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Trump administration to end Medicare Part D subsidy program in 2027

Dr. Mehmet Oz speaks at the Wisconsin Air National Guard facility at Milwaukee Mitchell International Airport on July 8, 2026, in Milwaukee, Wisconsin. (Photo by Mark Schiefelbein-Pool/Getty Images)

(WASHINGTON) — The Trump administration is ending a key health insurance subsidy program that aimed to keep premiums for seniors’ prescription drug plans in check, claiming that it benefits corporate insurance companies, according to Centers for Medicare & Medicaid Services Administrator Mehmet Oz.

Medicare Part D — the government health insurance program’s prescription drug benefit — is used by tens of millions of older or disabled beneficiaries.

The program’s subsidies are set to expire at the end of the year, the administration announced Tuesday.

That move will likely result in higher prescription costs and increase premiums for about half of recipients, according to an administration official.

The changes are anticipated to happen in 2027 and enrollees will find out the new monthly cost later this fall, administration officials said.

Currently the government pays billions of dollars to insurance companies as a subsidy to keep prescription drug insurance at an average of $36 per person per month, according to KFF, a health policy nonprofit. 

Ending the subsidies may increase premiums for some by as much as $20 a month, according to KFF.

The move comes as Affordable Care Act subsidies have expired and health care costs remain a top issue for voters ahead of the midterm elections. The ACA subsidies helped lower the out-of-pocket costs for monthly premiums for people who purchased health care through the health insurance marketplace.

Trump administration officials decried the Biden administration for signing the Inflation Reduction Act, which they allege bailed out major insurance companies and resulted in increased premiums for Americans. Trump officials also claim that billions of dollars were funneled to the companies through Biden’s signature legislation

At the time, Biden officials touted the Inflation Reduction Act for allowing the government to negotiate with drug companies about the pricing for some of their most expensive medicines.  

“We are stabilizing the market so this bailout is no longer needed,” Oz wrote in a post on X. “Premiums will go up by less than $10 for most Medicare recipients, with many even seeing LOWER premiums.”

“Every Medicare beneficiary still has access to low-cost plans, and we will continue to lower prescription drug prices for every American patient, from more MFN deals to our policy giving seniors access to GLP-1s for $50 a month,” he added, referring to “most favored nation” deals under which pharmaceutical companies charge U.S. patients the same rate as they charge in other countries.

The news about the Medicare Part D subsidies ending was first reported by The Wall Street Journal.

About half of enrollees will either see a premium increase of less than $10 or a premium decrease and most will have plans available at $10 or less, according to a Trump administration official.

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Tres claves de la cumbre antidrogas en Buenos Aires: elogios entre EE.UU. y México, cooperación regional y hermetismo

La ciudad de Buenos Aires, capital de Argentina, se convirtió esta semana en el escenario de un encuentro entre funcionarios de Seguridad y responsables de la lucha contra el narcotráfico de todo el mundo que tuvo lugar en medio de un fuerte hermetismo.La 40° Conferencia Internacional para el Control de Drogas (IDEC), organizada en conjunto por el Gobierno de Argentina y la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), reunió autoridades de 110 países y más de 535 participantes que durante tres días discutieron estrategias para enfrentar a organizaciones criminales transnacionales, según el comunicado de IDEC. Más allá de los temas técnicos que dominaron el encuentro, hubo tres claves que marcaron la conferencia.“Un socio de confianza y un buen amigo de los Estados Unidos”. La frase es de Terrance Cole, director de la DEA, y fue uno de los gestos políticos más visibles de la IDEC.Con esas palabras, sintetizó la buena relación que existe con Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de México. El encuentro se produjo en un momento especialmente sensible en la relación entre Washington y México en materia de seguridad, con el gobierno de Donald Trump presionando a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, para que intensifique sus acciones contra los carteles y el tráfico de drogas hacia Estados Unidos.De hecho, la participación de García Harfuch estuvo en duda hasta último momento, pero fue Sheinbaum quien confirmó que después de consultarlo con su equipo había decidido que el funcionario viajara para exponer ante la DEA los resultados de casi dos años de trabajo contra el narcotráfico.A las intenciones del Gobierno de Trump de extender la lucha contra el tráfico de droga al territorio de distintas naciones latinoamericanas, el Gobierno de Sheinbaum ha sido claro en manifestar que puede existir cooperación con Estados Unidos, pero protegiendo la soberanía nacional. “Hemos comprobado que fortalecer nuestras capacidades nacionales no es suficiente frente a organizaciones transnacionales. Es por eso que México ha fortalecido y quiere continuar fortaleciendo su cooperación internacional, respetando la soberanía de cada nación”, dijo García Harfuch en su discurso en la IDEC.En ese contexto, la presencia del secretario de Seguridad en Buenos Aires y su encuentro con Cole funcionaron como una señal de acercamiento entre dos de los principales actores del combate contra la droga en la región. Más allá de los discursos públicos, ambos funcionarios dejaron la imagen de una relación de cooperación, con énfasis en el intercambio de información y el trabajo conjunto, como ejes de una alianza que busca reforzarse.A los elogios de Cole hacia México, se sumaron los dirigidos hacia Argentina. “Quiero que los argentinos sepan que son un modelo para la región. Vamos a seguir trayendo recursos, invirtiendo en tecnología, apoyando operaciones, esto es una sociedad”, afirmó sobre el futuro de la relación de la DEA con el país coanfitrión.El lema de la conferencia este año fue “Justicia, a través de la fortaleza y la unidad”, una frase que resume uno de sus principales objetivos: destacar la necesidad de una cooperación internacional cada vez mayor para enfrentar el crimen organizado trasnacional, el narcoterrorismo, el tráfico humano y el blanqueo de dinero internacional, ante organizaciones criminales que trabajan sin fronteras. En ese escenario, la IDEC funcionó como un espacio reservado para discutir, puertas adentro y hasta con reuniones bilaterales, cómo hacer más efectiva esa colaboración.“La amenaza es real”, dijo Peter Lamelas, embajador de Estados Unidos en Argentina, al advertir que las organizaciones criminales transnacionales “se mueven rápido”, son despiadadas, aprovechan las fronteras, las nuevas tecnologías y las debilidades de los Estados. “Amenazan a las familias de todo el mundo y socavan el Estado de derecho”, sostuvo Lamelas, antes de remarcar: “Ningún país es inmune ni puede luchar esta batalla solo. Tenemos que trabajar en conjunto, desarticular las organizaciones, desmantelar las redes y obtener resultados”.Para Cole, la magnitud de la convocatoria, a la que definió como “una de las mayores en estos 40 años”, mostró el gran compromiso de los países participantes para discutir las rutas del narcotráfico, el tráfico de personas y otros asuntos vinculados a la seguridad nacional.Los tres días que duró el encuentro se desarrollaron a puertas cerradas, en el salón de convenciones de un hotel del barrio de Retiro en la capital argentina, sin acceso para los medios de comunicación.No hubo una exposición detallada de las estrategias discutidas ni anuncios públicos sobre operaciones específicas. El carácter de la IDEC fue esencialmente técnico: participaron especialistas y responsables de seguridad de todo el mundo para intercambiar información de inteligencia, sostener debates estratégicos y reuniones bilaterales, analizar nuevas modalidades del crimen organizado y discutir modos de cooperación. Ese formato explica en parte el hermetismo que rodeó a la conferencia.El fuerte operativo de seguridad y el despliegue de agentes en las inmediaciones del hotel, para garantizar la seguridad de los funcionarios que participaron de la conferencia, también reflejó el carácter reservado del encuentro. A pesar del alto perfil y el nivel de los funcionarios que llegaron a Buenos Aires, el resultado fue un encuentro de baja exposición pública: mientras afuera se conocieron algunos de los mensajes políticos, las discusiones más sensibles quedaron puertas adentro.The-CNN-Wire™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.
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