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Smithsonian chief disputes scathing White House report accusing museum of ‘radical’ activism

ecretary of the Smithsonian Institution Lonnie Bunch speaks during an event at the Smithsonian National Museum of American History on February 20, 2026 in Washington, DC. (Anna Moneymaker/Getty Images)

(WASHINGTON) — Smithsonian Secretary Lonnie Bunch disputed the scathing July 4 report released by the White House, which accused the National Museum of American History and its leaders of presenting a “radical view” of American history.

In an internal letter to staff that was obtained by ABC News, he wrote that Smithsonian leadership is “carefully” reviewing the report’s findings. Bunch has not addressed the report publicly.

“While there will always be room for improvement, this report is not a fair characterization of the work and totality of the National Museum of American History,” Bunch said in the letter. “At the Smithsonian, our work is driven by scholarship, accuracy, and an uncompromising commitment to tell the fullness of America’s story.”

“As public servants and the keepers of this institution, we are charged with helping a nation find understanding, hope, and clarity and as part of that duty, we are dedicated to excellence, reflection, and growth,” Bunch added.

In the letter, Bunch thanked staff members for their “dedication” to their work and their “belief” in the institution’s mission.

“Every day, we are honored to tell America’s stories and hold that responsibility with the utmost regard, respect, and fidelity. We remain committed to fulfilling our mission for generations to come,” he said.

The report was published by the White House Domestic Policy Council. Vince Haley, the group’s director, said in a statement to ABC News that “No American wants the Smithsonian’s National Museum of American History to be a system of ideological activism.”

“Unfortunately, the report demonstrates that is exactly what the Smithsonian’s flagship museum has become,” he said. “During this 250th anniversary year of our heroic founding, the least we owe our Founding Fathers is an honest and inspiring account of who they were, what they did, and what they built. It is our hope and expectation that the Smithsonian will eventually rise once again to that noble obligation — to tell America’s story for our children, the world, and future generations of Americans.”

Bunch’s letter comes days after the Domestic Policy Council released the scathing 162-page report accusing the Smithsonian Institution of engaging in “extreme political activism” and presenting “a radical view of American history.”

The report particularly took aim at the Smithsonian’s National Museum of American History (NMAH), accusing its leadership of adopting “an ideological framework that no longer treats the American story as a shared national inheritance to be taught or celebrated, but as a political instrument to divide, dispirit, and discourage our citizens.”

The report accuses the museum of “anti-White activism,” “illegal alien activism,” and “transgender activism.” It also includes many photos of materials the White House identified as problematic.

Asked about the report, a spokesperson for the Smithsonian, which oversees 21 museums, galleries and the national zoo, told ABC News in a statement on Sunday that the institution remains committed to impartial learning.

“For more than 180 years, the Smithsonian has served the American public with nonpartisan and independent scholarship, and we remain committed to doing so,” the spokesperson said.

The report comes amid an ongoing White House review of the Smithsonian as well as a separate internal review launched by the Smithsonian into its own exhibits and processes.

The White House review was launched in response to President Donald Trump’s March 27, 2025 executive order, “Restoring Truth and Sanity to American History.”

The executive order directed Vice President J.D. Vance, in consultation with the president’s advisers on domestic policy, “to remove improper ideology” from Smithsonian institutions, arguing that materials that cast America in a “negative light” have no place in federal cultural institutions. 

“The serious concerns raised in this report are not about a few exhibits or a few controversial labels,” the report says. “As it stands today, it would benefit most Americans, especially parents bringing their children for a tour, if the Smithsonian’s flagship history museum had a label at every entrance that reads: ‘Warning: the exhibits in this museum were prepared by people who don’t want you to love your country.'”

Sarah Weicksel, executive director of the American Historical Association (AHA), previously told ABC News that the White House is seeking to create “a narrowly sanitized version of the American past” at federal cultural institutions “that fits comfortably” into Trump’s executive order.

The AHA, which represents 10,000 historians across various educational and cultural institutions in the U.S., including the Smithsonian, has publicly defended the Smithsonian and urged the White House to “respect and value the expertise of the historians, curators, and other museum professionals who conduct the review and revision of historical content according to the professional standards of our discipline.”

“History is under attack right now, and we are seeing our expertise devalued in the public sphere,” Weicksel told ABC News Live in an interview on Monday. “It is really upsetting to see the executive branch intervening in our work.”

ABC News’ John Santucci and Sabina Ghebremedhin contributed to this report.

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Julián Álvarez fue silbado y se fue sin saludar a la afición: ¿qué sigue en la novela del argentino?

No fue un domingo cualquiera para Julián Álvarez. En realidad, no lo ha sido ningún día desde aquella frase que pronunció durante la Copa del Mundo: “lo mejor para todos es una transferencia”, cuando se hablaba de un fuerte interés del FC Barcelona por contratarlo. El fichaje no se hizo —porque el Atlético de Madrid no quiso negociar— y aquellas siete palabras, pronunciadas a un océano de distancia de España, le ganaron la enemistad de toda la afición del Atlético de Madrid, el club que pagó por él más de US$ 87 millones hace dos temporadas.La afición le hizo pagar esas palabras este domingo, en la primera vez que el delantero argentino pisó el estadio Metropolitano, cuando ingresó en el segundo tiempo de un partido que el Colchonero empataba 1-1. Pero ni la urgencia del resultado ni la necesidad por los goles de Álvarez —acaso su mejor centroatacante— para revertirlo le hicieron olvidar a las gradas rojiblancas las palabras del número 9, que recibió una silbatina generalizada al momento de ingresar al campo (ya había sido reprobado por el estadio durante el calentamiento).Álvarez no tuvo un buen ingreso y, aunque su equipo acabó rescatando un empate con 10 jugadores cerca del final, el goleador argentino se llevó la imagen final, sin participar del tradicional saludo que hace el Atlético, dando la vuelta al campo para agradecer a la afición. El delantero se fue a los vestuarios en soledad. Un gesto que, como dice el dicho, vale más que mil palabras.“Me comentaba la gente del club, que el club decidió que él no se acerque a saludar con sus compañeros a la gente. La decisión no fue de Julián Alvarez, fue del club, que tomó la decisión de alejarlo y separarlo para que se vaya hacia el vestuario”, dijo su director técnico, Diego Simeone, tras el juego.Queda exactamente una semana del mercado de fichajes en Europa, por lo que la presencia de Julián Álvarez en el Atlético de Madrid sigue estando en el aire para el resto de la temporada. El problema es que la reacción de la afición este domingo parece mostrar un punto de no retorno en la relación con el futbolista, que tampoco ha salido a expresar una disculpa o una explicación a sus dichos durante el Mundial.Un problema aún mayor es que, pese al deseo de ser transferido que tiene el jugador, el club no tiene ninguna intención de desprenderse de él y, conforme van pasando los días, el mercado se va achicando, porque al conocer las altas demandas de la directiva del Colchonero, los interesados salen a buscar alternativas, apurados por la fecha límite del 1 de septiembre.Por supuesto, el Atleti, a medida que pasan las horas, tiene cada vez menos deseos de abrirle la puerta de salida, porque se quedaría con muy poco tiempo para salir a buscarle un reemplazo al futbolista estrella que tiene la plantilla. Hallar un sustituto para el jugador que marcó 49 goles y dio 17 asistencias en 107 partidos con el club supondría muchos millones arriba de la mesa, posiblemente teniendo que pagar un valor más alto que de lo que dicta el mercado.Los destinos para Julián Álvarez son muy pocos. El Atleti ya dejó claro que no va a negociar con clubes españoles, porque no quiere reforzar a la competencia. Fuera de España, solo se conoció el interés del Arsenal y uno más pequeño del PSG. Ninguno prosperó, en parte por el deseo del jugador de vestirse de blaugrana.Los Gunners, campeones de la Premier League y subcampeones de la Champions League, podrían hacer el intento, a pesar de que en el ataque ya tienen muchas alternativas. Por eso se había barajado la idea de que los londinenses pusieran dinero y algún futbolista —como Viktor Gyökeres, por ejemplo— en la mesa de negociación, algo que le cerraría a la directiva española, ya que el jugador se iría a otra liga y tendría garantizado un nombre de reemplazo. Sin embargo, si la idea no prosperó es porque o no hubo acuerdo por el monto de dinero, o porque el futbolista no tiene grandes deseos de volver a una liga de la cual ya se fue —jugó en el Manchester City de 2022 a 2024—.La posibilidad de los parisinos se mencionó mucho al comienzo del mercado de fichajes, pero fue perdiendo fuerza con el correr de los días. Mucho más desde que los bicampeones de Europa se hicieron con los servicios de Ferran Torres, el héroe de la final del Mundial 2026, que ya empezó a pagar la confianza de Luis Enrique con goles, marcando un doblete en su presentación, también este domingo.Entonces, el futuro de Julián Álvarez parece estar entre tres destinos: quedarse en el Atlético, ya sea para revertir la situación o para esperar la ventana de transferencias de enero; reflotar la idea de volver a la Premier League, pero con la camiseta del Arsenal —un equipo que quizás tampoco seduce tanto por el estilo de juego que tienen los dirigidos por Arteta—; o que el FC Barcelona finalmente abra la chequera y ponga muchísimos millones arriba de la mesa, 500 millones de euros, para ser exactos, que es su cláusula de recisión. Una cifra jamás pagada por un futbolista, y por mucha diferencia.“Primero, juntos siempre somos más fuertes. Eso siempre nos caracterizó siendo el Atlético de Madrid distinto al resto. Julián es un jugador nuestro”, dijo Giuliano Simeone —autor del empate 2-2— a la prensa tras el partido.“Tenemos que estar todos juntos tirando para el mismo lado, porque, si no, nos vamos a dividir y eso no es bueno. Julián es jugador nuestro y vamos a apoyarlo siempre”, agregó el mediocampista.Su padre, el entrenador del equipo, también defendió a Julián Álvarez, pero con un poco más de cautela.“No estoy para dar consejos. Tengo que centrarme en mi trabajo, que es deportivamente hacer lo mejor para el Atlético de Madrid. Si el Atlético de Madrid quiere ganar algún título necesitamos estar juntos, tener delanteros importantes y para eso necesitamos trabajar en consecuencia todos de lo que necesitamos”, dijo en la rueda de prensa.“Creo que fui bastante claro. Necesitamos estar juntos. Cuando estuvimos juntos siempre hemos podido hacer cosas importantes”.The-CNN-Wire™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.
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