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Senate candidate El-Sayed questions assumption Michigan voters are moderates

▶ Watch Video: Full Interview: Abdul El-Sayed makes progressive case as Democrats weigh race against Haley Stevens

In his race to be the next Democratic senator from Michigan, Abdul El-Sayed, a progressive populist, is challenging perceptions about who Michigan’s voters are and what they really want. In an interview with CBS News senior White House and political correspondent Ed O’Keefe, El-Sayed questioned the characterization of the state’s voters as moderates.

“It’s always funny to me that people want to say that this state votes for moderates when it voted for Donald Trump twice,” he told O’Keefe in Detroit Monday, on the eve of the Michigan primaries. “It may just be that the better explanation is not that the state wants moderates: It’s that it’s so sick and tired of the establishment bought off by corporations on both sides of the political aisle that it was willing to hold its nose and vote for Donald Trump twice.”

El-Sayed’s main opponent in the Democratic primary Tuesday is Rep. Haley Stevens, a moderate who represents a district outside Detroit and was recruited for the race by Senate Minority Leader Chuck Schumer. Stevens has the support of most establishment Democrats, while progressives like independent Sen. Bernie Sanders of Vermont and New York Rep. Alexandria Ocasio-Cortez are in El-Sayed’s corner. 

Later Monday, O’Keefe also spoke with Stevens, who said she has a record of winning tough primaries. In polls since mid-July, though, she’s been trailing El-Sayed by double digits. Stevens accused El-Sayed of following a “path of anger,” and she suggested he’s using the Michigan Senate race as a stepping stone to the presidency.

“Abdul has also, you know, chosen … a path of anger,” Stevens said, adding, “He is really frustrated, which a lot of Michiganders are. But we also need plans. You know, it is not just slogans and bullhorns and big rallies. This is six years of hard, unglamorous work that I’m signing up for. I’m Michigan’s workhorse. That’s what I want to be. My opponent, he’s already got his website for president. I just want to help Michigan. I just want to fight for Michigan and make sure we’re heard.”

El-Sayed, a doctor who ran unsuccessfully for governor in 2018, is relying solely on grassroots donations and is not accepting PAC money, while Stevens has received tens of millions of dollars from several PACs, including AIPAC, which lobbies for U.S. support for Israel.

El-Sayed told O’Keefe he wants to build a “broad coalition,” including “anybody who wants to take on fascism, anybody who wants to get money out of politics, anybody who wants to fight for union rights, anybody who wants to make sure that people can live free with clean air and drink clean water, anybody who wants to guarantee healthcare.” 

He suggested that the Democratic Party has been losing some support because it’s been focusing on a narrow band of interests rather than coming up with ways to address the needs of most Americans.

“Sometimes, when the Democratic Party talks about a big tent, we push everybody into the corner and then go talk and pander to the corner,” he told O’Keefe. “I’m just trying to bring everybody to the tent pole in the middle to talk about what we really need. We need good housing. We need good schools. We need healthcare.” 

Pressed on whether there are views he doesn’t want to see in the party, El-Sayed responded, “We’re trying to define a viewpoint that’s built on money out of politics, money in your pocket, Medicare for all.” 

The Democratic Socialists of America have not endorsed El-Sayed, but Sanders and other democratic socialists have been campaigning for him across Michigan. 

El-Sayed says he doesn’t care about party labels — “I don’t do ideology” — and while he’s not part of DSA, he thinks its supporters should be welcomed into the Democratic Party.

“You want a coalition of all people,” he said. “You know who else are going to be part of my coalition? Three-time Trump voters who want health care, who want to keep our money here at home.”

He acknowledged that there are some who “really want to label me a socialist.” 

El-Sayed says, “I’d rather think of myself as a capitalist who’s actually read about capitalism, in the sense that the biggest risk to capitalism was always going to be corporate consolidation and monopoly rather than government regulation. In fact, you need some government regulation to make sure that capitalism runs well.” 

La final del Mundial, el retiro y todo lo que reveló la emotiva carta de Messi a su papá

El mundo del fútbol todavía digiere la emotiva carta de despedida que el astro Lionel Messi le escribió a su padre, Jorge, quien murió el sábado a los 68 años, menos de un mes después de que el futbolista rosarino finalizara su participación en la Copa del Mundo de Norteamérica 2026.Y es que, entre tantas frases cargadas de emoción, tristeza y recuerdo que escribió el mago Lionel, hay algunas que cuentan un poco mejor cómo vivió su último Mundial, uno que terminó con 39 años recién cumplidos, y que estuvo muy cerca de finalizar con un histórico bicampeonato.“Tanto me pedías que juegue el último Mundial”… es una de las primeras frases del texto que dejó el 10 de la selección argentina, y explica en buena parte por qué decidió embarcarse en la aventura de defender el título ganado en Qatar en 2022.El futbolista del Inter Miami no estaba seguro de jugar la edición de 2026, y eso lo dejó claro varias veces. “No creo que juegue otro Mundial. Por edad, lo más lógico es que no llegue”, dijo en septiembre de 2025, al jugar el último partido en Buenos Aires por las Eliminatorias Sudamericanas para la Copa del Mundo.No fue una declaración sacada de contexto ni mucho menos. Poco tiempo antes, él mismo se ofreció a salir del campo en un partido ante Colombia que la Albiceleste estaba perdiendo, porque sintió que el equipo necesitaba otro jugador en lugar suyo.Pero de la carta se desprende que el papá de Lionel tuvo mucho que ver en la decisión de finalmente liderar otra vez a la selección argentina en el torneo más importante de todos.“Una vez más, tenías razón: tenía que estar y jugarlo”, escribió este miércoles el futbolista del Inter Miami.La decisión de participar le permitió a Messi agigantar aún más su leyenda. Fundó el exclusivo club de los jugadores con seis Mundiales disputados junto al portugués Cristiano Ronaldo —también el portero mexicano Guillermo Ochoa, aunque él no sumó minutos en tres ediciones—, pulverizó la marca de más partidos mundialistas consecutivos marcando, con nueve —la anterior era de seis y pertenecía a Just Fontaine y Jairzinho— y también fue por un rato el máximo anotador en la historia de la Copa del Mundo, una marca que el francés Kylian Mbappé le arrebató en las instancias decisivas de la competencia.Ah, y también quedó a un partido del bicampeonato mundial consecutivo, armando en el camino una candidatura impensada para el Balón de Oro de la temporada, cuyos candidatos serán anunciados oficialmente en estos días de agosto.“Argentina entregó la final”. “La final estaba arreglada para que la gane España”. “Inglaterra presionó a los argentinos de la selección que juegan en la Premier League”. Frases como esas se dijeron, escribieron y amplificaron por miles, especialmente en redes sociales, después de que la Roja venciera a la Albiceleste en la gran final del Mundial. Y todas comparten algo en común: son FALSAS.Y si alguien tiene dudas, debería leer lo que escribió Messi al respecto este miércoles: “Llegamos a la final y no pudiste estar. Quería ganarla para llevártela y mostrarte una nueva. No pude”.Y allí viene la confesión del 10, una que analistas y la gran mayoría de los aficionados argentinos entendieron sin siquiera necesitar las palabras del capitán:La frase la escribe un futbolista que jugó el torneo de fútbol más competitivo del mundo con 38 y 39 años (su cumpleaños fue justo durante el Mundial), y que muy cerca de las cuatro décadas de vida tuvo su Copa del Mundo con más minutos jugados, con 740 —por detrás quedaron los 693 de Brasil 2014 y los 690 de Qatar 2022— y que, aun así, se las ingenió para ser el principal goleador (ocho tantos) y asistidor (cuatro pases de gol) del equipo que finalmente se quedó con el subcampeonato.Messi simplemente dio todo lo que tenía. Fue goleador en los primeros partidos, asistidor en los últimos, y cuando llegó la final, sencillamente no podía más. Su físico, que desafió a la lógica con casi 40 años, no pudo ante una España que, para colmo, obliga al rival a un enorme desgaste de piernas con su fútbol de mucha posesión y altísima precisión.“No sé cómo seguir. Yo solo jugaba al fútbol y ahora tengo bastantes dudas de que vaya a seguir haciéndolo por mucho tiempo más”, escribió Leo Messi en la carta a su padre. “¿Por qué no aguantaste ese poquito más y terminábamos juntos?”.Esa frase final es quizás la llave con la que el delantero abrió las puertas a un retiro cercano. Messi sabe mejor que nadie que su tiempo en el terreno de juego se agota. Los aficionados no nos damos cuenta de ello, porque él lo disfraza con astucia, olfato y talento cada fin de semana, pero el físico es el termómetro que rige en su cabeza. Lo dijo él mismo repetidas veces, incluso una en noviembre, durante un foro empresarial en Miami:Esa fecha está solo en su cabeza. Messi ya adelantó que no jugaría otro Mundial, y su futuro con la selección argentina todavía está en el aire. Son millones los que le pidieron seguir hasta la Copa América 2028, pero esa decisión depende de varios factores, y no solo tienen que ver con el propio Lionel.O bueno, sí tienen que ver con Lionel, pero no ese Lionel.Scaloni, el arquitecto de la selección argentina campeona del mundo en 2022 y el técnico que mejor entendió a Messi en la Albiceleste, puso en seria duda su continuidad más allá de diciembre, cuando finaliza su contrato. En medio de la tristeza por la final perdida, el entrenador dejó en claro que al combinado nacional le tocará formar un nuevo grupo —tras la esperada partida de varios referentes— y que repetir este grupo campeón y subcampeón del mundo “difícilmente suceda”. La sola idea lo hizo quebrar en llanto en la conferencia de prensa tras perder ante España.¿Seguirá Messi si Scaloni no lo hace? Parece difícil.Messi tiene contrato hasta 2028 con el Inter Miami. Lo renovó a finales de 2025, pero, obviamente, dependerá del rosarino cumplirlo o colgar los botines. Por lo pronto, la MLS está a mitad de camino, con la temporada pautada para terminar recién en diciembre, y luego llegará un torneo corto en el primer semestre de 2027 para equiparar el calendario con el de las ligas más importantes del mundo (de agosto a junio).Esa primera temporada “a la europea” será la 2027/2028, y tendrá de manera consecutiva la Copa América 2028, que, a falta de confirmación, se jugaría nuevamente en Estados Unidos. ¿Será la despedida? ¿Querrá estirar su carrera hasta allí?Como fan del fútbol —y argentino también—, solo tengo una palabra para responder a esa última pregunta: ojalá.The-CNN-Wire™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.
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