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Los “nepobabies” llegan al poder: una nueva generación de viejos apellidos políticos gobierna en América Latina

Una nueva ola se extiende en la política de América Latina. No está vinculada a la ideología ni a la influencia del presidente Donald Trump, sino a una cuestión familiar. Ya son cinco los presidentes de la región que son hijos de mandatarios o de destacados líderes en sus países, una cifra inédita en la era moderna y que incluso podría sumar a otro “nepobaby” antes que termine el año.

En un continente que estuvo marcado por algunas dinastías políticas y herederos del poder, la elección democrática de los presidentes de Bolivia, Ecuador, Guatemala, República Dominicana y Perú marcan un fenómeno singular.

“En América Latina, el capital familiar representa más o menos un 20 % de los políticos que hemos analizado”, dijo a CNN la investigadora Mónica Montaño, coordinadora del Observatorio Político-Electoral de la Universidad de Guadalajara.

“Uno diría que es mucho o poco, pero es relevante, sigue siendo una actividad que no se ha profesionalizado del todo y está sujeta a las facilidades que da la familia, la élite, las redes de poder”, agregó. Según explicó, en regiones como Europa o Estados Unidos, la cifra baja, mientras que es más alta en Asia y África.

“Una élite funciona con el capital familiar, con todas las facilidades con las que cuentan los que vivieron en una familia con contactos, con un apellido que tiene cierto peso y posicionamiento”, remarcó Montaño.

En la política, como en el marketing, que un apellido sea conocido es un activo muy deseado. “Es el primer paso para vender un producto: cuántas personas conocen la marca, y los apellidos se convierten en una marca. Que sea conocido le da ventaja sobre otros”, destacó la politóloga.

En el caso de Daniel Noboa en Ecuador, proviene de una de las familias más ricas del país, pero su padre Álvaro ha sido también un integrante casi permanente del escenario político. Aunque no llegó a la presidencia, lo intentó cinco veces desde 1998, y una sexta precandidatura en 2021 que fue inhabilitada. Además, fue electo asambleísta constituyente en 2007, pero solo estuvo unos meses en el cargo antes de ser removido por no presentar su declaración de bienes.

Para la campaña de 2023, Noboa hijo, quien ya había sido elegido legislador en 2021, presentó una línea anticorreísta como la de su padre, pero no lo incluyó activamente en sus actos proselitistas, con la idea de mostrar un rostro joven de renovación y estilo técnico, formado en EE.UU. y menos populista.

“En el caso de Noboa, su padre fue un líder que no fue elegido presidente, por lo que no hubo un legado político; sí a nivel de Guayaquil, pero no a nivel nacional”, comentó el analista internacional Farid Kahhat, profesor de la Universidad Católica del Perú.

En una campaña tan corta como la de ese año, por el decreto de “muerte cruzada” del Gobierno de Guillermo Lasso que disolvió la Asamblea y llamó a comicios extraordinarios, tener un apellido conocido fue clave. Noboa además tiene herencia política doble: su madre, la actual asambleísta Annabella Azín, fue diputada por unos meses en 2007 y encabeza la Fundación Cruzada Nueva Humanidad, con brigadas médicas y trabajo comunitario que otorgan un reconocido capital social.

Pero hay escenarios en los que la herencia puede ser un lastre o al menos tener una fuerte oposición, como pasó en Perú.

“El apellido genera activos y pasivos. Si partes de cero en política, si no tienes pergaminos que mostrar, no tienes más alternativa que asociarte con el apellido, y eso tiene pros y contras”, explicó Kahhat.

“En el caso de Alberto Fujimori, (sus seguidores) recuerdan el fin de la hiperinflación y la derrota de Sendero Luminoso, pero sus rivales recuerdan las violaciones a los derechos humanos o que Transparencia Internacional lo coloque como uno de los líderes más corruptos”, señaló el académico.

Luego de tres intentos fallidos en los que el antifujimorismo logró formar diferentes coaliciones para frenarla, Keiko Fujimori ganó este año la presidencia de Perú. En su juventud fue la primera dama tras la separación de sus padres, por lo que lleva décadas ligada a la política. Rechazó las condenas a Fujimori (1990-2000) por delitos de lesa humanidad y corrupción, y dijo que en su gestión se cometieron “errores”.

En algunas campañas fue más crítica que en otras con el legado dictatorial, pero en líneas generales nunca dejó de defender la actuación de su padre, quien cumplió cerca de 15 años de prisión antes de ser liberado por un indulto en 2023 y murió en 2024. El día que asumió el Gobierno, la nueva presidenta aseguró en sus redes sociales: “Millones te llevan en su corazón”.

Para Montaño, la posibilidad de que sea positivo o negativo “es lo que genera el juego competitivo”.

“En un contexto democrático, los apellidos no son un problema, porque compiten con otras narrativas. Cuando hay una carga negativa, los actores políticos pueden jugar en campaña para diferenciarse, desmarcarse o aprovechar el apellido solo en ciertas áreas de influencia, y cambiar el discurso para otra parte del electorado. También es distinto para las nuevas generaciones”, repasó.

En cambio, en el caso de Rodrigo Paz en Bolivia, la imagen de su padre, Jaime Paz Zamora (1989-1993), fue un activo en campaña.

Paz Pereira nació en España debido a que su familia estaba exiliada en época de dictadura militar en su país. Tenía 12 años cuando ya de regreso en Bolivia su padre fue el único sobreviviente de un presunto atentado aéreo.

Sin embargo, no fue un salto súbito a la presidencia. En 2002 llegó al Congreso como diputado, y luego continuó su carrera como concejal y alcalde de Tarija, antes de ser senador nacional.

“Paz es hijo de un presidente democrático que respetó los derechos humanos. En cambio Fujimori es hija de un autoritario que los violó. Son legados distintos: en el caso de Paz se analiza qué tan buena fue la gestión (del padre), pero no se revisa crímenes”, comparó Kahhat.

Con 86 años, Paz Zamora (que es sobrino del expresidente Víctor Paz Estenssoro) no fue una presencia constante en la campaña, pero apareció en algunos actos y videos junto a su hijo, dándole consejos y reforzando la idea de experiencia. Por su parte, Paz Pereira reivindicó la tradición política de su padre, aunque insistió en remarcar su propia trayectoria. El día de la juramentación, el padre comentó a El Deber: “Hijo de tigre sale pintado”.

De los cinco mandatarios en cuestión, cuatro son de derecha. Para los analistas consultados, no es una casualidad.

“En la derecha hay más recursos. Noboa es heredero de una de las más grandes fortunas de Ecuador, es difícil que eso ocurra en la izquierda. Las grandes fortunas suelen ser asociadas a posiciones procapitalistas”, comentó Kahhat.

Por su parte, Montaño afirmó que las élites de derecha “están más ligadas a familias de empresarios”, mientras que en la izquierda “el perfil de los líderes viene de movimientos sociales o sindicatos”.

La excepción es la del presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, considerado socialdemócrata. Su padre Juan José gobernó hace más de 70 años (1945-1951) y falleció en 1990, pero a la vez su legado es muy simbólico en el país centroamericano. Junto a su sucesor Jacobo Árbenz, fueron los líderes de un período denominado primavera democrática, ubicado entre dos etapas dictatoriales.

“En términos electorales, no influyó tanto. Se lo reconoce por generaciones, especialmente los de más de 40 años. (Junto a Árbenz) son referentes que no han tenido nuevamente figuras de esa proyección”, explicó a CNN el politólogo guatemalteco Renzo Rosal, profesor de la Universidad Rafael Landívar.

Arévalo reconoció en una entrevista con CNN tras ganar las elecciones de 2023 que el apellido “ha abierto las puertas y corazones”, pero remarcó: “No soy mi padre, yo estoy siguiendo su camino y quiero que lo sigamos todos, pero yo no soy Juan José Arévalo, soy Bernardo Arévalo, y mi tarea es cuidar su legado”.

Rosal indicó que el factor familiar “pesó, pero no en gran magnitud”, ya que más prevaleció “los vientos de cambio” que prometió Arévalo en la campaña. “Se hablaba de ello, por supuesto, pero no hubo una vinculación directa”, agregó.

El analista destacó que, en cambio, la figura del padre ha sido más discutida después que asumió la presidencia, como una constante comparación. “Está pesando cada vez más el fantasma de su papá, lo están comparando, dicen que ‘ojalá fuese cómo él’. Para muchos ciudadanos hay una diferencia notable entre los logros de su padre versus los pocos resultados de la gestión actual”, comentó.

Más que una muestra del funcionamiento de canales institucionales, la politóloga Montaño se inclina a ver el fenómeno como una señal de la debilidad de los partidos. “Las familias e individuos siguen teniendo más poder. Es un elemento natural de las minorías y las élites”, sostuvo.

Que aumente el número de herederos políticos en la presidencia “quiere decir que el sistema político ha generado que ciertas familias tengan más privilegios que otras y que no hay una verdadera competitividad”, señaló. “Nuestra región está muy atrasada en muchos elementos de control institucional. mientras siga así, los individuos serán más importante que partidos”, agregó.

En República Dominicana, Luis Abinader ganó la presidencia en 2020, dos años después de la muerte de su padre, José Rafael Abinader, un influyente exsenador con un importante patrimonio, que fue dos veces candidato presidencial en los años 90.

Rosal apuntó que mientas el triunfo de Arévalo en Guatemala fue algo sorpresivo en el tramo final, “la construcción de campaña de Abinader fue más sistémica”. Llevaba más de una década en la dirección del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), donde también fue dirigente su padre.

Abinader suele reconocer que heredó la vocación política y que su padre lo impulsó desde joven por ese camino. Para cuando llegó al poder, ya tenía una postulación previa y fue uno de los fundadores del Partido Revolucionario Moderno (PRM), una escisión del PRD, un movimiento con identidad propia.

Pese a que el descontento con la clase política crece en América Latina, la región continúa eligiendo a miembros del establishment.

Montaño indicó que esa aparente contradicción se explica en una mala gestión de los gobiernos, lo que favorece las narrativas de cambios, sin que siempre importe de dónde provienen. “En países con mayor estabilidad y donde no hay un gran descontento, esos discursos no son tan exitosos”, dijo.

Por su parte, Kahhat indicó que hay candidatos que pueden jugar más que otros con la idea de renovación. “Noboa no tenía una gran trayectoria política, puede jugar a ser un outsider, no es tan grave a efectos de pasar el voto de la antipolítica. Keiko Fujimori no, fue primera dama y fue su cuarta postulación, no puede en absoluto jugar a ser antiestablishment. Varía de caso en caso, no tiene un patrón”, diferenció.

Hasta hace poco había otro mandatario, el uruguayo Luis Lacalle Pou (2020-2025), hijo del expresidente Luis Alberto Lacalle (1990-1995), enmarcado en el cuadro. Y también hay otros líderes que podrían agrandar la lista.

En Argentina, ha sido voceado como posible candidato peronista el diputado Máximo Kirchner, “nepobaby” por partida doble (Néstor Kirchner y Cristina Fernández). En Honduras, los hijos de los exmandatarios Manuel Zelaya y Xiomara Castro también han sido señalados como eventuales aspirantes al cargo. Pero el caso más inmediato es el del primogénito del expresidente de Brasil Jair Bolsonaro, Flavio, quien buscará en octubre impedir una reelección de Lula da Silva, con un apellido que polariza fuertemente al país.

The-CNN-Wire
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Fauci invokes 5th Amendment during Senate testimony, refrains from answering lawmakers’ questions

Former NIH Director Anthony Fauci testifies to Senate Homeland Security and Governmental Affairs Committee hearing on July 29, 2026, in Washington, D.C. (Photo by Kevin Dietsch/Getty Images)(WASHINGTON) -- Republican senators vowed to vote next week on holding Dr. Anthony Fauci in contempt of Congress after he declined to answer a barrage of questions at a hearing Wednesday about his role in handling the COVID-19 pandemic. Fauci, the former director of the National Institute of Allergy and Infectious Diseases (NIAID), repeatedly invoked the Fifth Amendment during the hearing before the Senate's Homeland Security and Governmental Affairs Committee (HSGAC).Sen. Rand Paul, R-Ky., the committee chairman who has led investigations into Fauci, said after the hearing that he wanted courts to assess whether Fauci could plead the Fifth Amendment given he was pre-emptively pardoned by President Joe Biden out of fear of political prosecution.Paul has long accused Fauci of deceiving Americans about the origins of the COVID-19 pandemic.Fauci said in his opening statement that he would refrain from answering questions under the advice of his attorneys. "It pains me to do so because of the respect that I have for the legislative branch of government and my decades-long record of cooperating with Congress," he said.Fauci said he testified before or briefed congressional committees over 200 times in his 38 years as director of the National Institute of Allergy and Infectious Diseases."Given Sen. Paul's obvious obsession with calling for my prosecution, his repeated slanderous comments about me, and recently his publicly releasing my unredacted personal diary aimed at embarrassing and intimidating me, the only conclusion I can reach is that the sole reason he is calling me before this Committee is to get me to say something, anything that could vindicate his repeated public pledges that I end up, in his words, 'behind bars,'" Fauci said.Paul focused his questioning on Fauci's personal journal entries between December 2019 and December 2022, as well as the origins of COVID-19, but Fauci declined to answer the questions.Over the weekend, Paul released a tranche of Fauci's journal entries -- a more than 1,100-page document -- revealing his inner thoughts about the origins of COVID, a detailed log of events within the White House situation and press briefing rooms, and his myriad media appearances about the response to COVID-19 and other health outbreaks.One of Fauci's attorneys, David Schertler, who was sitting next to him, attempted to speak several times after Paul's questioning was over, but the senator shut him down, saying the attorney wasn't recognized."You were told not to sit at the table, you insist on sitting at the table, and we told you you would not be recognized," Paul said to the attorney. "You are not invited here for testimony, sir. ... Would you behave this way in a courtroom? No, 'cause the judge would put you in jail. I can't do that today, but I can have you escorted from the premises."After about another minute, Paul called for security and Capitol Police had Schertler escorted from the room.Republicans on the committee hammered Fauci over entries in his journal that they claim show he contradicted himself and sought personal fame. Sen. Ron Johnson, R-Wis., sounding incredulous, said that Fauci lied to his own diary when Fauci wrote that he was never shown a March 2020 re-opening plan sent to governors by President Donald Trump. "So I'm just simply asking you: Is that true? Did you literally lie to your own diary? Did you know of that letter sent out to governors about reopening county by county?" Johnson said.Fauci again invoked his Fifth Amendment rights.Other Republican senators, including James Lankford of Oklahoma, asked Fauci about the theory that the COVID-19 virus originated in a laboratory, but the doctor declined to answer questions.In a December 2024 letter to the staff director for the House Select Subcommittee on the Coronavirus Pandemic, Schertler said Fauci has never characterized the lab-leak theory as a conspiracy theory but that the discussion around the lab-leak theory has been "rife" with conspiracy theories.Democrats on the committee defended Fauci's right to plead the Fifth and thanked him for his years of service. They used their time to condemn the hearing as a fishing expedition -- and one that distracted the committee from more pressing public health concerns like the current U.S. measles outbreak and affordable health care."That's what I wish we were trying to address in a bipartisan way," Sen. Maggie Hassan, D-N.H., said. "But instead we are here in an attempt to entrap you, because you had a distinguished career trying to put Americans' public health first."Ranking member Sen. Gary Peters, D-Mich., decried the hearing as counterproductive, saying the attacks on Fauci would deter others from engaging in the work necessary to protect from public health crises. "I think today's hearing, unfortunately, does real damage," Peters said. "It's tempting to turn one person into the scapegoat for a crisis that hundreds of officials across both the Trump and the Biden administration were responsible for handling."Sen. Richard Blumenthal, D-Conn., referred to the pandemic as some of the "darkest days or times in our history" and said Republicans were attempting to "rebrand" Fauci as a "villain.""Dr. Fauci is just one part of this larger campaign against science and facts -- a campaign that has made Americans less safe," Blumenthal said. "It is shameful that a dedicated public servant like Dr. Fauci has experienced persistent threats to his life since the pandemic because of the lies that are told about him."ABC News' Sony Salzman contributed to this report.Copyright © 2026, ABC Audio. All rights reserved.
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