su partido le dieron la espalda

El gobernador del estado mexicano de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, regresó al cargo este viernes después de haber pedido licencia por más de tres meses para ser investigado por las acusaciones del Gobierno de Estados Unidos de que tiene vínculos con el Cartel de Sinaloa, cargos que él rechaza. Su regreso, sin embargo, no ha sido bien recibido ni por el Gobierno de México ni por el oficialista partido Morena, que señalan a Rocha de dar prioridad a sus intereses personales por encima del interés público.Sin mencionar a Rocha Moya, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, se refirió a la situación este sábado en un mensaje publicado en su cuenta de X, en el que aseguró que “el poder sin principios se vuelve arrogancia”.“Ningún interés personal puede estar jamás por encima de los intereses del pueblo y de la Nación. Y mucho menos cuando aquello que se pretende colocar por encima de México no es el bienestar de su gente, sino la ambición desnuda del poder por el poder”, dijo la mandataria.“México merece servidores públicos que entiendan que los cargos son pasajeros, pero la responsabilidad ante la nación es eterna. El pueblo no está para alimentar ambiciones personales: está para exigir que se defienda su dignidad, su futuro y su esperanza. Por encima de cualquier nombre, de cualquier grupo y de cualquier interés particular, está el pueblo y la nación”, agregó.Cerca del mediodía de este sábado, preguntada por periodistas cuando asistía a la inaguración de instalaciones de atención agraria en la Ciudad de México, Sheinbaum dijo que se enteró del retorno del Rocha por la publicación que él hizo en redes sociales y que el lunes ella hablará más del tema en su conferencia diaria.El viernes, tras conocerse el regreso de Rocha a la gubernatura de Sinaloa, el Gobierno de Sheinbaum marcó distancia de la decisión. En un comunicado, la Secretaría de Gobernación (Segob) dijo que la determinación del gobernador es “de carácter personal” y que las investigaciones de la Fiscalía General de la República (FGR) sobre las acusaciones de Estados Unidos siguen abiertas, contrario a lo que afirmó Rocha antes de retomar funciones.“En ese sentido, corresponde a la Fiscalía General de la República, en el ámbito de sus atribuciones y de acuerdo con el avance de las investigaciones, proporcionar la información adicional que considere pertinente”, señaló la Segob.CNN contactó a la FGR para conocer si hay detalles adicionales en la investigación contra Rocha Moya y está en espera de respuesta.En la misma línea, a lo largo del viernes, los principales liderazgos de Morena se distanciaron del regreso de Rocha.La dirigencia nacional de Morena, partido que postuló a Rocha Moya en las elecciones locales de 2021, dijo en un comunicado que no estaba enterada de que él regresaría al cargo. “Por lo anterior Morena se deslinda de esta decisión”, enfatizó.De forma similar, la bancada de Morena en el Senado, donde el partido es la primera fuerza política, señaló que el regreso de Rocha al Gobierno de Sinaloa es “un acto personal e individual”, mientras que el líder de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, publicó un video en el que le pidió rectificar.Los homólogos de Rocha en los estados se pronunciaron en el mismo sentido. En un comunicado, 23 gobernadoras y gobernadores de Morena y partidos aliados dijeron que “los proyectos personales o de grupo no tienen cabida cuando se contrapesan con el bienestar de la nación”.“Hacemos un llamado al Dr. Rubén Rocha Moya a la madurez y la responsabilidad. La política es un ejercicio de congruencia; la desmesura y las decisiones de facción atentan contra los principios de honestidad y lealtad que juramos defender”, aseguraron.CNN contactó al Gobierno de Rocha para pedir comentarios y está en espera de respuesta.Casi cuatro meses después de ser acusado por EE.UU., Rocha Moya retomó el viernes su posición como gobernador de Sinaloa.En un mensaje en X, Rocha dio a conocer la reanudación de su cargo y dijo que, durante el tiempo que duró su baja temporal como gobernador, se puso a disposición de la justicia mexicana para ser investigado de lo que él calificó como “falsas acusaciones”.El gobernador de Sinaloa regresó a su cargo diciendo que las acusaciones en su contra fueron para “dañar (…) al movimiento político de izquierda en el que milito y cuyos principios asumo y represento por completo”. El mandatario estatal adoptó este mismo discurso en defensa del movimiento encabezado por Morena desde el pasado 29 de abril, mismo día en que una oficina del Departamento de Justicia de EE.UU. hizo pública una acusación contra Rocha y otras nueve personas (funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa), a quienes señaló de narcotráfico y de presuntamente tener una alianza con Los Chapitos, una facción del Cartel de Sinaloa liderada por los hijos del narcotraficante Joaquín “Chapo” Guzmán, quien en 2019 fue condenado a cadena perpetua en Estados Unidos.La acusación del Departamento de Justicia sostuvo que los acusados se aliaron con el Cartel de Sinaloa, uno de los más poderosos del continente, “para importar cantidades masivas de narcóticos a Estados Unidos”. Rocha Moya rechazó las acusaciones desde entonces y aseguró que el asunto representaba “un ataque” contra la “cuarta transformación”, el movimiento que abandera el partido oficialista Morena.Las autoridades de Estados Unidos solicitaron a México que los acusados fueran detenidos provisionalmente con fines de extradición, pero el Gobierno de México argumentó en esos momentos que no había pruebas suficientes para justificar esa medida y que la FGR investigaría los señalamientos.Unos días después de la acusación, Rocha Moya se separó de su cargo para “facilitar la actuación de las autoridades mexicanas en el proceso de investigación ya citado”. En el tiempo que tuvo licencia temporal, la FGR investigó al político sinaloense y lo recibió para declarar como testigo. A inicios de julio, la Fiscalía dijo que no contaba con pruebas para acreditar las acusaciones en EE.UU. contra el gobernador.Este viernes, el Gobierno mexicano dijo que la Cancillería “ha solicitado de manera reiterada al Departamento de Justicia de los Estados Unidos que aporte las pruebas correspondientes que sustenten los señalamientos realizados”, al tiempo que recordó que “en su momento, la FGR informó que mantiene abiertas carpetas de investigación relacionadas con las 10 personas señaladas” por la justicia estadounidense.Tanto Rocha Moya como la presidenta Sheinbaum insistieron previamente en que las acusaciones tienen motivaciones políticas desde EE.UU. y México, y que el objetivo es intervenir en asuntos internos del país.Sheinbaum adoptó una postura cautelosa desde el principio. Aseguró que su Gobierno no va a “proteger a nadie” pero que “tiene que haber pruebas”.Además, Sheinbaum consideró que este caso podría representar una acción injerencista por parte de Estados Unidos, que desde que Donald Trump inició su segundo mandato presidencial el 20 de enero de 2025 insiste en que México no actúa con firmeza contra los grupos del crimen organizado, a los cuales designó como organizaciones terroristas extranjeras.Rocha Moya llegó al Gobierno de Sinaloa tras ganar las elecciones locales de 2021 y debe concluir su mandato en octubre de 2027.The-CNN-Wire™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.
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