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Hollywood remembers ‘Jurassic Park’ star Sam Neill

In this Oct. 11, 2019, file photo, actor Sam Neill attends a press conference at the Sitges Fantastic Film Festival in Sitges, Spain. (Borja B. Hojas/Getty Images, FILE)

The Hollywood community is remembering Sam Neill following news of his death Monday.

Toni Collette, who starred with Neill in 2014’s A Long Way Down and 2002’s Dirty Deeds, called Neill a “legend” in an Instagram tribute.

“I love you, dear Sam. You hero. You legend. You sweetheart. Our great friend. You are already missed so very much. Continue in peace wherever you are,” Collette wrote.

Richard E. Grant, who co-starred with Neill in 2019’s Palm Beach, remembered his longtime friend in an Instagram post.

“Knew @samneilltheprop for 3 decades and finally worked with him on PALM BEACH in 2018,” Grant captioned the post, which included several photos of Neill. “An officer and a Gentleman in the truest sense. Guided and helped me through a very difficult time in my Life.”

He added, “Sail on, kind Sir.”

Jurassic World director Colin Trevorrow, who worked with Neill on 2022’s Jurassic World Dominion, described Neill as a “deeply soulful and beautiful man.”

“He was a friend and collaborator at a challenging time, and his strength gave us all strength,” Trevorrow wrote in an Instagram tribute. “I’ll remember him for his tranquility, his love of wine, and for the calm assuredness he brought to his characters. It’s not every lifetime you get to befriend a legend. Forever grateful.”

Fellow New Zealand actor Karl Urban expressed condolences for Neill’s family and friends in a comment on Instagram.

“Sam was truly brilliant. An inspiration for many who followed in his trailblazing footsteps,” he wrote. “A beautiful man, a national treasure who gave so much to New Zealand and the to world. God speed Sam.”

Neill died Monday at the age of 78, according to a statement shared on the actor’s social media account.

The veteran actor had revealed publicly in 2023 that he had undergone treatment for blood cancer, including taking a monthly chemotherapy drug, but had announced he was cancer-free in April this year.

In a statement released Monday, Neill’s family and loved ones said the actor was cancer-free when he died.

“Sam was surrounded by family and passed with the dignity that has characterised his whole life,” the statement read. “The loss was sudden and unexpected but blessed by the fact that Sam remained cancer free.”

The statement also expressed “deepest gratitude to the staff at St Vincent’s Private Hospital for their incredible care.”

“More details will be shared later, but for now, on behalf of the family, we ask that you respect their privacy as they navigate this immeasurable loss,” it added.

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El máximo general de Trump explora una salida a la guerra con Irán en medio de limitadas opciones militares, según fuentes

En las últimas semanas, el jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Dan Caine, dejó claro en privado a otros altos asesores de Trump que Estados Unidos necesita encontrar una salida a la guerra con Irán, porque las opciones militares que se barajan para intensificar el conflicto podrían ser contraproducentes y es improbable que la Fuerza Aérea por sí sola logre los objetivos declarados por el presidente Donald Trump, según tres fuentes familiarizadas con el asunto.“Caine busca una salida”, afirmó sin rodeos una de las fuentes.Caine no es el único que opina que la guerra ha llegado a un punto crítico. Ha discutido su preocupación por las opciones militares para intensificar el conflicto y ha planteado la posibilidad de encontrar una salida a la guerra con otros altos funcionarios del gabinete, incluidos el director de la CIA, John Ratcliffe, el secretario de Estado, Marco Rubio, y el vicepresidente J. D. Vance, de acuerdo con dos de las fuentes.El general de mayor rango de Estados Unidos se reunió recientemente en privado con algunos de los asesores clave de Trump, afines a su ideología, con el fin de facilitar la coordinación interinstitucional y asegurar que estén alineados antes de las reuniones con el presidente. El objetivo ha sido aclarar las limitaciones y los riesgos de las opciones militares disponibles, incluidas aquellas que no implican el despliegue de militares estadounidenses sobre el terreno, según las fuentes.“Creo que es simplemente su manera de proteger a las Fuerzas Armadas”, dijo una de las fuentes a CNN, en referencia a las conversaciones de Caine con otros altos funcionarios de seguridad nacional dentro del gabinete de Trump sobre la guerra con Irán.Constantemente, Trump se ha mostrado reacio a la idea de desplegar militares terrestres en Irán, y ha dado a entender que cree que los bombardeos aéreos pueden obligarlos a aceptar un acuerdo en sus términos. Caine y otros en el gabinete de Trump consideran en privado que ese resultado es improbable y, en cambio, han buscado desarrollar otras opciones que encajen dentro de los propios parámetros del presidente, según múltiples fuentes familiarizadas con las conversaciones recientes.Casi seis meses después del inicio de un conflicto que comenzó con semanas de afirmaciones sobre la aniquilación de las capacidades militares de Irán, y que aún define la promesa del presidente de impedir que Teherán obtenga un arma nuclear, resulta sumamente significativo que el general de mayor rango de Trump argumente en privado que no existe una solución militar sencilla para poner fin a una guerra que el presidente decidió iniciar.En respuesta a la solicitud de comentarios de CNN sobre esta noticia, el portavoz de Caine, Joseph Holstead, declaró: “No comentamos las conversaciones confidenciales del jefe del Estado Mayor Conjunto con el presidente, el secretario de Estado ni otros altos cargos, ni tampoco hacemos comentarios sobre las interpretaciones anónimas y sesgadas de dichas conversaciones por parte de fuentes que no tuvieron acceso a ellas”.CNN solicitó comentarios a la Casa Blanca, pero el Departamento de Estado y la CIA declinaron hacer declaraciones.La guerra está en un punto en el que muchos de los principales funcionarios de seguridad nacional de Trump, respaldados por la doctrina militar, las evaluaciones de la comunidad de inteligencia de EE.UU. y el sentido común, creen lo que el propio Caine dijo a los legisladores en una audiencia pública a finales del mes pasado: “El poder aéreo tiene sus límites”.Por esas razones, Caine y otros funcionarios del Gobierno de Trump se mostraron cautelosos ante el último plan a finales de julio de lanzar nuevos ataques, más agresivos, debido a preocupaciones sobre las probables repercusiones que podrían intensificar el conflicto, incluso cuando el presidente parecía dispuesto a dar luz verde a lo que describió como una operación “masiva”, dijo una de las fuentes, que declinó dar más detalles sobre los aspectos operativos.“Los únicos que apoyaban la operación eran elementos del CENTCOM”, añadió la fuente, y señaló que Israel también respaldaba ampliamente una operación para intensificar el conflicto.Finalmente, Trump decidió dar marcha atrás tras hablar con sus aliados de Medio Oriente, quienes le expresaron su temor a represalias iraníes, concretamente ataques contra su infraestructura energética, según declaró un alto funcionario del Gobierno a CNN, y añadió que el presidente no descarta los ataques previstos para una fecha futura.No obstante, la disminución de las reservas estadounidenses de municiones clave también fue un factor, según informó CNN, ya que varias fuentes indicaron que esta preocupación fue planteada no solo por Caine, sino también por funcionarios del Golfo, quienes recientemente comunicaron a funcionarios del Gobierno cómo la escasez de sistemas de defensa aérea estadounidenses de alta gama podría afectar su capacidad para repeler posibles represalias iraníes si Trump decide intensificar el conflicto.Trump ha amenazado repetidamente con atacar la infraestructura energética de Irán, una medida que, de acuerdo con las fuentes, difícilmente obligará a Irán a capitular —como el propio Caine ha insinuado públicamente— y que casi con seguridad provocará ataques de represalia contra la infraestructura energética de los países del Golfo. Hacerlo probablemente alienaría aún más a la población iraní, en lugar de alimentar la culpa hacia el régimen, según varias fuentes.Trump también ha considerado bombardear puentes, pero, según una segunda fuente, es igualmente improbable que esto produzca resultados productivos. “Realmente no hay mucho más que atacar, dado que es como el juego de golpear topos con las instalaciones de drones y misiles. Bombardear centrales eléctricas tendría un impacto público mucho mayor.Sin embargo, aunque Caine ha expresado inquietudes, también ha procurado preservar su relación con Trump y ha sido cauteloso al exponer los posibles inconvenientes de las opciones militares cuando se las presenta directamente al presidente, según las fuentes.Durante su mandato como presidente del Estado Mayor Conjunto, se ha esforzado por mantener una comunicación fluida con Trump; incluso llegó a intentar conseguir una oficina en la Casa Blanca para poder informar al presidente con mayor regularidad y disponer de un espacio de alta seguridad para trabajar cuando estuviera allí, según personas familiarizadas con el asunto.Caine estaba “cumpliendo con su deber” al señalar recientemente los posibles inconvenientes de las opciones militares para intensificar el conflicto —incluida la preocupación por las reservas de municiones de EE.UU., ya mermadas— durante una reunión en la Casa Blanca con Trump y otros altos funcionarios a finales del mes pasado, según dos fuentes familiarizadas con la conversación.No obstante, en esa misma reunión, Caine también dejó claro al presidente que, si decidía seguir adelante con dichas operaciones, “podríamos destrozarlos por completo”, según declaró a la CNN una de las fuentes presentes en el encuentro al referirse al mensaje del general.En privado, Caine ha sido más directo al reconocer los límites del poder aéreo y reiterar su opinión de que bombardear por sí solo es poco probable que logre los objetivos declarados por Trump, en esta etapa de la guerra, de acuerdo con una tercera fuente familiarizada con el asunto.Algunos dicen que Caine no ha sido lo suficientemente asertivo con Trump. “Definitivamente se está conteniendo”, dijo a CNN a principios de este año una fuente familiarizada con las interacciones de Caine con Trump, al comparar sus conversaciones en la Casa Blanca con sus discusiones privadas con líderes militares sobre la posibilidad de iniciar la guerra.Caine parece ser más franco sobre los posibles efectos de segundo y tercer orden de una posible escalada de Estados Unidos en las últimas semanas. CNN informó previamente que él planteó específicamente preocupaciones sobre las mermadas reservas de municiones de EE.UU. durante al menos dos reuniones recientes con Trump en las que se discutieron opciones para intensificar.Pero al mismo tiempo, Caine ha reiterado durante esas reuniones que las Fuerzas Armadas pueden infligir un daño masivo a Irán si Trump finalmente decide seguir adelante con una operación que intensificaría la guerra, según una fuente familiarizada con una de esas discusiones.Todo ello forma parte del delicado equilibrio que mantiene Caine, quien expresa en privado su deseo de restaurar la confianza en su cargo como máximo responsable militar del país y en las propias Fuerzas Armadas en general, incluso a medida que Trump ha politizado ambos aspectos.Antes de que comenzara la guerra, Caine y otros líderes militares advirtieron de manera similar a Trump que una campaña militar prolongada podría afectar las reservas de armas de Estados Unidos, en particular las que respaldan a Israel y Ucrania. Pero ahora, altos comandantes militares de Estados Unidos creen que la reserva de municiones está “peligrosamente baja”, según dijo previamente una fuente a CNN, y Trump se ha mostrado cada vez más frustrado por cómo el tema parece socavar su capacidad de proyectar fuerza de manera creíble en las negociaciones con Irán.Caine ha expresado preocupaciones sobre la menguante reserva de municiones de Estados Unidos durante al menos dos reuniones recientes con Trump en las que se discutieron posibles opciones para escalar el conflicto, informó CNN. Trump, por su parte, parece más frustrado por el hecho de que el impacto de la guerra sobre las municiones de Estados Unidos se haya informado públicamente, ventilando esas quejas durante una reunión con su gabinete en Camp David la semana pasada.La escasez de municiones también es una de las razones por las que el Pentágono y el Comando Central de Estados Unidos han comenzado recientemente a reevaluar la estrategia militar estadounidense, informó CNN. Por ejemplo, un alto funcionario militar en CENTCOM envió recientemente un correo electrónico de convocatoria de ideas buscando nuevas formas creativas y poco convencionales de presionar y castigar a Irán, según dijeron previamente fuentes a la cadena.Si bien buscar ideas nuevas no es necesariamente algo negativo —especialmente dada la situación actual de la guerra—, las fuentes señalaron que hacerlo seis meses después del inicio del conflicto equivale a reconocer tácitamente que las cosas no marchan bien.“Es complicado tener que plantearse esas opciones en plena guerra, en lugar de hacerlo antes de que esta comience”, comentó una de las fuentes familiarizadas con las deliberaciones sobre la planificación.Como presidente del Estado Mayor Conjunto, Caine es responsable de redactar opciones militares para atacar a Irán, pero incluso en reuniones previas a la guerra en el Pentágono con otros altos funcionarios, el principal general de Trump se mostró expresivo sobre las posibles desventajas de lanzar una operación importante, incluso entonces planteando preocupaciones sobre la escala, la complejidad y el potencial de bajas de Estados Unidos en una misión de ese tipo, según fuentes familiarizadas con su asesoramiento.No obstante, Trump mencionó explícitamente a Caine por su nombre en una publicación anterior a la guerra en la que afirmó que su principal asesor militar creía que el conflicto con Irán —que ya dura meses— “se ganaría fácilmente”.A medida que la guerra se acerca a la marca de los seis meses, se reaviva una crítica moderada sobre el enfoque de Caine en el cargo y surgen preguntas sobre su relativa falta de experiencia gestionando un conflicto prolongado.“Esta situación le supera”, comenta una fuente familiarizada con el manejo de Caine en la crisis actual, tanto en el plano estratégico como en la gestión de su relación con Trump.Sin embargo, la postura de Caine no es una excepción; tanto dentro del Gobierno como entre los analistas externos existe consenso en que la única manera de derrotar decisivamente a Irán sería mediante una gran operación que implicara tropas terrestres, un compromiso que podría costar miles de vidas estadounidenses. El Pentágono contempla todos los escenarios, por lo que dichos planes existen, pero por el momento nadie en la administración aboga por una acción tan drástica.Por ello, mientras Caine y otros se aseguran de que Trump comprenda que una escalada militar menos drástica podría acarrear consecuencias negativas, la prioridad es encontrar una vía de salida que ofrezca al presidente —como mínimo— una victoria “simbólica” que pueda presentar ante el pueblo estadounidense, sin obstaculizar un posible avance diplomático, empezando por un acuerdo para reabrir el estrecho de Ormuz.The-CNN-Wire™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.
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