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A new college football season brings CFP tweaks, new rules and jersey patches among the changes

A new college football season brings plenty of hopes, discussion and changes. Here are the most notable offseason developments to know about before the games begin:

Tweaks to the College Football Playoff

This happened in the dead of winter so in case you missed it: The CFP reiterated that automatic bids will go to the champions of the Power Four conferences — the Big Ten, SEC, ACC and Big 12.

The CFP’s highest-ranked team in the Group of Six will also get a spot, whether it’s a conference champion or not. Group of Six, you say? Yes! The Group of Five is now a plus one with the relaunched Pac-12 joining the American, Conference USA, Mid-American Conference, Mountain West and Sun Belt.

From there, the next seven-highest ranked teams, regardless of conference, will fill out the rest of the 12-team bracket.

But Notre Dame!

Another tweak to the 12-team CFP bracket: If Notre Dame finishes the season ranked in the top 12 by the CFP it will automatically secure a playoff berth.

It’s a more straightforward approach than last year, when Notre Dame fell short of the playoff despite being ranked No. 11 by the committee. Instead, Tulane and James Madison earned the final two spots as two of the five highest-ranked conference champions.

One last thing about the CFP: Discussions continue over whether to expand to 16 or even 24 teams.

A lighter consequence for targeting

Rule changes are to be expected in any offseason, and this year targeting was the headliner.

In 2026, a player’s first targeting offense will no longer impact their availability for the next game. If a player is disqualified for targeting a second time during the season, they will be held out for the first half of the following game. A third offense calls for a next-game suspension.

Conferences can initiate an appeals process after a player’s second offense, which would call for a video review facilitated by the NCAA national coordinator of football officials. If the appeal is successful, the player will be able to play the full game.

One of the more notable targeting penalties last season was on Miami DB Xavier Lucas in the fourth quarter of the Fiesta Bowl, causing Lucas to sit out for the first half of the national championship game loss to Indiana.

Another rule change fans will notice: Offensive pass interference is now a 10-yard penalty instead of 15.

A new scoring opportunity

Another rule change this offseason will allow teams to attempt a field goal after a fair catch. The kicker can choose to drop kick from where the returner caught the ball, or they can use a holder with no tee. Some fans may recall a recent NFL version, when Chargers kicker Cameron Dicker hit a 57-yarder before halftime against Denver in December 2024.

Do not adjust your sets

The NCAA cleared the way for schools to land new revenue by placing sponsored jersey patches on uniforms as of Aug. 1 and, boy, there are going to be a lot of those.

Ohio State and Notre Dame alone reportedly have patch deals worth a combined $30 million, but there are so many others — Tyson Foods (Arkansas), Axle Logistics (Tenneseee), SRM Concrete (Vanderbilt), Ripple XRP cryptocurrency (Kansas), even the Palmetto State Armory (The Citadel).

And while the NCAA approved on-field commercial logos for the 2024 season, the volume is picking up. Progressive insurance recently struck a deal to have its logo on the playing field of 13 different schools, including Oregon, Ole Miss, Texas Tech, Georgia, USC and Colorado.

Two newcomers

Sacramento State and North Dakota State are the latest additions to the Bowl Subdivision, bumping its membership to 138 teams. The moves became official on July 1, with Sacramento State being the newest MAC member, and North Dakota State’s juggernaut FCS program joining the Mountain West.

Both teams will be eligible for bowl games immediately if they finish with at least six wins and can help fill one of their conference’s bowl slots.

Plenty of new coaches

Of the 138 FBS teams, 34 have new coaches.

The SEC led the way with six new coaches, and the American has five. The Big 12 and Big Ten each added four coaches. Three new coaches were added to the MAC, the ACC, the Sun Belt and the reconstructed Pac-12. The Mountain West, Conference USA and FBS independent UConn each hired a new coach.

Some major hires include former Penn State coach James Franklin, who was picked up by Virginia Tech after being fired midseason. Penn State hired Iowa State’s Matt Campbell as Franklin’s successor. Lane Kiffin left Ole Miss for LSU before the Rebels’ playoff run, and Ole Miss promoted Pete Golding from within. Oregon’s defensive and offensive coordinators left the Ducks (Tosh Lupoi headed to Cal and Will Stein to Kentucky).

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Las vacunas contra el cáncer podrían transformar el tratamiento y la prevención, pero la desinformación amenaza su potencial

Por primera vez, una vacuna de ARNm contra el cáncer ha tenido éxito en un ensayo clínico en fase avanzada, un avance significativo que podría transformar la manera en que se trata el cáncer. El 19 de agosto de 2026, Moderna y Merck anunciaron que su vacuna personalizada, intismeran autogene, logró reducir la recurrencia del melanoma, un cáncer de piel, al combinarse con el medicamento de inmunoterapia Keytruda. Aunque estos resultados podrían abrir la puerta a una ola de vacunas contra el cáncer, la desinformación sobre la tecnología de ARNm que circula desde la pandemia podría frenar su impulso antes de que llegue a los pacientes.El progreso hacia el desarrollo de vacunas para tratar el cáncer lleva años gestándose. Desde principios de la década de 2000, se han realizado más de 120 ensayos clínicos prometedores que evalúan el uso de vacunas de ARNm para tratar varios tipos de cáncer, como el melanoma y los cánceres cerebral, de mama, de pulmón y de próstata.Al mismo tiempo, la desinformación sobre el llamado cáncer turbo comenzó a propagarse ampliamente en las redes sociales, y los principales medios de comunicación informaron por primera vez sobre ello a finales de 2022. El cáncer turbo se refiere a la afirmación falsa de que las vacunas de ARNm contra el covid-19 causan cánceres inusualmente agresivos.Como investigador de comunicación en salud que monitorea las conversaciones en internet relacionadas con el cáncer, he visto la rapidez con la que puede propagarse la nueva desinformación y el impacto que puede tener en las decisiones de salud de las personas. En el caso de las vacunas de ARNm contra el cáncer, esta narrativa falsa podría socavar la confianza pública en una herramienta importante que podría ayudar a prevenir o tratar el cáncer en el futuro.La mayoría de las personas probablemente oyó hablar por primera vez de la tecnología de ARNm a través de las vacunas contra el covid-19, pero los científicos llevan décadas estudiándola.Las vacunas de ARNm funcionan mediante la transmisión de instrucciones que inducen a las células del cuerpo a producir proteínas específicas. Este proceso enseña al sistema inmunitario a reconocer y atacar esas proteínas. En la investigación del cáncer, los científicos pueden diseñar vacunas muy específicas que entrenan al sistema inmunitario para detectar células tumorales y eliminarlas con mayor eficacia sin dañar las células sanas.Un ejemplo de este potencial proviene de estudios sobre el glioblastoma, un tumor cerebral agresivo con pocos tratamientos eficaces. Los investigadores han descubierto que una vacuna personalizada de ARNm puede activar rápidamente el sistema inmunitario de las personas contra este tipo de cáncer cerebral y mejorar la supervivencia.Cada vez hay más pruebas de que las vacunas de ARNm pueden transformar la manera en que los investigadores aprovechan el sistema inmunitario para tratar el cáncer. Sin embargo, incluso los avances médicos más prometedores solo pueden mejorar la salud si las personas están dispuestas a utilizarlos.“Cáncer turbo” es un término que suelen utilizar los activistas antivacunas, quienes afirman —sin pruebas creíbles— que las vacunas de ARNm contra el covid-19 están causando cánceres inusualmente agresivos.Esta narrativa imprecisa se ha filtrado en las noticias de los medios tradicionales. En septiembre de 2025, un controvertido cardiólogo británico afirmó que la vacuna contra el covid-19 contribuyó a los recientes diagnósticos de cáncer en la familia real, lo que generó una reacción negativa inmediata de la comunidad médica. Aunque es poco común, algunas figuras públicas y profesionales de la salud han afirmado que las vacunas podrían causar cáncer pese a las abundantes pruebas que contradicen esa afirmación, a menudo mediante una interpretación errónea o una tergiversación de estudios.La desinformación sobre la salud puede describirse como afirmaciones falsas o engañosas relacionadas con la salud que se comparten con el público y que no están respaldadas por evidencia científica, se basan en historias personales no verificadas o son opiniones presentadas como hechos. Por ejemplo, al hacer un seguimiento de las conversaciones sobre la vacuna contra el VPH en las plataformas de redes sociales, mi equipo y yo descubrimos que los temores sobre su seguridad, la desconfianza hacia las autoridades y las afirmaciones conspirativas estaban muy extendidos en internet.La desinformación sobre las vacunas se aceleró durante la pandemia de covid-19, lo que causó lo que los investigadores denominan una infodemia: la rápida propagación de información sobre la salud, tanto verdadera como falsa, durante una crisis de salud pública. La infodemia de covid-19 dificultó que las personas encontraran orientación confiable e influyó en las actitudes del público hacia las vacunas.El “cáncer turbo” refleja muchos de los mismos patrones y narrativas que la infodemia de covid-19.En un estudio de escucha social, que consiste en monitorear sistemáticamente las conversaciones en internet sobre distintos temas, mi equipo y yo observamos innumerables publicaciones sobre el cáncer turbo desde julio de 2023 hasta principios de 2026. Muchas publicaciones se basan en anécdotas emocionalmente convincentes, interpretaciones erróneas de estudios con animales, el uso indebido de informes sobre eventos adversos y mitos reciclados según los cuales las vacunas alteran el ADN humano. Algunas publicaciones también vinculan el aumento de las tasas de cáncer entre los adultos más jóvenes con la vacuna contra el covid-19. Sin embargo, estudios de grandes poblaciones no han hallado un mayor riesgo de cáncer después de la vacunación.Ninguna de estas afirmaciones sobre el cáncer turbo está respaldada por evidencia confiable. Pero en las redes sociales, la repetición, las historias personales y un lenguaje que suena científico pueden hacer que la desinformación parezca legítima y ayudar a que se propague rápidamente.A primera vista, afirmaciones extravagantes como la del cáncer turbo pueden parecer fáciles de descartar. Sin embargo, las investigaciones muestran que pueden tener consecuencias en el mundo real, y la desinformación relacionada con el cáncer puede ser especialmente grave.La información inexacta sobre el tratamiento del cáncer es común en internet, y los investigadores han demostrado que influye en las decisiones de los pacientes. Cuando los pacientes recurren a métodos no comprobados en lugar de las terapias recomendadas, su riesgo de muerte puede aumentar considerablemente.Los profesionales clínicos ya observan los efectos de la desinformación en la atención habitual. Los oncólogos afirman que tienen que abordar mitos o información engañosa que los pacientes han encontrado, aunque los investigadores aún desconocen qué tan frecuentes son estas conversaciones en la atención oncológica.La tecnología de ARNm está entrando en una fase decisiva de su desarrollo. El progreso científico se está acelerando, pero la comprensión del público no ha avanzado al mismo ritmo. La exposición reiterada a afirmaciones engañosas puede erosionar con el tiempo la confianza en la tecnología de ARNm, lo que incrementa la probabilidad de que algunos pacientes rechacen las terapias de ARNm en el futuro.Si narrativas engañosas como la del cáncer turbo siguen propagándose, podrían complicar el futuro despliegue de las vacunas de ARNm y limitar sus beneficios para salvar vidas.Una vez que la desinformación se arraiga en la percepción del público, puede ser difícil cambiar su rumbo.Las investigaciones han demostrado sistemáticamente que una comunicación proactiva, transparente y persuasiva puede contrarrestar la desinformación. También muestran que, una vez perdida, la confianza es difícil de recuperar.Las innovaciones médicas pueden salvar vidas, pero solo si la comunicación se mantiene al día. Esto implica monitorear las tendencias emergentes de desinformación en las redes sociales, abordar las inquietudes de manera temprana, dotar a los profesionales clínicos de herramientas para mantener conversaciones eficaces con los pacientes y diseñar mensajes de salud pública que fomenten la comprensión de las nuevas tecnologías médicas antes de que se introduzcan ampliamente en la práctica clínica.La innovación científica por sí sola no basta para mejorar la salud. Garantizar que el público pueda evaluar innovaciones médicas como las vacunas de ARNm contra el cáncer con base en la evidencia, en lugar de hacerlo a partir de desinformación viral, forma parte del desafío científico.El futuro de la atención oncológica no depende únicamente de los descubrimientos científicos, sino también de la comprensión y la confianza del público.Republicado bajo una licencia Creative Commons de The Conversation.The-CNN-Wire™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. 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