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Smithsonian official set to testify before Congress amid sharp White House criticism of museum

The Smithsonian American History Museum on July 07, 2026 in Washington, DC. (Finn Gomez/Getty Images)

(WASHINGTON) — The director of the Smithsonian’s National Museum of American History (MNAH) is scheduled to testify before two congressional House committees this week amid sharp criticism from the White House over the contents of the Washington, D.C. museum.

Anthea Hartig is set to face grilling by lawmakers on Tuesday morning in a House Subcommittee on Delivering Government Efficiency hearing titled “Rewriting American History: Examining the Smithsonian’s Efforts to Reshape the Past,” according to a committee press release.

She is also expected to testify in a related hearing on Wednesday before the Committee on House Administration, a committee spokesperson confirmed to ABC News. ABC News has reached out to the Smithsonian for confirmation.

Hartig was named in a scathing White House Domestic Policy Council report released on July 4, accusing the MNAH and its leadership of engaging in “extreme political activism” and presenting “a radical view of American history.”

Asked about the report, a spokesperson for the Smithsonian told ABC News on July 5 that the institution remains committed to impartial learning.

“For more than 180 years, the Smithsonian has served the American public with nonpartisan and independent scholarship, and we remain committed to doing so,” the spokesperson said.

Hartig’s testimony this week would mark the first time that a top leader at the Smithsonian gets grilled publicly by Congress after President Donald Trump targeted the institution in his March 27, 2025 executive order, “Restoring Truth and Sanity to American History.”

The executive order directed Vice President J.D. Vance, in consultation with the president’s advisers on domestic policy, “to remove improper ideology” from Smithsonian institutions, arguing that materials that cast America in a “negative light” have no place in federal cultural institutions.

The White House last year launched an investigation into the Smithsonian, which oversees 21 museums, galleries and the national zoo, and released the July 4 report targeting the American history museum as part of this probe.

The report accuses the museum of “anti-White activism,” “illegal alien activism,” and “transgender activism.” It also includes many photos of materials the White House has identified as problematic.

Smithsonian Secretary Lonnie Bunch, who has not addressed the report publicly, disputed its findings in an internal letter to staff that was obtained by ABC News.

Bunch wrote that Smithsonian leadership is “carefully” reviewing the report’s findings, but said that the report’s assessment is “not a fair characterization.

“While there will always be room for improvement, this report is not a fair characterization of the work and totality of the National Museum of American History,” Bunch said in the letter. “At the Smithsonian, our work is driven by scholarship, accuracy, and an uncompromising commitment to tell the fullness of America’s story.”

“As public servants and the keepers of this institution, we are charged with helping a nation find understanding, hope, and clarity and as part of that duty, we are dedicated to excellence, reflection, and growth,” Bunch added.

The report was published by the White House Domestic Policy Council. Vince Haley, the group’s director, said in a statement to ABC News that “No American wants the Smithsonian’s National Museum of American History to be a system of ideological activism.”

“Unfortunately, the report demonstrates that is exactly what the Smithsonian’s flagship museum has become,” he said. “It is our hope and expectation that the Smithsonian will eventually rise once again to that noble obligation — to tell America’s story for our children, the world, and future generations of Americans,” he added.

ABC News’ Mariam Khan contributed to this report.

Copyright © 2026, ABC Audio. All rights reserved.

CNN verifica: todos y cada uno de los aspectos de la historia de Trump sobre Corea del Sur son falsos

El presidente de EE.UU. Donald Trump contó este lunes una historia sobre Corea del Sur. Todas y cada una de sus partes son falsas.Trump ya ha contado versiones de su historia ficticia anteriormente; CNN desmintió una de ellas en 2025. El presidente contó la versión del lunes un día después de anunciar que Estados Unidos reduciría los ejercicios militares con Corea del Sur, citando su “muy buena relación” con el líder de Corea del Norte Kim Jong Un y mencionando también que Corea del Sur se negó a participar en la guerra de Estados Unidos contra Irán.La versión más reciente del relato de Trump, que puede verse completa aquí, fue la siguiente:Corea del Sur “esencialmente” no pagaba el costo de la presencia militar estadounidense en el país antes de que Trump asumiera la presidencia por primera vez. Trump consiguió entonces que Corea del Sur aceptara a regañadientes pagar “US$ 3.000 millones” en un año, con nuevos aumentos al año siguiente y al posterior. Pero luego las elecciones de 2020 fueron “amañadas” en su contra. Cuando Joe Biden asumió la presidencia, Corea del Sur convenció a Biden de que Trump era “probablemente una mala persona” y de que no debería tener que pagar ese dinero, por lo que Biden “revocó inmediatamente” la “orden” de Trump.Veamos por qué todo esto es falso. Los hechos demuestran que los comentarios de Trump incluyen al menos cinco afirmaciones inexactas distintas, además de su habitual exageración sobre el tamaño de la presencia militar estadounidense en Corea del Sur, que cifró en “39.000” efectivos, aunque el Pentágono afirmó que en realidad era de 26.589 a finales de marzo.Esto es lo que Trump afirmó el lunes: “Para que entiendan lo de Corea del Sur, miren: Corea del Sur ha estado protegida por nosotros durante muchos, muchos años, y durante mi primer mandato aceptó pagar cerca de US$ 3.000 millones al año por protección, porque no… ya saben, esencialmente no estaba pagando”. En 2025, afirmó explícitamente que los pagos de Corea del Sur para compartir los costos no existían antes de que él asumiera la presidencia.La realidad: durante décadas antes de que Trump asumiera el cargo, Corea del Sur gastó sumas considerables para compartir el costo de la presencia militar estadounidense en el país; sus “Acuerdos de Medidas Especiales” para compartir los costos con Estados Unidos comenzaron en 1991. En virtud del último acuerdo de cinco años firmado antes de que Trump asumiera la presidencia en 2017, negociado por la administración de Barack Obama, Corea del Sur aceptó gastar más de US$ 800 millones al año entre 2014 y 2018. Trump tiene derecho a argumentar que eso era insuficiente, pero Corea del Sur estaba muy lejos de no pagar nada.Esto es lo que Trump afirmó el lunes: “Pero acordamos por un período breve que serían US$ 3.000 millones…”. Más adelante en sus declaraciones, se refirió al supuesto acuerdo como “US$ 3.000 millones al año” aportados por Corea del Sur.La realidad: en virtud de un Acuerdo de Medidas Especiales de un año negociado por la administración de Trump en 2019, Corea del Sur aceptó un aumento del 8,2 % en su gasto, pero el nuevo total seguía siendo inferior a US$ 1.000 millones, no U$S 3.000 millones.Esto es lo que Trump afirmó el lunes: “Pero acordamos por un período breve que serían US$ 3.000 millones, y que al año siguiente subiría y al siguiente volvería a subir, para que empezaran a pagar por su protección”.La realidad: Trump no consiguió tres años de aumentos del gasto. Sí logró el aumento de un año para 2019, pero las negociaciones sobre un acuerdo posterior a 2019 se estancaron debido a las exigencias de Trump de un enorme incremento en la contribución de Corea del Sur, y las conversaciones seguían sin resolverse cuando Biden asumió el cargo en enero de 2021.Corea del Sur sí alcanzó un acuerdo más limitado con la administración de Trump a mediados de 2020 para gastar US$ 200 millones ese año en pagar a los empleados surcoreanos de las fuerzas estadounidenses, quienes habían sido suspendidos temporalmente porque el acuerdo de un año de Trump había vencido a finales de 2019. Sin embargo, está claro que eso no equivalía a dos años de aumentos del gasto por encima de los supuestos “US$ 3.000 millones”.Esto es lo que Trump afirmó el lunes: “Cuando las elecciones fueron amañadas y terminé observando durante cuatro años y luego regresé…”La realidad: Trump estaba mintiendo. Perdió limpiamente las elecciones de 2020 frente a Biden.Esto es lo que Trump afirmó el lunes: “Y Corea del Sur, me llevo muy bien con ellos. Pero estaban pagando US$ 3.000 millones al año y luego convencieron a Biden de que yo probablemente era una mala persona y que no debían hacerlo. Y él revocó inmediatamente esa orden”.La realidad: Biden no revocó ningún acuerdo de reparto de costos de Trump con Corea del Sur. El único Acuerdo de Medidas Especiales firmado por la administración de Trump, el acuerdo de 2019 con una vigencia de un año, ya había expirado cuando Biden asumió el cargo en 2021, y la administración de Biden procedió a firmar dos nuevos acuerdos, uno en 2021 y otro en 2024, que incluían aumentos del gasto de Corea del Sur.El acuerdo de 2021 —que cubría retroactivamente el año 2020, durante la era Trump— incluía un aumento del gasto surcoreano del 13,9 % en 2021, elevando la cifra a alrededor de US$ 1.000 millones, seguido de aumentos adicionales entre 2022 y 2025 vinculados a los incrementos del presupuesto de defensa de Corea del Sur. El acuerdo de 2024 incluía un aumento del 8,3 % en 2026 y luego incrementos adicionales de 2027 a 2030 vinculados a la inflación surcoreana.Estos aumentos eran menores que los que Trump exigía cuando dejó el cargo a principios de 2021. Pero, una vez más, Corea del Sur no había aceptado realmente esas exigencias de Trump.The-CNN-Wire™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.
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