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Trump says Hamas agreed to next phase of Gaza peace deal, including disarmament

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President Trump said Thursday evening Hamas and his international “Board of Peace” have agreed on the next steps in a peace deal that includes Hamas’ disarmament in the Gaza Strip.

In a Truth Social post, the president called it a “HISTORIC agreement for the COMPLETE DISARMAMENT of Hamas and all other armed groups in Gaza,” and a “monumental step toward lasting PEACE and SECURITY.”

The exact timetable for disarmament isn’t clear.

Hamas communicated through mediators that it agreed to the final text of the plan, including decommissioning their weapons, U.S. and Board of Peace officials told reporters Thursday. 

Hamas has agreed to the plan for Gaza’s disarmament, a senior Hamas official told CBS News’ partner network BBC News. Israel has not yet publicly commented on Mr. Trump’s announcement.

Under the plan, Israeli forces would withdraw from parts of Gaza as “disarmament is completed,” Mr. Trump said Thursday, with an International Stabilization Force and a new Palestinian police force responsible for security.

“This agreement is a critical step towards Gaza finally being governed by a new Palestinian government that will work closely with the Board of Peace to help the Palestinian people,” the president wrote. “At the same time, Israel will have the security it deserves, with Gaza no longer used as a base for terror attacks.”

If the agreement sticks, it would be the first time Hamas or any other militant group in Gaza has agreed to disarm. 

The negotiations stem from a 20-point peace proposal that Mr. Trump offered last fall to end the war between Israel and Hamas. The conflict broke out with Hamas’ terrorist attack on southern Israel on Oct. 7, 2023, which killed about 1,200 people and took roughly 250 hostages. Israel responded with an intense aerial and ground campaign in the Gaza Strip, where more than 73,000 people have been killed, the Hamas-run Gaza Health Ministry says.

Displaced Palestinians endure extreme summer heat in Gaza
Displaced Palestinians live in makeshift tents near the site of the destroyed Al-Muqawwasi Towers in Gaza City, Gaza Strip, on July 29, 2026.

Ahmed Jihad Ibrahim Al-arini/Anadolu via Getty Images

Mr. Trump’s initial framework called for the release of hostages, a pause in fighting, a ramp-up of aid distribution in Gaza and, eventually, an Israeli withdrawal from the territory as Hamas disarms. It envisioned an International Stabilization Force that would temporarily oversee security, and a “technocratic” committee made up of Palestinians to govern the territory.

During talks last fall, negotiators broke that framework into two phases. The initial phase — covering the release of hostages and a ceasefire — was implemented in October. But issues like the decommissioning of Hamas’ arms and the redeployment of Israel’s military were left for later. Some Israeli strikes and militant attacks have continued since then.

The newly agreed-upon roadmap essentially turns the 20-point plan into a framework that will be refined over the next few weeks, U.S. and Board of Peace officials told reporters in a call Thursday. They acknowledged that the agreement took longer than they had hoped, but they said they wanted to be deliberate given the issue’s complexity. 

Officials said there could be progress on implementation in the next month or two. They said the proposal is built on an assumption of no trust between Israel and Hamas. Neither side expects the other to stick to its commitments, so every aspect of the roadmap is conditional. 

Under the plan, a transitional authority called the National Committee for the Administration of Gaza would have a monopoly on weapons in the Gaza Strip, and Hamas would need to relinquish any involvement in governance, the officials said.

The National Committee for the Administration of Gaza was established under the auspices of the Board of Peace, a Trump-backed group that was formally chartered earlier this year with the backing of Israel and several other Middle Eastern states.

Police weapons are expected to be the first arms to be relinquished. A new police authority would take control of those weapons, recruit new officers and vet current ones. 

Then, there would be a decommissioning process for heavy weapons, depots and tunnels once it is confirmed that the parties are upholding their commitments. Personal weapons would be dealt with under Palestinian legislation.

The plan also calls for Israel to withdraw from the territory in phases, under a timetable that needs to be finalized, the officials said.

An Israeli politician source tells CBS News that Gaza was not discussed in the recent meeting between President Trump and Israeli Prime Minister Benjamin Netanyahu, who visited earlier this week. That same source says there will be no withdrawal of Israeli troops from Gaza until Hamas is disarmed.

Earlier this month, a Hamas official publicly announced that the group was dissolving its government so the National Committee for the Administration of Gaza could take over.

Israeli Defense Minister Gideon Sa’ar called the move a “trick,” writing on social media that Hamas must disarm.

“As long as Hamas retains its weapons, any civilian government will of course operate as Hamas dictates,” he wrote. “This would allow Hamas to continue oppressing the Palestinian people in Gaza, while pursuing its jihadist war against Israel.”

Julián Álvarez fue silbado y se fue sin saludar a la afición: ¿qué sigue en la novela del argentino?

No fue un domingo cualquiera para Julián Álvarez. En realidad, no lo ha sido ningún día desde aquella frase que pronunció durante la Copa del Mundo: “lo mejor para todos es una transferencia”, cuando se hablaba de un fuerte interés del FC Barcelona por contratarlo. El fichaje no se hizo —porque el Atlético de Madrid no quiso negociar— y aquellas siete palabras, pronunciadas a un océano de distancia de España, le ganaron la enemistad de toda la afición del Atlético de Madrid, el club que pagó por él más de US$ 87 millones hace dos temporadas.La afición le hizo pagar esas palabras este domingo, en la primera vez que el delantero argentino pisó el estadio Metropolitano, cuando ingresó en el segundo tiempo de un partido que el Colchonero empataba 1-1. Pero ni la urgencia del resultado ni la necesidad por los goles de Álvarez —acaso su mejor centroatacante— para revertirlo le hicieron olvidar a las gradas rojiblancas las palabras del número 9, que recibió una silbatina generalizada al momento de ingresar al campo (ya había sido reprobado por el estadio durante el calentamiento).Álvarez no tuvo un buen ingreso y, aunque su equipo acabó rescatando un empate con 10 jugadores cerca del final, el goleador argentino se llevó la imagen final, sin participar del tradicional saludo que hace el Atlético, dando la vuelta al campo para agradecer a la afición. El delantero se fue a los vestuarios en soledad. Un gesto que, como dice el dicho, vale más que mil palabras.“Me comentaba la gente del club, que el club decidió que él no se acerque a saludar con sus compañeros a la gente. La decisión no fue de Julián Alvarez, fue del club, que tomó la decisión de alejarlo y separarlo para que se vaya hacia el vestuario”, dijo su director técnico, Diego Simeone, tras el juego.Queda exactamente una semana del mercado de fichajes en Europa, por lo que la presencia de Julián Álvarez en el Atlético de Madrid sigue estando en el aire para el resto de la temporada. El problema es que la reacción de la afición este domingo parece mostrar un punto de no retorno en la relación con el futbolista, que tampoco ha salido a expresar una disculpa o una explicación a sus dichos durante el Mundial.Un problema aún mayor es que, pese al deseo de ser transferido que tiene el jugador, el club no tiene ninguna intención de desprenderse de él y, conforme van pasando los días, el mercado se va achicando, porque al conocer las altas demandas de la directiva del Colchonero, los interesados salen a buscar alternativas, apurados por la fecha límite del 1 de septiembre.Por supuesto, el Atleti, a medida que pasan las horas, tiene cada vez menos deseos de abrirle la puerta de salida, porque se quedaría con muy poco tiempo para salir a buscarle un reemplazo al futbolista estrella que tiene la plantilla. Hallar un sustituto para el jugador que marcó 49 goles y dio 17 asistencias en 107 partidos con el club supondría muchos millones arriba de la mesa, posiblemente teniendo que pagar un valor más alto que de lo que dicta el mercado.Los destinos para Julián Álvarez son muy pocos. El Atleti ya dejó claro que no va a negociar con clubes españoles, porque no quiere reforzar a la competencia. Fuera de España, solo se conoció el interés del Arsenal y uno más pequeño del PSG. Ninguno prosperó, en parte por el deseo del jugador de vestirse de blaugrana.Los Gunners, campeones de la Premier League y subcampeones de la Champions League, podrían hacer el intento, a pesar de que en el ataque ya tienen muchas alternativas. Por eso se había barajado la idea de que los londinenses pusieran dinero y algún futbolista —como Viktor Gyökeres, por ejemplo— en la mesa de negociación, algo que le cerraría a la directiva española, ya que el jugador se iría a otra liga y tendría garantizado un nombre de reemplazo. Sin embargo, si la idea no prosperó es porque o no hubo acuerdo por el monto de dinero, o porque el futbolista no tiene grandes deseos de volver a una liga de la cual ya se fue —jugó en el Manchester City de 2022 a 2024—.La posibilidad de los parisinos se mencionó mucho al comienzo del mercado de fichajes, pero fue perdiendo fuerza con el correr de los días. Mucho más desde que los bicampeones de Europa se hicieron con los servicios de Ferran Torres, el héroe de la final del Mundial 2026, que ya empezó a pagar la confianza de Luis Enrique con goles, marcando un doblete en su presentación, también este domingo.Entonces, el futuro de Julián Álvarez parece estar entre tres destinos: quedarse en el Atlético, ya sea para revertir la situación o para esperar la ventana de transferencias de enero; reflotar la idea de volver a la Premier League, pero con la camiseta del Arsenal —un equipo que quizás tampoco seduce tanto por el estilo de juego que tienen los dirigidos por Arteta—; o que el FC Barcelona finalmente abra la chequera y ponga muchísimos millones arriba de la mesa, 500 millones de euros, para ser exactos, que es su cláusula de recisión. Una cifra jamás pagada por un futbolista, y por mucha diferencia.“Primero, juntos siempre somos más fuertes. Eso siempre nos caracterizó siendo el Atlético de Madrid distinto al resto. Julián es un jugador nuestro”, dijo Giuliano Simeone —autor del empate 2-2— a la prensa tras el partido.“Tenemos que estar todos juntos tirando para el mismo lado, porque, si no, nos vamos a dividir y eso no es bueno. Julián es jugador nuestro y vamos a apoyarlo siempre”, agregó el mediocampista.Su padre, el entrenador del equipo, también defendió a Julián Álvarez, pero con un poco más de cautela.“No estoy para dar consejos. Tengo que centrarme en mi trabajo, que es deportivamente hacer lo mejor para el Atlético de Madrid. Si el Atlético de Madrid quiere ganar algún título necesitamos estar juntos, tener delanteros importantes y para eso necesitamos trabajar en consecuencia todos de lo que necesitamos”, dijo en la rueda de prensa.“Creo que fui bastante claro. Necesitamos estar juntos. Cuando estuvimos juntos siempre hemos podido hacer cosas importantes”.The-CNN-Wire™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.
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