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Midtown Manhattan blocks evacuated after beams found buckling at construction site: Police

This screen grab from a video taken on the 22nd floor of a Midtown building shows interior damage, on July 7, 2026, in New York. (Obtained by ABC News)

(NEW YORK) — Several Midtown Manhattan blocks were evacuated Tuesday morning after construction workers discovered the structure of a massive office building being converted into residential housing was compromised on the 21st floor, officials said.

The building at 235 E. 42nd Street has continued to move as engineers and first responders work to secure the site, with fears there could be a partial collapse, officials said at a press conference.

The city established a frozen zone for several blocks surrounding the building following the 911 calls that were made around 8:00 a.m. after workers “observed structural support beams beginning to buckle,” the NYPD said.

That caused the 21st through 26th floors of the building to start caving under the stress, officials from FDNY and the city’s Department of Buildings said.

The fear, officials said, is a partial collapse, which could be internal. A full collapse onto the street is less likely, Fire Chief John Esposito said at Tuesday’s news conference. 

“The building has continued to move since we have been on scene,” Esposito told reporters. “It does mean it is not yet stable.”

Esposito said that when first responders arrived, the building had moved, but a city official told ABC News around 2:45 p.m. that the building had not moved for two hours.

A team of six people was able to enter the building around 3 p.m. to determine if it was safe to begin shoring efforts, according to the official.

There were no reported injuries and all construction workers were safely evacuated, according to police.

Structural engineers monitored the building’s movement from the outside, New York City Buildings Commissioner Ahmed Tigani told reporters.

“There is extensive work going on now to evaluate the situation,” he said.

New York City Mayor Zohran Mamdani said that a frozen zone was set up between 40th and 45th Streets and 1st and 3rd Avenues. Those streets are closed to both pedestrian and vehicular traffic.

The 37-story commercial building, formerly the Pfizer headquarters, is currently undergoing renovations to convert it into a residential building, according to the DOB. It is one of the largest office-to-apartment conversion projects in city history, officials said.

Metro Loft, the developer of the conversion project, said in a statement that it is working with the Department of Buildings as it investigates the situation.

“The safety of our workers and the public has always been, and remains, our top priority,” the developer said.

This building has seven violations between July and December 2025, resulting in more than $32,000 in fines issued, according to DOB records.

The mayor said that seven other buildings near 235 East 42nd Street were also evacuated, including a nearby Hampton Inn, according to officials.

Mamdani said at an unrelated news conference earlier Tuesday morning that among the evacuated locations was a school with 400 students.

“I want to be honest with New Yorkers that this is a fast-developing situation. We are taking it minute by minute,” he told reporters.

The mayor added that the people living and working in the frozen zone will get updates and thanked them for cooperating with the evacuations.

Gov. Kathy Hochul released a statement, saying she is in contact with city officials and state building inspectors are also on the scene.

ABC News’ Nicole Katchis and Tonya Simpson contributed to this report.

Copyright © 2026, ABC Audio. All rights reserved.

Julián Álvarez fue silbado y se fue sin saludar a la afición: ¿qué sigue en la novela del argentino?

No fue un domingo cualquiera para Julián Álvarez. En realidad, no lo ha sido ningún día desde aquella frase que pronunció durante la Copa del Mundo: “lo mejor para todos es una transferencia”, cuando se hablaba de un fuerte interés del FC Barcelona por contratarlo. El fichaje no se hizo —porque el Atlético de Madrid no quiso negociar— y aquellas siete palabras, pronunciadas a un océano de distancia de España, le ganaron la enemistad de toda la afición del Atlético de Madrid, el club que pagó por él más de US$ 87 millones hace dos temporadas.La afición le hizo pagar esas palabras este domingo, en la primera vez que el delantero argentino pisó el estadio Metropolitano, cuando ingresó en el segundo tiempo de un partido que el Colchonero empataba 1-1. Pero ni la urgencia del resultado ni la necesidad por los goles de Álvarez —acaso su mejor centroatacante— para revertirlo le hicieron olvidar a las gradas rojiblancas las palabras del número 9, que recibió una silbatina generalizada al momento de ingresar al campo (ya había sido reprobado por el estadio durante el calentamiento).Álvarez no tuvo un buen ingreso y, aunque su equipo acabó rescatando un empate con 10 jugadores cerca del final, el goleador argentino se llevó la imagen final, sin participar del tradicional saludo que hace el Atlético, dando la vuelta al campo para agradecer a la afición. El delantero se fue a los vestuarios en soledad. Un gesto que, como dice el dicho, vale más que mil palabras.“Me comentaba la gente del club, que el club decidió que él no se acerque a saludar con sus compañeros a la gente. La decisión no fue de Julián Alvarez, fue del club, que tomó la decisión de alejarlo y separarlo para que se vaya hacia el vestuario”, dijo su director técnico, Diego Simeone, tras el juego.Queda exactamente una semana del mercado de fichajes en Europa, por lo que la presencia de Julián Álvarez en el Atlético de Madrid sigue estando en el aire para el resto de la temporada. El problema es que la reacción de la afición este domingo parece mostrar un punto de no retorno en la relación con el futbolista, que tampoco ha salido a expresar una disculpa o una explicación a sus dichos durante el Mundial.Un problema aún mayor es que, pese al deseo de ser transferido que tiene el jugador, el club no tiene ninguna intención de desprenderse de él y, conforme van pasando los días, el mercado se va achicando, porque al conocer las altas demandas de la directiva del Colchonero, los interesados salen a buscar alternativas, apurados por la fecha límite del 1 de septiembre.Por supuesto, el Atleti, a medida que pasan las horas, tiene cada vez menos deseos de abrirle la puerta de salida, porque se quedaría con muy poco tiempo para salir a buscarle un reemplazo al futbolista estrella que tiene la plantilla. Hallar un sustituto para el jugador que marcó 49 goles y dio 17 asistencias en 107 partidos con el club supondría muchos millones arriba de la mesa, posiblemente teniendo que pagar un valor más alto que de lo que dicta el mercado.Los destinos para Julián Álvarez son muy pocos. El Atleti ya dejó claro que no va a negociar con clubes españoles, porque no quiere reforzar a la competencia. Fuera de España, solo se conoció el interés del Arsenal y uno más pequeño del PSG. Ninguno prosperó, en parte por el deseo del jugador de vestirse de blaugrana.Los Gunners, campeones de la Premier League y subcampeones de la Champions League, podrían hacer el intento, a pesar de que en el ataque ya tienen muchas alternativas. Por eso se había barajado la idea de que los londinenses pusieran dinero y algún futbolista —como Viktor Gyökeres, por ejemplo— en la mesa de negociación, algo que le cerraría a la directiva española, ya que el jugador se iría a otra liga y tendría garantizado un nombre de reemplazo. Sin embargo, si la idea no prosperó es porque o no hubo acuerdo por el monto de dinero, o porque el futbolista no tiene grandes deseos de volver a una liga de la cual ya se fue —jugó en el Manchester City de 2022 a 2024—.La posibilidad de los parisinos se mencionó mucho al comienzo del mercado de fichajes, pero fue perdiendo fuerza con el correr de los días. Mucho más desde que los bicampeones de Europa se hicieron con los servicios de Ferran Torres, el héroe de la final del Mundial 2026, que ya empezó a pagar la confianza de Luis Enrique con goles, marcando un doblete en su presentación, también este domingo.Entonces, el futuro de Julián Álvarez parece estar entre tres destinos: quedarse en el Atlético, ya sea para revertir la situación o para esperar la ventana de transferencias de enero; reflotar la idea de volver a la Premier League, pero con la camiseta del Arsenal —un equipo que quizás tampoco seduce tanto por el estilo de juego que tienen los dirigidos por Arteta—; o que el FC Barcelona finalmente abra la chequera y ponga muchísimos millones arriba de la mesa, 500 millones de euros, para ser exactos, que es su cláusula de recisión. Una cifra jamás pagada por un futbolista, y por mucha diferencia.“Primero, juntos siempre somos más fuertes. Eso siempre nos caracterizó siendo el Atlético de Madrid distinto al resto. Julián es un jugador nuestro”, dijo Giuliano Simeone —autor del empate 2-2— a la prensa tras el partido.“Tenemos que estar todos juntos tirando para el mismo lado, porque, si no, nos vamos a dividir y eso no es bueno. Julián es jugador nuestro y vamos a apoyarlo siempre”, agregó el mediocampista.Su padre, el entrenador del equipo, también defendió a Julián Álvarez, pero con un poco más de cautela.“No estoy para dar consejos. Tengo que centrarme en mi trabajo, que es deportivamente hacer lo mejor para el Atlético de Madrid. Si el Atlético de Madrid quiere ganar algún título necesitamos estar juntos, tener delanteros importantes y para eso necesitamos trabajar en consecuencia todos de lo que necesitamos”, dijo en la rueda de prensa.“Creo que fui bastante claro. Necesitamos estar juntos. Cuando estuvimos juntos siempre hemos podido hacer cosas importantes”.The-CNN-Wire™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.
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