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Trump aplaza los aranceles del 50 % con los que amenazó a algunos productos canadienses

La amenaza del presidente Donald Trump de imponer aranceles del 50 % a una amplia variedad de productos canadienses no entrará en vigor a las 12:01 a.m., hora de Miami, según anunció horas antes de que comenzaran a aplicarse. La decisión evita que la medida afecte importaciones valoradas en aproximadamente US$ 20.000 millones.

“He pausado durante tres días los aranceles del 50 % contra Canadá, que debían entrar en vigor mañana por la mañana, porque Canadá y EE.UU., sujeto a la finalización de los documentos, ¡tienen un ACUERDO!”, escribió Trump la noche de este martes en Truth Social.

En su publicación, Trump se refirió al oleoducto Keystone XL, que, según dijo, “¡Podría resucitar!”, pero no ofreció más detalles.

Los aranceles habrían abarcado productos como lácteos, bebidas alcohólicas y muebles, equivalentes a cerca del 5 % del valor total de las importaciones estadounidenses procedentes de Canadá el año pasado.

El aplazamiento de tres días se produce después de varias jornadas de reuniones. El primer ministro de Canadá, Mark Carney, y Trump hablaron el lunes y el martes mientras continuaban las negociaciones. Carney describió las conversaciones con el Gobierno de Trump como “muy delicadas e intensas”.

En un comunicado emitido tarde este martes, Carney confirmó que los aranceles se habían pospuesto hasta el final del día 21 de agosto. “Se ha logrado un progreso sustancial, aunque aún queda trabajo importante por hacer”, afirmó.

Trump había previsto recurrir a una ley poco conocida de la década de 1930 que nunca se ha utilizado para imponer aranceles de esta manera. Se esperaba que el uso de esa ley por parte del Gobierno de Trump enfrentara impugnaciones judiciales.

Sin embargo, mientras ningún tribunal se pronuncie, Trump podría aplicarla, como ocurrió con los aranceles generalizados que la Corte Suprema de EE.UU. anuló a principios de este año.

Trump apuntó específicamente contra Canadá al afirmar que ese país dificultaba las exportaciones estadounidenses de productos lácteos, automóviles y bebidas alcohólicas. Canadá también fue el único país, además de China, que adoptó represalias contra los aranceles anteriores de Trump, aunque el primer ministro de Canadá, Mark Carney, retiró posteriormente la mayoría de esas medidas.

A diferencia de algunas de las otras leyes a las que Trump recurrió después de que la Corte Suprema anulara sus aranceles generalizados a principios de este año, esta norma comercial, conocida como Sección 338, no parece imponer un límite temporal a los gravámenes. Si hubieran entrado en vigor, podrían haber permanecido vigentes indefinidamente, a menos que Trump o un futuro presidente decidieran eliminarlos.

El alcance potencial de los aranceles también era amplio. Los productos canadienses incluidos en la propuesta iban mucho más allá de aquellos que motivaron las quejas expresadas por Trump: incluían equipos industriales, plásticos, muebles, ropa y otros bienes manufacturados.

También había otra diferencia notable respecto de los aranceles recientes de Trump: no contemplaban exenciones para los productos que cumplen con el T-MEC. Esto significa que incluso los bienes que normalmente reciben un trato preferencial conforme al acuerdo comercial entre Canadá, Estados Unidos y México podrían haber quedado sujetos a esos gravámenes.

Carney afirmó a principios de este año que los aranceles constituían una “violación directa” del T-MEC y advirtió en julio que la disputa comercial había “elevado los costos para las familias, particularmente en Estados Unidos”.

La Cámara de Comercio de Estados Unidos también advirtió este martes que el aumento de los aranceles “perjudicaría a ambas economías, elevaría los costos para las familias estadounidenses, alteraría aún más cadenas de suministro esenciales y pondría en riesgo los 13 millones de empleos estadounidenses que dependen del comercio” al amparo del T-MEC.

En última instancia, la amenaza arancelaria podría haber sido otra táctica de negociación. Canadá, cuya economía ya se había debilitado por las rondas anteriores de aranceles, mantenía conversaciones activas con funcionarios estadounidenses mientras ambos países trataban de resolver su disputa comercial más amplia. Ante la próxima revisión del T-MEC, Trump contaba con otra importante herramienta de presión.

Esta historia fue actualizada con información adicional.

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▶ Watch Video: Byron Donalds, David Jolly to face off in Florida governor’s race Rep. Byron Donalds won the Republican primary for governor and former Rep. David Jolly won the Democratic primary, The Associated Press projects, setting up the general election match to control the nation's third-largest state. Donalds defeated several primary challengers, including far-right online provocateur James Fishback. Fishback had garnered attention during the campaign for his support from Nick Fuentes while also using racial slurs and sexist language. Donalds, first elected in 2020 to represent Naples, Fort Myers and the surrounding area, was backed by President Trump and has long branded himself as a "Make America Great Again" member of the House. He is a prominent member of the House Freedom Caucus and in 2023, challenged Kevin McCarthy in the race to become speaker, forcing 15 rounds of voting. Donalds also put his name in the bid to replace McCarthy 10 months later when he was ousted from the speakership. Jolly defeated several challengers for the Democratic nomination, becoming the second prominent Republican-turned-Democrat to run for governor in Florida in two cycles. Donalds is considered the favorite to win in November as Florida has moved significantly to the right in the past decade. Cook Political Report rates the race as Solid R. 
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