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Doctor with ‘lust for murder’ convicted in deaths of 15 patients

A German palliative care doctor accused of killing 15 patients and described by prosecutors as having “a lust for murder” was convicted Wednesday and sentenced to life in prison.

The 41-year-old Berlin doctor, identified only as Johannes M., allegedly killed 12 women and three men between September 2021 and July 2024 using deadly cocktails of sedatives.

On at least five occasions, he allegedly set fire to the victims’ apartments to cover up the killings.

Presiding judge Sylvia Busch said the conviction for 15 murders may well be only a glimpse of his many crimes.

Prosecutors said during the proceedings that he was suspected of having killed more than 70 other people.

The doctor allegedly “administered an anesthetic and a muscle relaxant to his patients without their knowledge or consent,” the Berlin prosecutor’s office said in a statement. “The latter paralyzed the respiratory muscles, leading to respiratory arrest and death within minutes.”

Prosecutors previously demanded a life sentence, additional steps to make early release less likely and a lifetime ban from practicing medicine.

On Monday Johannes M. confessed that he had “killed people” and told the court that “I despair at myself.”

He said he only now understood “the extent of the suffering” he had caused, the Frankfurter Allgemeine Zeitung daily reported.

Trial Resumes in Murder Case Against Palliative Care Physician
As the murder trial against a palliative care physician resumed, the defense attorneys stood in front of the empty glass booth on July 8, 2026. The accused physician did not appear in court.

Soeren Stache/picture alliance via Getty Images

Prosecutors and police previously said that the accused is said to have had no motive beyond killing, and that the suspect’s acts meet the legal definition of “lust for murder.”

The victims, who were all receiving care at the time, were aged between 25 and 94 years old.

“Why do people kill?”

On one occasion, the suspect is accused of having killed two patients on the same day.

On the morning of July 8, 2024, he is alleged to have killed a 75-year-old man at his home in the central Berlin district of Kreuzberg.

A few hours later he allegedly struck again, killing a 76-year-old woman in the neighboring Neukoelln district.

The suspect’s alleged attempt to incinerate the crime scene failed when the fire did not catch, prosecutors said.

Suspicions over Johannes M.’s activities were initially raised by care services, leading to a police investigation. He was remanded in custody in August 2024.

Investigators looked into four cases, but the number of suspicious deaths continued to grow, with further cases still being looked into.

“The accused appears to have had no motive for killing the people other than the act of killing itself,” prosecutors said last year.

According to German media, Johannes M. wrote his doctoral thesis on homicides and started the paper with the words, “Why do people kill?”

The case recalls that of the German nurse Niels Hoegel, who was jailed for life in 2019 for murdering 85 patients. Hoegel, believed to be modern Germany’s most prolific serial killer, murdered hospital patients with lethal injections between 2000 and 2005, before he was eventually caught in the act.

In another case, a palliative care nurse was sentenced to life in jail in November for the murder of 10 patients and attempted murder of 27 others with lethal injections.

Last year, German police revealed they were investigating another doctor suspected of killing several mainly elderly patients.

Julián Álvarez fue silbado y se fue sin saludar a la afición: ¿qué sigue en la novela del argentino?

No fue un domingo cualquiera para Julián Álvarez. En realidad, no lo ha sido ningún día desde aquella frase que pronunció durante la Copa del Mundo: “lo mejor para todos es una transferencia”, cuando se hablaba de un fuerte interés del FC Barcelona por contratarlo. El fichaje no se hizo —porque el Atlético de Madrid no quiso negociar— y aquellas siete palabras, pronunciadas a un océano de distancia de España, le ganaron la enemistad de toda la afición del Atlético de Madrid, el club que pagó por él más de US$ 87 millones hace dos temporadas.La afición le hizo pagar esas palabras este domingo, en la primera vez que el delantero argentino pisó el estadio Metropolitano, cuando ingresó en el segundo tiempo de un partido que el Colchonero empataba 1-1. Pero ni la urgencia del resultado ni la necesidad por los goles de Álvarez —acaso su mejor centroatacante— para revertirlo le hicieron olvidar a las gradas rojiblancas las palabras del número 9, que recibió una silbatina generalizada al momento de ingresar al campo (ya había sido reprobado por el estadio durante el calentamiento).Álvarez no tuvo un buen ingreso y, aunque su equipo acabó rescatando un empate con 10 jugadores cerca del final, el goleador argentino se llevó la imagen final, sin participar del tradicional saludo que hace el Atlético, dando la vuelta al campo para agradecer a la afición. El delantero se fue a los vestuarios en soledad. Un gesto que, como dice el dicho, vale más que mil palabras.“Me comentaba la gente del club, que el club decidió que él no se acerque a saludar con sus compañeros a la gente. La decisión no fue de Julián Alvarez, fue del club, que tomó la decisión de alejarlo y separarlo para que se vaya hacia el vestuario”, dijo su director técnico, Diego Simeone, tras el juego.Queda exactamente una semana del mercado de fichajes en Europa, por lo que la presencia de Julián Álvarez en el Atlético de Madrid sigue estando en el aire para el resto de la temporada. El problema es que la reacción de la afición este domingo parece mostrar un punto de no retorno en la relación con el futbolista, que tampoco ha salido a expresar una disculpa o una explicación a sus dichos durante el Mundial.Un problema aún mayor es que, pese al deseo de ser transferido que tiene el jugador, el club no tiene ninguna intención de desprenderse de él y, conforme van pasando los días, el mercado se va achicando, porque al conocer las altas demandas de la directiva del Colchonero, los interesados salen a buscar alternativas, apurados por la fecha límite del 1 de septiembre.Por supuesto, el Atleti, a medida que pasan las horas, tiene cada vez menos deseos de abrirle la puerta de salida, porque se quedaría con muy poco tiempo para salir a buscarle un reemplazo al futbolista estrella que tiene la plantilla. Hallar un sustituto para el jugador que marcó 49 goles y dio 17 asistencias en 107 partidos con el club supondría muchos millones arriba de la mesa, posiblemente teniendo que pagar un valor más alto que de lo que dicta el mercado.Los destinos para Julián Álvarez son muy pocos. El Atleti ya dejó claro que no va a negociar con clubes españoles, porque no quiere reforzar a la competencia. Fuera de España, solo se conoció el interés del Arsenal y uno más pequeño del PSG. Ninguno prosperó, en parte por el deseo del jugador de vestirse de blaugrana.Los Gunners, campeones de la Premier League y subcampeones de la Champions League, podrían hacer el intento, a pesar de que en el ataque ya tienen muchas alternativas. Por eso se había barajado la idea de que los londinenses pusieran dinero y algún futbolista —como Viktor Gyökeres, por ejemplo— en la mesa de negociación, algo que le cerraría a la directiva española, ya que el jugador se iría a otra liga y tendría garantizado un nombre de reemplazo. Sin embargo, si la idea no prosperó es porque o no hubo acuerdo por el monto de dinero, o porque el futbolista no tiene grandes deseos de volver a una liga de la cual ya se fue —jugó en el Manchester City de 2022 a 2024—.La posibilidad de los parisinos se mencionó mucho al comienzo del mercado de fichajes, pero fue perdiendo fuerza con el correr de los días. Mucho más desde que los bicampeones de Europa se hicieron con los servicios de Ferran Torres, el héroe de la final del Mundial 2026, que ya empezó a pagar la confianza de Luis Enrique con goles, marcando un doblete en su presentación, también este domingo.Entonces, el futuro de Julián Álvarez parece estar entre tres destinos: quedarse en el Atlético, ya sea para revertir la situación o para esperar la ventana de transferencias de enero; reflotar la idea de volver a la Premier League, pero con la camiseta del Arsenal —un equipo que quizás tampoco seduce tanto por el estilo de juego que tienen los dirigidos por Arteta—; o que el FC Barcelona finalmente abra la chequera y ponga muchísimos millones arriba de la mesa, 500 millones de euros, para ser exactos, que es su cláusula de recisión. Una cifra jamás pagada por un futbolista, y por mucha diferencia.“Primero, juntos siempre somos más fuertes. Eso siempre nos caracterizó siendo el Atlético de Madrid distinto al resto. Julián es un jugador nuestro”, dijo Giuliano Simeone —autor del empate 2-2— a la prensa tras el partido.“Tenemos que estar todos juntos tirando para el mismo lado, porque, si no, nos vamos a dividir y eso no es bueno. Julián es jugador nuestro y vamos a apoyarlo siempre”, agregó el mediocampista.Su padre, el entrenador del equipo, también defendió a Julián Álvarez, pero con un poco más de cautela.“No estoy para dar consejos. Tengo que centrarme en mi trabajo, que es deportivamente hacer lo mejor para el Atlético de Madrid. Si el Atlético de Madrid quiere ganar algún título necesitamos estar juntos, tener delanteros importantes y para eso necesitamos trabajar en consecuencia todos de lo que necesitamos”, dijo en la rueda de prensa.“Creo que fui bastante claro. Necesitamos estar juntos. Cuando estuvimos juntos siempre hemos podido hacer cosas importantes”.The-CNN-Wire™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.
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