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Atlantic hurricane season is coming up. Here’s what NOAA predicts.

▶ Watch Video: 2026 Atlantic hurricane season predicted to be “below-average,” but don’t let your guard down

The 2026 Atlantic hurricane season begins June 1, and as coastal residents watch the forecast and wait to see what nature has in store, the National Oceanic and Atmospheric Administration is releasing its outlook for the months ahead.

NOAA is predicting a below-average season this year, with eight to 14 named storms. Of them, three to six are expected to become hurricanes, including one to three major hurricanes of Category 3 strength or higher, agency officials announced Thursday.

They stressed that a below-average forecast should not keep people in hurricane-prone areas from taking it seriously and getting prepared.

“Even though we’re expecting a below-average season in the Atlantic, it’s very important to understand that it only takes one,” said NOAA administrator Neil Jacobs. “We have had Category 5 storms make landfall in the past during below average seasons.”

Jacobs and National Weather Service director Ken Graham praised technological advancements that, they said, will take storm preparedness to the next level.

“We’ve never been as prepared for hurricane season as we are now,” said Graham. NOAA encompasses the Weather Service, which directly handles hurricane forecasts.

NOAA estimates there’s currently a 55% chance that activity during hurricane season will be below-normal, a 35% chance it will be near-normal, and a 10% chance it will be above-normal, Jacobs added.

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Nikki Nolan/CBS News

A storm receives a name if its maximum sustained wind speeds reach at least 39 mph, and it becomes a hurricane if those winds climb to 74 mph. Hurricanes are classified as “major” when they reach wind speeds of at least 111 mph. That strength places them in Category 3 or higher on the Saffir-Simpson Scale used to rate storm intensity.

The Atlantic hurricane season runs through Nov. 30, with activity typically peaking between August and October. That window tends to see the greatest number of storms develop, and a season’s most intense storms often develop in those months, too.

NOAA’s outlook will be updated several times throughout the summer to reflect any changes in the forecast over time.

How accurate was NOAA’s 2025 hurricane forecast?

NOAA’s hurricane predictions are generally fairly accurate, although not always exact. 

The agency’s 2025 outlook originally predicted last year’s hurricane season would include 13 to 19 named storms, six to 10 hurricanes and three to five major hurricanes. The forecast was adjusted slightly downward in August to predict 13 to 18 named storms, five to nine hurricanes and two to five major hurricanes. 

In the end, there were 13 named storms overall in 2025, including five hurricanes, four of which were major. 

Map shows the path of storms from the 2025 Atlantic hurricane season.
Map shows the path of storms from the 2025 Atlantic hurricane season.

CBS News

That was a bit quieter than an average season, which has 14 named storms, seven hurricanes and three major hurricanes.

Impact of El Niño on 2026 hurricane season

The upcoming hurricane season may be influenced by the transition into El Niño, an oscillating climate pattern that affects weather conditions in the United States and has historically been associated with fewer Atlantic storms. 

However, as CBS News meteorologist Nikki Nolan wrote in a recent El Niño forecast, its emergence “does not necessarily mean that we won’t see any Atlantic hurricane systems — just statistically, there may be less than average.”

On the West Coast, the effect goes in the other direction: the warmer Pacific waters in an El Niño help enable tropical storms and hurricanes in the Pacific to develop and stay fully structured vertically. 

NOAA’s Climate Prediction Center said last week that there’s at least an 82% chance El Niño will arrive by July. Scientists are still monitoring conditions that will help them determine how strong it will be.

NOAA’s 2026 outlook is being released about six weeks after another major hurricane forecast from Colorado State University’s Tropical Cyclones, Radar, Atmospheric Modeling and Software Team. The CSU forecast predicted slightly less activity than usual in the Atlantic basin this year, with researchers estimating that the upcoming season would see 13 named storms, including six hurricanes and two major hurricanes. Like NOAA, they will release updated forecasts periodically in the coming months.

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Nikki Nolan/CBS News

2026 Atlantic hurricane season storm names

Every year, the World Meteorological Organization preemptively compiles a list of names that will be assigned to tropical storms and hurricanes that develop during the upcoming Atlantic season. The roster includes 21 names, each starting with a different letter of the alphabet. If more than 21 storms form in a single year, which happens occasionally, then a supplemental list of names will also be used.

Here’s the main list of names for 2026:

  • Arthur
  • Bertha
  • Cristobal
  • Dolly
  • Edouard
  • Fay
  • Gonzalo
  • Hanna
  • Isaias
  • Josephine
  • Kyle
  • Leah
  • Marco
  • Nana
  • Omar
  • Paulette
  • Rene
  • Sally
  • Teddy
  • Vicky
  • Wilfred

El chavismo retrasa diálogo con la oposición. La presión de EE.UU. podría ser clave para que prosperen las conversaciones

Casi siete meses después del derrocamiento de Nicolás Maduro, el Gobierno de la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, parecía finalmente encaminarse hacia una transición política al iniciar un proceso de diálogo con la oposición impulsado por Estados Unidos, un factor que podría ser clave en la negociación.Sin embargo, las conversaciones que tenían previsto iniciar este sábado 1 de agosto se postergaron para la semana próxima, cuando habrá una primera reunión presencial en Caracas, según anunció en un comunicado Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, coordinador del diálogo y hermano de la presidenta encargada.Un sector de la oposición estará liderado por la dirigente opositora Dinorah Figuera, exdiputada, electa presidenta de la Asamblea Nacional de Venezuela en 2015, la última Asamblea considerada legítima por EE.UU. y la oposición.La información sobre el inicio o la postergación de las reuniones se dio en un marco de hermetismo, al punto tal que hasta la tarde de este sábado se desconocían detalles sobre horario, lugar del encuentro y quiénes estarían presentes, lo que llevó a sindicalistas y trabajadores venezolanos a reclamar en las calles que el diálogo se haga público.Rodríguez informó recién en horas de la tarde del sábado que había mantenido una conversación telefónica con Figuera, en la que acordaron la composición de las delegaciones de trabajo y fijaron una cronograma. “Hemos establecido una agenda de trabajo con metas claras y verificables”, dijo el presidente del Parlamento venezolano. Minutos después, Figuera publicó un comunicado similar en el que agradeció además a EE.UU. y al secretario de Estado, Marco Rubio, por acompañar “la transición en Venezuela”.Desde la muerte de Hugo Chávez en 2013 y la llegada de Maduro al poder en medio de denuncias de fraude, más de una decena de instancias de diálogo y negociación con distintos actores han intentado tender puentes entre oficialismo y oposición, incluso bajo auspicio de otros países. Pero ninguno de esos intentos se tradujo en hechos concretos.Algunas razones hacen pensar que este proceso podría desarrollarse de manera diferente. La principal es que este es el primer diálogo promovido (y en parte conducido) por EE.UU., apuntan los especialistas consultados por CNN.Esta vez, podría no ser tan sencillo para el chavismo “desconocer” o “retrasar” los acuerdos asumidos, como sí ocurrió en situaciones anteriores.Atención a las víctimas del terremoto, fortalecimiento de la democracia y derechos y garantías políticas son los tres ejes que, según el oficialismo, se conversarán en la primera reunión presencial.El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, dejó en claro a mediados de julio en un comunicado que el acuerdo entre ambas partes (el grupo en representación de la Asamblea Nacional de 2015 que reconocen como legítima y el Gobierno interino) era no solo para iniciar conversaciones de reconciliación, sino también para iniciar “el proceso de transición, que es lo que el pueblo de Venezuela necesita”.“Evidentemente, es algo en lo que vamos a estar muy involucrados”, dijo.Este factor parece ser la diferencia central del proceso actual. “Los hilos de esta negociación no los está llevando el oficialismo, sino que los está llevando el Departamento de Estado. Y eso es cada vez más claro, por más que se maquille y por más que se trate de hacer menos obvio”, dice a CNN la analista venezolana Carmen Beatriz Fernández, directora de la consultora DataStrategia y doctora en Comunicación Pública.Rodríguez, por su parte, ha reiterado en varias oportunidades que Venezuela sostiene una agenda de cooperación diplomática y comercial con Estados Unidos, pero rechaza que se trate de una subordinación o una injerencia extranjera.El Gobierno de Estados Unidos “tiene una influencia real sobre ambos partidos esta vez”, dice Christopher Sabatini, director del programa de América Latina del centro de estudios Chatham House. Lo atribuye a dos razones: la elección de Figuera como representante de la oposición (antes de que surgiera de forma natural de la oposición) “y por la influencia económica, política e incluso legal” que ejerce sobre Delcy Rodríguez, su hermano y Diosdado Cabello, ministro del Interior, a través de las acusaciones y sanciones.Fernández señala otra diferencia que considera clave: en esta oportunidad, la instancia de diálogo se ha presentado ante la opinión pública como un espacio de acuerdo no tan enfocado en el diálogo —como sí ocurrió en intentos anteriores—, sino puntualmente en la transición política y electoral en Venezuela.Si bien parte de la oposición formará parte de estas reuniones, María Corina Machado y Edmundo González, reconocidos con legitimidad popular y quienes denuncian que las elecciones de 2024 fueron fraudulentas, se distanciaron de las negociaciones pero no las rechazaron. Dijeron que evaluarán el proceso “con base en logros concretos y verificables”, entre los que pidieron la “recuperación de instituciones democráticas”, liberación de presos políticos y un cronograma electoral sin exclusiones.Esto, en palabras del analista de Chatham House, “genera dudas sobre la inclusividad y la representatividad de este nuevo proceso”.La presidenta electa de la Asamblea Nacional de 2015 asegura que con funcionarios de Estados Unidos comparten la convicción de que el proceso “debe desarrollarse de buena fe, con transparencia, objetivos claros y un compromiso genuino” para lograr acuerdos que lleven a unas elecciones “libres y justas”.Figuera, una representante del movimiento que lideró Juan Guaidó —que tuvo el reconocimiento de legitimidad por EE.UU. y más de 50 países—, estaba desde 2018 exiliada en España y regresó por primera vez a Caracas en junio de este año para reunirse con Jorge Rodríguez.Los dirigentes del chavismo, dice Sabatini, utilizaron en ocasiones del pasado estos acuerdos para retrasar plazos con el fin de mantenerse en el poder y evitar cualquier compromiso real o un cronograma que pudiera poner en riesgo su lugar en el poder.“Lo mismo podría ocurrir si el Gobierno estadounidense no es consciente o no le importa que el Gobierno interino lo esté manipulando”, apunta.El director del programa de América Latina de Chatham House argumenta que, para que las negociaciones prosperen, la agenda que resulte de la reunión debe ser específica y establecer plazos concretos en dos niveles: un compromiso para unas “elecciones abiertas” y la reforma del Estado de derecho.“De lo contrario, las tres partes (Gobierno interino, oposición y administración Trump) estarán negociando en vano”, dice.La directora de DataStrategia cree que en esta oportunidad no será fácil desconocer lo que salga de ese proceso. “Y lo que va a salir de ese espacio son las elecciones, no cabe duda, de allí va a salir un arreglo electoral”, afirma.La figura de Estados Unidos sin duda ejerce una presión sobre este encuentro, una que tiene un antecedente concreto el pasado 3 de enero, cuando las fuerzas estadounidenses capturaron en un operativo a Nicolás Maduro, que enfrenta cargos de narcoterrorismo, narcotráfico y armas en Nueva York, acusaciones por las que él se declara inocente.Los tiempos para que los resultados de las negociaciones sean visibles podrían ser más apremiantes esta vez, señalan los analistas.Entre estas definiciones señalan un nuevo Tribunal Electoral, un nuevo Consejo Nacional Electoral y un cronograma electoral que establezca pautas para redefinir los cargos de elección popular en Venezuela, fundamentalmente la elección presidencial y de la Asamblea Legislativa.“La prueba ácida va a ser a muy corto plazo, yo diría que la paciencia ni siquiera alcanza los primeros 100 días, que es esa fecha mágica que se pone en los espacios de Gobierno que se estrenan”, dice Fernández.The-CNN-Wire™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. 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