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‘I’m so touched’: Principal gets surprise retirement party after 55 years in Baltimore City Schools

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    BALTIMORE, Maryland (WMAR) — After 55 years in the Baltimore City Public School system, Dr. Laura D’Anna got a sendoff she never saw coming.

Friends, family, former students and colleagues packed the American Legion Post #22 on York Road for a retirement party — and D’Anna had no idea it was happening.

“And I’m usually pretty good about sensing something’s up,” D’Anna said. “When we pulled up, I said, ‘This doesn’t look like a restaurant!'”

Her friend Tammy Dowell told her they were getting Italian for dinner.

“To fool her into coming out with me to get her here was a task because she never falls for a trick,” Dowell said.

Instead, she walked into a room covered in her favorite shade of blue, full of some of her favorite people. She was given a tiara and a sash that read: The legend has retired.

Dozens showed up to celebrate, including her childhood friends from Southwest Baltimore, students and colleagues from her decades in Baltimore City Schools.

“It just says how many lives she’s touched over 55 years and the incredible work she’s done,” Dowell said.

D’Anna has been a principal since 1998, known for telling it like it is.

“She says what she means, and she means what she says; she’s very direct. She’s lovable,” Dowell said.

She spent most of her career in alternative schools for kids in the juvenile detention system.

“I never gave up on anybody; I said, ‘ No, you can do better than this. To see them all here and tell me what they’re doing now,” D’Anna said.

Several of her students came up to her to let her know they’ve made something of themselves, thanks to her guidance.

The last school she led was Eager Street Academy; students there wrote her a letter, which was read aloud at the party.

“Our time together has come to an end. But we will love you until the end. Our dear beloved friend, we wish you the best,” the letter said.

Former students also raised a toast in her honor. D’Anna admitted she had wondered whether anyone would recognize her contributions.

“I said nobody really cares, and I just felt so alone,” D’Anna said. “And I always say, let the work that I have done speak for me.”

For anyone who has stumbled in life, D’Anna offered this advice:

“You feel like, okay, what did I do wrong, where did I go wrong, what can I do better? And you go back with a vengeance; you never ever give up,” D’Anna said.

This story was reported on-air by a journalist and has been converted to this platform with the assistance of AI. Our editorial team verifies all reporting on all platforms for fairness and accuracy.

Please note: This story was provided to CNN Wire by an affiliate and does not contain original CNN reporting. This content carries a strict local market embargo. If you share the same market as the contributor of this article, you may not use it on any platform.

Fue un día de angustia para los colombianos. Un doloroso recuerdo los preparó para anticipar al menos en parte este sismo

Fue una mañana de angustia y terror para los colombianos. A los 7:34 am, hora local, la tierra comenzó a moverse muy fuerte. En 9 de los 32 departamentos del país, según la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, se sintió el movimiento telúrico. En Bogotá, la capital colombiana, miles de personas salieron de sus viviendas, lugares de trabajo y de estudios en medio del pánico causado por el sismo.“Todo se movía, casi no podía abrir la puerta del apartamento. Mi madre está en silla de ruedas, pero gracias a Dios vivimos en un primer piso y logramos sacarla”, nos dijo Martha Sepúlveda, habitante del barrio Ciudad Salitre en el occidente de Bogotá.“Sentíamos que todo se nos iba a venir encima, fueron momentos de terror. Afortunadamente aquí en Bogotá solo fue un tremendo susto. Pero tenemos familiares en Cali y nos angustiamos mucho por ellos. Pero ya pudimos comunicarnos y están bien” afirmó a CNN Carlos Restrepo, un vecino del mismo sector.El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, estuvo desde muy temprano en Bogotá en el Puesto de Mando Unificado, PMU. Desde allí coordinó las primeras ayudas para los damnificados y el traslado que grupos de socorro y rescate en aeronaves del Ejército y la Fuerza Aeroespacial Colombiana.Ante la magnitud de la tragedia decretó el estado de desastre y activó un plan de emergencia: al momento se han reportado 132 muertos y 570 heridos, pero se trata solo de un recuento parcial.Las ciudades más afectadas son Pereira, Cali y Quibdó en el sur occidente del país. Centenares de socorristas y voluntarios trabajan contra reloj para salvar la mayor cantidad de vidas posibles. Varios heridos han sido trasladados a clínicas y hospitales para su atención inmediata. Familiares de desaparecidos, de personas que están bajo los escombros de las edificaciones afectadas claman por pronta ayuda para rescatarlos con vida.En redes sociales los usuarios han publicado videos del momento de la tragedia. En Cali se desplomó parte del hospital universitario del Valle del Cauca y decenas de edificios y viviendas. La misma angustia quedó registrada en varias publicaciones del momento en que se desplomó parte de una catedral en Pereira. Muchos de los afectados lograron salvarse gracias a las alertas de Google en los celulares, que dieron un margen de pocos segundos para evacuar las viviendas según comentaron temprano algunos ciudadanos a CNN.Las autoridades han cerrado las operaciones aéreas en los aeropuertos de Cali, Pereira, Manizales y Quibdó, que resultaron afectados por el temblor. Varias carreteras también están averiadas y se mantienen cerradas por orden del ministerio de transporte. En algunos sectores de las ciudades de Pereira y Cali está suspendido el servicio de energía y gas.Muchos colombianos aún no se reponen del susto inicial, pero a sus memorias vinieron las imágenes del sismo ocurrido recientemente en Venezuela y que dejó miles de muerto y personas heridas. “Fue horrible, pensé que el mundo se nos venía encima. Solo alcancé a correr con mis hijos y un perro y ponernos a salvo en el parque. Pero la casa quedó muy averiada”, narró José Navarro en una de las zonas más afectadas en Cali a periodistas de medios locales.Según los reportes del Servicio Geológico Colombiano y el Servicio Geológico de Estados Unidos, el epicentro se localizó a 20 kilómetros de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, con una profundidad aproximada de 96 a 100 kilómetros.El 25 de enero de 1999 se registró un devastador sismo de magnitud 6,1 (a la escasa profundidad de 21 kilómetros) que ocurrió también en el eje cafetero en Colombia, dejando 1.185 muertos, 8.536 heridos y 35.972 viviendas destruidas, de acuerdo con datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) de Colombia.Unas 200.000 personas quedaron sin hogar, y solo en la ciudad de Armenia, a 170 kilómetros de Bogotá y 30 kilómetros de Pereira, murieron 921 personas, con 5.377 heridos y más de 21.000 viviendas destruidas.Esas imágenes volvieron a la memoria de muchos colombianos que aún recuerdan con dolor lo ocurrido en ese entonces. “Yo estaba muy joven pero me acuerdo de esa tragedia también. Y justo ocurre de nuevo en esa zona del eje cafetero, en Pereira y Manizales. No quiero ni pensar por lo que están pasando esas personas. Es muy triste todo esto”, le dijo a CNN Carlos Atuesta, profesor de la Universidad Nacional.Pero esa tragedia de 1999 hizo que el país se preparara en materia de equipos de rescate y socorro. Y se han implementado muchos protocolos de evacuación en simulacros de se realizan al menos dos veces al año en ciudades como Bogotá, Medellín, Barranquilla y Cali. De hecho, en la mañana de hoy en Bogotá pudimos observar que las personas salían de sus apartamentos de habitación en orden y acatando las recomendaciones de los equipos de emergencia tras el sonido de las sirenas en la mayoría de los edificios residenciales y de comercios.La prioridad ahora, dijo el presidente De la Espriella, es rescatar a la mayor cantidad de personas posibles, a los afectados y a los heridos. Varias instituciones como la Cruz Roja y la Defensa Civil están organizando centros de acopio para recolectar ayudas urgentes para los damnificados.La ciudad de Pereira es una de las más golpeadas por el sismo. El alcalde Mauricio Salazar confirmó varias víctimas mortales y colapsos parciales de infraestructuras. El Aeropuerto Internacional Matecaña suspendió sus operaciones de forma preventiva debido a daños físicos en sus instalaciones.En Cali, el alcalde Alejandro Eder informó sobre más de 20 estructuras dañadas o colapsadas en la ciudad, donde los organismos de rescate avanzan en la búsqueda de personas bajo los escombros. Centros médicos como el Hospital Universitario del Valle debieron evacuar a sus pacientes.Los habitantes de esta ciudad aún se mantienen en estado de shock ante lo ocurrido, y el alcalde Eder incluso decretó un toque de queda por “amenazas de saqueos”En la zona del epicentro del terremoto, en el departamento del Chocó, la gobernadora Nubia Carolina Córdoba reportó afectaciones severas en edificaciones e infraestructura de municipios como Quibdó y San José del Palmar. Varias personas también murieron atrapadas y otras se recuperan de las heridas en centros hospitalarios. Esta es una de las zonas más pobres del país y sus edificaciones no cuentan, en su mayoría, con estructuras antisísmicas.Esta es una prueba de fuego para el recién instalado gobierno de Abelardo de la Espriella que asumió el poder el pasado 7 de agosto precisamente en la ciudad de Cali, una de las mas afectadas por la tragedia.The-CNN-Wire™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. 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