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2 kidnapped Forest Service workers safe after being zip-tied, held at gunpoint

Two U.S. Forest Service employees who were kidnapped while working in Northern California — and held at gunpoint inside a rural trailer for more than 12 hours — have been released, officials said Friday. Two suspects, a father and his adult son who were allegedly armed with guns and knives, have been arrested. 

The employees were kidnapped sometime before 11 a.m. local time Thursday while conducting field work in the Shasta Trinity National Forest, U.S. Forest Service Chief Tom Schultz said in a news conference Friday. 

Siskiyou County Sheriff Jeremiah LaRue said deputies received a call from U.S. Forest Service officials that one of the suspects, identified as 49-year-old Joseph Charles Henrichsen, had told authorities that the two employees were zip-tied and being held at gunpoint in a trailer in a rural area outside the small city of Mount Shasta, which is located about 50 miles south of the Oregon-California border.

“Mr. Henrichsen indicated that he had firearms, ammunition, and wanted to speak with the FBI,” LaRue said.

Multiple local and federal agencies responded, including the FBI, and using drones, authorities were able to identify the trailer where the two workers were being held, LaRue said. SWAT, hostage negotiators, a bomb squad and snipers were dispatched to the scene as well.

It took authorities until a little after 4 p.m. Thursday to begin direct negotiations with Henrichsen and his son, Phoenix Henrichsen, the sheriff said.

“We attempted every effort to begin communicating with him to resolve the potential conflict,” LaRue told reporters.

The two workers were finally released from the trailer a little before 2 a.m. Friday, LaRue said. They were not seriously hurt during the ordeal.

About 40 minutes later, the two suspects emerged from the trailer and were taken into custody.

Brian Tosch, acting special agent in charge for the FBI’s Sacramento field office, said that at the time of their surrender, Charles Henrichsen “had an AR-15 and knives, and claimed to have grenades.”

Officials could not confirm if the suspects owned or resided in the trailer where the victims were held. Investigators do not yet have a motive in the kidnapping, Tosch said. The two suspects will face federal charges of kidnapping a federal employee, said Eric Grant, U.S. attorney for the Eastern District of California.

Shasta County Sheriff Michael Johnson emphasized that the remoteness of the trailer presented challenges for law enforcement.

“I’ve got to tell you folks, this is remote Northern California, out in a rural area where it’s tough to get resources in and out, it’s a small one-lane road,” Johnson said. “It is rough terrain and different than handling an incident within a city or urban environment.”

Schultz said the two employees were performing routine work when they were kidnapped.

“They weren’t patrolling there, they were just going to do their work. It was just seasonal work they would do on a regular basis,” Schultz said, describing the incident as a “frightening experience for everyone involved.”

“I want to say how profoundly grateful and relieved that we are that our two employees were released safely,” he said. 

Por qué la calidad del aire puede ser peligrosa aunque el cielo se vea despejado

Se espera que los incendios forestales lleven aire insalubre a más de 120 millones de personas este fin de semana, pero el humo y sus partículas tóxicas no siempre son claramente visibles. En algunos lugares, el horizonte queda cubierto por evidentes tonos anaranjados anormales y un tenue olor a quemado. En otros, el cielo puede no mostrar ninguna señal visible de que algo anda mal en la atmósfera, pero eso no significa necesariamente que el aire sea seguro.“El hecho de que hoy el cielo se vea un poco menos marrón o anaranjado no significa necesariamente que el humo ya no esté ahí”, dijo Dan Westervelt, científico atmosférico de la Universidad de Columbia.La visibilidad del humo puede verse afectada por varios factores, entre ellos los compuestos químicos y las partículas que contiene, el tiempo que la columna de humo ha permanecido en la atmósfera, las condiciones meteorológicas y el ángulo del Sol.Aunque el ojo humano no siempre puede percibir el peligro, los monitores de calidad del aire pueden medir con precisión la cantidad de contaminantes presentes en la atmósfera. Por eso es importante seguir las recomendaciones de seguridad de las autoridades locales —como permanecer en interiores, utilizar filtros de aire y usar una mascarilla N95— incluso si el cielo parece despejado.Los científicos afirman que el humo de los incendios forestales es mucho más de lo que se puede ver a simple vista y que aquello que no se puede observar también puede causar daños.Cuando un árbol arde, el calor descompone el material vegetal y libera gases inflamables. Algunos de esos gases reaccionan con el oxígeno y se convierten en dióxido de carbono y vapor de agua. Sin embargo, si el incendio no dispone de suficiente oxígeno para quemarlos por completo, puede producir un humo más denso, cargado de incontables partículas diminutas y compuestos químicos.El característico color amarillo, anaranjado y marrón del humo de los incendios forestales proviene de un grupo de contaminantes conocido como “carbono marrón”, un término que engloba miles de compuestos, explicó Westervelt. Estos contaminantes tiñen el cielo porque absorben la luz solar en longitudes de onda más cortas —las responsables de los tonos azules y la radiación ultravioleta— y permiten que las longitudes de onda más largas, asociadas con los colores rojo, amarillo y naranja, atraviesen la atmósfera y lleguen a nuestros ojos.El carbono marrón forma parte de una categoría de contaminantes conocida como material particulado 2,5 (PM2,5), llamado así porque sus partículas miden aproximadamente 2,5 micrómetros de diámetro, unas 30 veces menos que el grosor de un cabello humano. Estas partículas finas pueden evadir las defensas naturales del organismo y penetrar profundamente en los pulmones, lo que puede provocar problemas respiratorios o cardiovasculares.Las partículas PM2,5 representan una de las amenazas más graves para la salud, de ahí las advertencias para permanecer en interiores con sistemas adecuados de filtración de aire. Además, pueden desplazarse cientos de kilómetros y permanecer suspendidas en la atmósfera durante días o incluso semanas.Los incendios forestales también liberan gases de hidrocarburos como benceno, tolueno, xilenos y etilbenceno, que “son contaminantes atmosféricos peligrosos por sí mismos”, señaló Westervelt. Sin embargo, explicó que esos gases pueden experimentar transformaciones químicas adicionales en la atmósfera y convertirse en carbono marrón y partículas PM2,5.El humo también contiene una categoría más grande de contaminantes conocida como material particulado 10 (PM10), cuyas partículas son aproximadamente siete veces más pequeñas que el grosor de un cabello humano. Aunque siguen siendo microscópicas y también pueden atravesar la nariz y la garganta para afectar el sistema respiratorio y cardiovascular, estas partículas caen al suelo con mayor rapidez por efecto de la gravedad o la lluvia. Por ello, suelen permanecer suspendidas entre horas y algunos días, concentrándose y reduciendo la visibilidad cerca del lugar donde se originó el incendio.No todos los contaminantes generados por un incendio forestal se manifiestan con color. A medida que el humo se desplaza, puede perder su tonalidad sin perder sus propiedades químicas. En algunos casos, incluso puede volverse más tóxico con el paso del tiempo.Ese es el caso del carbono marrón. Los fotones de la luz solar pueden romper los enlaces químicos de estas partículas y transformar su composición mediante un proceso conocido como oxidación, explicó Westervelt. Como resultado, la columna de humo puede parecer más clara porque ya no absorbe la luz de la misma manera.Ese proceso de oxidación “puede desempeñar un papel importante en cuán marrón es el carbono marrón, por decirlo de alguna manera, pero también modifica su toxicidad”, dijo Westervelt.Ese humo aparentemente más claro también puede favorecer la formación de otros contaminantes nocivos que no tienen color ni olor. Uno de ellos es el ozono a nivel del suelo, un gas tóxico que actúa sobre los pulmones de forma similar a una quemadura solar. No se produce directamente por la quema de vegetación, pero sus concentraciones suelen aumentar durante los incendios forestales porque el humo contiene gases como óxidos de nitrógeno y compuestos orgánicos volátiles, que reaccionan con la luz solar y el calor para formar ozono.Según la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés), este compuesto altamente reactivo puede inflamar los pulmones, provocar la contracción de los músculos de las vías respiratorias y hacer que respirar resulte doloroso. (Cuando el ozono se encuentra en las capas altas de la atmósfera, en cambio, ayuda a protegernos de la radiación ultravioleta dañina).Otro gas invisible que puede formarse después de un incendio forestal mediante un proceso similar es el formaldehído. Este compuesto puede irritar los ojos, la nariz, la garganta y los pulmones, y también puede provocar cáncer, lo que sugiere que la exposición prolongada al humo persistente de los incendios forestales podría volverse más tóxica con el tiempo.También puede ocurrir lo contrario: el cielo puede verse marrón o anaranjado sin que eso afecte el aire que respiramos. Todo depende de la ubicación de la columna de humo.Cuando el humo permanece a gran altura, puede actuar como un filtro. Si se mantiene varios cientos de metros por encima de la superficie, explicó Westervelt, es posible que no tenga un efecto inmediato importante sobre la calidad del aire.“Cuando está a varios cientos de metros de altura en la atmósfera, no se observan índices de calidad del aire tan elevados”, señaló Westervelt. “Cuanto más cerca está de nosotros, mayor será su impacto”.Todo esto explica por qué es tan importante la red de monitores de calidad del aire que mide las partículas a nivel del suelo, incluidas las PM2,5 y el ozono. La mejor forma de saber si se está respirando aire perjudicial es consultar los informes oficiales sobre la calidad del aire, elaborados a partir de estos sensores y disponibles en AirNow.The-CNN-Wire™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.
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