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Acusan a la FIFA de “engaño” en una carta abierta de presidentes de confederaciones

Puede que sea una nueva semana, pero para el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, debe sentirse como si estuviera viviendo el mismo día una y otra vez, al despertar ante una nueva ronda de críticas.

El más reciente episodio llega con una carta abierta firmada por los presidentes y secretarios generales de la UEFA, el organismo rector del fútbol europeo; la Concacaf, que rige el fútbol de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe; y la Confederación Asiática de Fútbol (AFC), quienes acusaron a la FIFA y a sus dirigentes de amenazar la integridad del fútbol por la forma en que gestionaron la propuesta, ahora descartada, de FIFA Forward Enterprise (FFE).

“El liderazgo en el fútbol no es una posesión. No se trata de conservar el poder ni de exigir conservarlo. Es un deber de servicio a la familia del fútbol que lo confía”, señala la carta.

“Cuando la confianza se rompe mediante el engaño, cuando un individuo se coloca por encima del colectivo que le confió autoridad, ese deber ha sido abandonado”.

La carta llega después de otro fin de semana perjudicial para el organismo rector del fútbol mundial, que ha estado intentando recuperar cierto control sobre una situación que parece complicarse cada día más.

El sábado, la FIFA publicó un comunicado en el que criticó informaciones recientes y lo que calificó como un “esfuerzo concertado y continuo de algunos para socavar a la FIFA y a su presidente”.

Esto ocurrió después de que el organismo reconociera que se habían cometido errores y se disculpara por la forma en que presentó de manera inesperada a sus miembros la polémica propuesta, que contemplaba vender a inversionistas privados una parte de sus derechos comerciales y operativos sobre el Mundial y otras competiciones.

Pero, pese a ello, Infantino sigue aferrándose al poder mientras busca aliados en un panorama futbolístico cada vez más dividido.

Infantino sí cuenta con cierto respaldo. La Confederación Africana de Fútbol (CAF) ha respaldado al presidente en los últimos días, al igual que las asociaciones de fútbol de Argentina y México.

Sin embargo, la postura de México demuestra hasta qué punto este asunto ha polarizado al fútbol, pues se aparta de la posición de la Concacaf, la confederación a la que pertenece.

La carta abierta de este lunes es apenas el más reciente golpe contra el asediado organismo rector.

La UEFA —que aún amenaza con boicotear futuros torneos de la FIFA, incluido el próximo Mundial Femenino Sub-20 en septiembre—, la Concacaf y la AFC también aprovecharon la carta para pedir una revisión independiente sobre la forma en que se gestionó la propuesta de FFE.

“Hay silencio donde debería haber rendición de cuentas, distancia donde debería haber apertura”, añade la carta.

“Estas no son las cualidades que el fútbol merece de sus dirigentes. Por eso hemos adoptado esta postura: no a la ligera ni solos, sino juntos y por nuestro deber con el deporte al que servimos”.

“La fortaleza del fútbol siempre ha estado en su unidad. Pedimos que ahora se respete esa unidad, con un liderazgo que sirva al fútbol, no que busque imponer su autoridad”.

Por ahora, sin embargo, Infantino y la FIFA siguen intentando luchar contra la corriente.

The-CNN-Wire
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Julián Álvarez fue silbado y se fue sin saludar a la afición: ¿qué sigue en la novela del argentino?

No fue un domingo cualquiera para Julián Álvarez. En realidad, no lo ha sido ningún día desde aquella frase que pronunció durante la Copa del Mundo: “lo mejor para todos es una transferencia”, cuando se hablaba de un fuerte interés del FC Barcelona por contratarlo. El fichaje no se hizo —porque el Atlético de Madrid no quiso negociar— y aquellas siete palabras, pronunciadas a un océano de distancia de España, le ganaron la enemistad de toda la afición del Atlético de Madrid, el club que pagó por él más de US$ 87 millones hace dos temporadas.La afición le hizo pagar esas palabras este domingo, en la primera vez que el delantero argentino pisó el estadio Metropolitano, cuando ingresó en el segundo tiempo de un partido que el Colchonero empataba 1-1. Pero ni la urgencia del resultado ni la necesidad por los goles de Álvarez —acaso su mejor centroatacante— para revertirlo le hicieron olvidar a las gradas rojiblancas las palabras del número 9, que recibió una silbatina generalizada al momento de ingresar al campo (ya había sido reprobado por el estadio durante el calentamiento).Álvarez no tuvo un buen ingreso y, aunque su equipo acabó rescatando un empate con 10 jugadores cerca del final, el goleador argentino se llevó la imagen final, sin participar del tradicional saludo que hace el Atlético, dando la vuelta al campo para agradecer a la afición. El delantero se fue a los vestuarios en soledad. Un gesto que, como dice el dicho, vale más que mil palabras.“Me comentaba la gente del club, que el club decidió que él no se acerque a saludar con sus compañeros a la gente. La decisión no fue de Julián Alvarez, fue del club, que tomó la decisión de alejarlo y separarlo para que se vaya hacia el vestuario”, dijo su director técnico, Diego Simeone, tras el juego.Queda exactamente una semana del mercado de fichajes en Europa, por lo que la presencia de Julián Álvarez en el Atlético de Madrid sigue estando en el aire para el resto de la temporada. El problema es que la reacción de la afición este domingo parece mostrar un punto de no retorno en la relación con el futbolista, que tampoco ha salido a expresar una disculpa o una explicación a sus dichos durante el Mundial.Un problema aún mayor es que, pese al deseo de ser transferido que tiene el jugador, el club no tiene ninguna intención de desprenderse de él y, conforme van pasando los días, el mercado se va achicando, porque al conocer las altas demandas de la directiva del Colchonero, los interesados salen a buscar alternativas, apurados por la fecha límite del 1 de septiembre.Por supuesto, el Atleti, a medida que pasan las horas, tiene cada vez menos deseos de abrirle la puerta de salida, porque se quedaría con muy poco tiempo para salir a buscarle un reemplazo al futbolista estrella que tiene la plantilla. Hallar un sustituto para el jugador que marcó 49 goles y dio 17 asistencias en 107 partidos con el club supondría muchos millones arriba de la mesa, posiblemente teniendo que pagar un valor más alto que de lo que dicta el mercado.Los destinos para Julián Álvarez son muy pocos. El Atleti ya dejó claro que no va a negociar con clubes españoles, porque no quiere reforzar a la competencia. Fuera de España, solo se conoció el interés del Arsenal y uno más pequeño del PSG. Ninguno prosperó, en parte por el deseo del jugador de vestirse de blaugrana.Los Gunners, campeones de la Premier League y subcampeones de la Champions League, podrían hacer el intento, a pesar de que en el ataque ya tienen muchas alternativas. Por eso se había barajado la idea de que los londinenses pusieran dinero y algún futbolista —como Viktor Gyökeres, por ejemplo— en la mesa de negociación, algo que le cerraría a la directiva española, ya que el jugador se iría a otra liga y tendría garantizado un nombre de reemplazo. Sin embargo, si la idea no prosperó es porque o no hubo acuerdo por el monto de dinero, o porque el futbolista no tiene grandes deseos de volver a una liga de la cual ya se fue —jugó en el Manchester City de 2022 a 2024—.La posibilidad de los parisinos se mencionó mucho al comienzo del mercado de fichajes, pero fue perdiendo fuerza con el correr de los días. Mucho más desde que los bicampeones de Europa se hicieron con los servicios de Ferran Torres, el héroe de la final del Mundial 2026, que ya empezó a pagar la confianza de Luis Enrique con goles, marcando un doblete en su presentación, también este domingo.Entonces, el futuro de Julián Álvarez parece estar entre tres destinos: quedarse en el Atlético, ya sea para revertir la situación o para esperar la ventana de transferencias de enero; reflotar la idea de volver a la Premier League, pero con la camiseta del Arsenal —un equipo que quizás tampoco seduce tanto por el estilo de juego que tienen los dirigidos por Arteta—; o que el FC Barcelona finalmente abra la chequera y ponga muchísimos millones arriba de la mesa, 500 millones de euros, para ser exactos, que es su cláusula de recisión. Una cifra jamás pagada por un futbolista, y por mucha diferencia.“Primero, juntos siempre somos más fuertes. Eso siempre nos caracterizó siendo el Atlético de Madrid distinto al resto. Julián es un jugador nuestro”, dijo Giuliano Simeone —autor del empate 2-2— a la prensa tras el partido.“Tenemos que estar todos juntos tirando para el mismo lado, porque, si no, nos vamos a dividir y eso no es bueno. Julián es jugador nuestro y vamos a apoyarlo siempre”, agregó el mediocampista.Su padre, el entrenador del equipo, también defendió a Julián Álvarez, pero con un poco más de cautela.“No estoy para dar consejos. Tengo que centrarme en mi trabajo, que es deportivamente hacer lo mejor para el Atlético de Madrid. Si el Atlético de Madrid quiere ganar algún título necesitamos estar juntos, tener delanteros importantes y para eso necesitamos trabajar en consecuencia todos de lo que necesitamos”, dijo en la rueda de prensa.“Creo que fui bastante claro. Necesitamos estar juntos. Cuando estuvimos juntos siempre hemos podido hacer cosas importantes”.The-CNN-Wire™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.
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