Dos lluvias de meteoros alcanzarán su máximo esta semana, pero las condiciones podrían dificultar su observación.
Las alfa capricórnidas están activas desde principios de julio hasta mediados de agosto, mientras que las delta acuáridas del sur lo están desde mediados de julio hasta mediados de agosto. Se espera que ambas alcancen su máximo entre la noche del jueves 30 y la madrugada del viernes 31 de julio, cuando la Tierra atraviese la parte más densa de las corrientes de partículas, según la American Meteor Society, una organización estadounidense dedicada al estudio de los meteoros.
Una tercera lluvia de meteoros, las perseidas, también estará activa esta semana, aunque no alcanzará su máximo hasta mediados de agosto.
Sin embargo, la luna llena de julio se verá en su mayor plenitud este miércoles 29, y su luz reflejada dificultará la observación de los meteoros más tenues, de acuerdo con Bob Lunsford, coordinador de informes de la American Meteor Society.
Las alfa capricórnidas y las delta acuáridas del sur se producen todos los años, pero aproximadamente cada tres años una luna llena limita la visibilidad durante el máximo de estas lluvias de meteoros, dijo Lunsford.
En otro momento del mes, la lluvia de meteoros sería más visible cuando la luna está por debajo del horizonte o antes de que salga; “pero con la luna llena, permanece en el cielo toda la noche”, dijo Bill Cooke, director de la Oficina de Entorno de Meteoroides de la NASA. Los meteoros “serán muy difíciles de ver”.
Sin embargo, quienes se encuentren en el hemisferio sur podrían tener una ventaja. Desde allí, el radiante —el punto del cielo del que parecen proceder los meteoros— se encuentra más alto que en el hemisferio norte, aseguró Cooke.
Para encontrar el mejor punto de observación, Lunsford aconseja situarse en un lugar elevado, mirar hacia el norte y mantener la Luna a la espalda, de modo que su luz directa no afecte la visión nocturna.
El radiante de las delta acuáridas del sur está en la constelación de Acuario. Esta lluvia se caracteriza por producir meteoros más rápidos: cerca de dos por hora desde el hemisferio norte y tres por hora desde el hemisferio sur.
El radiante de las alfa capricórnidas, por su parte, está en la constelación de Capricornio. Esta lluvia suele producir meteoros más brillantes y fáciles de detectar: alrededor de tres por hora desde ambos hemisferios, según la American Meteor Society.
Las lluvias de meteoros pueden ofrecer imágenes espectaculares, pero esa no es la única razón para observarlas. El estudio de estos fenómenos puede revelar información importante sobre el espacio.
Registrar estos acontecimientos puede ayudar a los expertos a “determinar qué partículas orbitan en el espacio y cuándo las interceptamos cada año”, dijo Lunsford.
Además, el seguimiento de las lluvias de meteoros puede contribuir a mejorar la seguridad de los vuelos espaciales tripulados.
De acuerdo con Cooke, estos fenómenos pueden aportar información sobre las condiciones que podrían enfrentar las naves y sus tripulaciones en el espacio.
El máximo simultáneo de las dos lluvias podría ser difícil de observar, pero las perseidas alcanzarán su mayor actividad en agosto y, si el cielo está despejado, se espera que ofrezcan un despliegue más impresionante, según EarthSky.
Estas son las fechas de máxima actividad de las lluvias de meteoros restantes en 2026, de acuerdo con la American Meteor Society:
- Perseidas: 12 y 13 de agosto
- Oriónidas: 21 y 22 de octubre
- Táuridas del sur: 4 y 5 de noviembre
- Táuridas del norte: 11 y 12 de noviembre
- Leónidas: 16 y 17 de noviembre
- Gemínidas: 13 y 14 de diciembre
- Úrsidas: 21 y 22 de diciembre
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