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EE.UU. se metió varias veces en la campaña entre Bolsonaro y Lula en Brasil. Ahora sube su apuesta con la “Doctrina Donroe”

Las elecciones brasileñas tienen reglas para casi todo, incluso para el momento en que un candidato está autorizado a realizar la actividad más básica de una campaña: pedir el voto al elector. A partir de este domingo, 16 de agosto, los más de 20.000 aspirantes a un cargo este año finalmente comenzarán a hacer lo que está implícito, en algunos casos, desde el año pasado.

Y justamente cinco días antes del inicio oficial de la campaña de 2026, una publicación en redes sociales realizada por el Departamento de Estado de EE.UU. arrojó luz sobre uno de los mayores puntos de atención entre los aliados del presidente Luiz Inácio Lula da Silva (PT) y dentro de las instituciones involucradas en este proceso político, en especial la Justicia Electoral.

El video publicado por el organismo comandado por el secretario Marco Rubio dura cerca de cinco minutos y hace un rescate de la Doctrina Monroe, formulada en 1823 en un proceso de oposición a la recolonización de territorios en las Américas que habían sido controlados antes por las metrópolis europeas.

La pieza avanza a lo largo del tiempo y pasa por episodios como la crisis de los misiles en Cuba, en los años 1960, las intervenciones de la era Reagan en países de América Central y la reciente captura de Nicolás Maduro en enero. Al final, la frase con múltiples destinatarios implícitos: el dominio de Estados Unidos en el Hemisferio Occidental “nunca más será cuestionado”.

Para integrantes del Gobierno brasileño, fue el gesto más claro de que EE.UU., bajo el gobierno de Donald Trump, no permanecerá pasivo ante el proceso electoral de este año. Por tratarse de un presidente candidato a la reelección, Lula aprovecha cada roce entre los dos países para reforzar el discurso de campaña por la soberanía nacional, pero los actos van más allá de la retórica.

Esta semana, con cerca de un mes de vigencia de aranceles del 25% sobre productos brasileños importados por EE.UU., Brasil decidió abrir un proceso de reciprocidad con base en una legislación aprobada hace pocos años por el Congreso y nunca utilizada. Para sectores privados, es una señal más de que los objetivos políticos estarían por delante del pragmatismo en las negociaciones con la mayor potencia mundial.

Como bien señaló la analista internacional de CNN Brasil Fernanda Magnotta, el video y ese rescate de la Doctrina Monroe consolidan dos puntos fundamentales: después de décadas relegada a un segundo plano en la política exterior de EE.UU., lo que llevó a una mayor influencia y ocupación de espacio de China en América Latina, la región vuelve a tener prioridad para el Departamento de Estado, y el medio para ello es ostensiblemente la táctica de la presión sobre los países.

El video publicado por el Departamento de Estado no puede ser visto de forma aislada, así como las interpretaciones dadas por el Gobierno: se trata de un capítulo de una secuencia de actos que desgastaron la relación bilateral, sobre todo, por divergencias político-ideológicas y contaminaron los protocolos diplomáticos que deberían estar guiados por intereses de Estado, y no por los objetivos a corto plazo del gobierno de turno.

A principios de mes, el 3 de agosto, Washington revocó la visa de la embajadora de Brasil en Estados Unidos, Maria Luiza Viotti, quien sirve en la representación diplomática desde 2023. El nombre de la diplomática llegó a ser señalado tras la elección de Lula, un año antes, como una opción para la inédita nominación de una mujer como ministra de Relaciones Exteriores – y el elegido fue Mauro Vieira, actual canciller brasileño.

A continuación, el día 7, la mayoría del Senado confirmó a Daniel Perez – un diputado estatal de Florida cercano a Marco Rubio – como embajador de EE.UU. en Brasil, por 51 votos contra 47. Sería una medida meramente formal, de no ser por un detalle: el agrément, la conformidad previa del país que va a recibir al representante diplomático, no fue concedido por Brasil. Desde que Trump asumió nuevamente la Casa Blanca, la embajada estadounidense ha estado dirigida por un encargado de negocios.

La queja oficial del Itamaraty y del Gobierno de Lula es que el agrément “aún se encuentra en análisis” y que es una ruptura de protocolo nombrar a un embajador aun así – es decir, sin el consentimiento del país en el que el diplomático va a actuar. Para el Departamento de Estado, revocar la visa de Maria Luiza Viotti fue una cuestión de reciprocidad.

Todo este embrollo diplomático tiene como telón de fondo la desconfianza del Gobierno de Lula, que considera que el Departamento de Estado quiere cuestionar el funcionamiento del sistema electoral brasileño, como ocurre dentro de EE.UU. con el incentivo del propio Trump, que aún cuestiona la derrota sufrida ante Joe Biden.

Ocurre que, a diferencia de EE.UU., donde cada estado tiene su propia legislación y autonomía para conducir el escrutinio de los votos y es un colegio electoral el que elige al presidente, en Brasil el sistema está centralizado en la Justicia Electoral y estandarizado en todo el territorio nacional.

Además, hace 30 años el país adoptó el uso de la urna electrónica y, actualmente, más de 500.000 equipos son distribuidos por el país en los días previos a la votación, para que más de 158 millones de electores voten de forma simultánea, a lo largo del primer y del último domingo de octubre, en caso de segunda vuelta. En cuestión de horas tras el cierre de las secciones electorales, Brasil y el mundo conocen el resultado oficial – en 2022, la victoria de Lula sobre Jair Bolsonaro fue anunciada a las 19:57 del 30 de octubre de ese año, menos de tres horas después de concluida la votación.

Las señales de alerta no se restringen al Gobierno de Lula y a sus aliados políticos, sino también a parte de los integrantes de la Justicia Electoral, compuesta tanto por ministros indicados por el actual presidente como por nombres del Supremo Tribunal Federal que llegaron a la Corte durante el gobierno de Bolsonaro.

Y todo esto ocurre semanas después de que otro aliado de Trump, el presidente de Argentina, Javier Milei, iniciara una serie de insultos contra Lula – primero en territorio brasileño, en la convención del PL que consagró a Flávio Bolsonaro como candidato al Palacio del Planalto, y continuó en entrevistas ya del lado argentino de la frontera. El punto álgido de esta tensión fue que Brasil rebajó la relación diplomática: el embajador brasileño no tiene fecha para volver a Buenos Aires, mientras que el diplomático argentino dejó Brasilia a pedido del gobierno Lula.

Este domingo, Lula, Flávio y los principales candidatos a presidente comenzarán a pedir votos en lugares simbólicos para sus trayectorias políticas y sus campos ideológicos. El petista estará en el estadio en el que ganó visibilidad nacional como sindicalista, mientras que el candidato del PL hará un mitin en Copacabana, lugar donde Bolsonaro reunió a miles de simpatizantes cuando era presidente.

Aunque inicien esta carrera por el voto con ese regreso a los orígenes, a lo largo de los próximos 50 días ambos candidatos mantendrán los ojos igualmente atentos a los efectos de la reinterpretación de Trump y Rubio de la Doctrina Monroe.

The-CNN-Wire
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Trump pide a la Corte Suprema que le permita construir el salón de baile por motivos de seguridad nacional

El presidente Donald Trump le pidió a la Corte Suprema que le permitiera construir el salón de baile en la Casa Blanca, argumentando amenazas previas contra su vida, necesidades de seguridad nacional y valores arquitectónicos.La solicitud de emergencia presentada el viernes llega después de que tribunales inferiores fallaran reiteradamente que Trump necesitaba la aprobación del Congreso antes de seguir adelante con el proyecto de US$ 400 millones. La presentación también incluye nuevas representaciones del salón de baile que muestran cambios de estilo, incluida la incorporación de al menos dos grandes sellos presidenciales dorados en el exterior del edificio.La última reprimenda se produjo la semana pasada, cuando un tribunal de apelaciones en Washington dijo que el presidente no tenía autoridad para impulsar unilateralmente el salón de baile planeado y le ordenó detener las obras en el lugar donde se encontraba el antiguo Ala Este hasta que los legisladores dieran su aprobación. Sin embargo, el tribunal suspendió durante 14 días la aplicación de su decisión para dar a Trump tiempo de apelar ante los jueces.El secretario general del Departamento de Justicia, John Sauer, argumentó en la presentación ante la Corte Suprema que la construcción en el Ala Este era “absolutamente necesaria” para la seguridad del presidente, y señaló los intentos contra la vida de Trump en los últimos años.“El presidente de Estados Unidos no es un inquilino, sino el único jefe electo del Poder Ejecutivo, y el Congreso le ha autorizado a renovar, asegurar y proteger la Casa Blanca y sus terrenos, como se ha permitido hacer a otros presidentes, sin excepción”, escribió Sauer. “La orden judicial es un exceso de autoridad judicial que va más allá de la jurisdicción adecuada de los tribunales federales”.Es la primera vez que uno de los proyectos impulsados personalmente por Trump llega ante la Corte Suprema. En los últimos meses, tribunales inferiores que han examinado una larga lista de casos que cuestionan sus planes para transformar Washington han visto con escepticismo sus argumentos para defender su enfoque o han emitido fallos que han frustrado sus iniciativas.En el caso del salón de baile, el Tribunal de Apelaciones del Circuito de Washington estuvo de acuerdo el 7 de agosto con el fallo de un juez federal que ordenó a Trump detener las obras de las partes del salón de baile que están por encima del nivel del suelo. Ambas decisiones permitieron que continuara la construcción de un búnker altamente sofisticado debajo del salón de baile.“La decisión de construir o no un enorme salón de baile corresponde al Congreso y no es un asunto que el Poder Ejecutivo pueda resolver por sí mismo”, dijo el Circuito de Washington en su fallo de 2-1.El caso fue presentado el año pasado por el National Trust for Historic Preservation, la principal organización del país dedicada a la preservación histórica.“El National Trust ha demostrado de manera convincente que el Congreso no ha cedido al Poder Ejecutivo una autoridad sin restricciones para rediseñar, remodelar y reconstruir de manera drástica la Casa Blanca —la Casa del Pueblo— para adaptarla a los deseos de un presidente en particular”, concluyó el tribunal de apelaciones.El grupo de preservación tiene hasta el mediodía del martes para responder a la petición de Trump ante el máximo tribunal.El Gobierno de Trump argumentó el viernes que la excepción que hicieron los tribunales inferiores para permitir que continuara la construcción del búnker de seguridad no era suficiente y dijo que la orden “amenaza la seguridad y protección del presidente”.“Toda la estructura del salón de baile está diseñada para proteger la instalación militar que se encuentra debajo”, escribió Sauer. “Detener el proyecto retrasará esta construcción vital, lo que hará que este presidente —objetivo de reiterados intentos de asesinato— esté mucho menos seguro y pondrá en riesgo la seguridad de futuros presidentes”.La construcción del salón de baile por encima del nivel del suelo comenzó en primavera y ha avanzado considerablemente. Las imágenes publicadas por Trump a principios de agosto muestran varios niveles de columnas de concreto y barras de refuerzo metálicas en medio de una cantidad considerable de equipos de construcción, incluida una grúa torre.El presidente ha participado personalmente en los detalles del salón de baile, desde los planos hasta la selección del mármol. El proyecto tiene un tamaño estimado de aproximadamente 89.000 pies cuadrados (8.268 metros cuadrados), según el arquitecto principal, Shalom Baranes. En comparación, la estructura principal de la Casa Blanca, la Mansión Ejecutiva, tiene apenas 55.000 pies cuadrados (5.110 metros cuadrados).Trump ha sostenido que el proyecto no está sujeto a ningún tipo de supervisión y que debería poder continuar con las obras sin un escrutinio significativo.El Gobierno dijo el viernes que “el Congreso otorgó al presidente la facultad de realizar ‘modificaciones’ y ‘mejoras’ en la Casa Blanca ‘según determine el presidente’”.Trump ha dicho que el proyecto estará terminado en el verano de 2028, un calendario acelerado que permitiría completarlo meses antes de que deje el cargo.Su Gobierno argumentó ante la Corte Suprema que congelar la construcción en esta etapa “crearía un verdadero circuito de obstáculos para el Servicio Secreto y pondría aún más en peligro la seguridad”.“La superestructura de concreto y acero, parcialmente terminada y de 70 pies de altura, ‘no puede quedar prácticamente abandonada en este momento’ sin sufrir enormes retrasos que comprometerían fundamentalmente la integridad de todo lo que se ha construido hasta ahora”, dijo Sauer. Agregó que también existiría un “importante riesgo de seguridad” si la estructura quedara con una estabilidad o resistencia inadecuadas para soportar por sí sola el viento y cargas pesadas.Las nuevas representaciones del salón de baile entregadas a la Corte Suprema incluyen nuevos detalles, entre ellos la incorporación de al menos dos grandes sellos presidenciales dorados.Una fuente familiarizada con el proceso de aprobación de edificios históricos en Washington dijo que esto debería hacer que el proyecto tenga que presentarse ante la Comisión de Bellas Artes y la Comisión Nacional de Planificación de la Capital, las agencias federales que supervisan la planificación de espacios federales en Washington.“El exterior de la Casa Blanca ha representado durante mucho tiempo una estética sobria de sencillez republicana, no una exhibición opulenta”, dijo la fuente. “La incorporación de los grandes y llamativos sellos dorados choca con esa tradición”.La presentación del viernes también dijo que el diseño del salón de baile se inspiró en la Corte Suprema “y, en particular, en sus magníficas columnas corintias, consideradas el orden de columnas de mayor categoría en la arquitectura”.Las columnas, elaboradas con “piedra caliza de Indiana de la más alta calidad” que fue enviada a Italia, “están siendo talladas por algunos de los mejores artistas del mundo”, dijo Sauer.“La entrega y la instalación comenzarán próximamente”, añadió.Esta historia fue actualizada con información adicional.The-CNN-Wire™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. 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