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Airline passengers hate middle seats. But that’s not why United is getting rid of some of them

(CNN) — United Airlines is getting rid of some of its middle seats, the bane of any airline passenger.

Last week, the airline announced it will block out two of the middle seats in the “economy plus” section of a new jet debuting this fall. That will give adjoining passengers a bit more elbow room and an extra table – for an additional cost, of course.

“We’re giving customers choice and value in every cabin,” said Andrew Nocella, United’s Chief Commercial Office, in a statement. “Our customers are going to love all these new options.”

Middle seats are among the least popular things for customers, alongside canceled flights and crying babies. Ditching some middle seats is just the latest evolution of how major US airlines cater to passengers willing to pay extra for comfort. Airlines are creating tiers within economy and premium offerings, letting them charge high-paying passengers even more.

“Ten years ago, we were a blunt instrument. We had just a couple of price categories on the shelf,” Delta CEO Ed Bastian told investors last month. “Today we’re continuing to add to that.”

Focusing on higher-paying customers has become central to the business models of United, Delta and American Airlines. Even traditional lower-fare airlines, such as Southwest, JetBlue and Frontier, are seeking to offer more comfort for a price.

Premium seat demand juiced profits for United, Delta and American in the second quarter despite soaring jet fuel costs. Revenue for United’s premium seats was up 16% from last year compared to the 11% growth in basic economy. Delta also saw a 17% jump for premium seats compared to last year, while main cabin revenue rose 8%.

Meanwhile, airlines for budget travelers are having financial trouble, with ultra-low fare pioneer Spirit even going out of business in May.

“Economy plus” seats with extra legroom, at a modest charge of about $40 per seat, is only the first of many premium options for customers of major US airlines. Then comes business class seats, which are wider, all the way up to lie-flat “suites” with privacy doors for long-distance flights.

Air travel experts say that removing middle seats could prove to be a financial win for the company.

These changes will debut with United’s new plane, the Airbus A321XLR, which has 152 seats. By removing the two seats and taking capacity down to 150 seats, United could conceivably eliminate one flight attendant per flight and save money on staffing, said Henry Harteveldt, a travel industry analyst for Atmosphere Research. Federal Aviation Administration regulations require one flight attendant for every 50 passenger seats on a plane.

United told CNN its longer, trans-Atlantic flight with the blocked-out seats will keep the same number of flight attendants.

But whatever the staffing, the new arrangement also allows the airline to charge extra for the adjoining seats, likely recovering any lost fare.

While bargain-hunting passengers at the back of the plane are more likely to accept the middle seat to save on airfare, those in economy plus are more difficult to sell, said Zack Griff, author of the airline newsletter From the Tray Table.

“The (economy plus) middle seat is the last one to get chosen for a reason,” he said.

And adding four seats with extra elbow room is a relatively easy way to create yet another class of seats for travelers within economy plus.

“(United will) charge more than economy plus, but less than premium seating,” Griff said.

United said it will announce pricing for the seats later this year. But Hartevedlt said it may sell the “extra elbow room” seats at a lower introductory price and increase the price over time.

“One thing airlines do well is gauging consumers’ willingness to pay for various products,” he said.

The-CNN-Wire
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Oposición colombiana pide explicaciones a ministro que se fue a la playa en plena emergencia por el terremoto

A una semana del devastador sismo que ha dejado hasta el momento 294 muertos, al menos 320 desaparecidos y cerca de 4.000 heridos, según las más recientes cifras de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), las imágenes del recién posesionado ministro de Vivienda de Colombia, Jaime Andrés Beltrán, en un balneario en la ciudad de Santa Marta han desatado una reacción de indignación en redes sociales y congresistas opositores promueven ahora una moción de censura en su contra.“El país con 26.945 viviendas destruidas, 127.557 averiadas, 66 edificios colapsados, toda una tragedia humanitaria y, mientras tanto, el ministro de Vivienda @soyjaimeandres pasando el puente festivo en Santa Marta. Si en este momento la prioridad de Jaime Andrés Beltrán es irse de vacaciones a la playa, destitúyalo @ABDELAESPRIELLA”, sostuvo en su cuenta oficial en X la senadora Jennifer Pedraza, del partido de oposición Dignidad y Compromiso.La polémica se desencadenó tras la difusión de imágenes y reportes periodísticos en los que se observa a Beltrán junto a su familia en las instalaciones de un hotel de la capital del departamento del Magdalena, en el norte de Colombia. El titular de la cartera de Vivienda, Ciudad y Territorio le ha salido al paso a las críticas de varios sectores políticos y ha aceptado que estuvo en el lugar pero que no ha descuidado sus funciones en medio de la tragedia.“Comparto y entiendo la preocupación de los colombianos. Lo que estamos viviendo es muy duro: la angustia, el dolor y la devastación son enormes. Pero puedo asegurarles que el trabajo que venimos haciendo es con compromiso absoluto, y podemos demostrarlo. Desde el primer día de esta emergencia he estado al frente de la situación. En cuestión de horas tuvimos lista la metodología para subsidiar los arriendos y los servicios públicos de los colombianos afectados”, manifestó el ministro Beltrán en su cuenta en X.Sin embargo, este pronunciamiento no ha calmado las fuertes críticas que se le han hecho desde varios sectores que piden, incluso, la renuncia del funcionario encargado de parte de la reconstrucción de las zonas afectadas por el sismo de 7,4 registrado en Colombia hace una semana.Desde la Cámara de Representantes, congresistas de bancadas opositoras anunciaron la promoción de un debate de moción de censura contra Beltrán que podría costarle su cargo si hay mayorías en el legislativo que así lo consideren. Los promotores de la iniciativa legislativa argumentan una presunta irresponsabilidad y falta de empatía funcional en la atención de una emergencia de escala nacional.En un mensaje publicado en su cuenta de X, el representante del Pacto Histórico Alejo Toro compartió la proposición para impulsar la moción de censura contra el ministro de Vivienda firmada por los congresistas de su partido y aseguró que ya cuenta con “el apoyo exigido por la Constitución y la Ley para poder ser presentada ante la Cámara de Representantes”.“El país no puede permitirse tener un ministro desconectado del sufrimiento de la gente”, dijo Toro. “El ministro Jaime Andrés Beltrán debe asumir la responsabilidad política por sus acciones”, añadió.CNN contactó al ministro Beltrán, quien remitió al video publicado en sus redes sociales y señaló que no daría más declaraciones al respecto.“Uno no puede tener una óptica moral para el gobierno anterior y otra para el actual. No se puede justificar lo injustificable, solo porque haya una identidad o afecto con el actual gobierno. No se puede caer en el mismo error del gobierno anterior de jamás reconocer los errores. La autocrítica es necesaria, de lo contrario se desgastará este gobierno en debates innecesarios. El ministro de Vivienda se equivocó. Un ministro no se va a la playa a cinco días de semejante tragedia”, opinó la periodista y analista Diana Saray Giraldo sobre la polémica.El ministro de Vivienda justificó su presencia en la ciudad de Santa Marta y no ha dicho si renunciará o no a su cargo. El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, aún no se ha pronunciado sobre estos hechos.“Quiero ser enfático en que no estaba de vacaciones, quise compartir unas horas con mi esposa y mis hijos, a los que hace varios días no veía, para inmediatamente continuar con mi trabajo de consolidar las fases de reconstrucción de las zonas golpeadas por el terremoto. Vamos a seguir trabajando para salir de esta crisis nacional, como lo hemos venido haciendo, pero ahora con más fuerza y más compromiso por nuestro país”, dijo Beltrán.Pero el ministro sigue en el ojo de la tormenta y desde la oposición manifiestan que lo hecho por el nuevo funcionario no tiene justificación alguna en medio del luto y el dolor que enfrentan miles de familias en el país.“Todo servidor público merece vacaciones, esa no es la discusión, pero hay tiempo para eso, no cuando se lleva diez días como ministro ni en medio de una tragedia donde se tiene tan alta responsabilidad con la atención de los afectados”, manifestó el ex precandidato presidencial Camilo Romero del partido Pacto Histórico.Varios congresistas señalaron también que el titular del ministerio debió encabezar los Puestos de Mando Unificado (PMU) y la evaluación de daños en las regiones más afectadas, como Cali, Pereira, Manizales, Quibdó y Buenaventura, en lugar de desplazarse a un destino turístico. Las explicaciones ofrecidas por el jefe de la cartera no lograron desactivar la crisis institucional.The-CNN-Wire™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.
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