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Un susurro entre los escombros llevó a este hombre a rescatar a un bebé tras el terremoto en Cali

Cuando el terremoto sacudió Cali, Brian Osorio Zuluaga estaba en el trabajo. Después de intentar comunicarse con su abuela, tomó su moto rumbo a casa. En el camino vio una unidad residencial de cinco pisos derrumbada y decidió detenerse.

Era La Torre del Limonar, un edificio residencial que quedó parcialmente reducido a escombros tras el sismo. Al llegar, encontró a los vecinos en la calle. “Estaban todos pues en prendas de dormir, en pijama, unas personas llorando, otros en estado de shock”, contó en una entrevista con CNN. Osorio se acercó a los escombros. Una mujer le advirtió que había una fuga de gas y cables de energía sueltos.

Aun así, decidió entrar. “Pues sea lo que Dios quiera y di un paso”, dijo el hombre.

Comenzó a gritar entre los restos para saber si había alguien atrapado. Al principio no escuchó ninguna respuesta. Después oyó a una niña. “Entonces yo comencé allá a llamar. Hay una niña, hay una niña”, contó.

Varias personas se acercaron para ayudar. La niña estaba junto a su tía, cuya pierna había quedado atrapada y se había fracturado. Mientras intentaban sacarlas, Osorio pidió silencio.

Fue entonces cuando escuchó otro ruido, apenas un susurro. “Sí, aquí estoy. Estoy con un bebé”, dice que le respondió la voz de un hombre.

Osorio logró identificar de dónde venía esa voz y pidió ayuda. Siete personas que se encontraban cerca comenzaron a retirar los escombros junto con él para llegar hasta el hombre y el bebé. Una gran plancha de concreto les impedía el paso. El primer intento de levantarla no funcionó. Lo intentaron nuevamente.

“Les dimos al segundo a la cuenta de 3. Juntamos 123 para arriba”, dice. La pieza era demasiado pesada para arrojarla hacia un lado, porque podía haber más personas debajo. Decidieron mantenerla levantada mientras otros retiraban los escombros. Entonces apareció la cabeza del bebé.

“Ahí se puede observar, pues como la cabecita del bebé que pues estaba como moradito porque no podía respirar”, dijo Osorio sobre el impactante video del momento que compartió con CNN.

Mientras retiraban los restos, el bebé comenzó a llorar. “Ya cuando fuimos sacando el escombro, el niño comenzó a llorar, o sea, como a respirar”.

Finalmente lograron sacarlo. Osorio recibió al bebé y se lo entregó a un policía, quien lo llevó a una ambulancia. Después, dice que los cuerpos de bomberos continuaron con el rescate del hombre que había estado atrapado con el pequeño.

Horas después del rescate, Osorio regresó al lugar. Entre los escombros vio ropa, zapatos y un peluche cubiertos de polvo. También pensó en las personas que podían seguir atrapadas.

“Todo eso se te viene a la cabeza”, dijo y contó que desde el rescate no ha podido volver a comunicarse con el hombre que estaba con el bebé. No sabe cómo están después de haber sido trasladados, aunque espera que ambos estén bien.

Para Osorio, lo ocurrido no fue el resultado del esfuerzo de una sola persona. Mover la enorme pieza de concreto habría sido imposible sin los demás voluntarios.

“Nadie solo pudiera haber levantado ese pedazo de escombro tan pesado que era”, dijo.

En medio del desastre, Osorio cree que dar el primer paso puede hacer la diferencia. “Eso fue el mayor aporte que hice, tomar la iniciativa así rápidamente”, dijo. Para él, la respuesta de los vecinos demuestra que una persona puede hacer que otras se sumen. “No es bueno quedarse quieto sino actuar”, dijo. “Todo suma”.

Después del terremoto que sacudió este lunes el oeste de Colombia, vecinos, bomberos, policías y militares continúan las labores de rescate en distintos puntos de la ciudad en medio de la tragedia que ya dejó más de 200 muertos.

The-CNN-Wire
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Thailand tightens gun controls after deadly school shooting

Bangkok (CNN) — Thailand is suspending new gun permits and tightening its firearm controls after last week’s deadly school shooting, in which a 14-year-old boy killed eight people before turning the gun on himself.Prime Minister Anutin Charnvirakul issued the directive on Tuesday, ordering government officials to “urgently elevate firearm control measures across the entire system,” according to a statement from his office.The measures include temporarily suspending the issuance of gun purchase permits, re-reviewing all permits still pending approval, and suspending new “welfare gun” programs – which allow eligible public officials, including civil servants and politicians, to buy discounted weapons.Government agencies will also now inspect gun dealers nationwide and verify sales records; inspect ammunition at shooting ranges to check that they’re following regulations; and “accelerate crackdowns on illegal firearms, rigorously prosecute offenders, and request maximum penalties from the court,” the directive read.The statement also lays out broader reforms that will take longer to legislate, such as increasing penalties for offenders, tightening ammunition controls for gun dealers and ranges, and requiring that gun permits be renewed on a more frequent basis.An initial compensation of 1 million baht (about $30,166) has been approved for six of the deceased victims, the statement said.The mass shooting has shone a new spotlight on Thailand’s high levels of gun ownership, both licensed and unlicensed.Last Friday, the 14-year-old gunman first killed his grandparents at their home, where he also lived, before opening fire at a secondary school and killing six people there. He then killed himself. It was the country’s worst mass shooting since 2022.Police said on Sunday the gunman had previously had an air gun confiscated by a teacher last year, and had watched violent content online, using social media to learn how to use a firearm. The firearm he used is believed to have been his grandfather’s.Thailand has the highest rate of civilian gun ownership in Southeast Asia, with around 15 guns per 100 people. Its firearm death rate is similarly elevated, second in the region only to the Philippines.Countries with higher gun ownership rates tend to see correspondingly higher firearm death rates. Multiple studies link easy access to firearms with more frequent gun-related deaths, including through suicide, homicide and unintentional injury.As well as reigniting debate about gun control in Thailand, the shooting has put a focus on mental health for students and young people.The Ministry of Education said it would develop new safety protocols in the coming months, including mental health screenings and a system to refer at-risk people to specialists, drills for emergency response plans, a drive to stamp out bullying and better detection to stop items from being taken into schools.Mass shootings elsewhere in the world have often led to stricter gun control measures. Serbia and New Zealand, two nations with comparatively high gun ownership rates, both tightened rules and brought in gun amnesty drives following horrific massacres in recent years.The outlier remains the United States, where gun violence and rates of mass shootings are among the highest in the world, with little progress made on tighter laws in the face of strong lobbying and constitutional protections.The-CNN-Wire™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.
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