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Jewelry worth millions of dollars stolen from French museum

▶ Watch Video: Four more people arrested in Louvre jewel heist, prosecutor says

Burglars stole millions of dollars worth of jewelry from the museum of French luxury glassmaker Lalique in a daring early-morning raid on Sunday, just months after a stunning gem heist at the Louvre in Paris.

A gang of masked thieves broke in to the museum in Wingen-sur-Moder in northeastern France around 5:30 am, forcing a door before heading for the jewelry room and smashing open six display cases, a source close to the investigation told AFP.

“Around twenty pieces of jewelry were stolen. The loss is currently being assessed but could amount to several million euros, likely close to four million (over $4.5 million),” the source said.

Another source close to the investigation said the stolen jewelry was crystal, without precious gems, and could not be melted down.

The museum said on its website that it will be closed for several day because of the burglary.

“An alarm went off, but by the time the security company had completed its checks, it was a cleaning lady who arrived first on the scene and called the police,” the first investigation source added.

The CCTV footage is currently being examined.

The museum, dedicated to the Art Nouveau and Art Deco jeweler and glassmaker Rene Lalique, was opened in 2011 near the company’s factory.

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The making process of a crystal piece is shown at the Lalique museum in Wingen-sur-Moder, eastern France, on June 23, 2011. 

PATRICK HERTZOG/AFP via Getty Images

It houses over 650 “exceptional works” including Art Nouveau jewelry, Art Deco glass and contemporary crystal, according to the museum website.

“Well informed” suspects

The mayor of Wingen-sur-Moder, a town of 1,500 inhabitants about 37 miles northwest of Strasbourg, told local newspaper Les Dernieres nouvelles d’Alsace (DNA) he was angry about the burglary.

“All the alarms went off, just as they should. And then with the security company, apparently, there was a major failure on their part: they didn’t intervene right away, they didn’t inform the gendarmes,” Christian Dorschner said.

“They were surely well informed to carry out this job in that way; they must be … specialists,” the mayor also told DNA.

The Lalique museum was seen as a “sensitive” site, receiving special attention in the wake of the dramatic daytime heist at the Louvre museum in Paris in October last year, which put security at French museums and galleries under the spotlight.

Thieves made off with $102 million worth of jewelry, including some of the old French crown jewels, from the Louvre in a raid lasting less than eight minutes.

The suspected thieves have been arrested and charged, but none of the jewels have been recovered except for a crown that was dropped as the group escaped. 

A security audit found that 35% of the rooms in the Denon Wing, where the stolen jewels were displayed, were not monitored by security cameras, according to Radio France. The gems were also not privately insured, in accordance with French law.

Museums targeted in France

France’s museums have suffered a spate of break-ins in recent months.

Last October, a woman was arrested and charged over the theft of gold from the Natural History Museum in Paris.

In September, thieves snatched three porcelain works worth millions of dollars and classed as national treasures in a heist at the Adrien Dubouche National Museum in Limoges in central France. 

In November 2024, four men with axes and baseball bats smashed the display cases in broad daylight at the Cognacq-Jay museum in Paris, making off with several 18th-century works. That heist resulted in an insurance payment of over $4 million to the Royal Collection Trust, BBC News reported.

The next day, jewelry valued at several million dollars was stolen during an armed robbery at a museum in Saone-et-Loire in central France.

Un observatorio de la NASA probablemente reingresará a la atmósfera terrestre este año tras fracasar un intento de rescate

Un satélite llamado LINK, lanzado recientemente para elevar la órbita de un observatorio espacial en descenso, no podrá llevar a cabo su audaz misión de rescate.El observatorio Neil Gehrels Swift de la NASA, con décadas de antigüedad, está perdiendo altitud de manera constante y corre el riesgo de reingresar a la atmósfera terrestre. Diseñado por Katalyst Space Technologies, con sede en Arizona, para salvar al observatorio, el satélite LINK comenzó a presentar dificultades a finales de julio. Apenas unas semanas después de que LINK despegara el 3 de julio, comenzó a girar fuera de control.Katalyst logró recuperar el control del satélite, pero la compañía reconoció que el problema le hizo perder tiempo, lo que retrasaría aproximadamente un mes el encuentro de LINK con Swift. No obstante, ese aplazamiento, al menos inicialmente, no parecía ser un impedimento para la misión.Ahora, la NASA y Katalyst anunciaron que la misión de LINK no capturará ni elevará a Swift a una órbita más alta “debido a problemas persistentes de control de orientación”, según comunicados emitidos el miércoles.La misión científica de Swift llegará a su fin cuando el observatorio probablemente se desintegre al entrar en la atmósfera terrestre a finales de este año, de acuerdo con la NASA.“La NASA debe estar dispuesta a actuar rápidamente y asumir riesgos inteligentes cuando el posible beneficio lo justifica, y eso es exactamente lo que hicimos con esta misión”, dijo el administrador de la NASA, Jared Isaacman, en un comunicado.“Este no es el resultado por el que estábamos trabajando, pero no cambia la razón por la que valía la pena intentar esta misión. El equipo actuó con una rapidez extraordinaria para darle a Swift la oportunidad de realizar más ciencia, mientras desarrollaba capacidades que Estados Unidos necesitará para el mantenimiento de satélites en el futuro”.Pero el viaje de LINK todavía no ha terminado y las lecciones aprendidas podrían ser fundamentales para futuras operaciones de mantenimiento en el espacio.El equipo de la misión seguirá adelante con su plan para que LINK se encuentre con Swift, pero como una demostración y no como un rescate.“Vamos a aprender todo lo que podamos del intento de encuentro de LINK y utilizaremos esas lecciones en las misiones que sigan”, dijo Isaacman.Originalmente, se esperaba que LINK realizara un reconocimiento de Swift para determinar los mejores puntos de sujeción en el observatorio, un paso que probablemente formará parte del encuentro previsto del satélite, aunque por ahora no está claro cuándo se llevará a cabo esta prueba.Swift no fue diseñado para recibir mantenimiento en el espacio, lo que significa que los conocimientos obtenidos de la demostración podrían utilizarse en futuras misiones.“Katalyst diseñó, desarrolló y lanzó una nave espacial experimental para llevar a cabo una misión ambiciosa en un plazo muy exigente”, dijo Ghonhee Lee, director ejecutivo de Katalyst Space Technologies, en un comunicado. “Aceptamos este desafío de alto riesgo y alta recompensa y estamos orgullosos de los hitos que alcanzamos en el camino. Ya hemos aprendido muchísimo y ahora nuestro trabajo es convertir esas lecciones en algo duradero: desarrollar un manual de procedimientos repetible que sirva de referencia para futuras operaciones de encuentro, proximidad y mantenimiento de satélites”.El observatorio Swift, que no tiene un reemplazo de observación establecido a la espera, ha funcionado como una herramienta multipropósito de astrofísica en la órbita terrestre baja desde su lanzamiento hace casi 22 años, cambiando rápidamente de objetivo para observar objetos celestes y fenómenos cósmicos.Pero la resistencia atmosférica, intensificada por la actividad solar, ejerció fuerzas sobre el observatorio, lo que llevó a la NASA a predecir que Swift reingresará a la atmósfera terrestre una vez que descienda por debajo de una altitud óptima de aproximadamente 185 millas (300 kilómetros) sobre la Tierra.Katalyst diseñó, construyó, probó y lanzó LINK en nueve meses. El satélite robótico despegó a bordo de un cohete Pegasus XL de Northrop Grumman, que fue lanzado desde el aire por el avión L-1011 modificado de la compañía, Stargazer.Antes del lanzamiento del satélite, miembros de los equipos de Swift y LINK reconocieron que el camino para elevar la órbita del observatorio estaba lleno de riesgos que podían causar el fracaso de la misión.“Todos esperábamos obtener más ciencia de Swift”, dijo Shawn Domagal-Goldman, director de la División de Astrofísica de la sede de la NASA en Washington. “Pero sabíamos que las conclusiones de esta misión serían valiosas de cualquier manera, y hemos aprendido muchísimo a través de la serie de logros alcanzados hasta este momento”.La agencia dependerá del resto de su flota de observatorios activos para cubrir el vacío que dejará Swift y “seguirá dando prioridad a encontrar nuevas opciones para responder rápidamente a los fenómenos cósmicos”, de acuerdo con la NASA.“Construir, probar y operar esta misión ya ha fortalecido la cadena de suministro de la industria espacial estadounidense y ha impulsado las capacidades de mantenimiento en el espacio de maneras completamente nuevas”, dijo Domagal-Goldman. “La NASA está comprometida con apoyar a sus proveedores comerciales mientras asumen tareas difíciles junto con la agencia, para ampliar los límites de lo posible”.The-CNN-Wire™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. 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