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Miller y Rubio presentan a la extrema izquierda como amenaza clave para EE.UU.

El secretario de Estado, Marco Rubio, y el principal asesor de la Casa Blanca, Stephen Miller, intentaron este jueves pintar un panorama sombrío de la amenaza del “terror de extrema izquierda” para Estados Unidos, al tiempo que instaban a diplomáticos de todo el mundo a “defender” sus civilizaciones contra el “flagelo”.

En unas declaraciones centradas casi por completo en Estados Unidos, Miller habló de la necesidad de combatir el “cáncer mortal de la civilización”, afirmando que el llamado terrorismo de izquierda, cuando se le “deja seguir su curso, siempre se convierte en un gulag”. Sostuvo que los sistemas político, legal y judicial de Estados Unidos no funcionan “si la amenaza de violencia y terror continúa sin control”. Y denunció a los manifestantes de Antifa como “deformes”, diciendo: “Su apariencia exterior se convierte en una manifestación de su odio interior”.

“El mayor riesgo que tenemos es que nuestras instituciones se han vuelto demasiado blandas y demasiado cobardes como para poder defenderse de una amenaza mortal”, dijo Miller este jueves en el Departamento de Estado ante una sala llena de representantes de más de 60 países y de otros funcionarios del Gobierno de Trump. “Si tu civilización es tu hogar, debes defenderla con la misma pasión y fuerza que si un intruso enemigo estuviera dentro de tu propia casa donde vive tu familia”.

La lucha contra el supuesto auge de “extremistas violentos de izquierda, incluidos anarquistas y antifascistas”, es una prioridad clave del Gobierno de Trump, que ha argumentado que constituyen una de las principales amenazas terroristas para Estados Unidos.

Sin embargo, múltiples exfuncionarios dijeron que el tema ha sido politizado por el Gobierno y que la amenaza de la “extrema izquierda” no alcanza el nivel de la que plantean grupos como ISIS o los extremistas de derecha, estos últimos ausentes por completo de la estrategia antiterrorista del Gobierno publicada en mayo. Y los críticos han expresado su preocupación de que la estrategia sea un intento de amplificar la amenaza y apuntar contra quienes están en la izquierda política y se oponen a las políticas del presidente Donald Trump.

Rubio dijo que la amenaza había sido desestimada “como un delirio febril de la derecha o, peor aún, como una peligrosa conspiración fascista”, pero que su resurgimiento es “una realidad innegable” comparable a los ataques de izquierda de la década de 1970.

“Pueden llamarse anticapitalistas o antiimperialistas, comunistas, o anarquistas, o marxistas, pero el carácter fundamental es siempre el mismo”, dijo Rubio.

Rubio instó a los países presentes en la sala a trabajar con Estados Unidos para “identificar y cartografiar esta amenaza y reconstruir nuestra arquitectura antiterrorista para derrotarla”.

“Mediante inteligencia e intercambio de información, mediante una estrategia coordinada de aplicación de la ley, mediante la focalización y la interrupción financieras, desmantelaremos estas redes ladrillo por ladrillo”, dijo.

El secretario del Tesoro, Scott Bessent, quien también habló en la sesión inaugural, dijo que su departamento estaba “ampliando sus esfuerzos para identificar organizaciones que abusan de estructuras benéficas y sin fines de lucro como vehículos para el financiamiento ilícito” del supuesto terrorismo de extrema izquierda.

La convocatoria de Rubio del encuentro ministerial se produce no solo cuando el asunto se ha convertido en un foco doméstico clave para el Gobierno, sino también en medio del creciente rumor sobre el posible futuro político del principal diplomático estadounidense.

Sesenta y siete países asistieron al evento, dijo este jueves un portavoz del Departamento de Estado. Representaban a países mayoritariamente de Europa, aunque hay países de Asia y del hemisferio occidental con representantes. Israel es el único país de Medio Oriente presente, según la lista proporcionada por un portavoz.

Muchas de las delegaciones no estaban encabezadas por los ministros de Relaciones Exteriores de los países, sino por embajadores o funcionarios de nivel operativo y técnico. Varias fuentes citaron cuestiones de agenda para la asistencia de menor nivel, y las invitaciones al evento solo se emitieron a principios de julio.

No obstante, exfuncionarios dijeron que la reunión ministerial parece formar parte del esfuerzo más amplio del Gobierno por amplificar la amenaza para ajustarla a una agenda política interna. Varios de los que hablaron con CNN dijeron que la realidad de la amenaza de los extremistas de extrema izquierda no coincide con la descripción del Gobierno.

“Analizamos el terrorismo de todo tipo, incluido el terrorismo de izquierda, pero la realidad y los datos, tanto aquí a nivel nacional como en el extranjero, indican que el extremismo de izquierda no es ni ha sido el tipo de amenaza o el grado de amenaza que han representado el terrorismo de extrema derecha o la violencia extremista o la violencia yihadista”, dijo Ian Moss, exsubcoordinador de contraterrorismo del Departamento de Estado durante el Gobierno de Biden.

Moss, ahora abogado en Jenner & Block, señaló que existen “otras formas de extremismo ideológico violento, para empezar la violencia islamista, y luego ciertamente los extremistas violentos de derecha o los terroristas de identidad blanca, que son un riesgo real, una preocupación real a nivel nacional e internacional, y en los que el Gobierno parece no haberse centrado”.

Michael Duffin, exasesor principal de contraterrorismo en el Departamento de Estado, dijo que “nunca” en sus nueve años trabajando en contraterrorismo “había aumentado el llamado extremismo de izquierda” hasta un nivel que justificara un enfoque de tan alto nivel.

“No hay ningún elemento extremista violento, ningún elemento organizativo en la izquierda, que justifique el gasto de estos recursos”, dijo a CNN. Duffin estuvo entre muchos funcionarios del Departamento de Estado que trabajaban en contraterrorismo y que fueron despedidos el año pasado como parte de los despidos masivos del Gobierno y la reestructuración del departamento.

El pasado noviembre, el Gobierno designó a cuatro grupos antifa europeos como terroristas. A lo largo del segundo mandato de Trump, su Gobierno también ha intensificado la presión interna contra presuntos extremistas de izquierda.

Trump designó al movimiento antifascista Antifa como una supuesta “organización terrorista interna”. A pesar de las afirmaciones de que Antifa es una de las principales preocupaciones a nivel interno, las agencias del orden han tenido dificultades para definir al grupo amorfo, su tamaño, la ubicación de sus células y otra información básica.

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¿Quiénes son Byron Donalds y David Jolly, los candidatos que se enfrentarán por la gobernación de Florida?

La contienda electoral por la gobernación de Florida quedó definida para los partidos. En las primarias del martes, los votantes republicanos eligieron a Byron Donalds como su candidato a liderar el estado para las elecciones de noviembre, mientras que los demócratas se inclinaron por David Jolly para encabezar la candidatura a gobernador del estado, un puesto que actualmente ocupa el republicano Ron DeSantis.Tanto Donalds como Jolly superaron ampliamente a sus respectivos contrincantes en las elecciones primarias, según proyecciones de CNN. Por un lado, Jolly ganó la candidatura con casi 50 puntos porcentuales de ventaja; en tanto, Donalds se llevó la victoria por más de 20 % de diferencia contra el vicegobernador de Florida, Jay Collins.El camino hacia las elecciones ha sido turbulento y con varios momentos ásperos: DeSantis, por su lado, decidió no respaldar a ningún candidato y, en contraste, el presidente Donald Trump respaldó a Donalds. Además, las disputas públicas, e incluso una batalla legal para descalificar a un aspirante, dominaron la contienda.A partir de ahora, los candidatos se verán inmersos en una campaña de poco más de dos meses en la que buscarán ganar la simpatía de los votantes en Florida, que se ha consolidado como un bastión republicano después de haber sido uno de los principales estados de tendencia electoral incierta.Donalds se presenta como el candidato del rechazo a la actual dirigencia de DeSantis en Florida. El gobernador se negó a respaldar a un aspirante y pasó buena parte de las primarias cuestionando los méritos de sus posibles sucesores. DeSantis ni siquiera respaldó a su vicegobernador, quien fue derrotado por Donalds el martes.Sin embargo, Donalds salió adelante con un apoyo mucho más contundente a nivel estatal y nacional: el del presidente de Estados Unidos. Trump respaldó a Donalds en 2025, quien hizo campaña rumbo a las primarias del martes durante más de un año.Pese a las diferencias con DeSantis, Donalds elogió al actual gobernador y al exgobernador Rick Scott, que ahora es senador, por haber construido lo que él denominó “una base sólida” en Florida.“Esta noche dejamos de lado nuestras diferencias”, dijo Donalds el martes. “Somos un Partido Republicano unido”.Donalds centró su campaña en reformas a los impuestos sobre la propiedad, regulaciones para los centros de datos y una estrecha alineación con el Gobierno de Trump.El candidato republicano se dirige a la elección general por la gobernación de Florida con enormes ventajas en la recaudación de fondos (más de US$ 100 millones durante las primarias) y en el electorado en general, con 1,5 millones más de republicanos registrados que de demócratas en el estado.Donalds tiene amplia experiencia como congresista; hoy transcurre su tercer mandato como miembro de la Cámara de Representantes de Estados Unidos.Creció en Brooklyn, Nueva York, pero estudió en la Universidad Estatal de Florida, donde obtuvo la licenciatura en finanzas y marketing. Después, trabajó en los sectores bancario, financiero y de seguros en el suroeste de Florida, región que representa en el Congreso por el distrito 19.“Está comprometido a representar los valores conservadores del distrito congresional número 19 de Florida en la ciudad de Washington para garantizar una Florida más fuerte y una nación más fuerte”, dice la biografía de Donalds en su página web como congresista.Previo a sus mandatos en el Congreso federal, Donalds fue electo como parte de la Cámara de Representantes de Florida en 2016, donde se centró en “asuntos de las personas mayores, la reforma de la justicia penal y en garantizar que cada niño tenga acceso a una educación de primer nivel”.Donalds vive en Naples, Florida, junto a su esposa, Erika, con quien tiene tres hijos.Jolly fue elegido por los demócratas como el político encargado de enfrentar a Donalds en las elecciones de noviembre. Tras su victoria en las primarias del martes, declaró: “Esta noche está surgiendo una nueva coalición en la política estadounidense, y está comenzando aquí mismo, en el estado de Florida”.Sin embargo, hasta hace menos de 10 años, Jolly aún era parte del Partido Republicano. El motivo de su salida es lo que ahora hace fuerte a Donalds: el presidente Trump.Jolly abandonó el Partido Republicano en 2018, después de cumplir dos mandatos en el Congreso, en medio de la frustración pública por el rumbo que tomó el partido bajo el liderazgo de Trump.Desde entonces, Jolly se ha labrado una reputación como un férreo crítico de Trump en los medios, y ha hablado abiertamente sobre la evolución de sus posturas en asuntos como el derecho al aborto y las medidas de seguridad relacionadas con las armas de fuego.Sus años de servicio como representante republicano por Florida abarcan desde 2014 hasta 2017, según su biografía en el Congreso de EE.UU.Llegó a ese asiento en el Congreso mediante una elección especial para llenar el puesto vacante que dejó Charles William Young tras su muerte. Luego, fue reelegido para un segundo mandato, dice la biografía.“En el Congreso, David se enfocó en ayudar a veteranos, las personas de la tercera edad, apoyó a la policía, protegió el medio ambiente y trajo recursos a Florida”, señala la página web del ahora candidato a la gobernación de Florida.Jolly se presentó a una nueva reelección en 2016 para un tercer mandato como representante, pero la candidatura no tuvo éxito, agrega la biografía.Nació y creció en el condado de Pinellas, Florida. En este mismo lugar, Jolly y su esposa, Laura, viven junto a sus dos hijos pequeños.The-CNN-Wire™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.
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