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Hungary’s only nuclear plant on brink of shutdown as Europe heat wave threatens energy crisis

(CNN) — Europe’s brutal heat wave has already sparked record-breaking temperatures, deadly wildfires and mass evacuations. Now a new crisis looms: an energy shortage.

Hungarian Prime Minister Péter Magyar warned on Monday that the “hardest five days are ahead of us” as the country’s sole nuclear power station teeters on the verge of shutdown due to record-low water levels in parts of the Danube River.

Water from the Danube is used to cool the reactor core and other crucial components, preventing a meltdown in the facility, which produces nearly half of the country’s electricity. Even after a shutdown, the plant would continue to need large amounts of water to avert a nuclear accident.

“We are in uncharted territory,” Magyar said in a video address. “As water levels continue to recede, the possibility of shutting down the plant is still there.”

Later Monday, Magyar said “water management forecasts” for the coming days had become “slightly” more optimistic.

The expected closure of the Paks nuclear power plant for the first time since the facility came online 44 years ago risks a widespread energy crisis, he said.

In Romania, authorities are also attempting to divert water from parts of the Danube toward one of the country’s key nuclear power plants, notably by using controlled explosions.

Parts of the Danube, Europe’s second-largest river, which winds through 10 countries, have shrunk to unprecedented lows amid the record heat, including in Hungary and neighboring countries. Temperatures are expected to rise over the coming days, Magyar said, with “no meaningful amount of rain in sight to help increase water levels.”

The expected shutdown has laid bare the widening impacts of this summer’s succession of extreme heat waves in Europe, the fastest-warming continent in the world. Scientists say the heat waves have been made more intense by the human-driven climate crisis.

‘As critical as gas’

Across Europe, heat alerts have been issued for major cities and droughts are turning usually lush landscapes into dusty brown expanses, as wildfires spread to more nations following the devastating blazes in Spain, France and Portugal last month.

As well as fueling the fires scorching Europe’s land, the latest heatwaves have also put unprecedented pressure on the continent’s water sources – and the vital infrastructure that relies on them.

“Across Central and Eastern Europe, severe drought and heatwaves are demonstrating that water is as critical an energy commodity as gas or uranium,” Francesco Sassi, an assistant professor at University of Oslo specializing in energy security, posted on X.

Sassi said the “unprecedented” situation in Hungary was impacting the “backbone” of the country’s energy grid.

But the Paks plant is not the only nuclear site near the Danube.

In Romania, two nuclear reactors were forced to shut down last month due to low Danube water levels, prompting the country to declare a nationwide state of emergency due to a decline in electricity production. The two ⁠reactors have never been disconnected from the grid at the same time because of low water levels, Reuters said.

On Monday, Romanian naval forces carried out controlled explosions on the Danube’s Bala canal to divert water flow toward the country’s Cernavoda nuclear power plant, where the two reactions were shut down, Reuters added.

In Hungary, Magyar thanked the nation for reducing personal and commercial energy consumption amid the crisis, with the country’s energy supply stable as a result. Still, the next few days would be critical, he said Monday.

“It is a huge feat that our country needs at this moment,” he said.

Deaths in Greece

In Italy, 25 cities were put under a red alert on Monday as the fourth heat wave of the year hits, according to the country’s Health Ministry.

Meanwhile in Greece, two firefighting helicopters collided in midair over the weekend while battling a wildfire northwest of Athens.

One aircraft crashed to the ground, killing the two crew members on board, according to Greece’s Fire Service.

Britain, too, is in the throes of successive heat waves.

More than half of England and the entirety of Wales are officially in drought, with temperatures expected to spike again this week after a “very brief respite from the heat,” according to Britain’s Met Office.

Early Met Office statistics show that both England and Wales had their driest July in 190 years.

Alongside the Danube, other rivers are also suffering across the continent. Lake Brenets on the border between Switzerland and France has all but dried up as water levels have dropped in the Doubs River, which feeds it.

CNN has reached out to the International Atomic Energy Agency (IAEA) for comment.

The-CNN-Wire
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En un Brasil polarizado entre Lula y Flávio Bolsonaro, los partidos intentan formar alianzas pero triunfa la neutralidad

El cierre de la temporada de convenciones partidarias el 5 de agosto sirvió no solo para concluir el diseño de las candidaturas presidenciales, sino también para revelar un nuevo fenómeno que debe ser estudiado por la ciencia política brasileña. Por definición, los partidos políticos deberían tomar partido o posición en una disputa tan importante como la del futuro presidente del país, ya sea con candidaturas propias o apoyando a un nombre lanzado por otra agrupación. En 2026, sin embargo, lo que predominó fue lo opuesto: la neutralidad.A excepción del presidente Luiz Inácio Lula da Silva (del Partido de los Trabajadores), candidato a la reelección apoyado por otros seis partidos, todos de izquierda, ningún otro aspirante al Palacio del Planalto logró atraer a otra sigla. Con esto, todos los adversarios del petista disputarán la elección en listas puras; el último en anunciar el nombre del vicepresidente fue Flávio Bolsonaro (el Partido Liberal), quien eligió dentro del partido al diputado de Alagoas Alfredo Gaspar.El candidato del PL intentó, pero no logró reproducir la alianza que apoyó a su padre. En 2022, el entonces presidente Jair Bolsonaro contaba con el apoyo del PP (Partido Progresista) y Republicanos, que ahora prefirieron mantenerse neutrales, a pesar de la posibilidad de indicar el nombre de una mujer para competir por la vicepresidencia; en el primero, la opción era la senadora y exministra Tereza Cristina, y en el último está afiliada la expresidenta de la Caixa Econômica Federal Daniella Marques, muy cercana al exministro de Economía Paulo Guedes.La alianza de Lula vuelve a tener a Geraldo Alckmin (Partido Socialista Brasileño o PSB) como candidato a vicepresidente y suma siete partidos. Es la coalición más amplia que la izquierda brasileña ha formado al inicio de una disputa presidencial: nunca antes el PT, el PSB, el Partido Democrático Laborista (PDT), el Partido Socialismo y Libertad (PSOL), el Partido Comunista de Brasil (PC do B), el Partido Verde (PV) y Rede habían comenzado juntos una primera vuelta.En contrapartida, Lula no logró ir más allá del campo de la izquierda este año como lo hizo en 2022, cuando partidos más al centro e incluso exadversarios —empezando por Alckmin— se habían sumado a la alianza. Cuatro años atrás, el palanque también contaba con Solidariedade, Avante, Agir y PROS. Avante prefirió este año tener candidatura propia, con el escritor y psiquiatra Augusto Cury, autor de libros best-seller de ficción y autoayuda.Para quienes no están habituados a las articulaciones de la política brasileña, como el público extranjero, puede resultar extraño pensar en un candidato a presidente que tenga a una persona de otro partido en la fórmula. Pero en Brasil esto es casi una regla para ampliar la base de apoyo político e iniciar negociaciones para la composición de un futuro gobierno.Estas negociaciones ocurren no solo en las disputas mayoritarias —cargos de presidente, gobernador, alcalde y senador—, sino también en las proporcionales, sistema por el cual se eligen diputados federales, diputados estatales y concejales, también con miras a la construcción de un futuro gobierno de coalición.En 2017, sin embargo, un cambio en la legislación prohibió las coaliciones para los cargos del Legislativo en los tres niveles de gobierno (federal, estatal y municipal), para contener distorsiones que ocurrían frecuentemente en el pasado: en una alianza entre partidos de espectros políticos diferentes, por ejemplo, el elector elegía a un candidato a diputado más a la izquierda del partido A, pero ese voto ayudaba a elegir a un parlamentario de centro o incluso de derecha del partido B, y viceversa, debido a coaliciones que podían reunir hasta una docena o más de siglas.Fuera de eso, Brasil pasó a adoptar una cláusula de desempeño para que los partidos tengan acceso al financiamiento público de sus actividades, participación en el horario de propaganda gratuita en radio y televisión, además de asegurar el derecho a ser invitados a debates en esos medios de comunicación.Como las bancadas federales son el criterio para esta barrera, nada más justo que cada sigla dispute espacio de forma individual, y no en coalición. La excepción es si dos o más partidos deciden formar una federación, con una duración mínima de cuatro años (dos ciclos electorales). Siglas con riesgo de extinción o de no superar la barrera legal adoptaron esta estrategia de supervivencia.De los diez partidos y federaciones más grandes de Brasil, solo tres tendrán candidatos propios a la presidencia y dos se aliaron con Lula. Los otros cinco prefirieron la neutralidad. En esta lista están União Brasil y PP, federación con casi 100 parlamentarios, Republicanos, MDB, Podemos y la federación PSDB-Cidadania.Todos estos partidos lanzaron candidatura propia a la presidencia o participaron en una coalición de este tipo, en medio de la polarización entre Lula y Bolsonaro. Con la tendencia de repetirse el escenario, ahora entre el petista y el hijo del expresidente, los partidos prefirieron el pragmatismo de fortalecer las bancadas en el Congreso a arriesgarse contra los dos polos políticos. En una disputa reñida, comprometerse temprano con uno de los lados significa apostar por quien puede perder — mientras que no comprometerse preserva el poder de negociación.Es necesario considerar también el historial de los partidos en Brasil. Muchas de estas siglas tienen divisiones internas: los políticos de los estados del centro-sur del país son más conservadores, mientras que los de la región Nordeste tienen mayor proximidad con los petistas. Arbitrar estas divergencias es más costoso para los dirigentes nacionales que simplemente liberar a los correligionarios para apoyar al candidato presidencial que sea más popular en sus reductos.En la campaña, la neutralidad también trae otro efecto beneficioso para Lula en comparación con los adversarios: solo cuatro candidaturas tendrán derecho a participar en la propaganda electoral. El petista se quedó con la mayor porción del tiempo, seguido por Flávio Bolsonaro, Ronaldo Caiado (PSD) y Augusto Cury.Aquí cabe otra explicación para el lector fuera de Brasil, sobre un mecanismo poco común en otros presidencialismos de la región. Las enmiendas parlamentarias son porciones del Presupuesto federal cuya destinación es definida individualmente por diputados y senadores. Buena parte de ellas es de ejecución obligatoria — el llamado presupuesto impositivo, creado justamente para quitarle al presidente el poder de liberar o retener esos recursos según la lealtad del parlamentario.En la práctica, cada congresista lleva hoy una cartera propia de dinero público para obras y alcaldías de su base electoral. El presupuesto de 2026 reserva cerca de R$ 61.000 millones (aproximadamente US$ 11.938 millones) para ese gasto, de los cuales R$ 37,8 mil millones (aproximadamente US$ 7.400 millones) son impositivos.Fue este engranaje el que transformó a la bancada, y no al ministerio, en el activo más valioso de la política brasileña — y que invirtió la aritmética de las alianzas. Un partido grande y sin compromiso presidencial negocia con quien gane; un partido grande dentro de una fórmula derrotada corre el riesgo de quedar cuatro años en el ostracismo.La campaña que comienza ahora será, por eso, más polarizada que la de 2022. Pero la cuenta política más dura no se paga en octubre. Se paga en 2027, cuando el presidente electo abra la primera negociación con un Congreso que pasó toda la elección sin deberle nada.The-CNN-Wire™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.
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