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Cada vez más estadounidenses tienen dificultades para pagar sus hipotecas y préstamos para automóviles

Más estadounidenses acumulan atrasos en sus préstamos hipotecarios y para automóviles que en cualquier otro momento de la última década, según datos publicados este martes por el Banco de la Reserva Federal de Nueva York.

En el segundo trimestre de este año, la proporción de personas que se atrasaron al menos 30 días en los pagos de sus hipotecas fue la mayor registrada desde 2015, de acuerdo con el más reciente Informe Trimestral sobre Deuda y Crédito de los Hogares de la Reserva Federal de Nueva York. La proporción de personas que incurrieron en morosidad grave —un atraso de 90 días o más— en sus préstamos para automóviles también fue la más alta desde 2010.

Sin embargo, los datos más recientes muestran que las condiciones económicas no afectan a todos por igual: en términos generales, la mayoría de las personas mantiene su deuda bajo control.

Los investigadores de la Reserva Federal de Nueva York señalaron que las tasas generales de morosidad están por encima de los niveles previos a la pandemia, pero permanecen relativamente estables y no se acercan a las observadas durante la Gran Crisis Financiera ni en el periodo inmediatamente posterior.

El informe de este martes se suma a un conjunto de datos que pone de relieve las distintas realidades que enfrentan las personas en la economía estadounidense.

“Realmente hay muchas personas a las que les va bien y que gastan porque se sienten optimistas y tienen seguridad laboral”, dijo a CNN Matt Schulz, analista de finanzas del consumidor de LendingTree. “Pero también hay muchísimas personas que atraviesan verdaderas dificultades y están muy preocupadas por los altos precios y por un mercado laboral complicado”.

El aumento de la deuda por préstamos para automóviles es una señal de alerta, dijo, especialmente después del fuerte incremento de los precios de la gasolina en los últimos meses.

“No sorprende que la morosidad en los préstamos para automóviles esté aumentando gradualmente, pero sigue siendo preocupante”, afirmó. “Por lo general, las personas no dejan de pagar estos préstamos hasta que enfrentan verdaderas presiones financieras. Para muchos estadounidenses, el automóvil es lo que les permite ir al trabajo y continuar con su vida cotidiana”.

La economía de Estados Unidos está creciendo, el desempleo sigue siendo bajo y el enorme interés y la inversión en inteligencia artificial han impulsado las acciones y aumentado la riqueza de una parte considerable de los estadounidenses.

Sin embargo, la expansión económica oculta desigualdades cada vez mayores.

Más de cinco años de inflación superior a lo normal han elevado el costo de vida, especialmente para quienes tienen menos recursos. El crecimiento del empleo ha sido débil en la mayoría de los sectores. Además, después de que la guerra en Irán impulsara los precios de la gasolina, la inflación está erosionando por completo los aumentos salariales de los trabajadores.

Los investigadores de la Reserva Federal de Nueva York dijeron este martes que los datos trimestrales más recientes “siguen reflejando esta economía en K”, en la que los resultados de las personas con más riqueza difieren considerablemente de los de los estadounidenses con menos recursos.

“Hay muchos hogares que viven al día y basta con que les ocurra una sola cosa para que puedan atrasarse en sus pagos”, dijeron los investigadores.

El saldo total de la deuda de los hogares estadounidenses disminuyó US$ 13.000 millones, o un 0,1 %, hasta situarse en US$ 18,8 billones durante el segundo trimestre. No obstante, los investigadores señalaron que la reducción se debe en gran medida a una particularidad en la forma en que se registraron los préstamos hipotecarios durante el trimestre.

La disminución de US$ 74.000 millones en los saldos hipotecarios se atribuyó a un vacío temporal en los reportes crediticios cuando una hipoteca pasa de un administrador a otro. Es probable que ese efecto se revierta el próximo trimestre, de acuerdo con los investigadores de la Reserva Federal de Nueva York.

Sin esos vacíos, los saldos hipotecarios habrían permanecido sin cambios durante el trimestre, lo que habría provocado un aumento de US$ 61.000 millones, o un 0,3 %, en el saldo total de la deuda. Al margen de las hipotecas, los saldos aumentaron en la mayoría de las principales categorías de crédito, incluidos los préstamos sobre el valor de la vivienda, los préstamos estudiantiles y para automóviles, las tarjetas de crédito y los préstamos personales.

Es previsible que los saldos de deuda aumenten e incluso alcancen máximos históricos. Por una parte, los datos de la Reserva Federal de Nueva York no están ajustados por inflación, después de cinco años consecutivos de aumentos de precios superiores a lo normal. Los saldos también pueden crecer debido a factores como el aumento de la población, la actividad del comercio electrónico y las condiciones económicas que impulsan el gasto de los consumidores.

Por ejemplo, durante el segundo trimestre aparecieron en los informes crediticios de los estadounidenses nuevos préstamos para automóviles por la cifra récord de US$ 211.000 millones. Las personas suelen comprar más automóviles durante la temporada de reembolsos de impuestos, pero los precios de esos vehículos son más altos que nunca. Una vez más, estos datos no están ajustados por inflación.

The-CNN-Wire
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Cambridge’s youngest-ever Black professor didn’t speak until he was 11

▶ Watch Video: University of Cambridge's youngest Black professor talks about role and educational struggles London — Jason Arday's school teachers were clear with him as he grew up. Life was going to be tough.Arday was diagnosed with autism and a condition called global development delay at the age of just three. It meant he was unable to speak until he was 11, and he couldn't read or write until he was 18."Not many teachers at school had any belief in me," he told CBS News on Thursday. "Educational psychologists and behavioral therapists were… very robust in their assessment that I would struggle in later life and I would need assisted living."Now 37, Arday has just been appointed as the University of Cambridge's youngest ever Black professor.Arday, who will start his work as a professor of sociology of education at the world-renowned university Monday, said the key to his extraordinary rise was perspective."I never saw any of it as a deficit, mainly because my mother never spoke to me of me being disadvantaged in any way," he told CBS News.Even his "paralysis of speech," he said, "was a blessing… It allowed me to observe human interaction."University of Cambridge's youngest-ever Black professor, Jason Arday, is seen in a graduation photo. Jason Arday
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