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Artificial intelligence could potentially eliminate thousands of jobs in New York City, city official says

In this Jan. 19, 2026, file photo, New York City Comptroller Mark Levine speaks at an event at the Brooklyn Academy of Music in New York. (Jason Mendez/Getty Images for Brooklyn Academy Of Music, FILE)

(NEW YORK) — The top financial officer in New York City on Thursday warned that artificial intelligence could put thousands of workers in the nation’s largest metropolis out of a job as soon as this year, while acknowledging that the ultimate impact of AI remains uncertain.

The only sure thing, New York City Comptroller Mark Levin said in a new report: AI promises a “radical transformation” in the globe’s financial capital, influencing everything from wages to pension payments to Wall Street profits.

Levin, a Democratic former New York City Council member, predicted a range of scenarios both positive and negative, gauging the likelihood of outcomes as bullish as a broad-based productivity boom and as detrimental as mass layoffs.

City policymakers stand to play a central role in the technology’s ultimate fate, Levin added, calling for urgent steps like creating a multi-billion dollar financial cushion in case economic calamity strikes.

“There is no city in America – and perhaps none on earth – more exposed to both the promise and peril of artificial intelligence than New York City. And there are few places with more power to steer the transformation ahead,” Levin said in the report.

New York City hosts “hundreds of firms competing to make New York the capital of applied AI,” Levine added, as well as roughly one million workers who labor in Manhattan office towers, many of whom stand at risk of AI disruption. The high stakes exemplify a reckoning likely to play out in cities nationwide, he said.

“Uncertainty is not an excuse for inaction,” Levin said, saying local policies should complement much-needed efforts at the federal level. “We are not helpless.”

The report comes as the stock market and the economy overall have both come to increasingly rely on massive spending on AI to propel continued growth, even as companies warn of job losses tied to the technology.

A wave of thousands of job cuts attributed to artificial intelligence over recent months has taken hold in industries as diverse as tech and airlines. In April, AI company Anthropic opted against releasing its latest model, Mythos, expressing concern that the tool could be used to bypass cybersecurity protections across the internet.

Blockbuster earnings from chip giant Nvidia on Wednesday, meanwhile, rebuked fears of a slowdown in the rip-roaring pace of growth for the artificial intelligence behemoth.

In his report, Levin assessed five potential scenarios for AI uptake in New York City, focusing on potential economic downsides and benefits of each. The forecast draws upon national AI scenarios developed by Moody’s Analytics, adapting them for New York City, Levin said.

In the most likely outcome, dubbed the “AI-Empowered Economy,” Levin predicted that AI would improve productivity while delivering moderate economic growth, including an average of about 52,000 jobs added each year through 2030. Levin pegged the likelihood of this outcome at 35%.

A more pessimistic scenario, which Levin called “AI Falls Flat,” foresees a drop-off in AI investment and an accompanying stock market slide. If this outcome comes to pass, New York City would lose about 52,500 jobs as soon as this year, suffering temporary ill-effects akin to those that coincide with a recession, Levin said. The probability of this scenario, he added, stands at 25%.

Other possible outcomes include “faster-than-expected AI” adoption that improves productivity but replaces jobs, as well as an “AI shockwave” that upends white-collar employment.

The “most optimistic” of the five scenarios, Levin says, is a “Productivity Boon,” in which AI-driven productivity growth complements job growth, rather than displacing it, boosting compensation in the process. Levin puts the likelihood of this outcome at 15%.

To be sure, Levin said, the potential economic impact of AI remains highly uncertain. Other economic trends unrelated to AI could also hold significant implications for the city’s economy, Levin added, pointing to a historic oil shock that has driven up fuel and grocery prices.

Levin touted the role of local government in responding to the changes wrought by AI, whether they prove favorable or otherwise.

“These are not questions we can leave to Silicon Valley, Washington, or the market alone. New Yorkers must help shape the future ourselves,” Levin said.

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Julián Álvarez fue silbado y se fue sin saludar a la afición: ¿qué sigue en la novela del argentino?

No fue un domingo cualquiera para Julián Álvarez. En realidad, no lo ha sido ningún día desde aquella frase que pronunció durante la Copa del Mundo: “lo mejor para todos es una transferencia”, cuando se hablaba de un fuerte interés del FC Barcelona por contratarlo. El fichaje no se hizo —porque el Atlético de Madrid no quiso negociar— y aquellas siete palabras, pronunciadas a un océano de distancia de España, le ganaron la enemistad de toda la afición del Atlético de Madrid, el club que pagó por él más de US$ 87 millones hace dos temporadas.La afición le hizo pagar esas palabras este domingo, en la primera vez que el delantero argentino pisó el estadio Metropolitano, cuando ingresó en el segundo tiempo de un partido que el Colchonero empataba 1-1. Pero ni la urgencia del resultado ni la necesidad por los goles de Álvarez —acaso su mejor centroatacante— para revertirlo le hicieron olvidar a las gradas rojiblancas las palabras del número 9, que recibió una silbatina generalizada al momento de ingresar al campo (ya había sido reprobado por el estadio durante el calentamiento).Álvarez no tuvo un buen ingreso y, aunque su equipo acabó rescatando un empate con 10 jugadores cerca del final, el goleador argentino se llevó la imagen final, sin participar del tradicional saludo que hace el Atlético, dando la vuelta al campo para agradecer a la afición. El delantero se fue a los vestuarios en soledad. Un gesto que, como dice el dicho, vale más que mil palabras.“Me comentaba la gente del club, que el club decidió que él no se acerque a saludar con sus compañeros a la gente. La decisión no fue de Julián Alvarez, fue del club, que tomó la decisión de alejarlo y separarlo para que se vaya hacia el vestuario”, dijo su director técnico, Diego Simeone, tras el juego.Queda exactamente una semana del mercado de fichajes en Europa, por lo que la presencia de Julián Álvarez en el Atlético de Madrid sigue estando en el aire para el resto de la temporada. El problema es que la reacción de la afición este domingo parece mostrar un punto de no retorno en la relación con el futbolista, que tampoco ha salido a expresar una disculpa o una explicación a sus dichos durante el Mundial.Un problema aún mayor es que, pese al deseo de ser transferido que tiene el jugador, el club no tiene ninguna intención de desprenderse de él y, conforme van pasando los días, el mercado se va achicando, porque al conocer las altas demandas de la directiva del Colchonero, los interesados salen a buscar alternativas, apurados por la fecha límite del 1 de septiembre.Por supuesto, el Atleti, a medida que pasan las horas, tiene cada vez menos deseos de abrirle la puerta de salida, porque se quedaría con muy poco tiempo para salir a buscarle un reemplazo al futbolista estrella que tiene la plantilla. Hallar un sustituto para el jugador que marcó 49 goles y dio 17 asistencias en 107 partidos con el club supondría muchos millones arriba de la mesa, posiblemente teniendo que pagar un valor más alto que de lo que dicta el mercado.Los destinos para Julián Álvarez son muy pocos. El Atleti ya dejó claro que no va a negociar con clubes españoles, porque no quiere reforzar a la competencia. Fuera de España, solo se conoció el interés del Arsenal y uno más pequeño del PSG. Ninguno prosperó, en parte por el deseo del jugador de vestirse de blaugrana.Los Gunners, campeones de la Premier League y subcampeones de la Champions League, podrían hacer el intento, a pesar de que en el ataque ya tienen muchas alternativas. Por eso se había barajado la idea de que los londinenses pusieran dinero y algún futbolista —como Viktor Gyökeres, por ejemplo— en la mesa de negociación, algo que le cerraría a la directiva española, ya que el jugador se iría a otra liga y tendría garantizado un nombre de reemplazo. Sin embargo, si la idea no prosperó es porque o no hubo acuerdo por el monto de dinero, o porque el futbolista no tiene grandes deseos de volver a una liga de la cual ya se fue —jugó en el Manchester City de 2022 a 2024—.La posibilidad de los parisinos se mencionó mucho al comienzo del mercado de fichajes, pero fue perdiendo fuerza con el correr de los días. Mucho más desde que los bicampeones de Europa se hicieron con los servicios de Ferran Torres, el héroe de la final del Mundial 2026, que ya empezó a pagar la confianza de Luis Enrique con goles, marcando un doblete en su presentación, también este domingo.Entonces, el futuro de Julián Álvarez parece estar entre tres destinos: quedarse en el Atlético, ya sea para revertir la situación o para esperar la ventana de transferencias de enero; reflotar la idea de volver a la Premier League, pero con la camiseta del Arsenal —un equipo que quizás tampoco seduce tanto por el estilo de juego que tienen los dirigidos por Arteta—; o que el FC Barcelona finalmente abra la chequera y ponga muchísimos millones arriba de la mesa, 500 millones de euros, para ser exactos, que es su cláusula de recisión. Una cifra jamás pagada por un futbolista, y por mucha diferencia.“Primero, juntos siempre somos más fuertes. Eso siempre nos caracterizó siendo el Atlético de Madrid distinto al resto. Julián es un jugador nuestro”, dijo Giuliano Simeone —autor del empate 2-2— a la prensa tras el partido.“Tenemos que estar todos juntos tirando para el mismo lado, porque, si no, nos vamos a dividir y eso no es bueno. Julián es jugador nuestro y vamos a apoyarlo siempre”, agregó el mediocampista.Su padre, el entrenador del equipo, también defendió a Julián Álvarez, pero con un poco más de cautela.“No estoy para dar consejos. Tengo que centrarme en mi trabajo, que es deportivamente hacer lo mejor para el Atlético de Madrid. Si el Atlético de Madrid quiere ganar algún título necesitamos estar juntos, tener delanteros importantes y para eso necesitamos trabajar en consecuencia todos de lo que necesitamos”, dijo en la rueda de prensa.“Creo que fui bastante claro. Necesitamos estar juntos. Cuando estuvimos juntos siempre hemos podido hacer cosas importantes”.The-CNN-Wire™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.
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