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De los videojuegos al autódromo: el piloto argentino con síndrome de Down que marcó un hito en el automovilismo

El rugido del motor tapa cualquier otro sonido en el kartódromo de Zárate, ubicado a unos 80 kilómetros de la capital argentina. Los cascos también borran las diferencias entre los jóvenes pilotos. Allí no hay ventajas ni prejuicios: todos buscan mejorar sus marcas y bajar sus tiempos. Pero en esta prueba clasificatoria, entre ellos hay uno que esconde una historia que acaba de cambiar el automovilismo para siempre.

A sus 19 años, el argentino Lucas Tomasi transita el circuito habiendo marcado un hito sin precedentes: se convirtió en el primer piloto con síndrome de Down en la historia en obtener una licencia médica y deportiva oficial para competir con su karting. Lo que comenzó como un pasatiempo de un niño fascinado por los motores terminó derribando barreras burocráticas y conceptuales en las máximas autoridades del automovilismo, tanto argentino como mundial.

La relación de Lucas con los motores no nació por casualidad. Su padre, Mauricio Tomasi, es periodista deportivo y relator de automovilismo de larga trayectoria.

“Lucas desde que nació me acompaña a las carreras”, relata Mauricio. “Siempre andamos entre los talleres y todos los autos de carrera. Él conoce el ambiente. Un día me pidió subirse a un karting y, cuando tuvimos la oportunidad de hacerlo, queríamos ver cómo se iba a desenvolver. Realmente nos llamó la atención”.

Lo llamativo del caso es que Lucas jamás había manejado un vehículo y hasta le cuesta mantener el equilibrio en una bicicleta. “Sorprendió cómo salió manejando un karting, siendo que nunca había manejado nada”, explica su padre, orgulloso de descubrir una precisión en sus reflejos que no esperaba.

“¿De dónde viene ese instinto? De los videojuegos. Él tiene sus consolas y, cuando juega a las carreras, lleva muy bien los autos. En parte a eso se debe que supo qué hacer arriba del karting y por dónde transitar en la pista”, explica.

Cuando la familia comprobó que el desempeño de Lucas no era una casualidad, que su progreso era constante, pero que, por sobre todas las cosas, lo disfrutaba, Mauricio decidió dar un paso más: tramitar la licencia oficial ante la Comisión Deportiva Automovilística (CDA) del Automóvil Club Argentino (ACA), que lo habilita para competir. Allí se encontraron con un escenario desconocido.

“Nos encontramos con un panorama de que no había antecedentes en el automovilismo argentino y mundial”, recuerda Mauricio. “Las autoridades tenían que hablar con la Federación Internacional del Automóvil (FIA). Le hicieron todos los estudios médicos de rutina y luego pidieron exámenes más exhaustivos para descartar cualquier patología asociada. Fuimos presentando cada informe y, a mediados de año, las autoridades votaron y optaron por darle la licencia”.

Con la documentación en regla, el karting de Lucas —un chasis equipado con un motor estacionario de 6,5 caballos de fuerza, sin cambios y de tracción directa que puede alcanzar los 90 kilómetros por hora— quedó oficialmente habilitado para correr en cualquier circuito del país.

Para la madre de Lucas, Alejandra Miguens, el camino hacia las pistas no estuvo exento de temores iniciales. “Cuando Mauricio me dijo que Lucas se quería subir a un karting, casi lo mato”, confiesa con honestidad entre risas. “Nunca había pensado que llegaría ese momento. Al principio me daba mucho miedo, pero después entendí que el peligro está en cualquier lado. Hoy lo veo tan feliz que no nos queda otra que apoyarlo”.

Más allá del aspecto deportivo, su madre cuenta que la incursión en las carreras generó una transformación profunda en la autonomía y la madurez de Lucas. “En este año que lleva corriendo, lo que ha madurado es increíble”, destaca. “Se siente importante y más responsable. Tomó la iniciativa de preparar todo su equipo, de comer bien y de dormir bien para estar en condiciones. El automovilismo lo hizo crecer”.

La trayectoria de Lucas es también el reflejo de un esfuerzo familiar constante que comenzó a las pocas semanas de su nacimiento. “A los 45 días de nacer, Lucas ya empezó con la estimulación temprana”, explica su padre. “Parte fundamental han sido sus tres hermanas, la familia y los amigos. Nunca le pusimos trabas; siempre lo acompañamos en todo lo que quiso hacer, ya sea básquet, fútbol o esto”.

“Cuando Lucas nació, estuve tres meses llorando sin saber qué hacer porque nunca había estado en contacto con una persona con síndrome de Down. Un día te das cuenta de que es lo mismo que cualquier hijo, con sus pequeños progresos día a día. Las complejidades están más en la falta de información que tenemos”, reflexiona la madre.

Si hay un lugar donde Lucas se mueve como en su casa es entre las carpas y los tráilers de los equipos. En Zárate, entre tanda y tanda de prácticas, camina por los boxes saludando a mecánicos, rivales y autoridades del circuito.

“Él se baja del karting y se saluda con todos los chicos y con los pilotos grandes”, cuenta Mauricio. “Camina por los boxes y todo el mundo le da un abrazo, un beso o le desea suerte. La gente del automovilismo nos recibió con los brazos abiertos”.

Para su familia, el objetivo final no se mide en trofeos ni en el podio de llegada. “Mi meta hoy es que él lo disfrute, que aprenda y que sea feliz arriba del karting la mayor cantidad de años posible”, sostiene Mauricio.

Sin embargo, es consciente de que esta licencia sienta un precedente que excede su caso personal. “Uno a veces no toma dimensión de lo que se ha logrado. Pero cuando en un corto plazo veamos a cuatro, cinco o diez chicos con capacidades diferentes compitiendo con sus licencias en regla, nos vamos a dar cuenta de que fuimos los pioneros de todo esto”, finaliza.

The-CNN-Wire
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5 people injured in shooting at Virginia State University

Multiple people were injured in a shooting involving multiple suspects at Virginia State University, prompting a temporary campus lockdown early Saturday, the university said.The shooting happened around 1:30 a.m outside a university residence hall, and both campus police and are investigating, a university statement said. When police arrived, they found five people suffering from gunshot wounds.Lt. James R. Lamb, with the Chesterfield County Police Department's Criminal Investigations Major Crimes Unit, said officials have only confirmed one victim was a student. Investigators believe the other victims may be from the surrounding communities, Lamb told CBS News. He said the incident was not a drive-by shooting, and police are searching for multiple shooters. The victims were taken to nearby hospitals for treatment. One person is currently in critical condition, while the remaining four sustained injuries that were not life-threatening, the university said. School officials said a "significant law enforcement presence remains on campus" as police continues its investigation. It was not immediately clear if any suspects had been arrested.The Bureau of Alcohol, Tobacco, Firearms and Explosives and the Hanover County Sheriff's Office were assisting, county police said.Virginia State University is a historically Black university in Ettrick, Virginia, about 24 miles south of the state capital of Richmond. The public university has about 5,700 students and was the first fully state-supported four-year college for Black Americans. Classes for the new academic year were set to begin on Monday, CBS News affiliate WTVR reported.According to the university's website, residence halls opened for students a week ago, and classes are set to begin on Monday. Many students had just completed the university's "New Trojans Experience" for incoming students.
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