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¿Quiénes son los latinos a la espera de ingresar al Salón de la Fama del Béisbol de Grandes Ligas?

En la medida que avanza el tiempo, la boleta de votación para el Salón de la Fama del Béisbol de las Grandes Ligas tiene cada vez más merengue, salsa, bachata y sabor latino.

Y es que tras el ingreso de Carlos Beltrán, el sexto pelotero puertorriqueño en acceder al templo de los inmortales, asoma una camada de beisbolistas latinos que promete tomar los pasillos del recinto ubicado en Cooperstown.

Hay varios casos, algunos más evidentes, otros que están cuesta arriba y, en el medio, un par que pueden terminar siendo una agradable sorpresa para la región.

Los casos de Francisco Rodríguez y Omar Vizquel son algo complicados.

El relevista de cierre, que brilló con los Angels de Los Ángeles al principio de la década de los 2000 y que tiene todavía la marca de más rescates en una temporada regular de las Grandes Ligas (62 partidos salvados), tiene un caso portentoso en números.

Acumuló 437 rescates en su trayectoria en las mayores, siendo el cuarto jugador con más partidos salvados en la historia del juego. Solo Mariano Rivera, Trevor Hoffman y Lee Smith acumulan más.

Sin embargo, son solamente ocho relevistas los que han podido ingresar al templo de los inmortales, y los casos de violencia doméstica que lo tuvieron detenido en algún punto en su carrera, así como su distante relación con la prensa, parecieran afectar su candidatura.

Rodríguez recibió apenas 50 votos en su cuarto año en la boleta. Muy lejos de los 319 que se necesitan para entrar.

El de Omar Vizquel es un caso más complejo. Va hacia su última aparición en la boleta, y lo que se proyectaba al inicio como un camino seguro a su ingreso, cambió con el pasar de los años.

Vizquel es considerado por muchos el mejor campo corto defensivo de la historia. Su porcentaje defensivo de .985 es el mejor de todos, y con más de 20 temporadas en las mayores, 2.877 hits, más de 400 bases robadas, más de 1.500 carreras anotadas y 11 guantes de oro, pareciera tener argumentos más que suficientes para acceder a Cooperstown.

No obstante, la comparación de sus números ofensivos con otros campo cortos de su época (Derek Jeter, Nomar Garciaparra y Alex Rodríguez), así como un polémico caso judicial con un recoge bates mientras era manager de un equipo AA en las ligas menores de los Medias Blancas de Chicago, le restaron un cúmulo importante de votos.

De hecho, desde que se ventiló el escándalo, los números de Vizquel fueron a la baja.
Después de alcanzar el 50 % de los votos en apenas su tercer año en la boleta, en 2026 terminó con apenas 78 votos, el 18,4 % de los sufragios.

Ante una camada relativamente floja como la de 2027, el nombre del venezolano Félix Hernández se convirtió en una figura más que interesante para alcanzar la inmortalidad tan pronto como el próximo año.

El lanzador oriundo de Valencia, Venezuela, terminó en apenas su segundo año en la boleta de votación con el 46,1 % de los sufragios, y su caso es muy interesante, originando una redefinición del rendimiento del rol del lanzador en la era sabermétrica.

“El Rey” acumuló 169 victorias en su trayectoria, abanicó a 2.524 rivales y ganó el premio Cy Young al mejor pitcher de la Liga Americana en 2010, sin contar con que lanzó un juego perfecto en 2012, el vigésimo tercero en toda la historia de las mayores desde 1880.

Sin embargo, a Hernández le juega en contra haber sido precisamente el pionero de la revisión sobre el trabajo del lanzador. No haber logrado 200 victorias, en una estadística que no depende enteramente de su dominio, así como el no haber jugado en una etapa más competitiva de los Mariners, le restan posibilidades.

Pero la tendencia sugiere que en un año como el de 2027 pudiera agrupar suficientes voluntades para entrar a Cooperstown.

Más difícil lo tienen Bob Abreu y Alex Rodríguez.

Abreu es otro caso atípico medido desde la sabermetría. En su última votación superó el 30 % de los sufragios gracias a su capacidad para embasarse, sus cualidades defensivas y la comparativa estadística con otros miembros del Salón de la Fama, que le hacen tener un caso respetable.

Sin embargo, Abreu no fue un pelotero llamativo (más allá de su rendimiento) ni logró grandes premios individuales, y esto, sumado a la poca visibilidad en la postemporada, son argumentos que atentan en su contra.

Más extraño es el caso de Rodríguez, uno de los mejores peloteros que ha pisado un terreno de pelota. El dominicano pudo hacerlo todo y, estadísticamente hablando, sería absolutamente indiscutible para entrar al Salón de la Fama.

Pero sería una gran sorpresa si lo eligen, tras haber dado positivo al uso de sustancias prohibidas, más una serie de impases con la prensa ante las críticas, que minan definitivamente sus posibilidades.

Lo bueno para él es que está apenas en el quinto año de boleta, pero, pese al lavado de imagen que ha trabajado en los últimos cuatro años, si no ingresaron otros notables de la era de los esteroides como Barry Bonds (el que pudiera ser el mejor pelotero de todos los tiempos), Manny Ramírez o Roger Clemens, el dominicano parece que tendrá que esperar un milagro para ingresar.

Después de la clase de 2027 vendrán dos elecciones consecutivas con ingresos de latinos casi cantados para el templo de los inmortales del béisbol. Ya en la clase de 2028 irán a su primera elección dos enormes peloteros con una trayectoria intachable dentro y fuera del terreno.

Albert Pujols, considerado por muchos el mejor bateador derecho de la historia del juego, se estrenará en esa boleta junto a quién fuera su compañero de equipo varios años en los Cardinals de San Luis, Yadier Molina.

El dominicano es un caso seguro: 3.384 hits y 703 jonrones, tres veces Jugador Más Valioso y 11 Juegos de Estrellas ya hacen casi automático su ingreso a Cooperstown, y solo quedará averiguar si logra hacerlo con más del 90 % de los votos, o si logra emular a Mariano Rivera, el único en ingresar de forma unánime.

Para el boricua Molina, el caso es un poco más duro, sobre todo si no entra Buster Posey en 2027, pero debería ser una fija de primera boleta: sus nueve guantes de oro, 10 Juegos de Estrellas, 2.168 hits y la sapiencia defensiva para llevar al pitcheo de los Cardinals a ganar dos Series Mundiales bajo su tutela, le dan un sustento enorme a su legado.

Y en la clase de 2029, el venezolano Miguel Cabrera pareciera ser otra línea fija para irse en la primera aparición en la boleta, con su maleta directo y sin escalas a Cooperstown.

Los dos premios al Jugador Más Valioso, 12 Juegos de Estrellas, una triple corona (campeón jonronero, de bateo e impulsadas en 2012), cuatro títulos de bateo, 511 cuadrangulares, 1.881 carreras remolcadas y un promedio al bate total de .306 lo hacen tan indiscutible como Pujols.

The-CNN-Wire
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TSA encuentra balas de cañón robadas en el equipaje de un aeropuerto

Los agentes de control de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA, por sus siglas en inglés) descubren todo tipo de artículos prohibidos en el equipaje, pero las balas de cañón robadas de un fuerte de la época de la Guerra Civil no son un hallazgo cotidiano.El oficial principal de la TSA, Justin Dupree, estaba revisando equipaje facturado a principios de este mes en el Aeropuerto Internacional Gulf Shores de Alabama cuando vio los proyectiles en su máquina de rayos X.“Mi primer pensamiento fue: no podía ver una mecha y necesitaba conseguir ayuda rápido”, se cita al oficial de la TSA en una actualización de la TSA. “No podía ver el objeto completo, pero me asusté pensando que podría ser un explosivo real”.Había cinco balas de cañón pequeñas envueltas en toallas de papel, siendo la más grande del tamaño de un pomelo y la más pequeña de apenas alrededor de una pulgada de ancho, informó la agencia.“Nunca había visto algo tan único”, dijo Dupree. “He visto granadas inertes y municiones de entrenamiento, pero nunca una situación tipo Indiana Jones de un artefacto robado”.Las fuerzas del orden determinaron que las balas de cañón habían sido robadas del cercano Fuerte Morgan. Ha custodiado la bahía de Mobile desde que se completó en 1834 y desempeñó un papel importante en la Guerra Civil. El fuerte es ahora un museo operado por la Comisión Histórica de Alabama.La Oficina del Sheriff del Condado de Baldwin y los expertos en bombas de la TSA confirmaron que las balas de cañón no contenían explosivos, pero aun así no podían volar en avión.“Estoy muy orgullosa de la gran incautación”, dijo Tara Corse, quien está a cargo de la TSA en Alabama. “Incluso si son inertes y no están activas, los viajeros deben evitar llevar armas de cualquier tipo, incluidas réplicas, al aeropuerto. Pueden causar alertas de seguridad, retrasos en los vuelos y preocupaciones de seguridad”.Un menor de otro estado había tomado las balas de cañón, dijo a CNN el capitán Nathan Lusk de la Oficina del Sheriff del Condado de Baldwin. Los objetos históricos fueron devueltos al fuerte y el director de la instalación declinó seguir adelante con el procesamiento.La sociedad histórica está llevando a cabo una investigación activa sobre lo ocurrido, dijo a CNN un portavoz.The-CNN-Wire™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.
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