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Former Bishop Miege president deemed ‘unsuitable’ for church employment after investigation

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    ROELAND PARK, Kansas (KMBC) — The former president of Bishop Miege High School, who has been at the center of an investigation for more than a year, has been deemed “unsuitable for ecclesiastical employment” by the Archdiocese of Kansas City in Kansas.

Following an independent investigation, Archbishop Shawn McKnight announced Thursday that Phil Baniewicz, the former leader of the Catholic high school, is not suitable for ecclesiastical employment, appointment, volunteer service or ministry involving minors within the Archdiocese of Kansas City in Kansas.

“The protection of minors and persons in vulnerable situations is fundamental to the mission of our church,” McKnight said in a news release. “As believers and followers of Jesus Christ, we have a sacred responsibility to safeguard the innate human dignity of every person and to hold one another, especially those who exercise authority and power in the Church, to the high moral standards of our faith.”

Baniewicz was placed on administrative leave from his role at Bishop Miege in June 2025 and officially let go a few months later.

He was restricted from all ministry shortly after being placed on administrative leave due to allegations of inappropriate behavior with a minor, the archdiocese said at the time.

The archdiocese conducted an independent investigation into Baniewicz’s conduct, examining 16 allegations spanning from 1985 to 2025. Over the course of those decades, he worked as a youth minister in Arizona, a senior officer of Life Teen, president of Maur Hill Mount Academy and president of Bishop Miege.

During the investigation, 68 people were interviewed, reports were analyzed and authorities were consulted. Most of the people interviewed were not evidently connected but had “a substantial consistency” in their accounts of Baniewicz’s conduct.

“The investigation disclosed serious concerns regarding Mr. Baniewicz’s conduct and determined a consistent pattern of imprudent professional conduct, repeated failures to maintain appropriate ministerial and professional boundaries with minors, deficient safeguarding practices and conduct incompatible with the standards expected of those entrusted with ecclesiastical service involving children and vulnerable people,” the news release said.

Because of that pattern, the archdiocese decided action needed to be taken, leading to the ministerial restrictions imposed upon him.

Baniewicz was interviewed and submitted a written statement during the investigation, the archdiocese said. What he said or wrote was not disclosed.

The archdiocese said Baniewicz’s current safety plan will remain in place, which in June 2025 was described as his agreement not to contact anyone “known to have made an accusation of abuse or misconduct against him, or who may be a witness known to him.”

No criminal charges have been filed.

The archdiocese advises anyone who would like to report misconduct involving a church volunteer, employee, or religious or clergy member to first contact authorities and then call or text the archdiocese’s confidential line at 913-276-8703 or report it online.

Please note: This story was provided to CNN Wire by an affiliate and does not contain original CNN reporting. This content carries a strict local market embargo. If you share the same market as the contributor of this article, you may not use it on any platform.

Tres claves de la cumbre antidrogas en Buenos Aires: elogios entre EE.UU. y México, cooperación regional y hermetismo

La ciudad de Buenos Aires, capital de Argentina, se convirtió esta semana en el escenario de un encuentro entre funcionarios de Seguridad y responsables de la lucha contra el narcotráfico de todo el mundo que tuvo lugar en medio de un fuerte hermetismo.La 40° Conferencia Internacional para el Control de Drogas (IDEC), organizada en conjunto por el Gobierno de Argentina y la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), reunió autoridades de 110 países y más de 535 participantes que durante tres días discutieron estrategias para enfrentar a organizaciones criminales transnacionales, según el comunicado de IDEC. Más allá de los temas técnicos que dominaron el encuentro, hubo tres claves que marcaron la conferencia.“Un socio de confianza y un buen amigo de los Estados Unidos”. La frase es de Terrance Cole, director de la DEA, y fue uno de los gestos políticos más visibles de la IDEC.Con esas palabras, sintetizó la buena relación que existe con Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de México. El encuentro se produjo en un momento especialmente sensible en la relación entre Washington y México en materia de seguridad, con el gobierno de Donald Trump presionando a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, para que intensifique sus acciones contra los carteles y el tráfico de drogas hacia Estados Unidos.De hecho, la participación de García Harfuch estuvo en duda hasta último momento, pero fue Sheinbaum quien confirmó que después de consultarlo con su equipo había decidido que el funcionario viajara para exponer ante la DEA los resultados de casi dos años de trabajo contra el narcotráfico.A las intenciones del Gobierno de Trump de extender la lucha contra el tráfico de droga al territorio de distintas naciones latinoamericanas, el Gobierno de Sheinbaum ha sido claro en manifestar que puede existir cooperación con Estados Unidos, pero protegiendo la soberanía nacional. “Hemos comprobado que fortalecer nuestras capacidades nacionales no es suficiente frente a organizaciones transnacionales. Es por eso que México ha fortalecido y quiere continuar fortaleciendo su cooperación internacional, respetando la soberanía de cada nación”, dijo García Harfuch en su discurso en la IDEC.En ese contexto, la presencia del secretario de Seguridad en Buenos Aires y su encuentro con Cole funcionaron como una señal de acercamiento entre dos de los principales actores del combate contra la droga en la región. Más allá de los discursos públicos, ambos funcionarios dejaron la imagen de una relación de cooperación, con énfasis en el intercambio de información y el trabajo conjunto, como ejes de una alianza que busca reforzarse.A los elogios de Cole hacia México, se sumaron los dirigidos hacia Argentina. “Quiero que los argentinos sepan que son un modelo para la región. Vamos a seguir trayendo recursos, invirtiendo en tecnología, apoyando operaciones, esto es una sociedad”, afirmó sobre el futuro de la relación de la DEA con el país coanfitrión.El lema de la conferencia este año fue “Justicia, a través de la fortaleza y la unidad”, una frase que resume uno de sus principales objetivos: destacar la necesidad de una cooperación internacional cada vez mayor para enfrentar el crimen organizado trasnacional, el narcoterrorismo, el tráfico humano y el blanqueo de dinero internacional, ante organizaciones criminales que trabajan sin fronteras. En ese escenario, la IDEC funcionó como un espacio reservado para discutir, puertas adentro y hasta con reuniones bilaterales, cómo hacer más efectiva esa colaboración.“La amenaza es real”, dijo Peter Lamelas, embajador de Estados Unidos en Argentina, al advertir que las organizaciones criminales transnacionales “se mueven rápido”, son despiadadas, aprovechan las fronteras, las nuevas tecnologías y las debilidades de los Estados. “Amenazan a las familias de todo el mundo y socavan el Estado de derecho”, sostuvo Lamelas, antes de remarcar: “Ningún país es inmune ni puede luchar esta batalla solo. Tenemos que trabajar en conjunto, desarticular las organizaciones, desmantelar las redes y obtener resultados”.Para Cole, la magnitud de la convocatoria, a la que definió como “una de las mayores en estos 40 años”, mostró el gran compromiso de los países participantes para discutir las rutas del narcotráfico, el tráfico de personas y otros asuntos vinculados a la seguridad nacional.Los tres días que duró el encuentro se desarrollaron a puertas cerradas, en el salón de convenciones de un hotel del barrio de Retiro en la capital argentina, sin acceso para los medios de comunicación.No hubo una exposición detallada de las estrategias discutidas ni anuncios públicos sobre operaciones específicas. El carácter de la IDEC fue esencialmente técnico: participaron especialistas y responsables de seguridad de todo el mundo para intercambiar información de inteligencia, sostener debates estratégicos y reuniones bilaterales, analizar nuevas modalidades del crimen organizado y discutir modos de cooperación. Ese formato explica en parte el hermetismo que rodeó a la conferencia.El fuerte operativo de seguridad y el despliegue de agentes en las inmediaciones del hotel, para garantizar la seguridad de los funcionarios que participaron de la conferencia, también reflejó el carácter reservado del encuentro. A pesar del alto perfil y el nivel de los funcionarios que llegaron a Buenos Aires, el resultado fue un encuentro de baja exposición pública: mientras afuera se conocieron algunos de los mensajes políticos, las discusiones más sensibles quedaron puertas adentro.The-CNN-Wire™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.
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