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Taylor Farms pulls jalapeno products sold at grocery stores

(Catherine McQueen/Getty Images stock photo)

(NEW YORK) — Taylor Farms is now pulling more than a dozen products with jalapenos from grocery stores across the United States.

It’s the latest recall as part of the salmonella outbreak that has made 345 people sick in 27 states. Restaurant chains Chipotle and QDOBA pulled jalapenos last week. The U.S. Department of Agriculture (USDA) said this weekend grocery stores are also removing meat products that include jalapenos.

The list of 20 recalled foods includes dips, salsas and guacamole sold at grocery stores including Walmart, Target, Whole Foods, Trader Joe’s and Kroger.

The Food and Drug Administration (FDA) released a list of recalled products Sunday, which includes diced jalapenos and rice and bean burritos from Hannaford, as well as spicy pimento cheese dip, spicy Jarlsberg dip and spicy roast beef sandwiches from Kroger.

Stop and Shop and Hannaford pico de gallo salsa was also recalled.

Products recalled from Target include authentic guacamole, spicy guacamole, pico de gallo, mango pico de gallo, and taco dip. Walmart’s recalled products include mild pico de gallo and hot (or spicy) pico de gallo, while fiesta style salad shrimp was recalled from Trader Joe’s.

Whole Foods’ recalled products include salsa fresca medium, mild pico de gallo, spicy pico de gallo, medium salsa roja, and mild pineapple mango salsa.

Recalled products were sold under brand names including Taylor Farms, Trader Joe’s, Private Selection and Freshness Guaranteed. Some recalled products were unbranded.

The products were distributed across 26 states including Alabama, Arkansas, Florida, Georgia, Illinois, Indiana, Kansas, Kentucky, Louisiana, Massachusetts, Maine, Michigan, Minnesota, Missouri, Mississippi, Nebraska, New Hampshire, New York, Ohio, Oklahoma, South Carolina, Tennessee, Texas, Vermont, Wisconsin and West Virginia.

They include a “best if used by” date up to and including Aug. 16, 2026.

In a statement to ABC News, Walmart said, “Safety is a top priority. When notified of recalls, we move swiftly to remove the impacted products from our stores and implement a sales block at our registers and online. We are working closely with our supplier, and customers who have this should discontinue use.”

This all underscores Taylor Farms’ broad reach within the U.S. food system. Last year, it said it made 40% of all salad kits sold in the U.S. and accounted for 265 million servings of fresh vegetables to Americans per week.

Taylor Farms, the massive food producer also linked to the record cyclosporiasis outbreak, said it received the jalapenos from Coast Citrus Distributors. The FDA had already traced that company to the salmonella outbreak across 27 states. The FDA said the jalapenos from Coast Citrus came from Sinaloa, Mexico.

“Taylor Fresh Foods is no longer sourcing products from this farmer and will be filling orders from alternative suppliers,” Taylor Farms said in a statement. “To date, Taylor Fresh Foods is not aware of any reported illnesses linked to its products containing jalapenos.”

ABC News reached out to the Department of Health and Human Services and GrubMarket, parent company of Coast Citrus Distributors, for additional comment on the recalled foods with jalapenos but did not receive a reply.

At the same time, the scope of the separate cyclosporiasis outbreak linked to Taylor Farms is expanding. An update on the FDA’s website says potentially contaminated iceberg lettuce was also distributed to Subway locations in July. Subway did not respond to an ABC News request for comment.

The Consumer Federation of America sharply criticized Taylor Farms for not being more transparent in its original recall notice about the brands and retailers potentially affected by the parasite.

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Tres claves de la cumbre antidrogas en Buenos Aires: elogios entre EE.UU. y México, cooperación regional y hermetismo

La ciudad de Buenos Aires, capital de Argentina, se convirtió esta semana en el escenario de un encuentro entre funcionarios de Seguridad y responsables de la lucha contra el narcotráfico de todo el mundo que tuvo lugar en medio de un fuerte hermetismo.La 40° Conferencia Internacional para el Control de Drogas (IDEC), organizada en conjunto por el Gobierno de Argentina y la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), reunió autoridades de 110 países y más de 535 participantes que durante tres días discutieron estrategias para enfrentar a organizaciones criminales transnacionales, según el comunicado de IDEC. Más allá de los temas técnicos que dominaron el encuentro, hubo tres claves que marcaron la conferencia.“Un socio de confianza y un buen amigo de los Estados Unidos”. La frase es de Terrance Cole, director de la DEA, y fue uno de los gestos políticos más visibles de la IDEC.Con esas palabras, sintetizó la buena relación que existe con Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de México. El encuentro se produjo en un momento especialmente sensible en la relación entre Washington y México en materia de seguridad, con el gobierno de Donald Trump presionando a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, para que intensifique sus acciones contra los carteles y el tráfico de drogas hacia Estados Unidos.De hecho, la participación de García Harfuch estuvo en duda hasta último momento, pero fue Sheinbaum quien confirmó que después de consultarlo con su equipo había decidido que el funcionario viajara para exponer ante la DEA los resultados de casi dos años de trabajo contra el narcotráfico.A las intenciones del Gobierno de Trump de extender la lucha contra el tráfico de droga al territorio de distintas naciones latinoamericanas, el Gobierno de Sheinbaum ha sido claro en manifestar que puede existir cooperación con Estados Unidos, pero protegiendo la soberanía nacional. “Hemos comprobado que fortalecer nuestras capacidades nacionales no es suficiente frente a organizaciones transnacionales. Es por eso que México ha fortalecido y quiere continuar fortaleciendo su cooperación internacional, respetando la soberanía de cada nación”, dijo García Harfuch en su discurso en la IDEC.En ese contexto, la presencia del secretario de Seguridad en Buenos Aires y su encuentro con Cole funcionaron como una señal de acercamiento entre dos de los principales actores del combate contra la droga en la región. Más allá de los discursos públicos, ambos funcionarios dejaron la imagen de una relación de cooperación, con énfasis en el intercambio de información y el trabajo conjunto, como ejes de una alianza que busca reforzarse.A los elogios de Cole hacia México, se sumaron los dirigidos hacia Argentina. “Quiero que los argentinos sepan que son un modelo para la región. Vamos a seguir trayendo recursos, invirtiendo en tecnología, apoyando operaciones, esto es una sociedad”, afirmó sobre el futuro de la relación de la DEA con el país coanfitrión.El lema de la conferencia este año fue “Justicia, a través de la fortaleza y la unidad”, una frase que resume uno de sus principales objetivos: destacar la necesidad de una cooperación internacional cada vez mayor para enfrentar el crimen organizado trasnacional, el narcoterrorismo, el tráfico humano y el blanqueo de dinero internacional, ante organizaciones criminales que trabajan sin fronteras. En ese escenario, la IDEC funcionó como un espacio reservado para discutir, puertas adentro y hasta con reuniones bilaterales, cómo hacer más efectiva esa colaboración.“La amenaza es real”, dijo Peter Lamelas, embajador de Estados Unidos en Argentina, al advertir que las organizaciones criminales transnacionales “se mueven rápido”, son despiadadas, aprovechan las fronteras, las nuevas tecnologías y las debilidades de los Estados. “Amenazan a las familias de todo el mundo y socavan el Estado de derecho”, sostuvo Lamelas, antes de remarcar: “Ningún país es inmune ni puede luchar esta batalla solo. Tenemos que trabajar en conjunto, desarticular las organizaciones, desmantelar las redes y obtener resultados”.Para Cole, la magnitud de la convocatoria, a la que definió como “una de las mayores en estos 40 años”, mostró el gran compromiso de los países participantes para discutir las rutas del narcotráfico, el tráfico de personas y otros asuntos vinculados a la seguridad nacional.Los tres días que duró el encuentro se desarrollaron a puertas cerradas, en el salón de convenciones de un hotel del barrio de Retiro en la capital argentina, sin acceso para los medios de comunicación.No hubo una exposición detallada de las estrategias discutidas ni anuncios públicos sobre operaciones específicas. El carácter de la IDEC fue esencialmente técnico: participaron especialistas y responsables de seguridad de todo el mundo para intercambiar información de inteligencia, sostener debates estratégicos y reuniones bilaterales, analizar nuevas modalidades del crimen organizado y discutir modos de cooperación. Ese formato explica en parte el hermetismo que rodeó a la conferencia.El fuerte operativo de seguridad y el despliegue de agentes en las inmediaciones del hotel, para garantizar la seguridad de los funcionarios que participaron de la conferencia, también reflejó el carácter reservado del encuentro. A pesar del alto perfil y el nivel de los funcionarios que llegaron a Buenos Aires, el resultado fue un encuentro de baja exposición pública: mientras afuera se conocieron algunos de los mensajes políticos, las discusiones más sensibles quedaron puertas adentro.The-CNN-Wire™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.
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