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Tech titan’s ex-wife fails to win greater share of AI boom in decade-long ‘divorce of the century’

Seoul (CNN) — The AI gold rush is minting new fortunes, but the ex-wife of one of South Korea’s biggest tech titans has failed to win a greater share of his wealth as his company’s stock price has soared.

In another twist in the long-running divorce case that’s captivated the nation, billionaire SK Group Chairman Chey Tae-won was ordered on Friday to pay his former wife 944 billion won ($644 million) – well below the amount she sought.

Chey, who also chairs memory chip giant SK Hynix, split from his wife Roh Soh-yeong, the daughter of former South Korean President Roh Tae-woo, more than 10 years ago, when he took the extraordinary step of announcing their marriage was over via a letter to South Korean media.

Since then, she’s fought for a bigger slice of his fortune, arguing in multiple court cases that her father contributed to the company’s growth with an early investment – and that her payout should be based on the 2026 valuation of Chey’s SK Group.

Roh’s assessment would have meant a payout of billions of dollars, inflated by an AI boom that’s boosted demand for the memory chips made by SK Hynix, a subsidiary of SK Group. But the Seoul High Court ruled that the shares should be valued at the date that the appellate court concluded its hearing in 2024, before AI drove prices up fivefold.

The final decision was even less than the previous 2024 ruling, which would have granted Roh about $1 billion in division of property. In October, the Supreme Court overturned the valuation, ruling that Roh’s father’s financial contribution should not be taken into account.

In its ruling, the court said the $644 million award was based on an asset division ratio under which Roh receives one-third and Chey retains two-thirds, and that its judgment was in line with the Supreme Court ruling.

‘Wedding of the century’

When Chey and Roh married in 1988 at the Blue House, the executive office of the president, it was hailed as the “wedding of the century.”

But in 2015, Chey confessed in a public letter to having a child with another woman. In the bitter split, they both filed divorce proceedings, and she demanded alimony payment of 300 million won, or about $260,000, as well as 42.29% of Chey’s SK Group stock holdings. The contentious battle that followed has now become known as the “divorce of the century.”

In 2024, a high court ruled that Chey pay Roh 2 billion won, or $1.5 million, along with 1.38 trillion won in division of property, or about $1 billion. However, the assessment of assets has come into question since then.

In October, the Supreme Court overturned the $1 billion decision, ruling that the money that Roh’s father allegedly gave Chey’s father was illegally obtained.

Before Friday’s ruling, Chey had argued that the division of assets should be calculated at the close of the case hearing in April 2024. Roh had asked for the assets to be valued based on a different date in the divorce proceedings in 2026, then worth significantly more.

The AI effect

When Chey publicly declared his marriage was over in 2015, shares of SK Hynix, a subsidiary under SK Group, were trading at about 33,000 won, or about $30.

Since then, SK Hynix has grown to become one of the world’s most valuable companies.

The memory chipmaker reached a $1 trillion valuation in May, as a surge of investment in artificial intelligence boosted demand for semiconductors needed to run massive new data centers. Earlier this month, SK Hynix raised $26.5 billion in the largest-ever US listing by a foreign company. On Thursday, its US-traded shares closed at $169.50.

The AI boom has turned what was once a slow but steady business into one of the world’s hottest tech trades, bolstering wealth for investors and workers of SK Hynix and its rival Samsung Electronics, the world’s largest memory chipmaker.

That has also launched Chey into a high-profile cabal of tech executives prominently featured on his Instagram under the handle papatonybear. Earlier this year, Chey posted photos and videos of himself with Meta CEO Mark Zuckerberg, Nvidia CEO Jensen Huang and Google CEO Sundar Pichai, all signing a cast on Chey’s arm.

The-CNN-Wire
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En lugar de ceder ante EE.UU., Irán endurece sus exigencias sobre el estratégico estrecho de Ormuz

La lista de exigencias de Irán no puede haber sorprendido a la Casa Blanca.Los sectores de línea dura han repetido a diario el mismo mensaje: el acuerdo limitado que se negocia con Omán sobre el estrecho de Ormuz no equivale a reabrir esta vía marítima crucial de la forma en que quiere Washington.Para eso, dicen, “Estados Unidos debe corregir su comportamiento”.Teherán ha detallado ahora qué significa eso y ha planteado una serie de condiciones que parecen ir más allá del memorando de entendimiento acordado en junio, pero que posteriormente quedó suspendido en medio de los ataques de Estados Unidos contra Irán, las represalias iraníes en todo Medio Oriente y el resurgimiento de los ataques contra embarcaciones.El sábado, Mohammad Bagher Zolghadr, una figura muy influyente de la Guardia Revolucionaria, enumeró una serie de exigencias de máximos.El hecho de que Irán plantee estas exigencias refuerza la percepción de que Teherán cree tener la ventaja. CNN ha informado sobre la disminución de las reservas de municiones de Estados Unidos —algo que el presidente Trump ha negado airadamente— y sobre indicios de que su principal general busca una “salida” del conflicto.También es probable que Irán haya tomado nota de las numerosas ocasiones en las que Trump ha amenazado con lanzar grandes ataques y luego no ha cumplido esas amenazas.Zolghadr exigió que Estados Unidos levante su bloqueo naval y retire sus fuerzas militares de los alrededores de Irán.Estados Unidos también debe pagar una indemnización por los daños causados a Irán por las guerras de este año y de junio del año pasado —esta última llevada a cabo principalmente por Israel—, afirmó. Además, Estados Unidos debe levantar las sanciones y liberar, sin condiciones, los activos iraníes congelados en el extranjero.La declaración de Zolghadr daba a entender que estas condiciones deben cumplirse antes o al mismo tiempo que las concesiones sobre el estrecho, lo que estaría en contradicción con la fórmula establecida en el memorando de entendimiento.Ese documento establecía que las sanciones se eliminarían por completo una vez que se alcanzara un acuerdo definitivo sobre el programa nuclear de Irán y contemplaba una liberación gradual de activos, para la cual ambas partes “acordarán mutuamente los procedimientos relacionados con la liberación de estos fondos”.Sin embargo, la aparente nueva estrategia de Irán no está exenta de riesgos.Las nuevas exigencias “reducen las opciones para el Gobierno de Trump”, según James Stavridis, excomandante supremo aliado de la OTAN.“Irán está sobreestimando su posición y parece que los sectores de línea dura tienen el control. La probabilidad de alcanzar un acuerdo a corto plazo está disminuyendo”, publicó Stavridis este domingo en X.El Gobierno de Trump no ha respondido a las más recientes condiciones planteadas por Irán.“En lo que realmente estamos trabajando ahora es en cómo establecer un esquema de tránsito para que los buques que pasen puedan hacerlo de forma segura”, dijo el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, a Fox News el sábado.Pero la situación actual parece estar estancada.Funcionarios iraníes, tanto los considerados moderados como los de línea dura, afirman que no se vislumbra una reanudación de las negociaciones con Estados Unidos.“Mientras Estados Unidos no haya abordado sus incumplimientos del memorando de entendimiento y subsanado esas violaciones, no vemos ninguna posibilidad de reanudar las negociaciones”, dijo este domingo el ministro de Relaciones Exteriores, Abbas Araghchi.“Actualmente no tenemos negociaciones con Estados Unidos. Sí, hay un intercambio de mensajes a través de intermediarios”, añadió.Araghchi se refirió al acuerdo más limitado y temporal sobre Ormuz que se negocia con Omán, país que limita con la costa sur del estrecho.“Puedo decir que estamos en las etapas finales y que las antiguas rutas que existían serán reemplazadas por nuevas rutas”, dijo, en referencia a cómo el escaso tráfico que actualmente atraviesa el estrecho se divide entre rutas iraníes y omaníes.“Esto, por supuesto, no significa la apertura del estrecho de Ormuz”, dijo Araghchi a periodistas en Teherán, y añadió que esa apertura estaba “sujeta al cumplimiento de una serie de otras condiciones”.Otros funcionarios iraníes han señalado que un acuerdo con Omán seguiría otorgando a Irán una influencia considerable en el estrecho, algo que no tenía antes de la guerra, pero que para Teherán se ha convertido en una línea roja tan importante como la cuestión nuclear.El viceministro de Relaciones Exteriores Kazem Gharibabadi dijo la semana pasada que el acuerdo refleja una nueva estrategia para ejercer una “soberanía efectiva” sobre el estrecho, al tiempo que subrayó que Irán no pretende cerrar de manera habitual la vía marítima en tiempos de paz.El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, Esmaeil Baghaei, advirtió la semana pasada que podría alcanzarse un acuerdo con Omán “siempre que ciertos terceros no obstaculicen el proceso”, en una referencia poco velada a Estados Unidos.En medio de la incertidumbre y de los ataques esporádicos contra buques que atraviesan el estrecho, el tráfico sigue siendo muy limitado. Según datos de transporte marítimo, un promedio de unos 12 buques al día atravesó el estrecho durante la última semana.Eso equivale aproximadamente a una décima parte del tráfico habitual antes de la guerra.Ya en su sexto mes, el conflicto entre Estados Unidos e Irán no muestra señales de una solución y, en cambio, ha evolucionado hacia un ciclo impredecible de escaladas y pausas.The-CNN-Wire™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.
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