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Reclaiming the lost art of listening to music

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Seattle’s Shibuya HiFi is a listening bar. While guests can chat and sip cocktails in the lounge, they leave behind their drinks, and their shoes, as they settle into the back room to enjoy full-length albums in a communal setting. An evening might feature anything from Bjork to David Bowie.

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David Bowie fans enjoy the album “The Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars” at the Shibuya HiFi listening bar in Seattle. 

CBS News

One fan, who showed us her Bowie tattoo, said, “I had to be here! It’s the closest thing I could get to a David Bowie concert.”

These curated sessions (Shibuya hosts around 80 a month) regularly sell out. People are buying $20 tickets to listen to albums they could hear at home for free.

“That seems to me to be something that people are really rediscovering: that pleasure and the beauty of focus and intentional listening,” said Quentin Ertel, the co-owner of Shibuya HiFi, which takes its name from a neighborhood in Tokyo. In Japan, listening bars (often called jazz kissas) started gaining popularity back in the 1930s.

But similar venues have exploded in the U.S. in recent years, popping up everywhere from Minnesota (like noma hifi in Edina), to Missouri (XO HiFi in Kansas City), to Colorado (ESP HiFi in Denver).

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ESP HiFi in Denver is a “records only” listening bar.  

ESP

A “new wave” of listening bars

Artist and engineer Devon Turnbull describes these spaces devoted to listening as a “new wave” of listening bars. Turnbull designs high-end, handmade audio equipment for his company Ojas. While his speakers often end up in private living rooms, he’s also created larger public listening spaces.

Smithsonian’s Cooper Hewitt Museum, in New York City, is currently showcasing what Turnbull has called his “HiFi Pursuit Listening Room Dream No. 3,” installed in what was once Andrew Carnegie’s private library.

“Pursuit is a really important part of the title,” said Turnbull. “I am not here to say that I have made the ultimate sound system. This is about my pursuit as a builder, as someone who’s passionate about building audio equipment and listening to music through it.”

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Devon Turnbull’s installation, “HiFi Pursuit Listening Room Dream No. 3,” at the Smithsonian’s Cooper Hewitt Museum in New York City. The exhibit features rotating playlists of jazz, classical, ambient sounds and other genres. 

CBS News

Turnbull works out of a warehouse in Brooklyn’s Navy Yard. His interest in all things audio traces back to an early age: “My mom always told me that I used to just crawl to the living room and just sit in-between the speakers.”

The shift to digital music – first mp3s, and later streaming – meant that people suddenly had access to millions of songs they could listen to everywhere. But what was gained in quantity was lost in quality.

“I realized I was really, like, losing touch with the way of listening to music that was moving emotionally for me,” said Turnbull.

So, Turnbull immersed himself in DIY audio culture, spending time in Japan, sourcing old parts, and building custom equipment as he develops his craft. “I see it as a folk art, making the kinds of things that I love making,” he said.

In his speaker-building workshops, Turnbull has attempted to get younger listeners thinking more about all aspects of sound. When designing a listening room, it can be just as much about ensuring the quality of the experience as it is about the quality of the sound. “As much as the way it looks is important, just the smell and the light and everything – the comfort of the seat – that all contributes to the experience,” he said.

This can all feel very low-tech and old-fashioned – people sitting around listening to records. But for attendees of “HiFi Pursuit Listening Room Dream No. 3,” like Brandon Stalling, that’s the point.

“To sit and be quiet, it’s a lost form, it’s a lost art,” said Stalling. “To have a space to sit and just wonder and be in your own thoughts and be able to sit quietly and just let the music kind of take you on that ride, I think that’s the type of journey that needs to happen a lot more.”

A space devoted to listening, whether it’s in a museum or a bar, is also a chance to sample a sound system that might otherwise cost tens of thousands of dollars to own. Turnbull has already started thinking about what installation “HiFi Pursuit Listening Room Dream No. 4” might look like.

“I just love making this stuff, you know?” he said. “When my hearing is gone and my hands are shaky, I’ll still be messing around with circuits and speaker enclosures. I just love the process.”

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CBS News

     
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Story produced by Wonbo Woo. Editor: Jennifer Falk.

Julián Álvarez fue silbado y se fue sin saludar a la afición: ¿qué sigue en la novela del argentino?

No fue un domingo cualquiera para Julián Álvarez. En realidad, no lo ha sido ningún día desde aquella frase que pronunció durante la Copa del Mundo: “lo mejor para todos es una transferencia”, cuando se hablaba de un fuerte interés del FC Barcelona por contratarlo. El fichaje no se hizo —porque el Atlético de Madrid no quiso negociar— y aquellas siete palabras, pronunciadas a un océano de distancia de España, le ganaron la enemistad de toda la afición del Atlético de Madrid, el club que pagó por él más de US$ 87 millones hace dos temporadas.La afición le hizo pagar esas palabras este domingo, en la primera vez que el delantero argentino pisó el estadio Metropolitano, cuando ingresó en el segundo tiempo de un partido que el Colchonero empataba 1-1. Pero ni la urgencia del resultado ni la necesidad por los goles de Álvarez —acaso su mejor centroatacante— para revertirlo le hicieron olvidar a las gradas rojiblancas las palabras del número 9, que recibió una silbatina generalizada al momento de ingresar al campo (ya había sido reprobado por el estadio durante el calentamiento).Álvarez no tuvo un buen ingreso y, aunque su equipo acabó rescatando un empate con 10 jugadores cerca del final, el goleador argentino se llevó la imagen final, sin participar del tradicional saludo que hace el Atlético, dando la vuelta al campo para agradecer a la afición. El delantero se fue a los vestuarios en soledad. Un gesto que, como dice el dicho, vale más que mil palabras.“Me comentaba la gente del club, que el club decidió que él no se acerque a saludar con sus compañeros a la gente. La decisión no fue de Julián Alvarez, fue del club, que tomó la decisión de alejarlo y separarlo para que se vaya hacia el vestuario”, dijo su director técnico, Diego Simeone, tras el juego.Queda exactamente una semana del mercado de fichajes en Europa, por lo que la presencia de Julián Álvarez en el Atlético de Madrid sigue estando en el aire para el resto de la temporada. El problema es que la reacción de la afición este domingo parece mostrar un punto de no retorno en la relación con el futbolista, que tampoco ha salido a expresar una disculpa o una explicación a sus dichos durante el Mundial.Un problema aún mayor es que, pese al deseo de ser transferido que tiene el jugador, el club no tiene ninguna intención de desprenderse de él y, conforme van pasando los días, el mercado se va achicando, porque al conocer las altas demandas de la directiva del Colchonero, los interesados salen a buscar alternativas, apurados por la fecha límite del 1 de septiembre.Por supuesto, el Atleti, a medida que pasan las horas, tiene cada vez menos deseos de abrirle la puerta de salida, porque se quedaría con muy poco tiempo para salir a buscarle un reemplazo al futbolista estrella que tiene la plantilla. Hallar un sustituto para el jugador que marcó 49 goles y dio 17 asistencias en 107 partidos con el club supondría muchos millones arriba de la mesa, posiblemente teniendo que pagar un valor más alto que de lo que dicta el mercado.Los destinos para Julián Álvarez son muy pocos. El Atleti ya dejó claro que no va a negociar con clubes españoles, porque no quiere reforzar a la competencia. Fuera de España, solo se conoció el interés del Arsenal y uno más pequeño del PSG. Ninguno prosperó, en parte por el deseo del jugador de vestirse de blaugrana.Los Gunners, campeones de la Premier League y subcampeones de la Champions League, podrían hacer el intento, a pesar de que en el ataque ya tienen muchas alternativas. Por eso se había barajado la idea de que los londinenses pusieran dinero y algún futbolista —como Viktor Gyökeres, por ejemplo— en la mesa de negociación, algo que le cerraría a la directiva española, ya que el jugador se iría a otra liga y tendría garantizado un nombre de reemplazo. Sin embargo, si la idea no prosperó es porque o no hubo acuerdo por el monto de dinero, o porque el futbolista no tiene grandes deseos de volver a una liga de la cual ya se fue —jugó en el Manchester City de 2022 a 2024—.La posibilidad de los parisinos se mencionó mucho al comienzo del mercado de fichajes, pero fue perdiendo fuerza con el correr de los días. Mucho más desde que los bicampeones de Europa se hicieron con los servicios de Ferran Torres, el héroe de la final del Mundial 2026, que ya empezó a pagar la confianza de Luis Enrique con goles, marcando un doblete en su presentación, también este domingo.Entonces, el futuro de Julián Álvarez parece estar entre tres destinos: quedarse en el Atlético, ya sea para revertir la situación o para esperar la ventana de transferencias de enero; reflotar la idea de volver a la Premier League, pero con la camiseta del Arsenal —un equipo que quizás tampoco seduce tanto por el estilo de juego que tienen los dirigidos por Arteta—; o que el FC Barcelona finalmente abra la chequera y ponga muchísimos millones arriba de la mesa, 500 millones de euros, para ser exactos, que es su cláusula de recisión. Una cifra jamás pagada por un futbolista, y por mucha diferencia.“Primero, juntos siempre somos más fuertes. Eso siempre nos caracterizó siendo el Atlético de Madrid distinto al resto. Julián es un jugador nuestro”, dijo Giuliano Simeone —autor del empate 2-2— a la prensa tras el partido.“Tenemos que estar todos juntos tirando para el mismo lado, porque, si no, nos vamos a dividir y eso no es bueno. Julián es jugador nuestro y vamos a apoyarlo siempre”, agregó el mediocampista.Su padre, el entrenador del equipo, también defendió a Julián Álvarez, pero con un poco más de cautela.“No estoy para dar consejos. Tengo que centrarme en mi trabajo, que es deportivamente hacer lo mejor para el Atlético de Madrid. Si el Atlético de Madrid quiere ganar algún título necesitamos estar juntos, tener delanteros importantes y para eso necesitamos trabajar en consecuencia todos de lo que necesitamos”, dijo en la rueda de prensa.“Creo que fui bastante claro. Necesitamos estar juntos. Cuando estuvimos juntos siempre hemos podido hacer cosas importantes”.The-CNN-Wire™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.
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