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Hay 18 países de América Latina y el Caribe entre los afectados por los nuevos aranceles de EE.UU.

El Gobierno de Estados Unidos anunció este jueves la imposición de aranceles de entre el 10 % y el 12,5 % a 18 países de América Latina y el Caribe, a los que acusa de no haber tomado suficientes medidas para impedir que en sus territorios se produzcan algunos bienes derivados del trabajo forzado.

La medida, que en total abarca a 60 economías —como la Unión Europea como bloque—, fue dada a conocer por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés), cuyo titular, Jamieson Greer, dijo en un comunicado que con este paso Estados Unidos busca combatir presuntos abusos a los derechos humanos y prácticas que distorsionan el comercio.

“El presidente (Donald) Trump reconoce que décadas de persuasión moral no han erradicado el trabajo forzado de las cadenas de suministro globales. Estados Unidos ha tenido una prohibición de importación de trabajo forzado durante casi un siglo y la aplica rigurosamente; ya es hora de que nuestros socios comerciales hagan lo mismo”, señaló el funcionario.

La USTR ya había propuesto la imposición de estos aranceles a principios de junio. En esa ocasión, abrió un período para realizar investigaciones, recibir comentarios y llevar a cabo audiencias públicas entre el 7 y el 9 de julio. Terminado ese proceso, la institución decidió aplicar la medida.

De América Latina y el Caribe, Estados Unidos impondrá aranceles del 10 % a siete países: Argentina, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México y Trinidad y Tobago. Según la USTR, esas naciones hicieron algunos compromisos o tomaron algunas acciones para erradicar la producción de bienes derivados del trabajo forzado, sin hasta ahora haber tenido los resultados esperados por Estados Unidos.

En tanto, otros 11 países de la región recibirán aranceles del 12,5 %: Bahamas, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Guyana, Nicaragua, Perú, República Dominicacana, Uruguay y Venezuela.

Después del anuncio de la USTR, algunos países reaccionaron a la medida.

El Gobierno de México, uno de los principales socios comerciales de Estados Unidos y donde Greer está de visita para revisar el tratado que ambos países tienen con Canadá (T-MEC), dijo que el representante ya le había informado que tomaría la decisión y buscó minimizar sus consecuencias, con el argumento de que no afecta la mayor parte de sus exportaciones a territorio estadounidense y de que aquellas que sí resultan afectadas ya tenían un arancel del 10 %.

“Para el caso particular de México, el nuevo anuncio mantiene la exención de arancel a exportaciones que cumplan con las reglas del T-MEC. En virtud de lo anterior, alrededor del 85 % de las exportaciones mexicanas al mercado estadounidense continuarán con arancel cero. El 10 % que se prevé para México bajo la sección 301 es el mismo 10 % que teníamos hasta hoy bajo la sección 122. Uno sustituye al otro, por lo que el trato arancelario se mantiene”, señaló la Secretaría de Economía de México en un comunicado.

Los aranceles anunciados por Estados Unidos este jueves también incluyen a su otro socio dentro del T-MEC, Canadá, para el que la USTR impondrá una tasa arancelaria del 10 %.

El Gobierno de Brasil también reaccionó a la decisión de Estados Unidos en un tono distinto al de México.

En un comunicado, el Gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva rechazó la medida, que consideró carente de fundamentos legales y encaminada a sostener una política comercial proteccionista.

“Durante toda la investigación, el Ministerio de Trabajo y Empleo proporcionó explicaciones y abundante documentación sobre la legislación brasileña y las acciones de nuestras autoridades aduaneras para limitar las importaciones de bienes producidos por trabajo forzado”, dijo el Gobierno.

Además, Brasil informó que comenzará acciones para responder de manera recíproca y acudirá al mecanismo de solución de controversias de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Desde que Trump comenzó su segundo mandato presidencial el 20 de enero de 2025, su Gobierno y el de Lula da Silva ya han chocado por la intención de Estados Unidos de imponer aranceles a los productos de Brasil.

La Cancillería de Colombia, otro país que ha tenido tensiones con Estados Unidos por la política arancelaria de Trump, dijo a CNN que por el momento no prevé emitir comentarios sobre el tema.

En tanto, el Gobierno de Chile rechazó la decisión. En un comunicado, señaló que “considera que la aplicación de esta medida a nuestro país no se condice con estos estándares, ni con los antecedentes técnicos, políticos y jurídicos presentados durante todo el proceso de esta investigación”.

Hasta la noche de este jueves, otros gobiernos de la región aún no se habían pronunciado.

The-CNN-Wire
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Does Trump even care if Russia helps Iran target US troops?

(CNN) — When President Donald Trump launched the Iran war, one of his chief goals was to stop Tehran from funding proxy groups in the Middle East. Those proxy groups, he noted, were responsible for wounding and killing scores of US troops.When it comes to whether Russia is helping Iran target those Americans, though, Trump seems remarkably incurious.And that’s become a pretty familiar posture for him.The most recent example stems from Defense Secretary Pete Hegseth’s testimony before a Senate committee last week.When asked whether China and Russia were helping Iran, Hegseth cited “ways in which both of those countries” have been “enabling some of the things Iran is doing, yes.”Two days later, Secretary of State Marco Rubio ignored a question about the subject while seated across from Russian Foreign Minister Sergey Lavrov.Then Trump issued a social media post contradicting Hegseth. He said China and Russia were “in my opinion, not participating” in the Iran war because their leaders had assured him they weren’t selling weapons to Tehran.“I think, you know, I trust them,” Trump said later in the day, adding: “There could be some things they do. But, thus far, at least, it has not been major. I don’t think they’d want to have me disappointed.”But Russia isn’t just accused of potentially arming Iran; Ukrainian President Volodymyr Zelensky has said Moscow has given Iran satellite imagery of US bases.When asked about this Monday, Trump again downplayed how much it mattered — saying it would have been “unimpactful” — but added, “We’ll find out if that’s true. I’ll ask (Russian President Vladimir) Putin about it.”But it’s not like this is a new story for him to suddenly broach with Putin. CNN’s first story on this dates back nearly five months, to early March, when it first reported that Russia was providing intel on US military targets to Iran, according to multiple sources familiar with US intelligence.(The New York Times has reported since then that US and European officials also believed Moscow was providing drones and drone parts to Iran, which the Kremlin denied.)The president greeted CNN’s March reporting much like the news today. He said he had “had no indication of that whatsoever” but that the results in the war’s early days suggested it didn’t matter much.“Whether or not this happened, frankly, it does not really matter,” White House press secretary Karoline Leavitt added, “because President Trump and the United States military are absolutely decimating the rogue Iranian terrorist regime.”One of Trump’s negotiators to end the Russia-Ukraine war, Steve Witkoff, said he had “strongly” told Russia not to give Iran targeting information and other aid. But Trump never came out and said it so firmly.And even after additional US deaths at the hands of Iran this month, the subject apparently still doesn’t concern him too much.All of it sounds a lot like Trump’s first term, when there was also intelligence linking Russia to the targeting of US troops. Back then, it was Russia possibly placing bounties on those troops in Afghanistan.As of mid-2020, Trump denied he had been orally briefed on it. But CNN and others reported it had been in his daily briefing in February 2020 (which he is not known to fully read) and that the White House had received intelligence about the possibility as far back as early 2019.Trump knocked the story as possibly a “hoax” and “fake news” and, weeks after it was reported, said he had declined to bring it up during a call with Putin.“I have never discussed it with Putin,” Trump told Axios at the time. “I would, I have no problem with it.”The Trump administration emphasized that the intelligence wasn’t conclusive, and the Biden administration said by 2021 that the CIA had only “low to moderate confidence” in it. But that still leaves open the possibility. And given it involves the lives of US troops, it would seem to be something a president might be pretty interested in.Trump, though, has done what he often does — draw an apparent moral equivalency to what the US does. During his first term, he likened the possibility of Russia placing bounties on US troops to the United States aiding anti-Soviet forces in Afghanistan in the 1980s. And back in March, he said that Russia would “say we do it against them, wouldn’t they?”The problem with this posture is not just that it places the United States on similar moral ground to Russia; it’s that it sends a message to Russia that helping Iran target US troops — if that indeed is happening — isn’t a red line for Trump.The-CNN-Wire™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.
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