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Trump says U.S. reinstating Iran blockade in Strait of Hormuz

▶ Watch Video: Iran and U.S. both claim control over Strait of Hormuz, trade more strikes

President Trump said Monday that the U.S. will be “the guardian” of the Strait of Hormuz and suggested that other countries will pay the U.S. for securing it. 

“The U.S.A. will be, from this point forward, known as ‘THE GUARDIAN OF THE HORMUZ STRAIT,’ but as such, and as a matter of FAIRNESS, will be reimbursed, at the rate of 20% on all cargo shipped, for any and all costs necessary to do the job of providing safety and security to this very volatile section of the World,” he said on Truth Social. “The process and formation will begin immediately.” 

He also said the U.S. is reinstating its blockade on Iranian ports and vessels, adding the blockade is “so named because it is only stopping Iran’s ships or customers from entering or leaving.”

“All other countries will have fair and open use of the Strait,” he said, adding that it will stay open “with or without Iran.”

The president told Fox News earlier Monday that the U.S. was “going to keep the strait, and we’ll probably run it. We’ll become the guardian of the strait. Maybe we’ll call it the ‘Guardian Angel of the Strait.’ And we should be reimbursed for that.” 

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CBS News

He did not name any countries he expected would pay under such an arrangement, but implied that Persian Gulf energy producers should.

“When we do that, we’re going to be reimbursed, because the other nations are very wealthy; they’re on our side, and we can’t be expected to do that for nothing,” he said.

He also said the U.S. had “guarded the strait for 50 years, more, and we never got paid for it,” saying other nations “made all the money.”

“We guarded it for nothing, and now we’re going to guard it,” he said. “We’re going to get paid for guarding it, a lot of money.”

The strait was open to all vessels before the U.S. and Israel launched their joint war on Iran on Feb. 28. Maritime traffic through the strait has been significantly reduced since then, and the U.S.-Iran dispute over control of the crucial waterway has derailed attempts to reach a lasting peace deal in the conflict.

Iran has argued that the vaguely worded memorandum of understanding signed by the U.S. and Iran in mid-June gave it the right to control shipping through the strait, and it balked at the U.S. government and military’s calls for ships to use the southern route close to Oman, which President Trump has insisted is open.

Iran’s embassy in the U.K., in a statement Monday, accused the U.S. of having “done nothing but violate” the agreement “since day one,” specifically by “pushing vessels toward a dangerous southern parallel route” through the strait, close to Oman’s coast. It called that “not only legally questionable but also unsafe, unreliable, and prone to accidents.”

Iran attacked several ships attempting to use that southern route last week, and on Saturday it also struck a container vessel near the western entrance to the strait, prompting the U.S. to launch multiple rounds of airstrikes on Iranian targets. 

Later Monday, Iran’s Persian Gulf Strait Authority declared in a social media post that, “due to recent hostile actions by the US forces, passage through the Strait of Hormuz is currently unfeasible.” 

“As soon as stability and calm are restored, all applications will be reviewed in accordance with the scheduled timeline, and the permitting process will resume,” the PGSA added, reminding vessels that in Iran’s view, “the sole means of obtaining a passage permit” to transit the strait is through its website.

Mr. Trump’s suggestion on Monday that the U.S. should “get paid for guarding” the strait came after weeks of condemnation from Washington over suggestions by Tehran that it would in the future charge commercial ships “fees” for passage. 

Julián Álvarez fue silbado y se fue sin saludar a la afición: ¿qué sigue en la novela del argentino?

No fue un domingo cualquiera para Julián Álvarez. En realidad, no lo ha sido ningún día desde aquella frase que pronunció durante la Copa del Mundo: “lo mejor para todos es una transferencia”, cuando se hablaba de un fuerte interés del FC Barcelona por contratarlo. El fichaje no se hizo —porque el Atlético de Madrid no quiso negociar— y aquellas siete palabras, pronunciadas a un océano de distancia de España, le ganaron la enemistad de toda la afición del Atlético de Madrid, el club que pagó por él más de US$ 87 millones hace dos temporadas.La afición le hizo pagar esas palabras este domingo, en la primera vez que el delantero argentino pisó el estadio Metropolitano, cuando ingresó en el segundo tiempo de un partido que el Colchonero empataba 1-1. Pero ni la urgencia del resultado ni la necesidad por los goles de Álvarez —acaso su mejor centroatacante— para revertirlo le hicieron olvidar a las gradas rojiblancas las palabras del número 9, que recibió una silbatina generalizada al momento de ingresar al campo (ya había sido reprobado por el estadio durante el calentamiento).Álvarez no tuvo un buen ingreso y, aunque su equipo acabó rescatando un empate con 10 jugadores cerca del final, el goleador argentino se llevó la imagen final, sin participar del tradicional saludo que hace el Atlético, dando la vuelta al campo para agradecer a la afición. El delantero se fue a los vestuarios en soledad. Un gesto que, como dice el dicho, vale más que mil palabras.“Me comentaba la gente del club, que el club decidió que él no se acerque a saludar con sus compañeros a la gente. La decisión no fue de Julián Alvarez, fue del club, que tomó la decisión de alejarlo y separarlo para que se vaya hacia el vestuario”, dijo su director técnico, Diego Simeone, tras el juego.Queda exactamente una semana del mercado de fichajes en Europa, por lo que la presencia de Julián Álvarez en el Atlético de Madrid sigue estando en el aire para el resto de la temporada. El problema es que la reacción de la afición este domingo parece mostrar un punto de no retorno en la relación con el futbolista, que tampoco ha salido a expresar una disculpa o una explicación a sus dichos durante el Mundial.Un problema aún mayor es que, pese al deseo de ser transferido que tiene el jugador, el club no tiene ninguna intención de desprenderse de él y, conforme van pasando los días, el mercado se va achicando, porque al conocer las altas demandas de la directiva del Colchonero, los interesados salen a buscar alternativas, apurados por la fecha límite del 1 de septiembre.Por supuesto, el Atleti, a medida que pasan las horas, tiene cada vez menos deseos de abrirle la puerta de salida, porque se quedaría con muy poco tiempo para salir a buscarle un reemplazo al futbolista estrella que tiene la plantilla. Hallar un sustituto para el jugador que marcó 49 goles y dio 17 asistencias en 107 partidos con el club supondría muchos millones arriba de la mesa, posiblemente teniendo que pagar un valor más alto que de lo que dicta el mercado.Los destinos para Julián Álvarez son muy pocos. El Atleti ya dejó claro que no va a negociar con clubes españoles, porque no quiere reforzar a la competencia. Fuera de España, solo se conoció el interés del Arsenal y uno más pequeño del PSG. Ninguno prosperó, en parte por el deseo del jugador de vestirse de blaugrana.Los Gunners, campeones de la Premier League y subcampeones de la Champions League, podrían hacer el intento, a pesar de que en el ataque ya tienen muchas alternativas. Por eso se había barajado la idea de que los londinenses pusieran dinero y algún futbolista —como Viktor Gyökeres, por ejemplo— en la mesa de negociación, algo que le cerraría a la directiva española, ya que el jugador se iría a otra liga y tendría garantizado un nombre de reemplazo. Sin embargo, si la idea no prosperó es porque o no hubo acuerdo por el monto de dinero, o porque el futbolista no tiene grandes deseos de volver a una liga de la cual ya se fue —jugó en el Manchester City de 2022 a 2024—.La posibilidad de los parisinos se mencionó mucho al comienzo del mercado de fichajes, pero fue perdiendo fuerza con el correr de los días. Mucho más desde que los bicampeones de Europa se hicieron con los servicios de Ferran Torres, el héroe de la final del Mundial 2026, que ya empezó a pagar la confianza de Luis Enrique con goles, marcando un doblete en su presentación, también este domingo.Entonces, el futuro de Julián Álvarez parece estar entre tres destinos: quedarse en el Atlético, ya sea para revertir la situación o para esperar la ventana de transferencias de enero; reflotar la idea de volver a la Premier League, pero con la camiseta del Arsenal —un equipo que quizás tampoco seduce tanto por el estilo de juego que tienen los dirigidos por Arteta—; o que el FC Barcelona finalmente abra la chequera y ponga muchísimos millones arriba de la mesa, 500 millones de euros, para ser exactos, que es su cláusula de recisión. Una cifra jamás pagada por un futbolista, y por mucha diferencia.“Primero, juntos siempre somos más fuertes. Eso siempre nos caracterizó siendo el Atlético de Madrid distinto al resto. Julián es un jugador nuestro”, dijo Giuliano Simeone —autor del empate 2-2— a la prensa tras el partido.“Tenemos que estar todos juntos tirando para el mismo lado, porque, si no, nos vamos a dividir y eso no es bueno. Julián es jugador nuestro y vamos a apoyarlo siempre”, agregó el mediocampista.Su padre, el entrenador del equipo, también defendió a Julián Álvarez, pero con un poco más de cautela.“No estoy para dar consejos. Tengo que centrarme en mi trabajo, que es deportivamente hacer lo mejor para el Atlético de Madrid. Si el Atlético de Madrid quiere ganar algún título necesitamos estar juntos, tener delanteros importantes y para eso necesitamos trabajar en consecuencia todos de lo que necesitamos”, dijo en la rueda de prensa.“Creo que fui bastante claro. Necesitamos estar juntos. Cuando estuvimos juntos siempre hemos podido hacer cosas importantes”.The-CNN-Wire™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.
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